Imprimir
Inicio » Opinión  »

Néstor Kirchner: construyendo sueños

En este artículo: Argentina, Néstor Kirchner
| 9

nestor-kirchner11-590x419-300x2131Uno de los signos del cambio que registraría el país con la llegada de Néstor Kirchner al gobierno lo advertimos en ese pequeño pero inolvidable gesto de aquel 25 de mayo de 2003 al tomar el bastón de mando con un juego de manos que rompía el acartonamiento ridículo de viejos protocolos.

Desde allí el ex presidente saldría  a la calle  para recorrer caminando las cuadras que separan el Congreso de la Casa Rosada, mezclado entre la gente, una marea incontenible que rompía el espejo congelado de diciembre del 2001.

Eran signos vitales todos ellos, incluso su frente golpeada por un fotógrafo, a su vez empujado por la marea, su cabello despeinado, ese  parecerse a todos, lo que dio cuenta de que el hombre que llegaba del lejano sur, en un país enormemente extendido que no se conoce entre sí,  venía para algo distinto.

Pocos recuerdan ahora ese “infierno” que encontraba y al que se refirió en su  primer discurso: un país de llagas abiertas, una dictadura omnipresente, aunque se había ido en 1983, y otra, la globalizadora experiencia que fue un saqueo abierto a la nación. Y cuando decimos la nación estamos diciendo a un pueblo.

Nada quedaba en pie. El cierre de fábricas en Argentina durante los 90 se correspondía a la situación de un país que había vivido una guerra. Desmanteladas y vendidas al mejor postor las empresas del Estado,  con el desempleo más grande en la historia del país, la pobreza e indigencia más desoladoras y la destrucción implacable de  los mejores avances sociales.

El estallido de diciembre de 2001, que algunos políticos aprovecharon para atizar fuegos y sacar ventajas sobre las cenizas humeantes -lo que tanpoco hay que olvidar- dejaba un país derrumbado, donde grandes masas populares, la mayoría de desocupados “excluidos” -como les gusta llamarlos a algunos sociólogos-  desterrados en su tierra, estaban en constante movimiento.

La protesta era intensa, aunque lamentablemente de lo que pudo surgir de la rebelión en el 2001, mucho se perdió por las miserias y mezquindades humanas que surgían de aquel individualismo feroz que se vendió como baratija durante la noche neoliberal. Esto también horadó a sectores de una izquierda, que aún no se había reorganizado en la medida en que la dictadura militar no sólo dejó  30 mil desaparecidos y otras consecuencias gravísimas, sino también rompió con la continuidad histórica.

Era difícil encontrar el camino, que bien hubiera trazado la dirigencia política, los delegados gremiales, estudiantiles, perdidos en la noche y niebla de las desapariciones forzadas.

Los signos hacia el interior del país fueron muchos. Pero las presencias internacionales como la de los presidentes de Cuba, Fidel Castro y Venezuela, Hugo Chávez y otros, así como las delegaciones que llegaron, de alguna manera, y en otra magnitud, recordaron aquella primavera breve de 1973 cuando se bailaba en la plaza de Mayo, porque había llegado Héctor Cámpora al gobierno después de años de proscripción partidaria y persecución al peronismo, todo lo cuál muchos olvidan.

Y por cierto aún no se escribió la historia de la infamia de los que abrevaron de esa proscripción para sus propios intereses  sin enfrentarse a los poderes de turno para que se hiciera justicia en este caso.

El discurso de Kirchner fue muy claro. Habló de salir del infierno. Y muchos no lo creyeron. Sobre lo que dijo hizo muchísimo más. A veces he escuchado políticos y sociólogos fuertes críticos del gobierno, que dicen: “reconocemos lo que hizo en derechos humanos, en cambios en la Corte, en algunos pasos sociales, en abandonar las relaciones carnales con Washington, su posición de integración con América Latina,  y “algunos ” pasos económicos, pero… Y ahí viene la retahíla de unos y otros.

Unos desde consignas vacías y otros desde planteos teóricos en los que han abandonado toda mirada estratégica sobre el momento que vive el país y América Latina.

Por cierto aquellos  que “reconocen” lo realizado por Kirchner con el “pero” posterior, no explican que en cada uno de esos pasos que daba tocaba el corazón oscuro del  poder económico- político, más concentrado y brutal de la historia,  el poder militar y policial y el poder mediático, que es el que se transformaría en el primer partido opositor del país.

Después de los tiempos de los primeros gobiernos de Juan Domingo Perón (1946-1955) y de la despiadada e inmoral furia  contra  Eva Perón,  no se ha visto en el país una reacción tan brutal de los medios de comunicación masivas -simples apéndices hoy de un poder dictatorial mundial- como lo sucedido desde que Kirchner comenzó a tomar sus medidas más profundas.

