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Mi cofre de pequeñas historias

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Santiago de Cuba-0Un buen tiempo atrás, cuando estudiaba la carrera de Periodismo en la Universidad de Oriente, me extasié desde la loma de Quintero ante el paisaje multicolor del atardecer en Santiago de Cuba. Mi compañero me susurró: “No sólo es lindo: debajo de cada una de esas luces hay una historia patria”. Esa es una imagen que no puedo borrar de la ciudad que me cobijó durante los años de mi carrera, en la que aprendí a seguir una conga, beber ron en un parque, amanecer en la orilla de la bahía o disfrutar de las lomas, especialmente de las de San Juan.

Sin proponérmelo, en mi último viaje a esa ciudad y en ocasión del Festival Felix B. Caignet, recordé mis andanzas por Enramada, Los Hoyos, Vista Alegre… y fui feliz. La primera razón, porque Santiago sigue siendo Santiago; y la segunda, porque pensé encontrar rastros del paso de Sandy. Los hay, por supuesto, aun quedan muchas casas por reparar o rehacer, algunas instituciones como el Museo Bacardí deben retomar su donaire; pero hay barrios completos reparados, el teatro Heredia es ahora más lindo.

La furia de los vientos de Sandy logró  afectar a 171 380 viviendas. De las cuales la mitad estaban totalmente restauradas a fines del 2013. Fue restablecido el 97 por ciento de las instalaciones  de Salud Pública, el 88 del sistema de educación, el 82% de cultura y deportes, así como el ciento por ciento en el caso de la industria alimentaria.*

Si no se ha cumplido el plan provincial de viviendas, si se culminaron 331 en San Pedrito, uno de los barios más pobres de Santiago de Cuba. Los colores múltiples de los apartamentos y el trazado de sus calles indican que la reconstrucción total de Santiago y su crecimiento, deben ser con un ordenamiento urbanístico que embellezca aun más a esa tierra.

A la ayuda internacional y gubernamental para conseguir tales resultados, se une también el carisma y método de dirección de Lázaro Expósito, el Primer Secretario del PCC en la provincia. Parece poseer el don de la ubicuidad, y si recorre las panaderías a las tres de la mañana, también asiste a un concierto en la Sala Dolores o camina por Enramada. Esa forma de hacer le dio muy buenos resultados en la provincia Granma y ya los santiagueros lo consideran un coterráneo.

Claro que Expósito no es mago. El tiene un equipo de trabajo que lo sigue, y al que estimula para que cada día todo funcione mejor. Ese es el caso de Rodolfo Vaillant Garcia, un destacado compositor, considerado por los críticos e investigadores como uno de los autores más importantes en el contexto de la música popular bailable en los últimos años, que es el presidente del Comité Provincial de la UNEAC.

Números como Yo no quiero que seas celosa (Van Van) ya le han concedido crédito para que otras agrupaciones interpreten sus piezas. Me confesó que la musa le anda cerca: “Está despierta… He  compuesto varias piezas: la más popular Linda santiaguera, interpretada por Adalberto Álvarez”. Pero Vaillant poco tiempo tiene para entregarlo a la composición: a la UNEAC, su UNEAC santiaguera, que dirige desde algunos años atrás, le dedica su mayor tiempo.

Le pregunté por las acciones principales que tiene su organización, y con seguridad contestó: “El concierto Santiago, con casi treinta y tres años de existencia, se desarrolla a principios de mayo. En él intervienen los mejores exponentes de la llamada música culta de la provincia y del país. El Festival de Boleros ocupa la segunda quincena de junio, con participación nacional e internacional. En julio, el Salón Oriente donde exponen artistas plásticos de toda la región oriental. En septiembre, tenemos el encuentro Amigos del Jazz con intérpretes de toda la nación; también en ese mes desarrollamos la Bienal de la Oralidad; y en noviembre, el Encuentro de historiadores…”

Estas propuestas junto al Caignet —un encuentro teórico y competitivo de los creadores audiovisuales y radiofónicos— son los grandes eventos, porque de manera natural y sistemática en la sede de la organización se disfruta de las Peñas del Bolero (sábado), del Jazz  (domingo), y la Noche de la UNEAC (viernes) con ofertas variadas. Con ese cúmulo de acciones bastaría, pero la UNEAC (340 miembros en la provincia) interviene activamente en el Festival del Caribe y en los Carnavales (que si no son los mejores de Cuba… que me enseñen otro lugar como Santiago para amanecer y acostarse bailando).

