Escudo de las Américas: La nueva arquitectura militar de Washington en la región

Participantes del llamado Escudo de las Américas. Foto: Tomada de El Destape.
En medio de dos ráfagas de insultos, el presidente Javier Milei lo dijo claramente, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el 1º de marzo: “(Se) requiere una alianza estratégica duradera. Y eso es lo que estamos construyendo con Estados Unidos de Norteamérica. Esto no es solo un acuerdo entre el presidente Trump y el presidente Milei. Tiene que ver con la afinidad cultural y de objetivos estratégicos entre los dos países y de toda la región”.
El argentino utilizó casi las mismas palabras que el ministro de Guerra estadounidense Peter Hegseth, ayer en Miami, al presentar (después de Trump), el Escudo de las Américas.
Y esta no es la única “casualidad”. Hegseth habló de “coraje” y usó la misma metáfora que Milei en el Congreso. “Tenemos que tener coraje. Tenemos un comandante en jefe (Trump) que marca el rumbo de la brújula”, dijo el norteamericano. ”Y Milei: “Tiempos de cambio requieren un diagnóstico correcto, una brújula moral calibrada y el coraje para actuar” (¿quién habrá escrito los discursos?).
¿Qué es el Escudo de las Américas? Trump lo definió como una nueva coalición militar para erradicar cárteles, criminales, pandillas e “influencias extranjeras hostiles” (léase China). Si bien se refirió constantemente a “todo el hemisferio”, o sea, a todos los países americanos, la realidad es que sólo estaban presentes alrededor de un tercio: 12 de 34 países.
La pluralidad de ideas no fue invitada. Los 12 mandatarios son de derecha o de extrema derecha como Trump y Milei. Estuvieron los representantes de El Salvador, Panamá, Trinidad y Tobago, Paraguay, Ecuador, Honduras, Guyana, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana y Chile.
Dos cosas llamaron la atención: primero que presidentes de la talla de Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro no fueran invitados y segundo: si se trata de combatir las bandas de narcotráfico, ¿por qué razón fueron excluidos nada menos que Colombia y México? ¿Será que el Escudo de las Américas tiene, además, otros objetivos?
A lo largo del discurso Trump fue respondiendo a esa pregunta. Traducido con mis palabras y sin anestesia, Estados Unidos necesita que nuestros ejércitos hagan el trabajo sucio que su gobierno necesita:
- “combatir el acceso de extranjeros que son un cáncer”;
- erradicar los cárteles (los comparó con “erradicar al Estado Islámico de Medio Oriente”. Extraña comparación: ISIS no es un grupo criminal narco sino una formación paramilitar con fines políticos ¿habrá también persecuciones políticas de organizaciones opositoras consideradas terroristas?)
- tener el aval de nuestros países y la cooperación de nuestras Fuerzas Armadas para aventuras golpistas. Algo así como “Si ustedes me lo piden nosotros podemos encargarnos”. El ejemplo fue Cuba, país que según Trump “está al final del camino”. Señalando a los mandatarios que lo escuchaban dijo: “Muchos de ustedes me pidieron que me encargara de Cuba. Me voy a encargar (aplausos de los asistentes). Una vez que lo de Cuba y Venezuela esté claro, bajo la nueva doctrina, no permitiremos que influencias hostiles extranjeras pongan el pie en este hemisferio. Esto incluye al Canal de Panamá”. No nombró a Tierra del Fuego ni al Estrecho de Magallanes, pero también son parte.
- expandir la colaboración de nuestros ejércitos hacia escenarios que convienen a Washington. Trump expresó esto, muy ambiguamente, en referencia a México. En medio de la enumeración de las intervenciones de EEUU (ISIS, Venezuela) dijo: “Tenemos que reconocer que el epicentro de los cárteles es México (…) Yo le ofrecí a la presidenta encargarme de ellos, pero no aceptó”. Y arengó de manera confusa: “Tenemos que erradicarlos. Tenemos que comprometernos de nuevo con la ley y el orden”.
La nueva arquitectura

Foto: Getty Images.
