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De Japón, flores para Cuba

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Kenji Takeuchi es considerado en Cuba el padre de la Botánica Nacional (Foto: Cortesía de la museóloga YAMIR MASÍAS AGUIAR). En foto destacada: El Lirio José Martí, de flores blancas, grandes y aromáticas está plantado en el Orquidiareo de Soroa

Kenji Takeuchi fue uno de los principales padres de la horticultura cubana por los valiosos aportes que realizó en este campo gracias a su ingenio, empeño y pasión en función del desarrollo de la jardinería en la Isla, dijo Masías Aguiar.

El lirio José Martí es la obra maestra de Kenji Takeuchi. Esta especie fue el resultado del cruce y polinización de un lirio japonés y uno cubano y abrió sus pétalos por primera vez en 1953, año del centenario del natalicio del Apóstol, a quien debe su nombre. Para los japoneses, el lirio es un símbolo de pureza y libertad, cualidades muy afines con la personalidad de Martí, explicó Yanosis Hernández, historiador y bibliotecario de la Casa Museo de Asia.

“Takeuchi era muy amigo de Celia Sánchez, a petición de ella cooperó para fomentar los jardines del Parque Lenin, del Botánico Nacional de Cuba y el Orquidiario de Soroa, en el cual cultivó más de 700 especies, entre ellas, el lirio José Martí; además, intervino en la concepción del jardín asiático japonés en la Finca Cortina, actualmente nombrada La Güira, afirmó Masías.

A su vez, Hernández agregó que entre otra de sus invenciones en suelo cubano estuvo una nueva variedad de la margarita japonesa a la que denominó Hasagwa pink, “en honor a la novia y el gran amor de su vida que dejó en Japón y no pudo volver a ver nunca más”.

Este nipón llegó por casualidad y se convirtió en un hijo adoptivo de la patria.

A los 30 años de edad, arribó a la bahía de La Habana con el fin de seguir hacia los Estados Unidos para cursar estudios superiores de botánica en la Universidad Cornell, en Nueva York, pero “decidió no continuar por un tiempo hacia el destino previsto para conocer la flora tropical de la mayor de las Antillas”, reseñan Rolando Álvarez y Marta Guzmán en su libro Japoneses en Cuba.

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Talía Castro Cruz

Estudiante de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

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