De lo que la derecha haya hecho y siga haciendo para destituir a ese gobierno (2003-2007) y a la actual administración de Cristina Fernández de Kirchner nadie puede sorprenderse. Lo que sorprende es la decadencia de alguna llamada izquierda que se jactó de oposición crítica, para convertirse en el ala “izquierdista” de la derecha más burda y pobre ideológicamente de nuestra historia.

El legado de  Kirchner es vasto. La reinstalación del debate político en un país acostumbrado a la guerra de los escorpiones, es sin duda lo que en estos momentos ha permitido el retorno de miles y miles de jóvenes a la política. Pero también derrotar a la corporación mediática, como sucedió con lo acontecido alrededor de la muerte del ex presidente. Allí quedaron al desnudo los mercenarismos encubiertos como “tarea periodística” las hipocresías, las falsificaciones ideológicas y hasta de algunas aparentes luchas gremiales sociales.

Para América Latina, la muerte del ex mandatario  elegido en agosto de 2010, por unanimidad, por los presidentes de la región como secretario general de la Unión de las  Naciones Suramericanas (UNASUR) es una pérdida evidente. Su trabajo en varias circunstancias, como el intento de lograr un intercambio humanitario que abriera la posibilidad de una paz verdadera y no de cementerios en Colombia, fue sin duda una muestra de su capacidad de acción y negociación y del interés profundo de integrar definitivamente a Argentina a esta América Latina, a la que pertenece.

Algunos nostálgicos dictatoriales deben recordar que fue esa América la que se puso de pie para defender el derecho de este país a recuperar las islas Malvinas, durante la llamada Guerra del Atlántico Sur (1982).

La muerte de Kirchner se produjo poco tiempo después de que por una reacción inmediata de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y del propio ex presidente en horas, se reunieran los mandatarios de Unasur para hacer muralla contra el intento de golpe de Estado en Ecuador (30-11-10) cuya matriz hay que estudiar a fondo para entender que entre los nuevos protagonistas de la oligarquía y el militarismo a su servicio, también estas nuevas creaciones de “izquierdas” aparentemente opositoras críticas a ese gobierno. Y la capacidad de infiltración  de la inteligencia de  EE.UU en movimientos sociales con historias respetables en el pasado como ha sucedido con un sector del movimiento indígena.

También Cristina y Néstor  estuvieron en la primera fila para impedir el golpe contra el presidente Evo Morales de Bolivia en septiembre de 2008 y para decir “no aceptamos” el golpe de Honduras en junio de 2009, ni su continuidad encubierta. Se mantuvieron firmes para rechazar los intentos mediáticos y otros de guerras sicológicas, para separar a Argentina de Venezuela o de Brasil, un sueño que ha comenzado a ser eterno para el poder mundial, que no acepta que América Latina se haya convertido en el continente de la resistencia. Especialmente hoy  ante el triste espectáculo de ver a la orgullosa Europa arrodillarse ante los mandatos del FMI cuando ya este ha sucumbido en el mundo y  el centro del capitalismo mundial hace aguas por todas partes.

Por eso persiguieron despiadadamente  a Kirchner y a su esposa, la actual presidenta. Basta leer los vergonzosos artículos de alguna prensa europea.

El discurso de Kirchner en la Cumbre de las Américas en Mar del Plata en noviembre de 2005 ya está escrito en la historia del mundo, para mostrar como un grupo de países, mediante la voz firme del presidente anfitrión en este caso, decía que “no” nada menos que al proyecto más brutal de recolonización y recuperación de una región como fue el Area para el Libre Comercio de las Américas, que planeó Washington.

Y el “chau” FMI que muchos no quisieron comprender, aunque saben perfectamente bien, que el no pago de la deuda externa, expoliadora de nuestros pueblos  y el recurso clave para hacernos altamente dependientes, sólo es posible con una alta cohesión interna en torno a las consecuencias. Como periodista he conocido o vivido en tres países bajo bloqueo: el más duro y largo de la historia en Cuba, donde la resistencia es heroica y el que se impuso a Nicaragua en los años 80 y a Panamá antes de la invasión del 20 de diciembre de 1989.

La muerte de Kirchner nos puso frente al espejo de la realidad  y obliga  a una introspección a la izquierda toda a mirarse en las profundidades. A preguntarse hasta cuando  se utilizará la teoría vaciada por un consignismo anti- histórico o cuál será el momento para asumir la necesidad de dejar de recitar versículos como salmos abstractos  y a utilizar la dialéctica, que es la esencia del marxismo vivo, no muerto. Sin dejar nunca de lado los principios esenciales.

