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Desde la sinceridad y el compromiso

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Las declaraciones de Pablo Milanés y los acontecimientos sucedidos alrededor de su concierto celebrado en Miami hace unas semanas han tenido diversas derivaciones y consecuencias. El conjunto de notas, comentarios, cartas, críticas aparecido en la prensa de varias regiones conforman un dossier extenso, de calidad variable y de carácter muchas veces contradictorio. Por su volumen este boletín Memoria del Centro Pablo no podría reunir toda esa información, que por otra parte ya ha aparecido y ha sido replicada incluso muchas veces, sobre todo en los medios de comunicación digitales.

Por ello incluimos la carta de Ciro Benemelis a Silvio Rodríguez titulada “Travesía Trova-Patria” y esta nota donde compartimos algunos criterios personales sobre estos temas. Aunque no se trate de un documento institucional del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, queremos colocarlo en la vertiente de nuestra vocación participativa, analítica y crítica sobre diversos aspectos de nuestra realidad, en particular los  relacionados con la cultura y, dentro de ella, la herencia fecunda de la trova y la nueva trova cubanas.

El Centro Pablo, que ha organizado durante más de doce años los conciertos de su espacio A guitarra limpia, en los que han participado trovadores y trovadoras de todas las generaciones y tendencias, siente como suyos muchos de los criterios que se han expresado en estas semanas, disiente de otros que dieron origen a estos intercambios y desea que este asunto complejo y amargo y sus secuelas sirvan para incentivar la necesaria cultura del debate entre nosotros y para fortalecer el proyecto que animó e hizo posible -entre contradicciones y aciertos, como suele suceder en la sociedad y en la vida- la existencia de ese movimiento cultural que llamamos nueva trova cubana, del que Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola fueron brillantes y tenaces iniciadores, junto a otros trovadores y otras trovadoras que se unieron rápidamente a aquella fértil jornada fundacional de la canción y la poesía.

El anuncio de un concierto en Miami de Pablo  -fundador de ese movimiento de carácter ya mítico y creador de canciones que permanecerán en la historia cultural cubana y en la memoria de la gente en varias regiones del mundo, incluso a pesar de las proyecciones actuales o futuras de su autor- concitó de entrada manifestaciones cavernícolas, de frustración y odio, en sectores extremistas que han atacado igualmente en otras ocasiones la presencia de artistas de la Isla en aquella ciudad. Quemar un cuadro, triturar un disco, insultar a las personas que deciden participar en esas actividades culturales ha sido, a través de muchos años, la agenda sistemática de aquella intolerancia ya casi patológica. Esa no es ya, sin embargo, la tendencia predominante de la emigración cubana allí, que ha cambiado su origen y su carácter en las últimas décadas. Al diálogo con esa nueva realidad migratoria y sus integrantes puede precisamente contribuir la presencia de artistas de la Isla, tendiendo puentes sobre las bases comunes viables en este momento: las de la cultura que es posible compartir, el respeto y el sentido común.

La presentación de Pablo en aquella ciudad pudo ser un capítulo importante de ese proceso que se desarrolla, silenciosamente, y que continuará de diversas maneras porque ya constituye una necesidad de estos tiempos para los cubanos y las cubanas de ambas orillas. Pero sus declaraciones -muchas veces erráticas, a mi modo de ver-  antes y después del concierto lo colocaron en una situación que resultó propicia para que la prensa local e internacional amplificara e instrumentalizara sus palabras y para que activos y recalcitrantes agentes de la franja ultraderechista anticubana, como Carlos Alberto Montaner y Joe García, pescaran en el río revuelto de los criterios de Pablo.

Resulta difícil explicar esos hechos protagonizados por un artista que ha creado una obra extraordinaria (expresión de los sentimientos más individuales como el amor o el desamor y de los horizontes más amplios de la lucha por la supervivencia y el desarrollo de un proceso revolucionario que acompañó con sus canciones) otorgándole el triste papel de víctima ingenua. Los factores que pudieran explicar ahora estas actitudes de Pablo probablemente sean múltiples y complejos y creo que expresan una crisis profunda, que llega a casi todos los rincones de la personalidad o del alma, según se le llame: la ética, la amistad, la memoria, el sagrado territorio de lo personal, de lo íntimo: todo eso ha sido amargamente salpicado, a mi entender, en las cartas y declaraciones de Pablo que siguieron a la celebración del concierto en Miami.
Creo que una primera decisión errónea fue castrar el  repertorio que interpretaría en Miami “para no molestar” ni “herir susceptibilidades”, excluyendo aquellas canciones que representan momentos de la historia común de los cubanos y las cubanas durante las décadas pasadas (y que para muchos siguen teniendo validez y luz propia) y de la propia historia personal de Pablo como artista y como gente. Esa fue una concesión inicial doblemente dañina, a mi modo de ver: contra la memoria personal y colectiva y contra ese proceso de re-conocimiento de los valores culturales de la Isla en aquellos escenarios, en aquella ciudad. Ese proceso tiene que pasar por la autenticidad y la diafanidad: a Pablo, o a cualquier artista de la Isla, se le debe re-conocer allí por los valores culturales e históricos que construyeron su personalidad y su obra. No se trata, por supuesto, de armar un repertorio provocador e irresponsable que no ayude a impulsar ese diálogo necesario. Se trata, sí, de ser consecuente con uno mismo, con su historia personal y con la Historia colectiva de la que se fue cronista entusiasmado durante muchos años. Creo que Pablo se equivocó al colocar esos límites a su expresión en el concierto de Miami.

