Más de 3 000 millones de personas viven en países que gastan más en intereses de deuda que en salud o educación

Mujeres recorren kilómetros para conseguir agua potable en Baidoa, Somalia. La carga de la deuda pública puede mermar la capacidad de los países para invertir en servicios e infraestructuras esenciales, señala la Unctad. Foto: Tomada de portal de la Unctad.
Las deudas deberían impulsar el desarrollo de los países, pero están presionando a sus economías y obligándolos en muchos casos a descuidar o abandonar sus programas de desarrollo, declaró este lunes Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).
En la inauguración de la 14.ª Conferencia sobre Gestión de Deuda, Grynspan calificó el momento actual como uno de crisis de deuda y desarrollo y afirmó que una buena gestión de los compromisos financieros se basa sobre todo en la administración, definiéndola como la supervisión de recursos “que no nos pertenecen por completo”.
“Se trata de garantizar que, cuando solicitemos préstamos, lo hagamos para construir algo de valor, algo que, con el tiempo, genere los medios para su propio reembolso”, apuntó.
Grynspan reconoció que la arquitectura financiera existente impone altos costos de capital a los países en desarrollo que experimentan problemas crónicos de subinversión, mientras se carece de una red de seguridad universal que proteja a los países de los shocks externos y de un sistema financiero multilateral capaz de proporcionar recursos asequibles a largo plazo a gran escala, atrayendo la inversión privada.
Según la UNCTAD, unos 3 300 millones de personas viven en países que gastan más en el servicio de la deuda que en salud o educación.
A la par, los pagos de intereses superan las inversiones climáticas en casi todos los países en desarrollo.
“En los últimos seis años, más de dos tercios de los países en desarrollo han experimentado un deterioro en la sostenibilidad de su deuda externa”, dijo Grynspan.
Según la alta funcionaria, en 2023 el país en desarrollo promedio destinaba el 16% de sus ingresos de exportación al servicio de su deuda.
La responsable de la Unctad sostuvo que las crisis de deuda siempre son agudas. Sin embargo −agregó−, aunque los desafíos de la deuda han aumentado en complejidad y escala, las herramientas multilaterales no se han adaptado para abordarlos.
El cambiante panorama de los acreedores añade complejidad a la reestructuración de esos créditos: casi dos tercios de la deuda de los países en desarrollo están hoy en manos de acreedores privados que operan con incentivos diferentes a los de los acreedores donantes bilaterales tradicionales.
“En el sistema actual, algunos tenedores de bonos privados se han convertido de facto en acreedores principales, situándose por encima de los prestamistas multilaterales y oficiales, y algunos están dispuestos a litigar agresivamente”, explicó Grynspan.
Por otra parte, no existe un mecanismo de suspensión de pagos mientras las negociaciones se prolongan, y los países no pueden acceder a los mercados de capital ni refinanciar sus deudas, lo que les obliga a optar por incumplir sus obligaciones de desarrollo para no incumplir sus obligaciones de deuda.
“Así −afirmó− no hay moratorias de deuda, pero sí de desarrollo”.
Para cambiar esta tendencia se han propuesto mejoras que no han llegado a establecerse; por ejemplo, la suspensión de los intereses mientras las negociaciones continúen.
El Pacto para el Futuro, por su parte, insta al Fondo Monetario Internacional (FMI) a iniciar un proceso de revisión de la arquitectura de la deuda.
Grynspan señaló que esas soluciones incompletas generan grandes desigualdades. En este contexto, llamó a los asistentes a 14.ª Conferencia sobre Gestión de Deuda a compartir herramientas, estrategias, experiencias e innovaciones que puedan implementarse en situaciones reales.
Asimismo, exhortó a los países a llegar a la Conferencia Internacional de Financiamiento al Desarrollo, a celebrarse en Sevilla, España, en junio próximo, con propuestas que conduzcan a respuestas concretas y prácticas al desafío que plantean las deudas y el desarrollo.
“Detrás de nosotros yace un sistema que necesita reformas. Frente a nosotros, la oportunidad de construir un sistema que beneficie a las personas y a la estabilidad, no a la especulación; al desarrollo a largo plazo, no a impagos recurrentes”, enfatizó la responsable de la Unctad.
(Con información de Noticias ONU)
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La deudas hay que pagarlas. O no haberlas contraído.
Después el costo social es horrible...
Por una simple razón....
Hay que vivir con lo que uno tiene..lo demás es deudas y consecuencias de ellas..y por último muchas puertas se cierran cuando se debe dinero...
La deuda debe ser herramienta estratégica, orientada a proyectos productivos que impulsen el crecimiento. Invertir en infraestructura, tecnología y educación asegura retornos sostenibles, fortaleciendo la economía y permitiendo pagar a corto, mediano y largo plazo sin comprometer el desarrollo.
Es bochornoso. De hecho, hay casos incluso peores: se ha visto que se invierte más en servicios inmobiliarios sin mercado que en salud, educación y agricultura juntas, dependiendo de importaciones.
