Zapatero pierde sus Paces
Cinco soldados del contingente español, tres de ellos colombianos, muertos en el Líbano
Ocho militares, entre 18 y 21 años, han muerto o han sido heridos al explotar una mina al paso de un convoy
Antonio Maira
inSurGente
La extensión de la guerra de Iraq -frente principal de la "Gran Guerra Mundial Antiterrorista" de Bush- al frente libanés, guiñando el ojo a Israel y enseñando los dientes a Siria, ocurrió el verano pasado. El fracaso del ejército israelí -brazo armado de EEUU para imponer el orden imperial en la retaguardia de un conflicto que amenazaba ruina-, motivó la intervención precipitada de la OTAN que se enmascaró con la cobertura política de la ONU, y vistió a toda prisa con los uniformes de la ONU. Zapatero acudió presto a la cita para los serviles y los imbéciles, deseoso de participar el "esfuerzo bélico de occidente" siempre que una pátina humanitaria -tal falsa como frágil- pudiese encubrir que salía del primer frente (Iraq), por un lado; y entraba en los "segundo y tercer frente", por el otro. La guerra de EEUU tiene varios escenarios. Zapatero es un político provinciano que no tiene la menor idea de política exterior. Abrumado por responsabilidades que le vienen enormes, se ha acobardado a las primeras de cambio. Ahora mismo es un pelele al que bandean los vientos y se van a llevar las tempestades.
A Zapatero le han acosado los tiburones del Partido Popular pero se lo han comido los leones del PSOE. Entre Aznar y Felipe González le han puesto en fuga.
Izquierda Unida ha funcionado como un pajecillo obediente, crédulo y animoso, totalmente vacío de sustancia política y de capacidad de movilización social, que no le ha ayudado mucho a pesar de sus buenos servicios.
El sistema político de nuestro país ha demostrado su incapacidad para alejarnos del desastre y su enorme capacidad para engañar y adormecer a la gente. La III República, socialista y popular, soberana y compartida se empieza a vislumbrar como necesidad histórica. Cuando el pueblo la vea con claridad este tinglado, descompuesto por la corrupción estructural, se desmoronará como un castillo de naipes.
Nadie mira ya con esperanza a Zapatero. Mejor es que dimita y que Llamazares le acompañe por el sumidero.
Nota: Para ampliar la información básica sobre Afganistán y el Líbano
Afganistán
Afganistán secreto de estado. Antonio Maira
Líbano:
Zapatero presume de manejar 'conceptos' sobre la Paz, pero los esconde. Antonio Maira.
De Ángeles Maestro:
La OTAN en Oriente Medio: el puño de hierro de la dominación económica


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