Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

El antichavismo enfermizo en Miami

| +

Por Percy Francisco Alvarado Godoy

La contrarrevolución anti bolivariana en Miami, fragmentada frecuentemente por rencillas, luchas de protagonismo y por la más despreciable batalla por el predominio de influencias, es hoy una amalgama discordante de grupúsculos de limitada capacidad de convocatoria y seguidores, que van desde desgastadas organizaciones como Todos por Venezuela, la Federación de Asociaciones Venezolanas en Estados Unidos (FEDEAVEN), la Independent Venezuelan American Citizens (IVAC), fundada el 13 de septiembre de 2004, y la añeja Hermandad Venezolana-Americana (VENAMHER), hasta otras de reciente creación, donde prima un enconado y sistemático ataque ideológico contra la Revolución Bolivariana y su líder, Hugo Chávez Frías.

Cual aves rapaces, a pesar de sus disensiones y falta de unidad, apoyándose en organizaciones en la mafia terrorista de origen cubano en esa ciudad floridana, en los grandes medios de comunicación, en los representantes de la ultraderecha norteamericana y en un vasto andamiaje contrarrevolucionario a nivel internacional, se han dedicado en los últimos días a fortalecer la guerra ideológica, detractando sobre la realidad venezolana y demonizando a sus principales dirigentes, particularmente al presidente bolivariano. De la misma manera, su histeria reaccionaria está dirigida a satanizar las relaciones existentes entre los países del ALBA y, particularmente, las relaciones bilaterales entre Cuba y Venezuela, enrareciendo la ya complicada situación internacional latinoamericana.

La actual campaña contra Chávez

Un grupo de esos contrarrevolucionarios venezolanos radicados en Miami, la Independent Venezuelan-American Citizens (IVAC), solicitó el pasado 4 de marzo del 2010, a varios congresistas estatales y federales de la más rancia ultraderecha norteamericana, que presionen a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, mediante el envío de misivas, para que la administración Obama asuma más serios compromisos en la campaña internacional por atacar a Venezuela y a su Revolución Bolivariana. Los argumentos de su solicitud son los mismos de siempre, manidos y desgastados: los supuestos ataques del gobierno de Chávez a la libertad de expresión y los derechos humanos en su país.

Ernesto Ackerman, presidente de IVAC, dejó bien claras sus intenciones al declarar:”Si todos los ciudadanos venezolano-americanos nos unimos a pedirle a nuestros gobernantes que se pronuncien ante la Secretaria de Estado, ésta comprenderá que somos una masa de votantes muy importante en los Estados Unidos”.

Por supuesto, la pérfida convocatoria hizo eco de inmediato en los reaccionarios congresistas republicanos Ileana Ros-Lehtinen y Connie Mack, así como en los hermanos Díaz Balart, así como en otros miembros de la gubernatura en los condados estaduales de La Florida, como es el caso del  alcalde de Hialeah, Julio Robaina.

Esta convocatoria basada en difamaciones tuvo su preludio más inmediato en las reducidas  manifestaciones del 21 de febrero de 2010, donde pequeños grupos contrarrevolucionarios radicados en Miami, Madrid y Ciudad México, apoyados por mafiosos cubanos, solicitaron la salida de Hugo Chávez del gobierno. Los medios internacionales de prensa al servicio de la difamación y la detracción ideológica, se encargaron de sobredimensionar a las manifestaciones de escuálidos y de darle una cobertura sin precedentes.

Un supuesto  “Manifiesto Caracas 21 de febrero de 2010”, distribuido por Facebook y otros medios, tuvo en Miami el inicio de la sucia campaña nombrada “Un mundo sin mordaza”, en la que sobresalió Helene Villalonga, de la Fundación Madres Venezolanas en el Exilio (AMAVEX), radicada en Miami, detractora de turno en los ataques contra Venezuela.

Unos días antes, el 4 de febrero de 2010, grupúsculos contrarrevolucionarios antichavistas, envalentonados con el apoyo de los grupos mafiosos y terroristas de origen cubano de Miami, usaron la presencia en Caracas del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, como argumento para fabricar sus insidias. Según ellos, Valdés era enviado para reprimir a la oposición y no para ayudar al gobierno bolivariano a solucionar la actual crisis energética que padece la nación venezolana.