Obviamente el techo de la deuda aumenta y los más vulnerables pagan el costo de estas erradas decisiones que sólo favorecen a una minoría.
Y si se pagaran las deudas existentes y se hubieran pagado las condonadas sería interesante saber cuál sería la proporcionalidad de esos pagos con lo invertido en alimentación y salud
Efectivamente, el desbalance sería aún mayor.
Es importante tener al ser humano en el centro de las soluciones, garantizar sus necesidades básicas, más en países del tercer mundo donde falta infraestructura y capital. Los gobiernos deben atender el bien colectivo general y no plegarse a élites exclusivas. Es criminal lo que ocurre en todos esos lugares.
Para invertir en salud, educación y agricultura, generalmente subvencionado en casi todos los países, hay que sacar dinero de otra parte como puede ser por impuestos, producción industrial o servicios como el turismo y si no haces inversión para mejorar fábricas o inmuebles pues simplemente no tendrás dinero para salud y educación en el futuro. claro a veces las inversiones no resultan efectivas pero es un riesgo que se necesita correr.
Es cierto, Ingeniero y OoOO. Lo que pasa es que también ocurre a la inversa. Cuántas noticias no escuchamos de América Latina, o África, o el Sudeste Asiático, sobre políticos con maletas de dinero, acusaciones de corrupción, lujos increíbles, robos, todos obesos, mientras sus pueblos padecen miseria, endeudan al país y lo justifican en nombre del progreso.
La actividad inmobiliaria en lugares como Colombia y Panamá o Miami en lugares de interés no se detiene. Pero es que es la vía más socorrida para lavar dinero público desviado, escondido de los impuestos o del narcotráfico. Muchas veces demuelen edificios y hoteles históricos en buen estado o supermercados para hacer otros en el mismo sitio, o siguen construyendo aunque no hay demanda previsible para esos espacios. Al mismo tiempo, al no apoyar las producciones nacionales o pequeños negocios, cada inversión depende de importaciones y aumenta el monto de la deuda.
Todo esto pasa porque no existe fiscalización de estas actividades, se deciden y manejan sin control popular, o los representantes están ajenos o comprados. Hace poco hubo un escándalo en Argentina por la desregulación inmobiliaria que quiere Milei, por cuanto impide auditar bien a quienes lleven esta actividad al no estar colegiados. Al mismo tiempo, en la zona de Misiones o la Patagonia la pobreza se agrava, y lo que pudieran aportar al país y la economía sus habitantes se pierde junto con ellos. La emigración de argentinos crece, y la inmigración de extranjeros ha ido disminuyendo. Desde aquel corralito donde estafaron sus ahorros a los argentinos al no permitirles acceder a sus divisas depositadas en los bancos, la confianza en los bancos es mínima.
Milei da más facilidades a cualquier inversionista extranjero que a los emprendimientos argentinos.
Y Argentina no es el peor de los casos.
Muy buen comentario 000..pero no olvide que las deudas se pagan ..o no se pide dinero prestado ..
Pura justificaciones ..y mucha pobreza es el resultado.
En mi caso no pido dinero prestado ..para no aparentar lo que no soy .vivo con lo que gano...
0o00, no podemos olvidar los sinnúmeros casos de corrupción en esos países, donde dinero supuestamente destinado a inversiones públicas se gasta en privilegios d quienes lo manejan, o se deposita en cuentas en paraísos fiscales.
Muchas veces el argumento de que debe hacerse esto para luego "derramar" sobre lo presupuestado o público o subvencionado es falso, porque ese sector reinvierte y reinvierte en sí mismo las ganancias, si son digamos condominios pues haciendo más condominios, y asignándose cosas.
La famosa "teoría del derrame" funciona solamente en casos como China, donde hay un gobierno y Partido severos, en casos como Japón, donde existe una cultura comunitaria y un marco legal estricto, o en casos donde exista realmente, como dice nuestro presidente, el "pensar como país".
Conozco algún que otro lugar del mundo precisamente como Ud describe. Y coincido con la calificación que les da a la sensación que provocan: bochorno. De hecho, la puesta en práctica de inversiones realizadas apoyándose en préstamos que generen deudas; que sean provechosas solo para una minoría; y que para colmo vayan en detrimento del desarrollo o sostenimiento de políticas de justicia social que aseguren la salud, educación y alimentación de toda una nación es vergonzoso, cínico e irresponsable. Sea en el hemisferio que sea.
Grave error que un dirigente crea que no tiene obligación de pagar deudas. Por otra parte con dinero prestado usted debe usarlo de forma lógica y responsable, que permita su pronta recuperación sin comprometer el futuro de su gente. Soruyo, suelta lo que no es tuyo.
Recuerdo a Fidel en su denuncia del papel de la deuda y sus raíces históricas, económicas y sociales y su tesis central, es impagable en tales condiciones que deben cambiar.