Además de los criterios suyos ya conocidos en entrevistas anteriores sobre las perspectivas de Cuba bajo la dirección actual, Pablo brindó su respaldo a las denominadas damas de blanco, llegando a declarar que cantaría para ellas que han sido “despiadadamente” golpeadas. El alcance táctico y estratégico de esa asombrosa toma de posición puede ser impredecible en el contexto actual de la Isla. Aquí resulta nuevamente imposible otorgar el beneficio de la ingenuidad a esas declaraciones de apoyo. Se conoce por diversas vías, no sólo las de la prensa cubana, que ese conjunto de señoras que originalmente se manifestaron a favor de la excarcelación de sus familiares, continúan haciéndolo ahora -cuando el motivo original ya no existe- para favorecer las políticas de desestabilización organizadas y patrocinadas por los elementos ultraderechistas, terroristas anticubanos de Miami y por las agencias oficiales norteamericanas que financian directamente esas y otras actividades similares en Cuba. Parecería inconcebible que alguien como Pablo apoye ese patético remedo de las auténticas luchadoras por la justicia y la libertad en otros países, cuyo ejemplo mayor y mejor conocido entre nosotros son las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en la Argentina. Pero ha sido así, para sorpresa e indignación de tanta gente que vieron, durante años, en las canciones de Pablo y en sus entusiastas acciones de apoyo a la Revolución Cubana, una expresión de los sueños comunes en la  lucha por la independencia y la libertad en nuestras tierras.

Noticias públicas muy recientes sobre los planes inmediatos de esas señoras -que agradecieron al momento, por supuesto, las declaraciones del trovador- apuntan hacia la propuesta de convertir a ese grupo en un proyecto o una organización “feminista”, buscando el paraguas de esa noble denominación que atrae justas simpatías en casi todas partes y tratando de no hacer visibles, al menos directamente, los objetivos provocadores originales, que continuarán siendo, por supuesto, financiados por los intereses y las agencias que lo han hecho hasta hoy.

El capítulo de los ataques agresivos -expresados en un lenguaje olímpico y burdo que ha asombrado, por contradictorio, a numerosos admiradores de la obra de Pablo, caracterizada por el amoroso lirismo de muchas de sus canciones- se continuó a partir de la respuesta del trovador al artículo publicado por el periodista cubano radicado en Miami Edmundo García. Visto desde ahora y desde aquí, aquel artículo, que cuestionaba posiciones y actitudes de Pablo durante su estancia en Miami, aparece como el detonador de las respuestas del trovador. Como sucede con otros intercambios de opiniones y textos surgidos en estas semanas, resultaría imposible documentarlos, por su extensión, en esta nota. Cada cual podrá analizar, si dispone de esos textos, los alcances, las deficiencias o los errores que pueda encontrar en ellos. Para los objetivos de esta nota que escribo, resulta más útil y preciso continuar los comentarios sobre las declaraciones de Pablo en Miami.

En ese terreno, creo que pesan tanto las cosas dichas como los temas omitidos. Resulta particularmente sensible y significativo el silencio de Pablo sobre dos temas esenciales de la realidad cubana (a cuya transformación destina muchas de sus energías, según ha confesado) y de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Esos temas son la continuidad del bloqueo norteamericano contra la Isla y la situación de los cinco cubanos sentenciados injustamente en Estados Unidos.

Esas dos omisiones resultan por lo menos incomprensibles en alguien que reivindica “53 años de militancia revolucionaria”. Creo que Pablo tiene derecho a reivindicarla, pero tiene también el deber de ser consecuente con esa reivindicación. Entiendo y comparto el criterio sobre esa militancia a la que él se refiere. No es la que otorga el carné de una organización, sino la suma de obras y acciones de una vida puestas a favor de objetivos esenciales: la independencia de la nación, la justicia social, la lucha por la defensa de los valores fundamentales de un proceso que transformó -entre errores y aciertos, entre agresiones y resistencias- el rostro y las entrañas de un país. Creo que algunas de esas cosas están hoy en peligro, tanto por los planes de agresión desde el exterior (que se perfilan y anuncian en el panorama planetario de nuestros días) como por las dramáticas urgencias internas, cuyas soluciones son retardadas por la burocracia anclada en diversos estamentos de la sociedad, las instituciones y las organizaciones; la corrupción extendida (que debiera entenderse como uno de los principales jinetes del apocalipsis contra el proceso revolucionario) y los métodos y concepciones ya obsoletos.

