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Palabras en Atarés, con el trovador

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Atarés: aplausos, exclamaciones, “Otra, otra…” Foto: Alejandro Ramírez Anderson

Silvio en Atarés: aplausos, exclamaciones, “Otra, otra…” Foto: Alejandro Ramírez Anderson

“Yo vivo de preguntar”, dice el trovador desde la sabiduría insondable y popular del escaramujo en esa canción que, para asombro y maravilla de muchos, es coreada/cantada por los más diversos públicos -de nuestra Isla y de otros rincones del mundo. Así pudimos confirmarlo nuevamente cuando Silvio y sus invitados llegaron al barrio de Atarés la semana pasada para continuar su recorrido por esas zonas de La Habana profunda.

Allí realizamos, como en todos los conciertos anteriores, la entrega de libros y discos donados por diversas instituciones: los estudios Ojalá, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Instituto Cubano del Libro, y el pequeño Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, también en nombre del cual tuve la alegría y el honor de decir las palabras iniciales de saludo a un público expectante y entusiasmado por la llegada de este concierto esperado y merecido.

Los libros y discos son destinados a los espacios culturales del barrio, ya sean casas de cultura, pequeñas bibliotecas locales o domicilios de activistas de las organizaciones que puedan ponerlos a disposición de sus lectores y lectoras. También en ese sentido estos conciertos de Silvio, que son en realidad acciones culturales múltiples, se proponen interactuar con las gentes del lugar, entregando pequeños tesoros de sabiduría en esos textos y músicas, pero también subrayando la necesidad de que en esas células barriales, en ese territorio que la costumbre llama bases, existan (y sobre todo se enriquezcan y renueven) esos espacios destinados a cultivar y promover los valores de la espiritualidad y el amor por la cultura de todos -que es una forma, como se sabe, de amar la historia del país y su memoria.

Aunque este no sea quizás el objetivo más evidente de estos conciertos de Silvio por los barrios, esas presentaciones se convierten en diálogo vivo entre la cultura y la gente, entre la palabra del trovador y ese público/pueblo que ha acompañado sus canciones (y viceversa) desde hace cuatro décadas. Y todos (o por lo menos, muchos) sabemos la importancia que tiene, especialmente hoy, el concepto (y sobre todo la práctica) del diálogo para las cubanas y los cubanos. Las tarimas que conforman el escenario en el lugar donde confluyen dos o tres calles del barrio o en pequeñas plazas o espacios improvisados para la ocasión se convierten en un ágora trovadoresca  y artística en general, donde la gente puede entrar en contacto con la cultura viva, con la belleza y también con el pensamiento y las preguntas que el escaramujo nos hace llegar a través del trovador, ese aprendiz de brujo, según el feliz título del libro de entrevistas preparado en México por un hermano común, Eduardo Valtierra, y presentado por Ediciones La Memoria en la reciente Feria del Libro, también incluido en estas donaciones hechas a los barrios.

Al constatar el estilo vivo, dialogador, antirretórico, útil, que es la esencia de este programa cultural que Silvio viene desarrollando desde finales del pasado año por barrios difíciles de nuestra capital reafirmo mi confianza en esa manera de interactuar y relacionarse con la gente que es, quizás hoy como nunca antes, una necesidad (cultural, social, política) de todos y de todas, incluidas por supuesto las instancias de dirección de los organismos estatales y de todas las organizaciones sociales y políticas. En alguno de esos conciertos también vi la otra cara de la moneda de ese estilo -desdichadamente el que más abunda- cuando, antes de la presentación del trovador, el representante de una organización local emitió ante el público expectante, una larga andanada de adjetivos desgastados, lugares comunes y referencias fuera de lugar, de contexto y de gusto. En ese camino interminable de enseñar aprendiendo, estos conciertos constituyen, a mi modo de ver, un ejemplo relevante para la reanimación y la renovación de las relaciones sociales que, hoy más que nunca otra vez, debieran abandonar los trillos de la retórica, la rutina y el conformismo.

