¡Vacíos y superficiales, ni G8 ni G20!
Escrito por Damien Millet - Sophie Perchellet - Eric Toussaint
Como en el caso de reuniones precedentes, la cumbre del G20 -un club privado en el que los más ricos del planeta invitan a los jefes de Estado de las principales potencias emergentes- se ha mostrado de nuevo rica en efectos publicitarios pero vacía de decisiones. Como en 2008 en Londres, y luego en 2009 en Pittsburg, las discusiones del G20 reunido en Toronto giraron alrededor de la salida de la crisis, pero siempre de una salida capitalista, favorable a los acreedores y a las grandes potencias.
Desde hace dos años aparece una cuestión recurrente, pero nunca efectivizada: la reglamentación financiera mundial. Esta vez tampoco se logró, como era de prever, llegar a un resultado concreto. Ante una población que está pagando muy caro los efectos de la crisis, de cuyo estallido no tiene ninguna responsabilidad, los gobiernos simulan el deseo de animarse a redefinir las normas del juego mundial, a pesar de que, desde hace décadas, abogan por el abandono de cualquier regla que proteja a los pueblos.
Reglamentación del mercado de productos derivados -innovaciones financieras de pura especulación sin ninguna utilidad social-, normas sobre los fondos propios impuestas a los bancos, limitación de los bonus de los dirigentes de los grandes bancos que por ahora se reparten sin ton ni son, impuesto a los grandes bancos o a las transacciones financieras, temas que mostraron las fuertes divergencias que existen en el seno del G20, que es muy cómodo como excusa para no decidir nada. El «tema de la reglamentación bancaria» se ha trasladado a la próxima cumbre del G20, convocada para Seúl en noviembre 2010. Un medio como cualquier otro para no avanzar sobre este problema, que sin embargo, es fundamental.
En cada uno de estos shows mediáticos sigue siendo entonada la misma cantinela contra el proteccionismo. En todo el planeta, la Organización Mundial del Comercio (OMC), apoyada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), se autoconcedió la misión de destruir todas las protecciones nacionales decretadas obstáculos al libre comercio. Haciendo esto, los derechos fundamentales de los pueblos, tales como el derecho a la soberanía alimentaria, son sacrificados en el altar del crecimiento y del beneficio de las corporaciones transnacionales.
Sin embargo, las diferentes crisis que sacudieron al mundo estas últimas décadas tienen sus raíces en esta liberalización del comercio y de los flujos de capitales esencialmente especulativos. La gran desreglamentación financiera de los años noventa, la desestructuración de sectores completos de las economías nacionales y la disgregación del Estado prepararon el terreno a la feroz ofensiva de los tenedores de capitales contra las poblaciones del mundo entero, primero las del Sur y luego también las del Norte.
La crisis actual y los planes de salvataje de los bancos aumentaron las deudas públicas de los países del Norte. El huracán de austeridad que se cierne sobre los países europeos provoca drásticas reducciones de los gastos públicos, mientras se mantienen las rentas del capital. Así es como el G20 se comprometió a «reducir a la mitad los déficit de aquí al 2013 y a disminuir la deuda pública respecto al PIB antes de 2016». Estas acciones van en contra de los intereses de las clases populares y en pro de las clases sociales más favorecidas. Las recetas fraudulentas aplicadas a partir de los años ochenta están de vuelta: reducción o congelación de los salarios, aumento del IVA, liberalización del mercado de trabajo, privatizaciones de empresas públicas, reforma del sistema de pensiones son medidas de austeridad cuyas primeras víctimas están entre las poblaciones con mayor grado de precariedad. Desde 2008, el FMI abrió líneas de crédito a una decena de países europeos. En Islandia, la población dejó bien claro que no pagará por los errores y los despropósitos del sector bancario y financiero. En Rumania, la reducción de un 15 % en las jubilaciones fue juzgada como anticonstitucional a pesar de las presiones del FMI. En Ucrania, las relaciones entre el FMI y el gobierno están bloqueadas después de la decisión unilateral de este último de aumentar un 25 % el salario mínimo. En Grecia, hubo cinco huelgas generales. Numerosas manifestaciones populares tuvieron y tienen lugar en los países víctimas de estas políticas, y también en Toronto donde las manifestaciones contra el G20 fueron brutalmente reprimidas.