Las omisiones de Pablo en su discurso de Miami no ayudan tampoco a la lucha que muchos tratamos de llevar adelante en Cuba a favor de los cambios necesarios y en defensa de los valores que hicieron posible y auténtico el proceso revolucionario desde sus inicios: apoyándolos en sus aciertos y criticándolos desde la honestidad y el compromiso. Esas omisiones -unidas a los apoyos erráticos brindados por el trovador- pueden constituir un daño colateral favoreciendo la tentación, siempre latente, de que tendencias que propician el inmovilismo interno y otras aberraciones retardatarias propongan que se cierren puertas y ventanas, y la labor necesaria que muchos tratamos de realizar para establecer una cultura del debate y una apertura de su horizonte sea afectada por ramalazos de intolerancia que pretenden legitimarse ante la existencia de errores como estos.

Esta nota introductoria, que hace una cuartilla dejó de serlo, no está escrita por orientación de nadie ni como parte de ninguna campaña. Por eso es un texto donde no está ausente el desgarramiento personal (el de algunos, quizás el de muchos) ni las preocupaciones por temas que estos acontecimientos recientes han removido, revelado o amplificado. Por eso no ha sido, no está siendo un texto cómodo y fácil, que echa mano a los lugares comunes y las consignas al uso. No es tampoco una “diatriba” contra el trovador, aunque probablemente será etiquetada así, como otras que tampoco lo merecen, en ese océano inabarcable, maravilloso y terrible a la vez, que son las redes de comunicación electrónica de nuestra época.

Este texto está siendo escrito también desde el humilde testimonio personal, desde la memoria compartida durante años por mí (y otros poetas de mi generación) con Silvio, Pablo, Noel y otros trovadores y otras trovadoras de entonces y de después, a lo largo de un camino en el que tratamos de evidenciar, en obras y acciones, la relación estrecha, perteneciente -mágica- entre la poesía y la canción.

En el fondo (o en la superficie) de este texto brillan, por ejemplo, los sonidos y las imágenes de Silvio, Pablo y WichyNogueras, a quienes acompañé en aquel recital titulado Para vivir que realizamos dos veces -en el cine Chaplin y en la sala Che Guevara de la Casa de las Américas- para celebrar un aniversario del ICAIC y su movimiento artístico articulado alrededor del cine cubano, que incluyó, como sabemos, el capítulo fecundo del Grupo de Experimentación Sonora. Y brillan, ahora sobre la pantalla, algunas secuencias del documental Que levante la mano la guitarra que realicé, con guión de Wichy, en el año 1983, paralelamente a la escritura de nuestro libro homónimo sobre la vida y la obra de Silvio.

Entre esas imágenes están Silvio y Pablo, entrando a la penumbra del estudio de grabación del ICAIC en la calle Prado, donde grabarían, a dúo, “Con diez años de menos”. Y está la voz de Silvio reconociendo a Pablo como “una de las personalidades artísticas que yo más admiro, en todos los ámbitos, no sólo cubano, sino universalmente, y no sólo de este tiempo, sino de todos los tiempos”; y una declaración común de principios, referida a la batalla por establecer y defender los principios de la nueva trova frente a la incomprensión o la ignorancia: “…hay una cosa que yo creo que es cardinal en el problema de Pablo y mío y es que hicimos trinchera juntos, la cavamos: juntos, y luego la defendimos: juntos. Y eso es una cosa importante para los hombres: combatir en una misma trinchera”.

Por memorias (vivas) como esas hablé de desgarramiento personal cuatro párrafos más arriba. Ese es el costado triste y oscuro de esa secuencia de declaraciones, cartas, textos, iniciada a partir de lo que considero los errores de Pablo. Ahora algunos gacetilleros electrónicos difunden y amplifican la “polémica” entre esos dos grandes artistas cuya amistad se ha roto, como una manera de atraer la curiosidad farandulera y, si es posible, los dividendos de los mercados. Pero es mucho más que eso. En todo caso, creo que se está hablando de las responsabilidades por cumplir, de los deberes que la militancia (en el sentido amplio pero también profundo que utilicé antes aquí) impone a la conciencia y a la ética.

En ese sentido soy de los que cree que Silvio está realizando una labor importante en algunas de las direcciones que Pablo ha mencionado en sus textos recientes, como la necesidad de que la prensa de nuestro país alcance los niveles necesarios de diversidad y profundidad informativas y constituya un territorio diáfano y eficaz de análisis, debate y crítica de los asuntos esenciales de la sociedad cubana actual -tan urgida de soluciones que el compromiso y la inteligencia unidos podrían acercar en el tiempo.

