Conmoción en Argentina por nuevas revelaciones sobre vuelos de la muerte
Tomado de el diario La Jornada
La serie de juicios orales que se desarrollan en diversos lugares del país sobre crímenes de lesa humanidad de la pasada dictadura militar han sorprendido en días recientes por nuevas revelaciones sobre los llamados vuelos de la muerte que comprometen a la Fuerza Aérea Argentina (FAA): listas de desaparecidos que no constaban hasta ahora y testimonios sobrecogedores que abren nuevas pistas.
En 1995 conmocionaron las confesiones del ex capitán de la marina Adolfo Scilingo sobre la forma en que arrojaban a los secuestrados, trasladados de los centros clandestinos de tortura y detención -la mayoría aún con vida-, al mar, tras adormecerlos con una droga. El ex capitán está condenado en España a varios años de prisión.
Ahora el fiscal Federico Delgado, quien está a cargo de la investigación sobre el funcionamiento de la Brigada Aérea de Palomar durante la pasada dictadura, informó al Ministerio de Defensa de la escasa colaboración de la FAA, a la que reclama datos respecto de la serie de aviones que según ex soldados y operarios civiles fueron utilizados para arrojar detenidos al mar entre 1976 y 1978.
Delgado recibió más de 300 testimonios, la mayoría de ex conscriptos y civiles, sobre los vuelos de la muerte, lo que en su momento denunció el periodista y escritor Rodolfo Walsh en su histórica Carta abierta a la junta militar del 24 de marzo1977. Walsh fue asesinado un día después por los militares.
Ahí dejó constancia de los cadáveres encontrados en el mar y sobre los vuelos con que las tres fuerzas eran capaces de alfombrar de muertos el río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la primera brigada aérea, y citaba la utilización de aviones Fokker 27, lo que hoy confirman los testimonios de ex soldados que cumplían entonces su servicio militar obligatorio.
El capitán Hemir Sisul Hess, procesado por la Cámara Federal, relató a personas cercanas que los vuelos salían del Palomar o Morón, ambas bases de la FAA.
Pese a los testimonios acumulados, las fuerzas armadas en su conjunto se niegan a entregar datos. Un ex soldado de la Base Aérea del Palomar sostuvo que los superiores nos decían, como para enseñarnos y explicarnos, que trasladaban 200 millas mar adentro a los detenidos y los lanzaban. Dejaban uno o dos, y después los liberaban para que comentaran a sus compañeros de lo que se habían salvado y lo que esperaba al resto.
En horas recientes se dio a conocer la declaración de Juan Carlos El Perro Clemente, hombre que pudo robarse y mantener ocultas durante años listas de detenidos, desaparecidos, perseguidos, sindicalistas, estudiantes y otros.
Saqué las listas escondidas en el calcetín, manifestó Carlos Clemente, quien entregó el listado de casi 300 desaparecidos y otros documentos que son fundamentales.
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AS MÃES E AVÓS DA PRAÇA DE MAIO,VÊM LUTANDO DENODADAMENTE DURANTE VÁRIOS ANOS EM BUSCA DA VERDADE, QUE OS GOLPISTAS E ALIADOS INSISTEM EM ESCONDER.NA GUATEMALA,HONDURAS , MÉXICO, URUGUAI,CHILE , O PROBLEMA É SIMILAR.AQUI NO BRASIL,O SUPREMO TRIBUNAL FEDERAL TEVE A OUSADIA DE,AO JULGAR UM PEDIDO DA OAB (ORDEM DOS ADVOGADOS DO BRASIL)QUE CONSISTIA EM NÃO SE IGUALAR NA ANISTIA TANTO TORTURADOS QUANTO TORTURADORES,DENEGÁ-LO,DE MODO A MANTER A IDÉIA JURÍDICA DE QUE, TANTO OS GOLPEADOS, QUANTO OS GOLPEADORES DA DEMOCRACIA, SEJAM EXATAMENTE IGUAIS EM SEUS DIREITOS.INACREDITÁVEL....PROF.EMIR AMED.RIO DE JANEIRO.BRASIL.