Nada de lo que hizo Kirchner fueron sólo actos simbólicos. Si no, miren las páginas de los conspiradores de siempre demonizándolo o los pichones de los dictadores de turno llamando al golpe, frotándose las manos  sin entender que hay muertos que para los pueblos son un motor que se agiganta cada día.

Los recuerdos de la vida que dejó Kirchner detrás son como la lava del volcán. Más allá de los errores lógicos que se pueden cometer cuando se está construyendo  en caminos tan erizados.

No se equivoquen. Los que salieron a  las calles, le dieron la razón a la idea base que inspiró la transversalidad al ex presidente. Fue una masa trasversal, organizada o anónima que se lanzó a la plaza. Fue el  retorno del mejor peronismo lo que vimos aparecer desde debajo de las piedras.

El acto fue multitudinario y tan sorprendente que los medios de incomunicación del poder económico extranjerizante no pudieron encubrir. Hay un antes y un después del 2003. Analicemos lo que significan los juicios  contra los dictadores-únicos en el mundo- para destruir los hilos de baba de la impunidad. Hay  un antes y un después del 27 de octubre de 2010. Pero requiere el sostén de todos, entre ellos un cuidadoso, inteligente y coherente accionar de sus seguidores, abriendo caminos.

También se requerirá de la crítica constructiva, no la que destruye compulsivamente, para saltar al vacío. O lo que  es peor la que no se diferencia del discurso de los verdaderos demonios de un  poder criminal.

En 2005, durante una entrevista que le hice al presidente Hugo Chávez, me dijo que Néstor Kirchner desde un principio lo acompañó en su proyecto latinoamericano y bolivariano. “No lo quiero decir públicamente porque sus enemigos lo van a usar contra él”, dijo entonces. Ahora Chávez ya pudo decirlo públicamente.

La presencia de los presidentes latinoamericanos de todo signo  en el velatorio de los restos de Kirchner fue otro golpe para la corporación mediática, que está alineando fuerzas para golpear al gobierno de Cristina Fernández.

No parecen entender lo que sucedió cuando repentinamente miles de silenciados por sus chantajes mediáticos pudieron dar rienda suelta a su bronca y su dolor. Se ha perdido el miedo, sembrado cuidadosamente día tras días. La continuidad de este gobierno se refleja en  la profundización que significaron las recuperaciones de empresas entrañables del Estado, de los fondos de pensiones, que se han convertido en  una estafa trágica en otros países, la asignación universal por hijos -que se une a aquellas jubilaciones históricas que adjudicó Kirchner a millones de personas que quedaban a la deriva-  así como en la serie de cambios muy importantes también en los social, cultural y educativo que se van dando desde la nada en que habíamos quedado.

Y esa Ley de Medios, que democratiza verdaderamente la información y la igualdad de la palabra y la voz para un pueblo, conforman  otros capítulos de la historia, que sólo se puede escribir desde una compacta unidad nacional, respaldados por una unidad continental en tiempos en que nos amenazan con bases, flotas, Fundaciones, guerra sicológicas y el retorno golpista con otros elementos. Falta mucho por hacer. Y hay otros aspectos que se analizan como dignos de críticas, pero en todo caso  hay caminos para ese disenso, que es importante, para evitar riesgos futuros.

El desafío es intenso, la demanda nada menos es asegurar la independencia futura. Eso sin dejar de exigir, demandar, advertir  responsablemente. Algo que conocía muy bien el hombre que llegó desde el sur y al que le gustaba repetir “nunca más” para que en realidad nunca más fuera.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • DANIEL dijo:

    LO QUE SE LAMENTA ES LA FALTA DE UN PADRE, QUE LES DIGA QUE HACER Y QUE PENSAR.EL QUEDARSE HUERFANO,OTRA VEZ. DE ESO SE SUFRE EN ESTA SOCIEDAD. LLAMESE PERON ,ILLIA FRONDICI,ALFONSIN ,MENEN,KIRCHNER DA IGUAL. A LA MAYORIA NO LES IMPORTA SI DETRAS DE LA FIGURA HAY UN PROYECTO Y EN QUE CONSISTE. PAN Y CIRCO ES EL RESULTADO. NO FALTARA MUCHO PARA QUE PROPONGAN : MARADONA PRESIDENTE!!! SE PROFESA EL CULTO A LA PERSONALIDAD.

  • EDUARDO dijo:

    VIVA NESTOR POR SIEMPRE EN LOS CORAZONES Y LAS MENTES DE TODOS LOS REVOLUCIONARIOS DE LATINOAMERICA Y EL MUNDO!!!