Las propuestas de Silvio -que hemos conocido en entrevistas y conferencias de prensa realizadas en nuestro país- sobre temas como la imprescindible flexibilización de los procedimientos migratorios, su alerta sobre la migración juvenil, la necesidad de multiplicar y hacer más eficientes los mecanismos de participación social o la impostergable modernización y profundización de la prensa tradicional (escrita, radial, televisiva) junto al incremento de los accesos a las nuevas tecnologías, son expresiones de aportación activa con las que nos identificamos. Lo mismo sucede con la propuesta de diálogo e intercambio personal que ha llevado, desde hace más de un año, al territorio (todavía lamentablemente limitado entre nosotros) de Internet, a través de su blog Segunda Cita (www.segundacita.blogspot.com).

Creo que ha sido un acto de honestidad y valentía de Silvio colocar en sus propias páginas electrónicas los crudos (y, a mi modo de ver, lamentables) argumentos personales que Pablo difundió en dos cartas a través de un colaborador. A partir de los comentarios colocados allí por decenas de visitantes/participantes en Segunda Cita, Silvio difundió sus propios argumentos y opiniones sobre esos temas. A partir de su solicitud, esos textos pasaron a sitios y revistas digitales cubanas, otra gestión de apertura que compartimos, aunque estas no alcancen aún las páginas o espacios de la prensa llamada tradicional -algo que debería comenzar a producirse más temprano que tarde.

Desde hace unos días casi no han aparecido nuevas declaraciones, comentarios, textos, cartas sobre este tema en los espacios digitales que antes les dieron cabida. Los blogs y perdidos periódicos de provincia de otros países casi no encuentran informaciones que reciclar para mantener latente el cintillo farandulero o la insidia que, de pronto, salpica y envuelve a ambos artistas -incluso independientemente de las diferencias de sus opiniones. Ante esa especie de carnaval de la mediocridad que algunos de esos medios trataron de armar a partir de argumentos ciertamente  importantes (ya fueran erráticos o acertados), un compañero de oficio, seguramente angustiado por las repercusiones de esos estremecimientos para la salud de la cultura nacional -y creo que también sintiendo, desde su posición, el desgarramiento personal que he mencionado- decía que lo que él más deseaba era que todo eso parara ya.

Esta nota no se propone reavivar artificialmente los momentos o temas a los que me he referido aquí, sino documentarlos brevemente desde la sinceridad y el compromiso para contribuir, junto a las voces honestas de muchos y muchas, al ejercicio de la cultura del debate entre nosotros.

Me alegra que estas palabras encuentren como primera vía de comunicación el boletín Memoria del Centro Pablo, a través del cual nos mantenemos en contacto con trovadores, trovadoras y artistas de otras disciplinas que han acompañado nuestros programas culturales durante estos años, convirtiéndolos en espacios abiertos de expresión, reflexión y debate.

Víctor Casaus

Se han publicado 45 comentarios



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  • Gabriel dijo:

    Creo que ya va siendo hora de que a Pablo Milanés le den la posibilidad de que se defienda de las gravísimas acusaciones que se están vertiendo contra él en los medios de comunicación cubanos.

    Naturalmente me refiero a que se pueda defender en los propios medios de comunicación cubanos.

    Atacar de semejante manera a alguién a quién se le niega el uso de la palabra es una cobardía.

  • Alvaro dijo:

    Todo esta muy bien en este escrito, salvo que Pablo no este con problemas de salud y bien serios , sus actos desde hace algun tiempo y no poco, distan mucho de su historia o unicamente que el haya sido un simulador como pasa con algunos.
    La conducta de Pablo en Miami o USA SIN dar mas vuelta es traicionera. Querer preservarlo porque es una personalidad, porque represento por mucho tiempo uno de las grandes exponentes de la trova y la cultura cubana…( proque claro esta no puede seguir con ese titulo)…no creo que sea bueno callar, para ocultar los hechos o intentar que se olvide su afrenta.
    Pablo coqueteo y compartió con los enemigos de Cuba, con los medios, peor aun, estimulo, alento, y aprobó a esas señoras oportunistas que ponen en riesgo la libertad de Cuba con su abyecta y cinica actuacion de papel de disidentes.
    en pocas palabras, no demos mas vuelta al asunto…esto es asunto de borron y cuenta nueva y claro queda su historia y recuerdos…pero que nadie tengas dudas….su actitud es de un traidor y la traicion no tiene revindicacion.

  • amaval dijo:

    Gabriel
    ¿Por qué dices …” a alguien a quién se le niega el uso de la palabra…”¿Tienes pruebas de ello?.
    En cuanto a lo escrito por Víctor Casaus.Pienso que es muy acertado.Hay respeto y dolor.