LA HISTORIA MAS TRISTE DE ESE QUERIDO PUEBLO.
TENGO AMISTADES QUE NO HAN PODIDO AUN ENCONTRAR LOS RESTOS DE SUS SERES QUERIDOS.
VUELOS DE LA MUERTE EN ARGENTINA
Cualquiera puede imaginarlo. Basta tener un conocimiento elemental de lo que ocurría en aquellas épocas durante la omnipotencia de la dictadura argentina.
Digo “cualquiera” y, en realidad, debería remitirme a los sobrevivientes de aquel horror que se mantuvo disimulado al mundo durante un tiempo más que alarmante.
Mucha gente supone que las víctimas del llamado “terrorismo de Estado” en la Argentina (debe aplicarse lo mismo en todos los países hermanos martirizados en la vida de sus sectores esclarecidos y enemigos de las dictaduras derechistas y pro norteamericanas) fueron, necesariamente, guerrilleros alzados en armas o grandes “cuadros” de las distintas organizaciones.
Y esto hay que aclararlo, porque los años pasan y las desinformaciones quedan. Todos, absolutamente todos los militantes populares que bregaron por una Argentina socialista o, al menos, “reformista”, estuvieron amenazados, cuando no, perseguidos.
Y la persecución, la matanza, no empezó con el golpe militar de 1976 a manos de Videla, Massera, Agosti, las FFAA y los instigadores civiles de “peso” en políticas reaccionarias, al estilo Dr. Grondona, reptador (por arrastrado) periodista Neustadt o ministro de Economía y personero de las multinacionales, Alfredo Martínez de Hoz. Para nada.
Hoy, 27 de junio de 2010, deslizó el infecto diario “Clarín” de Buenos Aires -cuya directora fue socia vertical de aquellos esbirros en el Poder político de la Nación-, el crimen planificado a manos del “terror blanco” (la funesta “Triple A”). Cuenta “Clarín” que la saga de asesinatos horrendos practicados sobre humildes delegados de fábricas, obreros, estudiantes e intelectuales, comenzó por orden expresa del señor Juan Domingo Perón.
El susodicho, como se sabe, hábil demagogo que engatusó por décadas a la clase trabajadora y venerado militar argentino regresado de su “exilio” -y luego de haberle prometido “socialismo” a los jóvenes contestatarios que lo visitaban en su mansión de Madrid (Puerta de Hierro)-, ordenó a un policía retirado, Alberto Villar, hombre de ideas nazófilas y de alto rango en el escalafón, la represión ilegal y terminante -léase crímenes espantosos-, de centenares de militantes políticos izquierdistas, cuya inmensa mayoría no eran combatientes armados pero sí activistas fervientes, pacíficos e indefensos.
Villar y su “estado mayor” de célebres criminales, apoyados temporalmente por la bestia de López Rega -felpudo místico de Perón y comandante de la asociación facinerosa, también ministro de Bienestar Social-, suministró armas y logística.
En la Quinta Presidencial, se elegían los “blancos” a eliminar -videograhp mediante- ante la aprobación implacable de la esposa de Perón, aquella imbécil que hoy vive su ancianidad lujosa en la España del diario “El País”.
Se había consumado el famoso “Somaten” (ver en el Google su significado), que el general le había sugerido a su amigo Bidegain en Puerta de Hierro y cuando aún no había regresado a la Argentina y les hablaba de “socialismo” a los “imberbes” que lo visitaban asiduamente y a los que luego echó en un discurso en la Plaza de Mayo. (Yo estuve y lo presencié.)
Luego, cuando el “golpe”, la “Triple A” revistó, agregada, a las fuerzas de represión del “Proceso”.