Trump tiene como meta frenar el declive relativo de la hegemonía norteamericana en el mundo. Su plan incluye la creación de nuevas entidades “multilaterales”, alineadas férreamente con Estados Unidos, que neutralicen las organizaciones internacionales como Naciones Unidas. El Escudo de las Américas es la versión regional de la Junta de la Paz (supuestamente para Gaza) que presentó en enero pasado en Davos.
El Escudo estará dirigido por Kristi Noem, ex Secretaria de Seguridad Nacional, tristemente conocida como la “caza migrantes” ya que durante su gestión fueron asesinados en Minnesota, entre otros, dos ciudadanos estadounidenses que se oponían a las redadas.
Noem definió al Escudo como una coalición militar “del hemisferio occidental que es fundamental para la seguridad de EEUU”. Estas alianzas no son nuevas en América Latina, pero habían quedado congeladas a partir de los gobiernos populares de las dos primeras décadas del siglo XXI. Con la creación del Consejo de Defensa Suramericano de la UNASUR en 2008 se fortaleció la consulta y la cooperación soberana entre nuestros países (sin la injerencia estadounidense) al punto que, por ejemplo, se consolidó la región como área de paz.
Por esta razón, el ingreso de nuestros países al Escudo de las Américas sin consultar previamente a los congresos nacionales estaría fuera de la ley.
Antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial, EEUU —que ya se autoproyectaba como potencia— creó en 1942 la Junta Interamericana de Defensa (JID). La excusa del aquel momento fue el ataque de Japón a Pearl Harbor. El plan consistió en formar un sistema militar interamericano que actuara mancomunadamente, pero bajo las órdenes estrictas de Washington. En la práctica resultó ser una cadena de mando a través de la cual el Pentágono bajaba la línea política e ideológica a las FFAA latinoamericanas.
En el caso de Argentina, la sumisión al Pentágono se produjo tras el golpe de Estado militar de 1955. El dictador Pedro Eugenio Aramburu se alineó en forma incondicional a EEUU y se permitieron concesiones vergonzosas como, por ejemplo, que una misión militar estadounidense se instalara en forma permanente en nuestro Ministerio de Defensa.
Hasta junio de 2009, el Pentágono tuvo una oficina en el piso 13 del Edificio Libertad, donde se encuentran las máximas autoridades del Estado Mayor Conjunto. Al costado de la puerta una insignia con las banderas de Argentina y EEUU era la única señal de lo que ese lugar significaba. Si por azar quedaba la puerta entreabierta podía verse una enorme bandera estadounidense y un grupo de militares y civiles norteamericanos trabajando, a diario, en el lugar. Fue por orden de la ministra de Defensa, Nilda Garré, que, después de casi 50 años, se puso fin a esa presencia.
El objetivo de la JID fue que nuestras FFAA alcanzaran una total identificación con los objetivos y principios del imperio aun cuando estos fueran en detrimento del beneficio nacional. El Escudo de las Américas busca lo mismo.
Lo dijo claramente Hegseth, el ministro de Guerra: “Queremos que el mundo vea que ser amigo de EEUU es bueno. Compartimos hemisferio, geografía, una cultura cristiana occidental (¿qué opinará la poderosa colectividad judía de EEUU?); compartimos recursos (¿?) y objetivos. Tenemos que tener el coraje de defenderlo. Tenemos a Trump, nuestro comandante en jefe, que nos marca dónde está la brújula”.