  • Alvaro dijo:

    Las graves acusaciones que hay contra PABLO las creo el MISMO desde hace mucho tiempo…
    EL UNICO RESPONSABLE DE TODO LO QUE SE DICE EN LOS MEDIOS CUBANOS
    ( POR CIERTO NO MUCHO SE DICE SI MIRAMOS LA TRASCENDECIA DE QUIEN ES EL Y SILVIO … )ES EL PROPIO PABLO.
    TOMANDO EN CUENTA LAS TANTAS DECLARACIONES DE PABLO EN MEDIOS INTERNACIONALES EN CONTRA DE LA REVOLUCION ES JUSTAMENTE EL JUEGO MEDIATICO QUE EL APADRINÓ E HIZO EL JUEGO POLITICO.
    LO UNICO QUE EL PUEDE DECIR A LOS MEDIOS EN CUBA Y AL PUEBLO ES PEDIR PERDON…POR TRAIDOR.
    Y ESO NO HACE FALTA O MEJOR DICHO, NO VALE LA PENA.

  • richard dijo:

    Se erodò la fortaleza, el espiritù, cuando esta lucha cubana està en todos los pueblos,despertandoce; hoy, este ser humano(pablo), con no tocar la guitarra con las notas historicas,las misma que hacian pedagogia y golpeaban las puertas de la auto determinaciòn, terminò habriendo las puertas de dantescas, llevado de la mano por los cancerberos de la injusticia solo igualada en relatividad del tiempo con la roma imperial.

  • Marta de Argentina dijo:

    Lo dichos de Pablo no tienen nada de ingenuos. Pensarlo sería un insulto a su inteligencia. No sabemos qué lo movió a esto. No, seguramente, las críticas a problemas internos que, no hay por qué hacerlas en un medio radial o gráfico, ya que en Cuba hay, para todo el mundo, distintas instancias. ¿O porque es uno de los fundadores de la Nueva Trova tiene que ir a exponer sus ideas a LA MESA REDONDA?
    No ha sido nada extraña ni nueva esta actitud pues Pablo hace mucho que viene caminando para la otra orilla. Se veía venir y debe haberle resultado tan cómodo que no reparó en las consecuencias o no le importa.
    En lo personal, y no es Pablo Milanés la única persona en la que pienso sino en otra del Río de la Plata, dedico unos versos de un poeta maravilloso, único: “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.
    Así que dejémonnos de pensar en “trayectorias” y a otra cosa que hay mucho trabajo por delante.

  • Niurka dijo:

    Pablo pudiera utilizar los mismos medios digitales que ha usado Silvio, Ciro, victor, Luis Alberto, etc, para expresar sus puntos de vista.

  • orestes dijo:

    DOS COMENTARIOS:

    1.- GABRIEL: QUE TE HACE SUPONER O TIENES ALGUN ELEMENTO QUE TE INDIQUE QUE BABLO NO HA TENIDO LA OPORTUNIDAD DE EXPRESAR SUS IDEAS EN CUBA?. ACABA DE HACER NO HACE NO HACE MUCHO UNA GIRA NACIONAL QUE LLENO RECINTOS. HAY MEJOR OPORTUNIDAD QUE ESA.?
    2.- A VICTOR ME LO PRESENTO PRIMERO SU “QUE LEVANTE LA MANO….”. LUEGO NOS VOLVIMOS A VER CON SU VERSION ESCRITA DEL DOCUMENTAL, Y MAS TARDE, YA MAS ENTRADO EN AÑOS (YO), LO VOLVI A ENCONTRAR EN EL CENTRO PABLO (QUIEN NO ASISTIO ALGUNA VEZ A UN “A GUITARRA LIMPIA?).
    LUEGO, YA MAS CERCANO, LO CONOCI, ESTA VEZ SI PERSONALMENTE, EN LA ARGENTINA DE TODOS, EN LA SUYA, EN LA DE MARIA, EN LA DE SANTUCHO, EN LA DE PACO, EN LA DE ERNESTO, EN LA DE LOS 30 000 DESAPARECIDOS. NINGUNA OTRA MEJOR OCASION.
    EN TODAS Y CADA UNA DE ESAS VECES, LO VI TRANQUILO, SIN HABLAR MUCHO Y SIEMEPRE QUE LO HIZO FUE DESDE EL SUSURRO.
    TUVE UN AMIGO, MUERTO A TIROS DE MANERA COBARDE EN MEXICO Y MUY JOVEN.
    ESE AMIGO, CON BORIS DE NOMBRE POR MAS SENAS, TENIA UNA VIRTUD QUE LO ACERCA MUCHO A VICTOR, A PESAR DEL SILENCIO, DEL SUSURRO, A VECES INCLUSO SIN EL, SIEMPRE ESTABA ALLI, PARA CUANDO SE LES NECESITARA. BORIS, VICTOR NO HABLAN PERO TODOS SABEMOS QUE ESTAN ALLI Y QUE SIEMPRE PODEMOS CONTAR CON ELLOS.
    ESO HA VENIDO A SER ESTE COMENTARIO DE VICTOR SOBRE ESTE TEMA TAN DOLOROSO. YO ESCRIBI UNO DE LOS TEXTOS QUE HA CIRCULADO POR ESTOS DIAS……(“CUANDO UN AMIGO SE VA” LO TITULE) Y EN MI TEXTO VA TODO ESE DOLOR QUE VICTOR AHORA DESCRIBE, PERO TAMBIEN EL RECHAZO A LA ACTITUD DE PABLO, QUE NO LE QUEPA A NADIE DUDA, NOS DAÑA MUCHO. POR LOS QUE QUIEREN HACERNOS MIERDA DESDE FUERA (CON SUS TITERES) Y POR LOS QUE SE SEGURO SE ESCUDARAN AQUI DENTRO, DESDE LA BUROCRACIA MAS EMPEDERNIDA PARA DILATAR ESTE PROCESO TAN NECESARIO DE CAMBIOS Y RECTIFICACIONES.
    POR EL TEXTO VICTOR, POR TU ACTITUD, POR TU SINCERIDAD Y SOBRE TODO POR TU COMPROMISO: GRACIAS DESDE LA DISTANCIA.