Acerca de Sandy y sus efectos, Vaillant me comentó: “Existe una fuerte reanimación, apoyada por la reparación o restauración de las instalaciones dañadas”. Mis compañeros de viaje, los realizadores Chucho Cabrera y Freddy Moros, mas el locutor Guillermo Díaz, fuimos testigo de cómo se ha modificado para bien lo que nos llegó a través de la pequeña pantalla sobre el famoso ciclón y sus destrozos.

Fui testigo del abrazo especial de Chucho y Enrique Bonne, fundadores de Telerebelde. Luego recordé que el director de En silencio ha tenido que ser me habló de aquella experiencia, en una entrevista publicada en mi libro Televisión el poder de la seducción: Protagonistas de amores contrariados:

“Ya yo tenía la experiencia de Colombia y era director de toda la programación dramática de la televisión, que muchos espacios se hacían en vivo. Trabajaba en aquella época como jefe de bloque, como se le decía, y tenía como secretaria a Teresita Segarra. El jefe de la programación juvenil era Alejandro Lugo, en la infantil Ana Lasalle, y en el teatro a Juan Carlos Romero. Los demás programas los atendía yo directamente. Como coordinador de los actores y productores estaba Pepe Rodríguez, que hasta hace poco trabajó en la televisión.

“Muere Marcos Behemaras, que yo quería mucho y éramos grandes amigos, justamente tratando de hacer este trabajo, y pedí asumir su puesto. Por eso en mayo de 1968 a mí me manda Papito Serguera para Santiago de Cuba a investigar qué se podía hacer allí. Ya había un grupo de ingenieros buscando locales para formar un estudio. Me entrevisté con tres personas, con Bonne, Francisco Muñiz y Jose Soler Puig. Tuve una medida de qué se podía y qué no se podía hacer en Santiago de Cuba. Regresé y le dije a Papito que allí no había nada, que estaba todo por hacer, que me llevaba a ocho o diez personas para empezar a trabajar, y que el 22 entregaríamos el estudio. Entonces me llevé un escritor, dos directores y a otros. Por el día hacíamos trabajo voluntario y por la tarde y por la noche nos reuníamos en el hotel Venus para planificar y diseñar la programación.

“Un día nos reunimos con Guillermo García, que dirigía en Oriente, y aprobó todas las programaciones. Llevé actores, además de los que tenía del Grupo de Teatro de Santiago, que eran muchos. Enrique Bonne se ocupó de la programación musical. Mi segundo al mando era Francisco Muñiz. Cuando comenzamos a transmitir el 22 de julio (1968), ya estaba hecho y ensayado casi todo.” Cuarenta cinco años después de aquella odisea, desde hace un buen tiempo como telecentro, Santiago sigue teniendo su señal televisiva.

Precisamente, en Teleturquino nació el programa La historia y sus protagonistas, que se retransmite por el Canal Educativo. Su director es Roberto Rivero Ramos, “nacido y criado” entre cámaras y puestas en escena: “Pude conocer a los directores de programas de los inicios de la televisión en Santiago, como a Jesús Cabrera, Francisco Muñiz, Amado Cabezas, Santos Díaz Cominches, Armando Estoll, Juan Wong y Rolando González.”

Le pregunto por qué la historia y responde: “Siempre ha sido apasionante en mi vida. Desde niño en la escuela era mi asignatura favorita, podía imaginar todas aquellas batallas épicas de la antigüedad, los momentos trascendentales de la humanidad y todo lo que sucedió en Cuba hasta nuestros días. Luego descubrí que en la literatura docente había una ausencia de muchos hechos históricos y personajes de mi ciudad, los cuales forman parte insustituible de la cultura y el patrimonio de Santiago de Cuba.”

Podría seguir escribiendo de esa ciudad, mi ciudad adoptiva… Del recorrido por el reparto Vista Alegre, remodelado, o de donde estaba la casa en la que vivía cuando estudié Periodismo. O de mi universidad, o mi Padre Pico, o tantos lugares llenos no de grandes historias, sino de pequeñas cosas… Que me hacen añorar mi época estudiantil en ese lugar donde la tierra tiembla, pero los hombres sólo lo hacen de pasión.

* Fragmento del  Discurso del Presidente Raul Castro el primero de enero del 2014. Ver  discurso completo

(Tomado de El Caimán Barbudo)

Se han publicado 2 comentarios



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  • Eduardo dijo:

    Usted va a Santiago y esa ciudad con su gente lo embrujan. Es un hecho.

  • KINGLINESS dijo:

    Soy sobrino de minerva Fonceca y primo de ana laura
    Buen articulo Felicidades

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con el diario digital La Jiribilla.

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