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Voces por un mundo mejor posible

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  Randy Alonso Falcón  

El neoliberalismo globalizador que impuso al mercado como Dios único, que condenó al Estado al papel de administrador del bienestar del poder financiero, que acuñó la ideología de la desmovilización, el consumismo, el individualismo y el "fin de la historia", está en quiebra. Sus principales impulsores lo reconocen y temen.

El mundo vive una etapa de agudo enfrentamiento entre el mercado y el Estado, el sector privado y los servicios públicos, el individuo y la sociedad, el egoísmo y la solidaridad. Es una lucha por los destinos de la humanidad toda.

El verdadero poder mundial, los grandes grupos económicos planetarios y las empresas globales, cuyo peso en los negocios del mundo son más importantes que el de gobiernos y Estados, acaba de reunirse en Davos para compartir sus temores sobre el terrorismo y la inestabilidad social, que amenaza sus intereses. Los ricos, como ha sido a lo largo de la historia, le tienen miedo a los pobres.

Los preceptos que se impusieron como incontestables tras la caída del Muro de Berlín, se han añicos como la valla que dividía a la capital alemana. Enero recibió en Mumbay a cien mil luchadores sociales reunidos en el IV Foro Social Mundial. La populosa ciudad india se convirtió en epicentro del debate, la lucha, la voz y la unidad en la diferencia del variopinto movimiento popular que, desde las memorables jornadas de protesta en Seattle, ha estremecido al poder global con su reclamo de un mundo justo y mejor para todos.

Allí se volvió a condenar al imperio y su alocada y destructiva política militarista, a la trinidad del saqueo que conforman el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio y al modelo excluyente que condena a las mayorías a la no vida y la no esperanza. Pero también se cuestionó con agudeza cuál es la alternativa, qué proyectos de vida nuevos se les puede plantear a los pueblos.

Ahí radica precisamente el temor de los poderosos: en la posibilidad de alternativas, en el realismo de este desafío. Por eso tratan , con la ayuda siempre presta de sus grandes medios de comunicación, de presentar al movimiento altermundista como una conjura internacional, un grupo de anarquistas consagrados a la destrucción de vidrieras o como una "fastidiosa asociación de románticos irredentos".

Se quiere ocultar y manipular la tragedia del mundo neoliberal y el vigor de las propuestas de las fuerzas que han nacido desde la crisis, para abrirle los ojos a los pueblos sobre la precariedad de ese poder global y la necesidad de asumir otros caminos para poder salvar a la propia especie humana.

En esa ofensiva contrahegemónica se inscribe el libro que presentamos esta tarde "Un mundo mejor es posible" del periodista, documentalista, intelectual y amigo Gianni Miná.

Disidente del poder global, poseedor de otra mirada hacia Latinoamérica desde la centrista Europa, Miná ha sido un entusiasta participante del movimiento de los Foros Sociales Mundiales. De esa gigantesca amalgama de acciones y visiones que durante tres años consecutivos pobló la vida de la ciudad brasileña de Porto Alegre en el mes de enero, nació este libro, en el que reunió a 13 destacados intelectuales y luchadores sociales participantes en la III Edición del Foro, de quienes obtiene sus puntos de vista sobre la ética, la política, la comunicación, la guerra, la paz, los derechos de los pueblos, la insostenibilidad del modelo actual de consumo, la memoria histórica, la lucha social y el valor de los Foros.

Es, como dice el propio Miná en sus palabras introductorias, un acercamiento a "una realidad que es completamente distinta de la que se nos describe, propone, alaba a toda hora en todos los diarios y canales del planeta, pero que no tiene ninguna relación con la vida real, de la que muchas veces, incluso, es una representación grotesca".

Por las páginas de este libro discurren las reflexiones de personalidades que nos son cercanas a los cubanos como Frey Betto, Ignacio Ramonet, Luis Inacio "Lula" Da Silva, Noam Chomsky, Adolfo Pérez Esquivel, Rigoberto Menchú, Danielle Miterrand y también de otros intelectuales polémicos o menos cercanos como Baltasar Garzón, Ricardo Pertrella, Mario Soares y otros. Aquí está también la reflexión del recientemente fallecido Manuel Vázquez Montalbán.