    SALUDOS

    ORESTES

  • rafael araujo dijo:

    Escribir sobre ese admirado artista para alejarlo,calificarlo, desnaturalizarlo,de un proceso revolucionario me parece que hay que revizar y fundamentar correctamente, más solo sería un criterio interpretativo y no da lugar a someterle al tribunal de unos por más que creamos sea la verdad absoluta.observemos,de donde el articulista toma algun fundamento:
    “Los factores que pudieran explicar ahora estas actitudes de Pablo probablemente sean múltiples y complejos y creo que expresan una crisis profunda, que llega a casi todos los rincones de la personalidad o del alma, según se le llame: la ética, la amistad, la memoria, el sagrado territorio de lo personal, de lo íntimo: todo eso ha sido amargamente salpicado, a mi entender, en las cartas y declaraciones de Pablo que siguieron a la celebración del concierto en Miami”.Partir de un supuesto de factores??

  • lubia dijo:

    muy buen escrito, pero me gustaría decirle a Gabriel que Pablo fue el primero en ofender a todos los periodistas, meternos en un mismo saco no es ético, no obstante, pienso que podría tener un espacio en nuestra prensa y acabar de decir todo lo que piensa, así se terminaría el asunto de una vez.

  • ISIDRO dijo:

    NO PODEMOS SE INGENUOS CON PABLO O CAEMOS EN LA TONTERÍA, EN EL HUECO IDEOLÓGICO EN QUE NOS QUIEREN METER ,LOS ENEMIGOS DE LA REVOLUCIÓN PARA PODER DESTRUIRNOS. NADA ES NUEVO EN NUESTRA TIERRA Y MUCHO MENOS AQUELLA FRASE QUE DICE: DIVIDE Y VENCERÁS. AHORA A QUIÉN LA HE TOCADO DIVIDIR?, SE LOS DEJO A LOS QUE TENGAN CONCIENCIA.
    NO ME DIGAS QUE HICISTE. SI LO HICISTE BIEN EN SU MOMENTO: BRAVO; DIME LO QUE HACES HOY, LO QUE ESTAMOS HACIENDO. ANTE LAS NUEVAS VELEIDADES DE NUESTRO ENEMIGO DE 50 AÑOS DEBEMOS OPONER -SIEMPRE- ALGO QUE NO CAMBIA CON EL TIEMPO: LA UNIDAD.
    SON OTROS TIEMPOS, PERO ES EL MISMO PROCESO REVOLUCIONARIO QUE SE REAJUSTE Y HAY QUE SEGUIR DEFENDIENDO. LA RESISTENCIA DEBE PERMANECER Y NO NOS DEBEMOS DEJAR CONFUNDIR POR AQUELLOS QUE ALGUNA VEZ TUVIERON O SE CREYERON CON LA AUTORIDAD MORAL. HAY MUCHOS EJEMPLOS A LO LARGO DE ESTOS MÁS DE 50 AÑOS TRANSCURRIDOS, YA SEA EN CUBA O EN CUALQUIER LUGAR DEL PLANETA. NO PENSEMOS QUE HAY INGENUIDAD NI CONFUSIÓN.
    HOY ES HOY.

  • H. LO dijo:

    QUIEN PODRIA CREERLE DE UN “POSIBLE ARREPENTIMIENTO” A PABLO? (quebro un espejo pablito).
    Mejor que siga su camino, encuente la paz en su alma y conciencia, Odiado en su tiempo por la gusaneria cubana, se gano el desprecio hoy dia de los compañeros de casi medio siglo. Eso es echarse la historia y una vida al bolsillo por unos sucios y sangrientos billetes verdes. La cagaste Pablito. No se hace eso.