Por eso también comencé hablando de las preguntas del trovador al inicio de esta nota. Y por eso compartí con los asistentes al concierto en Atarés, algunos fragmentos del poema “Preguntas de un trovador que sueña” que Silvio escribió en marzo del pasado año, inspirado según sugiere su dedicatoria, en las “Preguntas de un obrero que lee”, del maishtro (como lo llamaba Roque Dalton) Bertolt Brecht.

Alguna de las preguntas de Silvio que cité se dirige, por así decirlo, al exterior, como esta que involucra factores y hechos que conservan hoy lamentablemente su actualidad:

Si la Casa Blanca devolviera Guantánamo y acabara el

embargo ¿qué posición (común) adoptaría

el Kama-Sutra europeo?

En otras preguntas poéticas y trovadorescas el autor está solicitando dirigir la mirada (nuestra propia mirada) hacia adentro. Adentro en todos los sentidos: adentro del tejido de la sociedad y de todos sus mecanismos y adentro de nuestra siquis y de nuestra ética:

Si alguien roba comida y después resulta que no da la vida

¿qué hacer?

Si otro Martí naciera entre nosotros ¿podría ser

emigrante, rapero, cuentapropista, ciudadano provincial

en una chabola periférica?


Para estas preguntas necesarias (como para muchas otras cosas en la vida), también son útiles las herramientas del humor, de la ironía, de la agudeza de pensamiento que nos salven de la modorra, de las repeticiones, de la rutina mental y social:

Si este gobierno ha sido tan malo ¿de dónde

ha salido este pueblo tan bueno?


En este concierto de Atarés, al que llegaron Mozart y Bach de la mano (de las manos) de Frank Fernández (otra maravilla: la convivencia de lo culto y lo popular, de lo que hablaré en una crónica futura), Silvio incluyó canciones ya clásicas e inolvidables como “Ojalá”, junto a otras más recientes, como la indagadora “Sea señora” (“que salió como un exabrupto” y “es como un voto a la evolución política de Cuba, sin olvidar a dos pilares de nuestra historia”, José Martí y Antonio Maceo) o esa declaración de principios compartidos contenida en “El necio” -la obra artística que mejor ha sintetizado, desde la cultura cubana, las angustias, las esperanzas y los compromisos de la mayoría de los cubanos y las cubanas ante los retos de la década pasada, muchos de los cuales conservan su amenazadora, acuciante presencia.

“Saber no puede ser lujo”, continúa diciéndonos el texto de la canción citada en la primera línea de esta nota. A esa afirmación ayudan mucho estos conciertos de Silvio por los barrios en los que conviven la belleza, la memoria y las ideas. Con una de esas últimas, tomada de las preguntas de un trovador que sueña, terminé mi saludo inicial en el concierto de Atarés:

Patria, Universo, Vida, respeto al semejante

y todos Venceremos un poquito

Y seremos, si aun es posible, un tilín mejores.

Víctor Casaus

Se han publicado 4 comentarios



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  • orestes dijo:

    VICTOR:

