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CUBA ANTES DE FIDEL

Por: Emir Sader
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Se habla mucho de la Cuba de después de Fidel. Hablemos un poco de la Cuba de antes de Fidel, y de lo que ésta cambió con Fidel.

En 1989, pensando que el efecto dominó llegaría al Caribe, toda la prensa internacional- incluyendo el equipo de la TV O Globo- fueron a la Habana, se instalaron en el Habana Libre-creyendo que se volvería a llamar Habana Hilton-, para esperar, frente al Malecón, que se cayera el régimen socialista.  Después de todo,  Cuba existía y sobrevivía sola en medio de una miseria que la prensa occidental calificaba de infernal, con una dictadura que haría de la isla un “goulag tropical”, debido a la ayuda soviética. Al desaparecer  de la noche a la mañana la URSS, el llamado “campo socialista” y la economía internacional planificada a la cual Cuba estaba integrada, como consecuencia lógica, el socialismo tropical provocaría  el regreso de los exiliados de Miami y todo volvería a ser como en los tiempos de Batista.

En aquellos tiempos, Cuba era el “traspatio” de los Estados Unidos, el itinerario preferido de las vacaciones de los estadounidenses, sitio para las  locaciones de las películas melosas de Holywood, de casinos donde los gánsters del Norte establecían sus más sucias ramificaciones, al punto de que al final de la segunda guerra , después que la mafia italiana ayudó a  los “defensores de la democracia occidental” a desembarcar en Sicília para derrotar al régimen fascista de Mussolini, los capos realizaron una especie de congreso internacional en el Hotel Nacional en La Habana, para reorganizar su lucrativo comercio a nivel internacional, redistribuir los nuevos mercados y limar sus diferencias. Al Capone, enfermo, no pudo comparecer, pero todos los demás estaban allí. Llamaron a un joven y prometedor cantor blanco estadounidense, llamado Frank Sinatra, para que cantara para ellos. Durante el congreso, hubo una huelga de los empleados del hotel, por atraso en el pago de salarios. Los mafiosos pagaron todos los salarios atrasados y la paz social volvió a reinar en el hotel, que fue visitado por el entonces Presidente de Cuba, para felicitarse por aquel evento internacional de prestigiosos empresarios vinculados con el gran vecino del Norte.

El primer vuelo internacional de la Pan American (¿Se acuerdan de aquello?) fue a La Habana. Los nuevos modelos de automóviles estadounidenses eran probados primero en el “traspatio”. Los marines de los Estados Unidos se comportaban en La Habana como si todo el país fuera un “prostíbulo” – según las bellísimas descripciones de los poemas de Nicolás Guillén. Un amplio plan de construcción de una red de hoteles, vinculados directamente con casinos y con la prostitución,  estaba a punto de ponerse en práctica con recursos que incluían la participación de gente como Richard Nixon, el propio Sinatra, entre otros.

“Y en eso llegó Fidel/Se acabó la diversión/Llegó el Comandante y mandó a parar”- como empezaron a cantar los cubanos en aquella época. No podía dejar de ser, a partir de aquel momento, la víctima preferida del odio de los yankis. Sobre todo  cuando, creyendo en sus leyendas, pensaron que podrían derrocar al nuevo régimen, con la invasión de Bahía de Cochinos, que -según la prensa “libre del Norte”- contaría con las ansias de sublevación del pueblo cubano para volver a ser   “libres” . La aventura agresiva duró 72 horas, el pueblo se levantó, bajo la dirección de Fidel, pero en contra de los invasores, Cuba se declaró socialista, los presos estadounidenses fueron humillantemente canjeados con el gobierno de John Kennedy por medicamentos y compotas para los niños.

En “Little Havana”, del otro lado del océano, se refugiaron los burgueses y contrarrevolucionarios derrotados, a rumiar su amargura, a votar por los republicanos, a soñar con un pasado que ya no volverá,  a recordar con pesadilla que el socialismo cubano vino para quedarse. Diez Presidentes de los Estados Unidos dijeron, uno tras otro, que iban a derrocar al régimen cubano, sin embargo, todos se fueron derrotados, sin penas ni glorias.

Cuba socialista y Fidel sobrevivieron a todo y a todos. Se realizaron cientos de atentados, pero en eso también fracasó el imperio. Hasta el fin del campo socialista fue superado por Cuba. Los recientes acuerdos estratégicos con Venezuela y Bolivia, en el marco del ALBA, los acuerdos con China, el descubrimiento de petróleo en Cuba,  hacen que el régimen  se consolide más, venza las dificultades del llamado “período especial” a partir del fin de la URSS y retome los avances para la construcción del socialismo.

Así era Cuba antes de Fidel. Y así se ha mantenido con Fidel: el único país del mundo donde nadie está abandonado, sin protección social, durmiendo en las calles. El primer país del mundo en eliminar el analfabetismo. El único país del mundo que puede enorgullecerse de que toda su población haya alcanzado, como mínimo, el  9no. grado. El único que tiene un sistema de salud universal, que atiende de manera gratuita a toda su población, con la mejor salud pública del mundo. El país que desafió al imperio a poco más de 100 kilómetros de la mayor potencia bélica de la historia de la humanidad, reafirmó su soberanía y su voluntad de construir una sociedad justa y solidaria- una socialista anticapitalista, una sociedad socialista.

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  • Carlos Cantos dijo:

    Un comentario muy real, preciso e historico, sobre la Cuba antes de Fidel. Ahora no tenemos a Fidel fisicamente, pero Cuba ya esta enrumbada por lo que quizo Fidel: una Cuba libre, democratica, donde no haya miseria ni analfabetismo y sobre todo, solidaria con el mundo……Viva Cuba siempre y Fidel, su eterno camandante !

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Emir Sader

Emir Sader

Sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).