  • Guillermo Hipólito dijo:

    El vacío ideológico se apoderó de Pablito Milanés,cayó en la trampa,pero alli la dormidera lo atrapó,estaba como el menisco,queiro,no queiro,asi estaba,defraudó a toda una generación,de seguro tendrá + dinero pero ni una gota de verguenza.

  • fernando lopez dijo:

    En honor a la verdad creo Victor hizo un analisis muy justo y ni siquiera se refiere a epitetos o frases dichas, recurrio a una fina palabra, pero clara y firme para dar su punto de vista, de hecho del Centro Pablo a toda esta amalgama de asuntos que se ha formado alrrededor de un problema que dije una vez que deberia, por el bien de todos detenerse y discutirse quizas en la intimidad, de lo viejos camaradas, no importa lo que haya que decir y lo que se piense.

    Los medios han hecho de ello un asunto aprovechable. No juzgo, no quiero juzgar. Las UMAP no debieron haber existido, pero existieron y hay cosas otras muchas que no debieron haber pasado y ocurrieron. La Revolucion para existir ha tenido, ella sola practicamente que defenderse como ha podido. La heroicidad esta en el pueblo que ha sabido, justo es, enfrentarlo todo y ha habido, una sabia direccion. No me refiero en terminos oficialistas al asunto, solo digo que ha habido mucha sabiduria y fe. La gente muchas veces no olvida y parece que en este como en otros caso esta presente ese factor, el de un castigo inmerecido.

    En un principio la exasperacion fue durisima y una buena parte no queria de este concierto, que ademas se podia haber suspendido o no…Despues hubo declaraciones – alli directamente, no tuvieron que manipular a nadie, fueron dichas con mucha fuerza, por quien es una autoridad y que agito banderas de la Revolucion en todos los vientos.

    Los pueblos bien saben que dentro de si hay hijos buenos, descarriados y otros que no son tan buenos, sino lo identifica al momento, aunque pase el tiempo ellos mismos se desnudan.

    Si el aludido no ha vuelto a decir palabra, sus razones tendra y las respeto – Unos le han apoyado (de todo tipo de gente), otros hemos opinado, otros le hemos sancionado, pero no con esa de romper discos y quemar fotos, sin fundamentalismos mediocres, solo con la palabra, esa que como el empenamos un dia, luego de tanto accionar desde alla y desde los mercenarios de dentro. gracias.

  • Jesús Enrique Medina dijo:

    El hecho de que Pablo Milanés sea un hacedor de canciones que le han dado la vuelta al mundo por su belleza, no lo exime de ser un mortal más, capaz de cometer actos de traición, como el que se conoce que hizo en Miami, con declaraciones no cónsonas con su “ideología”.
    Acá en Venezuela (donde vivo y desde donde escribo) tenemos un caso patético en la persona de Oscar de León, músico y cantante que llegó a Cuba con una aureola de sonero portentoso, comparado con el mejor sonero cubano, Beny Moré, y que cuando volvió fue vetado por las casas disqueras, los consumidores de su música y repudiado por todos los que creen en la “democracia”, hasta que tuvo que restractarse de lo dicho en Cuba, para que fuera nuevamente aceptado por la farándula miamera y venezolana.
    El otrora comandante Ochoa, a quien el comandante Castro otorgó la mayor confianza para que fuera a Angola, terminó traicionando la revolución, su país, al comandante Castro, a su familia, a sus hijos…
    De manera que, qué más da que el Pablo Milanés haya caído también en las garras del capitalismo y venda sus declaraciones por un puñado de dólares, despreciando así a su pueblo y a sus luchas por la libertad, más aún cuando él goza de gran prestigio y confort dentro y fuera de Cuba… ¡Qué pena con ese señor… Tan seriecito que se lo veía!!!

  • amaval dijo:

    Lo que menos entiendo y a lo que no le veo lógica es a “sacar” ahora despùés de tantos años de ocurrido errores e injusticias de la Revolución en el pasado, sobre todo errores que ya fueron analizados y criticados en su momento y que parecían hasta superados por los mismos afectados(no solo Pablo sinó muchos más)quedando claro que esos “errores” no respondían a la verdadera esencia de la Revolución.Me viene a la mente un brillante testimonio escrito hace algunos años por Eduardo Heras León titulado:”El quinquenio gris”Testimonio de una lealtad el cual se puede leer haciendo una búsqueda en http://laventana.casa.cult.cu/.Esa es la palabra que no podemos olvidar, lealtad.