  • Enrique dijo:

    De el tenemos imitar la voluntad y el sacrificio para hacer un mundo mejor, no hay mejor manera de cambiar el mundo que haciendo pequeñas cosas que juntas todas representan un bien mayor.

  • ricardo dijo:

    COMO ARGENTINO COMENTO QUE SE FUE EL PRESIDENTE ARGENTINO MAS SENSIBLE A LOS INTERESES POPULARES DE LOS ULTIMOS TIEMPOS.AUNQUE LA OPOSICION SALVAJE QUE TENEMOS CON TODA LA GRAN PRENSA A SU SERVICIO LO NIEGUE NO TIENE ABSOLUTAMENTE NADA MEJOR QUE OFRECER.YA GOBERNARON MUCHOS DE ELLOS Y EL PAIS SE DESINTEGRO.BASTA RECORDAR EL 2001 Y EL 2002.LLEGO EN ESE PERIODO A TENER 5 PRESIDENTES.UNO PEOR QUE EL OTRO.LAS ULTIMAS ENCUESTAS SIN EXCEPCION DAN UN AUMENTO NOTABLE DE LA POPULARIDAD DE LA PRESIDENTA CRISTINA.ESTO LE MOLESTA MUCHISIMO A LA DERECHA RETROGRADA QUE TENEMOS Y POR ESO TRATA DE DESESTABILIZAR EL PAIS.

  • Gabriela dijo:

    Mientras leía la nota se me caían lágrimas recordando esos momentos vividos de incertidumbre, de despojo de sueños y de esperanza. Gracias Nestor por la lucha incansable sin bajar los brazos, defendiendo siempre la justicia social y la identidad como argentinos.
    Y mas profunda admiración a Stella Calloni.

  • daniel dijo:

    compañero: somos ciudadanos argentinos, y solidarios con la revolucion cubana, y el proceso tambien revolucionario que desarrolla el comandante hugo chavez en la republica bolivariana de venezuela.
    nada nos apartará de la linea de fidel.
    pero me pregunto si un comentario critico sobre la politica de Nestor Kirchner en argentina, debe ser excluido por no ser la linea de cubadebate o de stella calloni…
    las politicas argentinas no son ni un apice revolucionarias, ni siquiera de corte reformistas…
    uds sabran si es bueno para el pensamiento crítico, excluir las ideas que no se inscriben en la linea sostenida por el sitio cubadebate….
    Adelante compañeros, que las discrepancias no nos apartarán jamas del camino revolucionario.

  • Dardo Ribas dijo:

    GRACIAS, DANIEL…

    Por lo visto y por alguna circunstancia que realmente ignoro, tal vez hayas observado en alguna página de Internet algún comentario donde manifesté mi discrepancia con “Cubadebate”, por no haber publicado la respuesta a la nota de Stella Calloni.

    Yo pensé siempre que esto era un “debate”… con lo que proponen quienes escriben las notas. Por lo visto, me equivoqué. Si uno contraría al columnista, lo producido… no se publica.

    Salvando las distancias, como en “Clarín”… Jajajajaja.

    Puede ser que me equivoque y que tu intervención no tenga que ver conmigo, sino con otros que también han sido excluidos. En ese caso, te pido disculpas.

    Tienes razón en toda la línea. No hay que tener temor a las discrepancias. Sí, cuidarse de los oportunistas o de los lamebotas que también los hay en cierta “izquierda caviar”.

    Yo estoy con Fidel y la Revolución, pero no ignoro que existen tanto en Cuba como en el resto del mundo, muchos individuos de “doble discurso”. A esos, los detesto.

    En la Argentina tenemos toda una colección de “marxistas de café”, pero que al primer disparo, salen corriendo y dicen “yo no fui”.

    Es fácil decirse de “izquierda” desde ciertos estratos de la pequeñoburguesía intelectualizada. Comiendo todos los días, con una laptop bajo el brazo y viajando por el mundo. Como el Che y sus compañeros, hubo y hay pocos. Por eso, cada día, unos los quiere más.

    Gracias a la conciencia desarrollada pertenezco a los “de abajo”. A los que trabajamos y sufrimos, pero leemos y creemos en la Revolución, no diciendo a todo que “sí” y aportando pensamiento crítico y, llegado el caso, nos marchamos como internacionalistas en cualquier función, sin andar mirando riesgos, lucimientos o conveniencias personales.