    SOY ORESTES. NOS CONOCIMOS CASUALMENTE EN BUENOS AIRES, EN UNO DE TUS VIAJES FUNDADORES JUNTO A TU ESPOSA. ESTABA YO EN ESE MOMENTO EN LA MISION DIPLOMATICA NUESTRA EN ESE ENTRAÑABLE PAIS. EN REALIDAD TE CONOCI ANTES POR TU “QUE LEVANTE LA MANO LA GUITARRA” CUANDO POR VEZ PRIMERA ME ACERQUE A SILVIO, A VICENTE A USTEDES TODOS. SALUDOS PUES, EN EL RECONOCIMIENTO DE QUE ESTA RENOVADA MANERA DEL DEBATE Y LA ENTREGA ES LA QUE NO DEBIMOS ABANDONAR NUNCA. ES EL ENTENDIDO DE QUE NUESTRO PUEBLO RECONOCE DE QUE LADO ESTA LA HUMILDAD Y LA VERDADERA INTENCION DE HACER POLITICA CULTUREANDO (SI SE ME PERMITE EL VOCABLO). ESTOS TIEMPOS RENOVADOS QUE HAY QUE ASUMIR DE IGUAL MANERA, DESTERRARAN PARA SIEMPRE A BUROCRATAS Y ENEMIGOS QUE A VECES SON LA MISMA COSA.
    TE FELICITO, Y LOS ENVIDIO. AHORA ESTOY EN EL CARIBE, ESE CARIBE PROFUNDO QUE NECESITA TAMBIEN OTRO LENGUAJE PORQUE LA CORONA Y EL NORTE TAMBIEN SEMBRARON DEMASIADO PROFUNDAMENTE SU HUELLA.
    LA GENTE LES AGRADECE PORQUE NO HAY OTRA FORMA DE RETRIBUIR AMOR, COMO HICIERON LOS MUCHACHOS DE LA BRIGADA MARTHA MACHADO EN LA ISLA, COMO LO HACEN MILES DE NUESTROS MEJORES HIJOS EN HAITI.
    PORQUE AL FINAL, VICTOR COMO PREGUNTA SILVIO…..
    “SI ESTE GOBIERNO HA SIDO TAN MALO,
    DE DONDE HA SALIDO ESTE PUEBLO TAN BUENO…..
    SALUD HERMANO EL PUEBLO LOS NECESITA-
    ORESTES

  • Nelson Díaz dijo:

    Mi nombre es Nelson Díaz , tengo la dicha de ser cubano , y aunque vivo en Miami desde hace 30 años , nunca he dejado de tener a nuestra Isla en mi corazón .Siempre he sido admirador de Silvio , el trovador , lo tengo ahí en el Olimpo Sagrado junto a Pablo , Sabina y Serrat , con Silvio el ser humano , tengo un par de dudas que me rondan el alma hace años pero que ni siquiera se acercan a ser reproche , además , quién soy al lado de ese genial poeta . Muy honesto y balanceado su artículo , gracias por ponerme al día en este nuevo tipo de actividad que realiza Silvio , que lástima que Atarés me quedara tan al Sur , de buena gana lo hubiera disfrutado , un abrazo , Nelson

  • Monica dijo:

    Víctor, sus palabras expresan de forma idílica lo que sintieron, aquellos afortunados que dejando atrás nuestras propias imaginarias marginalidades y prejuicios, sin tener a lo que el otro dijera o tildara de nosotros…… estuvimos presentes junto con el gran regocijo de tenerlos tan cerca….

  • Iván dijo:

    Felicitaciones por este artículo Victor,
    Solo quisiera reseñar y hacer del conocimiento de tus lectores, que hace menos de un mes falleció el Sr. Francisco Penié Valdés. Fundador de los poderes populares y representante durante muchos años de ese mismo pueblo de Atarés. Estamos hablando de un luchador no con las armas, sino con el trabajo diário al lado de un pueblo sumamente desprovisto y raido por los efectos de la crisis. Estamos hablando del responsable no solo de entregar los escasos materiales de construcción, sino de participar domingo tras domingo en las fundiciones de las “placas” de los demás y de no agarrar para sí ni siquiera un gramo de arena o una tasa de baño. Estamos hablando del dirigente honesto que nunca pidió nada y que en su ocaso nunca recibió nada, pero que siempre pudo ser también un hombre, amigo, masón, abacuá y sin consignas, de los que está plagado ese mismo pueblo a donde acudió por primera vez el trovador. Estamos hablando de un soñador que creyó en una idea y que murió defendiéndola hasta el último día claro de su mente. Sirva ese texto como una honra también al DELEGADO PENIE!!!

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Víctor Casaus

Víctor Casaus

Poeta, cineasta, narrador y periodista cubano. Es el director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en La Habana.

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