Este asunto de los “vuelos de la muerte” ya pertenece a pesadillas de nuestra historia, que, sin embargo, a muchos años de la caída de los dictadores -luego de varios gobiernos legalizados por el voto (falluta democracia burguesa, pero cuasi democracia al fin)-, se siguen ventilando año a año y arrojando sobre la argentinidad y sobre el mundo, oleadas de horror por las barbaridades espantosas que cometió la dictadura y su mandante -entiéndase por esto, los poderes de las transnacionales, la oligarquía argentina y los gobiernos yanquis, CIA más diversidad de entidades terroristas mediante, que dependen y ejecutan mandatos del poder real e imperial.
Yo recuerdo aquellos episodios. Todos y cada uno de los militantes anti-dictadura sabíamos a qué estábamos expuestos. “Triple A”, secuestros, torturas, desapariciones, asesinatos… pero, en nuestra idealista juventud, poníamos alma y corazón por un cambio verdaderamente progresista en nuestra Patria y en la América toda. Era otro país, otra juventud…
Muchos compañeros desaparecieron; otros, hasta tenemos la “culpa” psicológica de estar vivos… de haber sobrevivido a la implacable cacería.
Como dice Fidel, hasta el azar -que existe-, contribuyó en muchos casos a que no cayéramos en las redes de todos esos miserables que espantaban a la ciudadanía por las calles de cualquier ciudad; ensoberbecidos en sus flotillas de automóviles sin identificación; armados hasta los dientes y convertidos en dueños y árbitros de la vida de cualquier ciudadano, transeúnte, “sospechoso”, y que podían “levantar” gente a plena luz del día y en lugares céntricos de la ciudad, mientras la policía “legal”, uniformada, miraba para otro lado, supeditada, hasta humillada, por estas pandillas del crimen.
Pandillas que luego de secuestrar a un ciudadano “sospechoso” o identificado como opositor, lo trasladaban a golpes y torturas hasta los campos de concentración, como es el caso de la tenebrosa “ESMA” y, de allí, a muchos, vivos, narcotizados, torturados hasta lo indecible, los montaban en aviones y los arrojaban desde la altura del cielo a las oscuridades del mar.
No hubo consideraciones. Mujeres y hombres; muy adultos o muy jóvenes, recibieron el mismo y horrible destino. Incluso, se sabe, llegaron a abrirles el vientre a muchos de los prisioneros -en vida-, para que no flotaran al caer al océano y, de esa manera, no aparecieran a la deriva en las playas bonaerenses (de la Provincia de Buenos Aires).
Le ocurrió, concretamente, a dos compañeros de nuestro Partido cuyo “pecado subversivo” radicó en ser delegados de una bodega vitivinícola (“Peñaflor”) en donde se pusieron al frente de la lucha salarial de sus compañeros.
Ahora -y ya en otras oportunidades-, Stella Calloni, como otros valientes intelectuales, se refiere a estos episodios, a sus consecuencias, que aún se están ventilando porque la cría de la dictadura, sus cómplices civiles -no pocos juristas y defensores de aquel “Proceso”-, dilataron las acciones de enjuiciamiento y aplicación de las condenas.
Se han estructurado en estos años, en estas últimas dos décadas, cantidad de maniobras leguleyas para evitar sea sancionada la “tropa” de aquella matanza y, por supuesto, los jefes que daban órdenes y los instigadores políticos que hay que ubicarlos en los altos estratos de la burguesía asociada a la oligarquía vernácula y a los campeones de la libertad… los EEUU y todos sus repugnantes poderes. Recordar como modelo de maniobra condescendiente el infame “indulto” de Menem a los genocidas, revertido -hay que decirlo-, por el actual gobierno argentino.
El país ya lo sabe, a pesar de todos los intentos por ocultar la verdad.
Ha caído Scilingo; hasta formuló en sus declaraciones a Horacio Verbitsky -que lo interpeló hace años-, ciertos “remordimientos”…
Hace poco, el cínico perverso de Julio Alberto Poch -un piloto argentino que se desempeñaba en aerolínea holandesa en Europa, ya bien adulto-, contó sus “proezas” pasadas en estas actividades cuando revistó en la Fuerza Aérea Argentina. Lo narraba, como si nada, a sus camaradas de cabina y que ignoraban semejante currícula. Había logrado vulnerar el cerco de los acusados y, desde hace muchos años, trabajaba como piloto civil allí lejos del escenario de sus tropelías. La lengua larga y la soberbia le hicieron creer que la impunidad era su destino.