Esta vez fueron los miembros de grupúsculo Federación de Organizaciones de Venezolanos en el Exterior (FODEX), quienes asumieron el papel de llevar a cabo los malogrados ataques ideológicos, reunidos en la ciudad de El Doral, en el condado de Miami Dade. El tema de reunión fue, por supuesto, alertar la amenaza del “castro comunismo” en Venezuela, la supuesta persecución de opositores y el cierre de estaciones de radio y canales de comunicación, argumentos con los que tratan de desvirtuar las medidas adoptadas por Chávez para frenar los ataques de la contrarrevolución interna y las provocaciones lanzadas por los medios contra el proceso revolucionario bolivariano.

La tragicomedia montada por Pedro Mena, director de FODEX, cerró con una misa en la Ermita de la Caridad del Cobre, imitando los manidos y tradicionales actos litúrgicos de los mafiosos anticubanos, a favor de las fabricadas “víctimas y mártires de la represión chavista.”

Sin embargo, no todo queda solo en convocatorias y declaraciones. Los ataques contra la Revolución Bolivariana asumen también sucias y detestables maniobras como la promovida el pasado 18 de diciembre de 2009, en Miami, por la Organización de Venezolanos en el Exilio (ORVEX), quienes acusaron ante el FBI al Cónsul de Venezuela en esa ciudad Miami, Antonio José Hernández Borgo, de violar las leyes federales norteamericanas, específicamente la 8 CFR 208.6, y de prácticamente violar igualmente la confidencialidad de las bases de datos RAPS o APSS, del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos de América, al confirmar que Venezuela posee una base de datos con los venezolanos asilados en EE UU.

ORVEX, siguiendo la estratagema de viciar las relaciones de EE UU y Venezuela, ha recurrido nuevamente a los ataques a los representantes diplomáticos venezolano, acusando falsamente al Cónsul de Venezuela en Miami, tal como se hizo con anterioridad con otros diplomáticos en Puerto Rico y otras ciudades norteamericanas, acusándolos de espionaje y exhortando al FBI a monitorear sus actividades dentro del país.

Otra nueva maniobra contrarrevolucionaria, fraguada desde Miami, se realizó el 25 de febrero de 2010, cuando José Antonio Colina, director general de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), exigió a sus cómplices dentro de Venezuela el apoyo e inclusión  de las candidaturas a diputados de nueve supuestos presos políticos en las próximas elecciones legislativas, a realizarse el 26 de septiembre, para renovar la Asamblea Nacional venezolana. La promoción de los contrarrevolucionarios Leocenis García, Gustavo Azócar, José Rafael Ramírez, José Sánchez, Lázaro Forero, Henry Vivas, Iván Simonovis, Otto Gebauer, y Richard Blanco, pretende crear una vía de acceso de los contrarrevolucionarios detenidos para evadir sus responsabilidades penales, así como fortalecer la presencia de la derecha dentro de ANV.

VEPPEX está integrada por diversos contrarrevolucionarios venezolanos vinculados a actividades de terrorismo y asesinato, planes golpistas y desestabilizadores, entre los que se encuentran Patricia Poleo, el teniente José Antonio Colina, Juan Fernández, el Capitán Javier Nieto Quintero, el Coronel Antonio Semprún, Eduardo Power, el Teniente de Navío Henry Clement, el Teniente de Navío Isaac Solórzano, Vicente Pugliesse, Janette González, Alejandra Romero y Juan Olivares.

La  propuesta lanzada por José Antonio Colina, recibió el apoyo inmediato de Ernesto Ackerman, liderzuelo de la Independent Venezuelan American Citizen (IVAC).

Las huestes escuálidas han recurridos a compromisos políticos con grupúsculos terroristas de origen cubano, así como a todo tipo de personajillos de la fauna reaccionaria miamense, para llenar de personas sus programadas y sobredimensionadas actividades, tal como ocurrió el 12 de diciembre de 2009, cuando convocaron a una actividad en el Cuban Memorial Boulevard, sito en la 8th Street y la 13th Ave, South West, en Miami, con la burda consigna de “NI + CASTROS / NI + CHÁVEZ / NI + CORREAS/ NI + EVOS / NI + ORTEGAS / NI + KICHNERS”

Junto a las organizaciones anti bolivarianas como AMAVEX, VEPPEX, IVAC, Primero Justicia Exterior.org y la Resistencia Civil de Venezolanos en el Exterior (RECIVEX), la convocatoria contrarrevolucionaria plurinacional estaba suscrita, desde luego, por sus socios de correrías de origen cubano como Plantados Hasta la Libertad y la Democracia de Cuba, la Asamblea de la Resistencia Cubana, la Junta Patriótica Cubana, la Asociación Patriótica “José Martí”, Vecinos en Acción, la Agenda-Cuba, el Movimiento 30 de Noviembre, el Presidio Político Histórico, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR) y el Municipios de Pinar del Río en el Exilio.