(Tomado de El Destape)
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Un "escudo de las Américas" en el imaginario de la doctrina Monroe sería un cinturón de castidad para el patio trasero, que deberá rechazar cualquier proposición ventajosa de actores externos para los pueblos de América, y un cinturón de seguridad para la superpotencia, a la que habría que proteger de la inmigración de infrahumanos latinos mientras
se permite la libre circulación de recursos y capitales (aunque estos incurran en la evasión fiscal). Una alianza entre la extrema derecha gringa y la extrema derecha Latina para crear un escudo de impunidad y de posverdad contra los pueblos de América ( incluido el gringo) en que los derechos humanos y la democracia serán felizmente superados por un capitalismo libertario sin reglas donde la tasa de beneficios se convierte en la brújula de cada individuo y el derecho de propiedad establece el orden de picoteo en la comunidad. Y un líder supremo que solo responde ante su conciencia y honor y al que nadie le pasará la cuenta por
mentir. Si dice que el epicentro de la droga es México, nadie lo cuestionará aunque sea el presidente del mayor narcoestado planetario y le haya montado un narcoestado a su fiel escudero Daniel Noboa en Ecuador para que el 70% de la droga salga de sus puertos y la izquierda nunca más pueda recuperar el poder. El escudo siempre dispondrá de una solución para que en todos los países gobierne la derecha o la extrema derecha, cueste lo que cueste, hays que recurrir a guerras híbridas o a guerras convencionales.
La ultraderecha del continente en pleno auge y con el liderazgo absoluto de USA
El que intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su ceniza anegada en sangre si no perece en la contienda. Patria o Muerte. Venceremos
Otra vergonzosa escuela de las américas y un plan cóndor 2.0....
HORRIBLE .. Y OJALA NO RENAZCA EL CONDOR
La cloaca Latinoamericana fue lo que se reunió allí
Exacto y son tan lacayos y sumisos arrastrados esa gentuza que cuando Trump los humilló y los discrimino al referirse con total desprecio a nuestro idioma lo que hicieron los muy cerdos fue reirles la frase al Orangután Naranja
Debería de llamarse: "El Culo de las Américas". Porque lo único que había ahí era m.i.e.r.d.a reunida.
Basura imperial,es repugnante aliarse con USA , un país que detesta a los emigrantes de esos mismos países, un país que invade y apoya el genocidi en nombre de la libertad y la democracia y lo que busca son sus intereses, hay amnesia política en esos países que fueron invadidos como República Dominicana o impuestos dictaduras sangrienta como Argentina como plan Cóndor que solo llevo en Argentina más de 30 mil desaparecidos y una guerra impuesta en la Maldivas para desvíar la atención, la manipulación burda que tienen USA en los medios de comunicación es grotesca que los pueblos eligen cada representante que da asco en política internacional, los pueblos deben despertar de cada engendro de su país
Fidel nos alertó que la batalla era, es, de ideas, pero no le hicimos mucho caso o acaso fue que no entendimos o que han sido tantos los problemas concretos de supervivencia que ha quedado muy poco para trabajar las conciencias de nuestros pueblos. Uno a uno las izquierdas han ido entregando los gobiernos progresistas. Los pueblos confundidos han sido convencidos para oponerse a sus propios intereses. Parece que lad izquierdas tambien han sido penetradas por la excelente manipulacion yanqui y no estaban preparadas para resistir.
Cuba tuvo escuelas de la CTC, laFMC, la UJC,, donde venian a formarce politicamenye muchos cuadros de América y del mundo, pero se cerraron todas. .. por falta de recurso. Quizas debio pensarse mejor esa solucion extrema, quizas debiera repensarse.. Con que fuerzas pensabamos, si pensamos, desarrollar la batalla de ideas
Como duele todo lo que está pasando... ¿Será posible que dominen nuestras mentes e impere la fuerza bruta y criminal contra los pueblos?
Se sumaron Bolivia, República Dominicana y Trinidad y Tobago
Los horrores de los presidentes cuando no tienen visión larga, cuestan caro.
Ahora se suman a los Yanquis
Sin palabras
una foto digna de la serie de rintitin y la brigada canina
El escudo de la ignominia donde países hermanos de América se arrastran como serpientes al imperio por presidentes sin dignidad y sin lo que sobraba a Maceo, lo lamento deberás pq serán los pueblos quienes pagarán el más alto precio y se plagaran de más miseria.
Que hagan sus cumbres como, cuando y con los países que se les antoje.
No es que tenemos países amigos y somos miembros del ALBA-TCP, CELAC, CARICOM, BRICS y alguna otras organizaciones que escapan a mi memoria? Retomemos nuestras cumbres como las hemos realizado hasta ahora, la verdad siempre triunfa. Gracias Cubadebate.