Ahora, está en la cárcel a la espera del juicio. Esperemos, no salga más.
Parece que lo hacía con alegría y convicción. Se ufanó, según se dice, de esta clase de crímenes cobardes y execrables. Fueron ellos, sus compañeros pilotos en Europa, asqueados de sus relatos, que, al parecer, lo denunciaron en un acto de valentía cívica y moral.
Y ésta es mi síntesis. Un agregado humilde a las sabias líneas de Stella Calloni. Para qué más.
Sólo una manera de contar a los amigos cubanos -o al que lea en cualquier parte del mundo-, que todos los argentinos enemigos de la dictadura estuvimos en peligro de sufrir el terrible destino de los “vuelos de la muerte”. No había jerarquías para los asesinos. Lo mismo les daba un cuadro de organizaciones armadas que un obrero sindicalista.
Los nazis y sus alumnos en Israel, admirarían o deben admirar en el presente, semejante sofisticación a la hora de matar.
Buenas noches, amigos. Disculpen la larga exposición, pero Stella trajo a mi memoria no pocos recuerdos de aquel pasado atroz.
Se trata de crimenes tutelados y auspiciados por el imperio yanqui, nada tienen que envidiarle a las gestas de los nazis, de alli el cinismo de los barons de la muerte y por eso el suelo de los EEUU, es el paraiso de sus terroristas y por eso vemos como Posada Carriles entre otros se pavonea como un artista, mientras en las masmorras imperiales los CINCO HEROES CUBANOS, pagan su osadia de ir a las mismas entrañas del monstruo a combatir el terrorismo. La logica imperial esta cargada de cinismo, Posada es un luchador por la libertad y los patriotas colombianos que empuñan las armas contra el imperio, igual que los Iraquies o los agfanos, son catalogados de terroristas. Segun esa logica quien escribe estas lineas desde la patria de Bolivar, soy terrorista y segun su logica estoy condenado a sufrir cualquiera de sus tacticas de exterminio, por supuesto en defensa de la libertad.
Es horrible que este triste episodio vivido por los argentinos y otros peblos latinoamericanos, donde hasta hoy no se ha podido llevar ante la justicia a todos esos asesinos, incluyendo a la esposa de Perón, muy distinta al parecer de Evita, y que vive su ansianidad rodeada de lujos, lo peor de todo es que los vuelos clandestino continuan por todo el mundo, hoy realizado por Estados Unidos y sus aliados, donde han traslado, en pos de la cruzada contra el terrorismo nadie sabe a cuantos, sobre todo árabes,sin que se conozca el destino de muchos de ellos n, baste recordar las palabras de Bush donde dijo que muchos terrorista ya no constituian peligro, sin explicar por qué, aunque para los que conocemos los métodos del imperio la explicación sobra.
Las dictaduras pasan; los pueblos tienen la palabra.
Algunos se sorprenden con las nuevas revelaciones y otros, ya acostumbrados a descrubimientos de ese tipo, miramos indignados la sordidez y el espanto que caracterizaron a las dictaduras en Amèrica Latina, principalmente durante el siglo pasado.
Ahora se trata de Argentina, pero antes lo fue la de Chile y algùn dìa se conoceràn màs en detalles los crìmenes y desmanes de la dictadura golpista de Honduras.
Los "gorilas" existieron antes, ahora y quien por cuanto tiempo màs, pero cuidado...los pueblos se quitaron las vendas de los ojos y ya no son fàciles de dominar, ni de engañar. Vivimos otros tiempos y las injusticias tendràn su merecido.
ola eso de ditaduras fueron 3 año dediferencia pero creo kecasi fuern los mismos sufrimientos hoy en dia se vive la gerra global qe tbn abarc todo tipo de problemas corrupciones