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Silencio y muerte en Norteamérica

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Al estilo de los mafiosos de la época de Al Capone, han ocurrido dos misteriosas muertes de personajes claves en el fraude electoral que llevó en el 2000 y 2004 a George W. Bush a la Casa Blanca.

En unas elecciones marcadas por el fraude, al igual que sus antecesoras de 2000, las ocurridas cuatro años después tienen sobre si el manto de la duda.

Silenciadas por la gran prensa de Estados Unidos, las muertes vinculadas al fraude son las de Mike Connell, registrada a finales del pasado año y el “suicidio” en Georgia de Raymond Lemme.

Clasificadas entre las noticias del Proyecto Censurado, la muerte de Mike Connell no ocupó titulares en la prensa norteamericana, donde accidentes, muertes violentas y cosas por el estilo son portada habitual de periódicos y noticieros de televisión.

Encaminado a sacar a la luz aquellos sucesos que por determinadas razones no fueron presentados al publico norteamericano, el Proyecto Censurado en su período 2009-2010 evalúa incluir en su lista de temas estrellas la extraña muerte de Connell.

¿QUIÉN ES MIKE CONNELL?

Estrecho colaborador de Karl Rove, el ahora occiso, era considerado el “gurú” informático del Partido Republicano y a todas luces uno de los “cerebros” del fraude electrónico de 2004.

Asesor presidencial en el gobierno de George W. Bush, a Karl Rove se le asocia con las operaciones más sucias de la pasada administración.

Arquitecto de las dos campañas presidenciales de los republicanos en el 2000 y 2004, se le vinculó con la filtración realizada a la periodista Judit Miller, entonces plantilla del New York Times, de la condición de agente CIA de Valerie Palmer, en un operativo de “pase de cuentas” para desacreditar a su marido, el diplomático Joseph Wilson, quien había desmentido a Bush en una supuesta operación del gobierno de Saddam Hussein para adquirir en África uranio enriquecido, elementos químico que permite fabricar armas nucleares, la que unida a la supuesta tenencia de armas químicas por Irak, sirvió a los neoconservadores para justificar la invasión a la nación árabe en 2002.

Defensor de la línea más dura en el pensamiento de los políticos conservadores, Mike Connell fue un ferviente partidario de las acciones y estrategias del gobierno de Bush, a quien prestó sus mejores servicios.

Su muerte ocurrió en circunstancias muy extrañas en la noche del 19 de diciembre del pasado año, cuando piloteando solo una avioneta de su propiedad, se estrello a unos kilómetros del aeropuerto de Akron, Ohio. El fatídico vuelo lo realizaba Connell desde la ciudad de Washintong, donde estuvo por razones desconocidas.

Considerado como el más encumbrado y hábil informático del Partido Republicano, Mike Connell era pieza clave en una investigación abierta acerca del fraude electrónico de 2004 en Ohio, donde existen fuertes dudas de la victoria allí de Bush. Según los investigadores, Connell en coordinación con Kart Rove, fue quien diseño un programa de computación que permitió de un tirón trasladar votos del bando demócrata a la boleta republicana.

Unas semanas antes de su muerte, este encumbrado informático compareció como testigo ante dos abogados que investigan el escándalo del recuento de votos en Ohio, caso donde su testimonio era clave para desentrañar la madeja.

Mike Connell era requerido como testigo en el caso “King-Lincoln Bronzville versus Secretaría de Estado de Ohio”, donde está en pie una reclamación por supuestos fraudes electorales en los comicios de ese Estado en 2004.

Como parte de ese proceso, Connell había entregado pruebas de estar recibiendo amenazas y presiones de Kart Rove, quien le comunicó que su esposa Heather “no tardaría en caer” en un juicio por “supuesta violación a las leyes del lobby”. Ante esa evidencia, los abogados que siguen el proceso habían solicitado protección federal para Connell y su familia, lo cual fue rechazado.

Según considera Mark Crispin Miller, catedrático de la Universidad de Nueva York, el informático Connell parece haber estado vinculado a varios fraudes electorales protagonizados por el Partido Republicano.

Su nombre aparece entre los sospechosos del fraude de 2000 en el Estado de Florida y Ohio en 2004. También se le relaciona con los problemas informáticos que costaron al demócrata Don Siegelman la reelección como Gobernador de Alabama y en la campaña local para el Senado en el Estado de Georgia en el 2002.

Ante las evidencias de fraude, en septiembre de 2008 un juez federal decidió abrir el expediente de las elecciones en Ohio en 2004, asunto donde ya había citado a Mike Connell como testigo, citación a la cual nunca podrá asistir por estar muerto.

OTRA OSCURA MUERTE

Otra muerte silenciada por los grandes medios de comunicación de Estados Unidos fue la de Raymond Lemme, quien apareció muerto en un motel de Valdosta, Georgia en julio de 2003 y que según el informe forense se suicidó.

La historia se remonta a octubre de 2000, unos días antes de las elecciones de ese año, cuando el informático Clint Curtis era empleado de Yang Enterprises Inc. Una compañía de programas de computadoras radicada en la Florida.

Según el testimonio que ofreció en 2004 ante un Comité de la Cámara de Representantes, Curtis aseguró que por encargo del legislador republicano Tom Feeney, desarrolló un programa prototipo que permitía transferir los votos de un candidato a otro. Según declaró, se le dijo que el proyecto daría luces acerca de la pretensión demócrata de transferir para si votos.

En su testimonio bajo juramento Curtis aseguró que una vez terminado el trabajo, lo presentó a la señora Li Woan Yang, dueña de la compañía para la cual trabajaba, quien se molestó y le dijo que “Ud. no entiende que para conseguir el contrato tenemos que ocultar la manipulación en el código fuente. Este programa es necesario para controlar el voto en el sur de Florida”, quedando claro para el la existencia de un plan de fraude.

La declaración de Curtis, sirvió de base a las pesquisas de Raymond Lemme, entonces funcionario de la Oficina del Inspector General de Florida y quien recibió el encargo de investigar el asunto.

Dos semanas antes de su “suicidio”, Lemme le comentó a Curtis tener todos los datos de un escándalo y que “había seguido la corrupción hasta llegar al tope final”.

El 1 de julio de 2003 el cuerpo de Raymond Lemme apareció desangrado en un motel de Valdosta, Georgia. El informe de la muerte dictaminó “suicidio”.

No todos aceptan esa historia, lo que supone que otros puntos oscuros rodean a esta muerte. Según el blog BradBlog, alrededor del “suicidio” de Lemme existen dudas, entre ellas la falta de una autopsia del cadáver, la inexplicable presencia del sujeto en una ciudad extraña, distante a 130 kilómetros de su hogar, la aparición después de unas fotos donde se aprecia una profunda herida en el cuello, mientras el informe policial habla de un corte de las venas en el brazo izquierdo, incongruencias esas que hacen pensar que algo se oculta en esa muerte.

Cinco años después de ese suceso, el caso está cerrado y nadie lo investiga.

Las muertes de Mike Connell y Raymond Lemme se suman a la lista de sucesos oscuros de la administración de George W. Bush, donde el ataque y posterior caída de las Torres Gemelas, los ataques con ántrax, la captura y desaparición de presuntos terroristas, los vuelos y cárceles secretas de la CIA y las torturas en la Base Naval de Guantánamo forman parte de una tenebrosa historia aún no contada.

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N. Esteban Martínez

Bloguero cubano que administra el sitio http://bloguerosrevolucion.ning.com/

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