En sus 240 páginas, los lectores encontrarán subversivas verdades declaradas por los 13 testigos de Miná. Algunas tan contundentes como las siguientes:

"…Nos toca a nosotros movilizarnos para impedir que el mundo se transforme en una tierra de conquista para el gobierno de turno en Washington. Eso aclara por qué los principios de la Modernidad, de la Revolución Francesa, del derecho internacional, tienen que ser reafirmados hoy más que nunca. Tenemos que impedir con medios legítimos que el mundo vuelva a los antiguos miedos, esta vez impuestos por las veleidades imperialistas de una cierta élite de los Estados Unidos" (Frey Betto)

"…los ricos se reúnen, pero tienen miedo. Saben que no hacen lo correcto, saben que el modelo económico que está en auge en la mayoría de los países es el equivocado, saben que la globalización favorece los intereses de los que ya son ricos, saben que el FMI es responsable de la ruina de muchos estados, y muy especialmente de naciones como Argentina: una situación que da miedo". (Lula)

"Hasta ahora  la globalización funcionó de modo tal que la conquista de los territorios no se hacía necesaria. La globalización no tiene necesidad de conquistar, contrariamente al imperialismo, al colonialismo del siglo XIX, o los descubrimientos del siglo XVI. Porque lo que quiere la globalización es controlar los puntos donde está la riqueza, no el territorio, y ni siquiera la gente. Para controlar la riqueza basta con que una empresa posea las minas, los yacimientos, los bienes, los servicios, etcétera. Esta es la manera de conquistar que tiene la globalización.

En esta etapa en que la globalización está dotada hasta de un aparato de seguridad, es posible que esta máquina tienda a querer proteger esta riqueza, estos bienes de modo militar. Es posible, pero no creo que lo consiga"  (Ignacio Ramonet)

"Los planes destinados a superar la última frontera de la violencia, militarizando el espacio, son enmascaradas como defensa antimisiles, pero quienquiera que esté atento a la historia sabe bien que cuando se oye decir la palabra ´defensa´ hay que pensar en la palabra ´ofensiva´ (…)De hecho los documentos oficiales destacan que el objetivo real es el de ´proteger y defender los intereses y las inversiones de los Estados Unidos y mantener controlados a los ´no pudientes´" (Noam Chomsky)

"Yo creo que el capitalismo no se puede humanizar. Muchos dicen: se puede corregir, sólo hay que tratar de mejorarlo. Yo pienso que no, simplemente porque nació sin corazón y sin corazón no  puede ser humanitario, no puede amar, no puede construir". (Adolfo Pérez Esquivel)

"Otro tema candente es el de tener que participar en guerras ajenas. Y es el que más indignación me causa. ¿Por qué tenemos que pagar ese precio? Porque si tenemos que elegir las guerras como camino, entonces paguemos un precio humano por nuestros conflictos y no por los ajenos. La idea de paz, por desgracia, se redujo a sen la contrapropuesta a la guerra; no a preguntarse, cuando estalla un conflicto, a dónde va a parar la educación, la salud, la misión profunda del hombre"  (Rigoberta Menchú)

Desde puntos de vista diversos, estas trece personalidades confirman con sus ideas que el Foro Social Mundial y las fuerzas que lo crearon y reinventan han destruido mitos y han demostrado que bien lejos de los planteos de los agoreros del capitalismo salvaje, el modelo neoliberal no es el destinado a resolver el porvenir de los hombres, más bien el que le puede asegurar su desaparición como especie. El mundo busca otros caminos y se rebela ante las injusticias.

Cuando el pensamiento fascista florece con fuerza avasalladora en el poder imperial, cuando el movimiento social es tachado de "terrorista" por los decidores sobre la Tierra, cuando un país verdaderamente alternativo como Cuba es amenazado por la potencia hegemónica, presentar este libro en la Feria de La Habana, es una alabanza a los que no se rinden, a los que luchan, a los que creen y batallan porque un mundo mejor sea posible.

Nuestra gratitud a la Editorial Unión y Arci Italia, a la editora Patricia Semidey, a Francisco Masvidal por su comunicador diseño y a todos los que hicieron posible que este texto llegara al pueblo cubano, cada vez más informado y más preocupado por los destinos de la humanidad toda.

Gracias en especial a Gianni Miná, defensor de lo imposible y lo realista, soñador de ese mundo nuevo, firme junto a Cuba sea cuales fueran los vientos, quien acaba de estar junto a nosotros, haciéndonos cómplices de su "viaje" junto al Che y Alberto Granados por América Latina, a través de un documental que por estos días se presenta en el Festival de Cine de Berlín.

Los invitamos pues a la lectura reflexiva y el acopio de ideas para el combate estratégico por un mundo mejor y más justo para todos.

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director del portal web Cubadebate, el sitio Fidel Soldado de las Ideas y del programa de la Televisión Cubana "Mesa Redonda". Dirigió otras publicaciones cubanas como Somos Jóvenes, Alma Mater y Juventud Técnica. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez en TV en 2018. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Correo: director@cubadebate.cu En Twitter: @RandyAlonsoFalc