  • Javier Balboa dijo:

    ¿No tenia nada que decir sobre derechos humanos en USA, no sabe nada sobre las condiciones carcelarias de cabo Maninig (wekileaks)las ejecuciones en plena campaña por salvar a Traves? la represion a los jovenes por la Policia en España? no vio las imagenes, aunque no quisiera hablar de los CINCO ¿que clase de democrata universal es? ¿ustedes se imaginan a Picasso no llevando el Guernica a Alemania por no herir la sensibilidad de los nazis residentes?
    Pablo te conocí en año 1975 a si como a los otros artistas españoles que usas de escudos humanos, sois maravillosos y en la transicion española y el posfranquismo ocupasteis un papel importante con vuestro gran talento—pero como victimas o heroes del anti franquismo, Pablo no los vendas por que no es verdad y comprometes su biografia, cuento esto no solo porque es verdad y por que lo he leido en tu contestación insultante, cobarde a un periodista de Miami, no entiendo por que alguien dice que no te puedes defender, con lo que digiste y sobre todo con lo que callaste, no necesita comentario alguno.
    Javier Balboa.

  • ROCLES dijo:

    PABLO MILANEZ ha decepcionado a su gente , a sus seguidores , se ha congraciado con lo peor del exilio y se ha buscado el desprecio de la gente que crecimos AMANDO ESTA ISLA , LOS QUE EN NOMBRE DE LOS NUEVOS HICIMOS DE SUS CANCIONES EL SIMBOLO DE AMOR Y PAZ.

  • andres castillo bernal dijo:

    Puntos de vuistas diferentes
    Por Andres Castillo Bernal

    Sin lugar a dudas solo hay dos puntos de vistas, los que pretenden justificar la actitud de aquel y los que no justificamos nada. Sencillamente el meollo de todo esta no en sus declaraciones de criticas a la revolucion, sino donde las hizo, ese es el quid del problema. Muchas de las cosas que critico, ya son obsoletas y muchos cubanos piensan que razon puede tener.Asi de simple, pero su principal error, ya se ha dicho y vuyeltyo a decir, fue donde lo fue a decir. El no es ningun ingenuo, ni ningun niño acabado de salir de la secundaria. Los cubanos tenemos mas de 50 años en la lucha politica. Pienso que el esta bien consciente de todo lo que dijo, no creo que se haya equivocado. Su conecepción de la Revolucion la cambio por un puñado de dinero, que al parecer no le hacia falta, y sino le hacia falta. No es un mercenario. No nos ataco por dinero. Nos ataco por conviccion. Nos ataco porque dejo de amar a la Patria y se fue con los vendepatria y si se fue con los vendepatria lo hizo conscientemente y si lo hizo conscientemente, solo tuiene un calificativo: traidor. Si hubiera querido ayudar a perfecccionar nuestro socialismo, lo hubiera hecho desde dentro. Simplemnte olvido aquel planteamiento de Fidel en Palabras a los Intelctuales cuando dijo, …”DENTRO DE LA REVOLUCIÓN TODO, FUERA DE LA REVOLUCION NADA…” Mas claro ni el agua. Pienso que no responde porque seria tratar de justificar su actitud, si es que fuera a justificarla, entonces que seria? Traidor o no traidor. Seria un arrepentido. Y se le pudiera creer. Yo personalmente no le creeria.

  • margarita dijo:

    ESTA MUY LEJOS DE CALQUIER CUBANO DE A PIE,PENSAR EN INGENUIDADES EN MIAMI.EL QUE SE SUPONE REPRESENTE A ESTE PUEBLO,QUE LOS HA HECHO LLEGAR HASTA DONDE ESTAN ,A COSTA DE SUS SACRIFICIOS Y BATALLAR DIARIO,SEA DONDE SEA QUE VAYAN A REPRESENTARLO,EN CUALQUIER CAMPO,OFICIO O PAIS,TENDRA QUE HACELO CON LA VERGUENZA Y LA DIGNIDAD QUE NOS HA CARACTERIZADO DURANTE TODOS ESTOS AÑOS DE LUCHAS,LO QUE HAGA ,LO QUE DIGA,COMO ACTUE,HA DE SER PENSANDO EN ELLO.
    DECIR LO QUE SE PIENSA Y SIENTE ES UNA COSA,LA TRAICION,ES OTRA.,Y ESO NO ESTA DISFRASADO EN PABLO.HA TRAICIONADO MUCHAS COSAS,DEMASIADAS,PARA SER INDULGENTES Y CREER EN INGENUIDADES,
    EN LOS TIEMPOS QUE CORREN,NADIE PUEDE JUSTIFICAR ALGO QUE PONE EN JUEGO LA SEGURIDAD,EL FUTURO DE TODO UN PUEBLO,SI FUERA POCO TODO LO DEMAS….

Se han publicado 45 comentarios



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Víctor Casaus

Víctor Casaus

Poeta, cineasta, narrador y periodista cubano. Es el director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en La Habana.

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