    La URSS no se cayó tan sólo por las acciones conspirativas del imperio o los malos manejos económicos y la corrupción. Entre cantidad de aspectos objetivos, sumemos uno subjetivo: la presencia de cantidad de alcahuetes incapaces de luchar y denunciar estas desviaciones. Ésos que sólo halagan y prorrumpen en sospechosas guataquerías…

    La apología encendida de Kirchner a manos de Stella Calloni, colocándolo en un casi paralelo con Fidel, es un disparate.

    Uno ha convalidado muchas de las posturas de Calloni, pero en esta última… derrapó de manera colosal.

    Una cosa es que Calloni hubiera señalado aspectos positivos del gobierno argentino actual y otra es que lo coloque en el podio de la admiración, como un ejemplo poco menos que revolucionario y, por si fuera poco, retando a la izquierda argentina en vez de dedicarse a cuestionar el opotunismo de derechas.

    ¡Los Kirchner!… Millonarios oportunistas que sirvieron a Menem y se ocultaron durante toda la dictadura militar, mientras se dedicaban a la usura y otros negocios que surgen del “derecho” burgués…

    Sus funcionarios, en amplia proporción -ministros, intendentes, gobernadores, legisladores-, constituyen una banda de fenicios que están haciendo fortunas con las obras públicas y otras actividades no muy transparentes.

    Entre sus “cuadros”, revistan no pocos ex sirvientes de Cavallos, Menems y Ruckaufs.

    Claro, yo mencioné cosas que no se pueden decir de Néstor Kirchner, porque demuestran que de la burguesía y aún de sus “mejores” y digeribles cuadros… no se puede confiar “ni un tantico así… nada”.

    Lamento profundamente que Cubadebate haya censurado mi larga exposición. No obstante, seguiré siendo amigo y compañero a la distancia.

    Uno no deja de ser revolucionario y amar a la Revolución cubana por estas cuestiones intrascendentes. Si yo hubiera sido un individuo prominente, lo mío se publicaba. Como pertenezco a la masa gris del pueblo, se omite. Nada original. La especie humana es sectaria por Nauraleza y en todo el mundo.

    Yo no discrepé con Fidel, sino con una periodista argentina que escribe en Cubadebate. Eso es lo que resulta sorprendente.

    Obvio, ya no participaré como antes de este suceso desagradable.

    Gracias, Daniel. Todo bien, hermano. ¡Viva Fidel! ¡Viva la Revolución! Cuantas más dificultades tenga, más la amaremos, a despecho de los “Clarines”, “Países” y aznares.

  • Celia dijo:

    Dardo:
    Los intelectuales de café son pan comido en nuestro país…Yo fui una sobreviviente que panfleteó en la Universidad y creme que comparto esa tu opinión,aunque viví otra realidad.
    Pero volviendo al tema tratado por Calloni:si estás reconociendo a “los Clarines” como a Los Países,algo habrá que te lleva a decirlo.Y alli están también los juicios a las Juntas,reales.
    La Revolución quedó en el sueño del Che emboscado en Bolivia y en quienes lo esperaban en Salta..
    .El resto fue ensayo y error en un país tan “loco” y surrealista como el nuestro.
    No hay que bajar nunca la guardia! LLegarán nuevos tiempos,cuando la izquierda argentina haga su autocrítica,para no quedar en grupúsculos de café,y segmentados como pequeñs focos de ataque ,pero sin acción clara todavía
    Un abrazo,compañero

  • jorge dijo:

    He leído lo escrito por Stella y no merece que sus comentarios sean rechazados por una supuesta comparación entre Néstor Kirchner y Fidel. Lo que ella le atribuye a Néstor son hechos reconocidos por la propia oposición, como bien dice. Cristina ha continuado con el proyecto y el resultado está a la vista. Solo aquellos que desprecian y se sienten superiores al pueblo cuando se expresa y que no son solo de derecha, sino de todo signo. Aquellos que son ciegos, pueden negar los enormes cambios operados tanto en la conciencia del pueblo como en la realidad que vivimos los argentinos “de a pie”, los comunes los que no nos creemos en posesión de ninguna verdad revelada, los que simplemente tenemos ojos, oídos y el corazón abierto a la realidad cotidiana. No todo está bien,falta mucho por hacer y eso es lo bueno. En todas partes es igual, la maldad no descansa, la lucha tampoco, la tarea por una sociedad más justa, más libre, más democrática, más igualitaria no se detiene, lo importante es que estamos nuevamente en el camino luego de más de veinte años en los que perdimos completamente el rumbo. Critiquen pero no olviden de apoyar lo que está en la dirección correcta. No recurran a chicanas mezquinas que desmerecen las críticas justas.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Stella Calloni

Stella Calloni

Periodista argentina y corresponsal en su país del diario La Jornada. Es autora de “Los años del Cóndor”.

Vea también