MENTINER
El mejor nombre para llamar al publicista estrella del periódico La Nación en Costa Rica, Carlos Alberto Montaner, sería Mentiner. No existe un solo artículo sobre Cuba o Venezuela que sea de su autoría, en donde no haya mentiras. Las imprecisiones, calumnias, difamaciones y exageraciones caracterizan sus opiniones.
Dado que Hugo Chávez acaba de confirmar su asistencia al cambio de poderes en Costa Rica (el 08 de mayo de 2006), se ha profundizado una vorágine ideológica en los medios costarricenses contra el presidente venezolano. Además, existe el temor de que, Chávez sea el centro de atracción de simpatizantes y enemigos, y termine robándole el show a Oscar Arias.
"Matrimonio Chávez-Castro", así titula Mentiner a su artículo (LN 24-04-06), en el que inicia desacreditando el libro del periodista francés Ignacio Ramonet Fidel Castro, biografía a dos voces. Se trata de un resumen de la vida y pensamiento del jefe de Estado de Cuba en cien horas de conversación y que ha sido editado por DEBATE. Según un proverbio popular "El ladrón juzga según su condición". Mentiner experto en plagios y calumnias, refiriéndose a dicho libro, dice: "se trata realmente, de opiniones y frases del dictador dichas en distintas ocasiones, ahora convenientemente unidas y oficialmente editadas con intención propagandística". Los presidentes de Mentiner, Aznar ayer, Bush Jr. hoy, son incapaces de ofrecer cien minutos de entrevista. Esto le desespera al publicista.
Mentiner está desactualizado; recién se ha enterado de los adelantos, que de ese libro se han estado publicando en http://www.rebelion.org/. Antes que Ramonet socializara algunos capítulos de su libro, otros autores como Luis Báez, Rosa Miriam Elizalde y Heinz Dieterich ya habían demostrado en sus publicaciones, que en efecto el presidente Fidel Castro contribuyó a que el presidente Hugo Chávez se mantuviera con vida, cuando fue secuestrado, en el golpe militar del 11 de abril de 2002. (Para el confundido Mentiner, el golpe fue en abril de 2004). Mezquino, el publicista democrático, no reconoce los esfuerzos en contra de los golpes militares. Se enfurece por la contribución que dio el presidente cubano a la permanencia de Hugo Chávez en la presidencia de Venezuela. Llama la atención que Mentiner nunca haya dicho nada del apoyo inmediato que su amigo Francisco Flores -en ese entonces presidente de El Salvador-, le diera a los golpistas venezolanos. Fue el único que apoyó el fallido golpe; todos los otros presidentes latinoamericanos condenaron el hecho. En su panfleto, Mentiner dice que Hugo Chávez había renunciado a su cargo.
La tesis del publicista es que, Ramonet hace esta propaganda (Castro liberó a Chávez) con su libro, para que los chavistas agradezcan a Fidel, porque así les permite continuar en el poder. A cambio, Venezuela remunera a La Habana con "cien mil barriles de petróleo que llegan a las costas cubanas todos los días".
Mentiner, rabiosamente esputa y babea: "Por la otra punta de esas inmensas dádivas, que ya casi alcanzan al monto de las proporcionadas por los soviéticos en los años noventa, está la labor intensa de más de veinte mil médicos, enfermeros y dentistas cubanos en los barrios pobres de Venezuela; la reorganización de los servicios de inteligencia venezolanos por cuenta de los infatigables espías cubanos; la asesoría en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Caracas, donde los agentes de Castro hasta redactan las comunicaciones oficiales; y la coordinación de la imagen internacional de Chávez y del chavismo a cargo de las laboriosas redes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, un brazo siniestro y eficiente de la inteligencia cubana adiestrado por la KGB en los años sesenta".
Este lenguaje no es extraño en un agente de la CIA, y Mentiner es uno de ellos. Lleva más de cuatro décadas tratando infructuosamente de desalojar a Fidel Castro de las primeras páginas de los diarios; le ha diagnosticado todo tipo de enfermedades (parkinson, alzheimer, cáncer, parálisis, problemas con el habla, etc.) y ha profetizado fecha y hora de su muerte muchas veces. Su vida la ha dedicado a vivir a costas de las difamaciones y calumnias contra Fidel Castro. Mentiner debiera llevar algún cursito de historia aunque sea en Miami, para que se entere que la URSS se desplomó -o la desplomaron- en 1989 y que en los años noventa, los soviéticos no facilitaron ninguna dádiva a los cubanos.
Le desespera el hecho de que los médicos cubanos hayan contribuido a curar de la vista a miles de venezolanos ciegos y pobres, se desgarra las vestiduras porque con el método cubano Yo sí puedo, han sido alfabetizados más de un millón y medio de venezolanos. Para un fanático del libre mercado como él, que cree que, todo debe tener precio, que siempre debe haber ganadores y perdedores, que no cree en la solidaridad, sino en el sálvese quien pueda; estas obras sociales, humanistas y revolucionarias, le son estiércol puro. No hay ninguna democracia convencional y occidental que haga estas cosas. Por eso el publicista, no concilia el sueño.
Delira diciendo que ambas naciones están promoviendo federar los dos países en una misma entidad política, para que una vez muerto el rey (Fidel) el virrey (Chávez) continúe la obra. Y obnubilado afirma: "Dentro de Cuba, Chávez y el chavismo se perciben como un deprimente espectáculo de payasos ineptos y corruptos. Mientras tanto, para la inmensa mayoría de los venezolanos, preocupados por su propia pobreza, que abarca a la mitad de la población, Cuba es un país del cuarto mundo al que no tienen intención de subsidiar indefinidamente, y mucho menos aceptar como fuente de liderazgo político. Cuando muera Castro, pues, lo predecible es que ese matrimonio se disolverá rápidamente".
Es una lástima que Mentiner no pueda entrar a Cuba, por el estricto control que la seguridad cubana tiene para detectar a los terroristas. (Mentiner fue condenado en 1961, en Cuba, por participar cuando tenía 17 años de edad, en una organización terrorista de la CIA que escondía explosivos en cajas de cigarrillos, para provocar atentados contra locales comerciales y escuelas. Salió de Cuba como asilado, tras haberse fugado de un centro de menores. Durante la crisis de los misiles -1962- se integró en las fuerzas especiales del ejército estadounidense, para atacar la Isla). Deberían darle un permiso especial y dejarle ingresar -eso sí, previa minuciosa inspección-, para que él mismo compruebe cómo el pueblo cubano está totalmente identificado con Hugo Chávez, los venezolanos y la revolución bolivariana.
* Profesor de Estudios Latinoamericanos Costa Rica


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