Esta cumbre del G20 sólo fue un hito más en el camino hacia la salida capitalista de la crisis. Para aquellas y aquellos que luchan por la justicia social, este G20 es más bien...un G20 superficial, que repite sin cesar las mismas e injustificables exigencias, y que vuelve a sacar las antiguas «soluciones», que en realidad no lo son. O sea, que ni G8, ni G20, sino atacar la raíz del problema y para ello: expropiar los bancos para transferirlos al sector pública bajo control ciudadano, realizar una auditoría ciudadana de la deuda pública con el fin de anular la deuda ilegítima, instaurar una verdadera justicia fiscal general y una redistribución más justa de la riqueza, luchar contra el fraude fiscal masivo, reglamentar los mercados financieros mediante la creación de un registro de propietarios de títulos y por la prohibición de ventas al descubierto, reducir radicalmente el tiempo de trabajo para crear empleos aumentado los salarios y las jubilaciones. Por lo tanto, es urgente actuar en pro de una gran movilización popular, para llegar a la convergencia de las luchas locales en el plano internacional y conseguir acabar con las políticas de regresión social.
Eric Toussaint es portavoz y vicepresidente del CADTM Francia y presidente del CADTM Bélgica, respectivamente. (www.cadtm.org)
Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz

No entiendo para nada como han sido los países emergentes (Brasil...) los que se han opuesto a una demanda de siempre de las ONG´s, que es el impuesto a las transacciones internacionales, que solucionaría tantas cosas en el mundo, y que esta vez contaba con la promoción de la Unión Europea. De verdad que no lo entiendo!
Aquí, dice:
http://www.elpais.com/articulo/economia/G-20/descarta/generalizar/impuestos/sector/financiero/elpepueco/20100626elpepueco_3/Tes
Fuera interesante que el autor proveira una solucion real a estos problemas. Criticar puede cualquiera. Que los paises mas desarrollados se sienten a discutir los problemas economicos creo que es algo positivo. Son solo 20 ya que esos 20 paises aportan mas del 80% de la economia mundial. Si los dosciento y tantos paises que existen soy invitados entonces si no se logra nada. Gracias
si se contrae el comercio y se pone en peligro el intercmbio mundial de bienes resultará de la contracción social y de la polarización de todos los conceptos de superioridad que conducirá inebitablemente a una teoría de superioridad con el objetivo de alcanzar la supremacía de unas sociedades sobre las otras y aparecerá aparejado el miedo racial en aquellas sociedades en que las diferencias marcan hitos de desprecio, ahora con un caracter nacionalista más abierto, lo que lleva nuevamente a sociedades de extremo producidas por la ambición y el egoismo y donde deberá imponerse una nación sobre la otra en utilidad de la fuerza y no de la razón.
El mundo involucionará en cuanto aparezcan los síntomas de la crisis general y se vean las naciones envueltas en la guerra.
El control de las armas será importante, por cuanto se hará necesario alcanzar un predominio para detener al contrario, es por ello la premura de alcanzar el dominio mundial del átomo y la premura de mantener la supremacía y evitar que otros dispongan de ello.
La única arma con posibilidad, según ellos, de mantener con vida al capitalismo menopolísta o imperialismo, en su etapa en que emerge agresivo y sin piedad alguna, desprovisto de toda razón humana y dispuesto a reducir la población de la tierra a menos de la mitad con tal de mantener la razá egoista y cruel que ha creado, tenga la gente una forma o un color o sea multietnica, por cuanto se ha probado que se puede ser rico y todo poderoso desde todas las aristas de las razas, pero con el dominio absoluto de la riqueza, es con el uso y predominio del arma de exterminio en masa, con posibilidades de utilización cada vez más controlada a finde no dañar lo que la élite de poder pudiera utilizar mañana.
Hace falta un mund robótico reducido a un cuarto de la especie pero con seguridad de que los ricos dominarán y el capitalismo se perpetuará. Multietnica europea y americana, deberá ser el nuevo panorama de dominio mundial. No se quiere a nadie, salvo los judios que se colaron y quieren ser los jefes.
Hombres estad alertas que están por convertirlos en bestias cultas de un nuevo capitalismo en que el iluminismo tendrá reservado un espacio solo para ricos.
no tiene sentido aumentar los salarios y jubilaciones ,tampoco disminuir la edad de jubilar y otras medidas de corte populista si la economia no crece .gracias.
Jorge Trinidad (Guatemala)
Creo que la miseria de los pueblos es que nos digan otros que es lo que tenemos que hacer, y en este caso los "ricos" de los robapaises, contodo y sus habitantes, con gobiernos complacientes, con familias poderosas que historicamente se roban lo poco que queda de los recursos de nuestras sociedades, Latinoamericanas. Es importante saber que estos organismos millonarios mantienen un capitalismo sin presedentes que todo se "vende" y se "compra" sin limite alguno y que lo han hecho por medio de engaños a todos los paises como los nuestros. La esperanza que nos queda es el regreso de la conciencia social porque ya se perdio, por el individualismo, esperamos que cambios vengan de adentro de nuestros paises, y ya se empeso en Sudamerica y ese fuego encendera, por todas la Americas.