Otro activo grupúsculo anti chavista radicado en Miami, la Venezuela Awareness Foundation, lanzó el pasado 8 de febrero una insidiosa campaña a favor de los supuestos presos políticos venezolanos, sobre la base de un tendencioso informe titulado “Prácticas de Derechos Humanos por causas políticas de Venezuela”, en que se acusa falsamente al gobierno venezolano de violador de los derechos humanos, y enviando una copia del mismo a Erick Holder, Secretario de Justicia de EE UU.

Confabulación con la mafia de Miami para atacar a Cuba

Otra forma en se puso de manifiesto la confabulación entre contrarrevolucionarios venezolanos y cubanos, radicados en Miami, fue la campaña nombrada “Blog acción por los Derechos Humanos en Cuba: Unidos por los Derechos de Todos.”, la que se desarrolló entre el 5 y el 12 de diciembre de 2009, haciendo uso para estos fines de Internet mediante Blogs, Facebook, Twitter y otros espacios de la red.

Otras actividades menos actuales, como la llevada a cabo el 31 de Enero de 2009, muestra los estrechos vínculos que se han ido formando entre la base contrarrevolucionaria radicada en Miami. En esta oportunidad, grupos de contrarrevolucionarios de ambos países, entre los que se encontraba el traidor Huber Matos, dirigente de Cuba Independiente y Democrática (CID), se dedicaron a un intercambio de experiencias, para enfrentar a las Revoluciones Cubana y Bolivariana. Sin embargo, el punto culminante de esos inescrupulosos vínculos, fue la reciente campaña de protestas relacionadas con la muerte en la Isla del contrarrevolucionario Orlando Zapata Tamayo.

El 25 de febrero pasado, orquestaron una campaña de protestas en la que se solicitaron “acciones contundentes contra Cuba y naciones como Venezuela”, respondiendo a un llamado “solidario” de sus cófrades terroristas cubanos de Miami, destacándose nuevamente VEPPEX por su acción difamadora.

Esta campaña de protestas fue el colofón de otra iniciada el 4 de febrero, unos días antes, en ocasión de la visita a Caracas del Ministro cubano de Comunicaciones y la Informática, Ramiro Valdés Menéndez, al que acusaron falsamente de cumplir una supuesta misión represora en Venezuela a petición de Hugo Chávez. Particular protagonismo en este intento por descalificar las relaciones cubano-venezolanas lo tuvo el grupúsculo auto titulado Federación de Organizaciones Venezolanas en el Exterior (FOVE), aglutinador de golpistas, ex funcionarios corruptos y otra pléyade de insidiosos y detractores de oficio, capitaneados por Patricia Andrade, presidenta de Venezuela Awareness.

Dentro de la campaña, se estableció la entrega en todos los consulados de los países del hemisferio en Miami, de una carta de protesta por la visita de Ramiro Valdés a Venezuela.

Como era de esperar, la intolerante y terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), en la voz de su “Director de Derechos Humanos”, Omar López Montenegro, se apresuró a apoyar la actividad protagonizada por FOVE, de Venezuela Somos Todos y de la Venezuela Awareness.

Por su parte, mientras los contrarrevolucionarios de ambos países radicados en Miami, se dedican a lanzar diatribas e infundios contra sus naciones de origen, en una guerra ideológica desenfrenada, otros se han mantenido preparándose para desarrollar actividades terroristas contra Cuba y Venezuela, en una alianza estrenada el 4 de septiembre 2002, entre los Comandos F-4 y ex militares golpistas venezolanos. Aún hoy, en varios campamentos ignorados por las autoridades norteamericanos, sabiendo que dicha actividad constituye una flagrante violación de la Ley de Neutralidad de EE UU, aún vigente, es común observar a terroristas de ambas naciones entrenarse en explosivos y con tiro de armas diversas, incluso automáticas, que son prohibidas por las leyes federales.

Miami es, hoy por hoy, el principal foco de donde parte la más repugnante guerra ideológica y las principales conspiraciones contra Cuba y Venezuela, bendecidas por la administración de Obama y con la complacencia de la ultraderecha internacional. Es, sobre todo, una cuestión de conveniencias para el imperialismo.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Percy Alvarado

Periodista guatemalteco radicado en Cuba. Autor del libro testimonial “Confesiones de Fraile”

Vea también