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Sacerdotes “encriptados”

Por: Yilian Azuaga Piña
Publicado en: Aula todoterreno
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La Parroquia del Espíritu Santo es la iglesia más antigua de Cuba y la única que todavía usa sus criptas funerarias.

Las únicas criptas funerarias donde aún se conservan restos de sacerdotes cubanos se encuentran en la Parroquia del Espíritu Santo, institución religiosa en funciones más antigua de La Habana, pues data del siglo XVIII.

 

De acuerdo con la antigua tradición cristiana que tiene sus raíces en las catacumbas romanas, este edificio religioso, ubicado en la calle Cuba, esquina Acosta, cuenta con dos criptas situadas debajo del presbiterio, una perteneciente a los eclesiásticos y otra a la Archicofradía del Santísimo Sacramento, aclaró Monseñor Ramón Suárez, Canciller del Arzobispado de La Habana y párroco de la iglesia.

Suárez precisó que esos espacios subterráneos resguardan los restos de los sacerdotes de la ciudad, debido a las profanaciones que ha sufrido el Panteón de los Obispos en el Cementerio de Colón, pero se negó a revelar los nombres y el lugar de procedencia de los sacerdotes porque “este asunto tiene un carácter transitorio”, argumentó.

“En toda La Habana no había cementerios cuando fueron creadas estas bóvedas. En 1806 se construyó el primero, al decretar el Obispo de La Habana, Juan José Díaz de Espada, la prohibición de enterrar dentro de los templos e iniciar la edificación de los llamados cementerios generales”, añadió el Canciller.

Solo otras dos iglesias de la capital poseen este método de enterramiento, Santa María del Rosario, en el municipio Cotorro, y el Convento de Belén, en la Habana Vieja, pero es imposible utilizarlas porque tienen grandes problemas de infraestructura, apuntó el párroco de la iglesia.

“En el siglo XIX la corona española le otorgó la prerrogativa a la iglesia de acoger a los perseguidos por la justicia, quienes tenían total inmunidad una vez que entraban en el recinto. La iglesia del Espíritu Santo era la única en Cuba que podía conceder asilo a estas personas, derecho que le fue concedido en 1772”, manifestó Félix Knight, diácono del centro religioso.

La Parroquia del Espíritu Santo fue construida por negros y mulatos libres, autorizados por el Capitán General de La Habana Luis de las Casas y las autoridades eclesiásticas de la época.

En 1953, bajo la nave lateral izquierda fue descubierta la última y más grande de las criptas, la cual guardaba numerosos restos humanos sin identidad.

La fachada de esta edificación muestra una mezcla de estilos arquitectónicos, desde el árabe hasta el neoclásico, con presbiterio de alto puntal y una bóveda nervada de fundamento gótico, describe Weiss en el libro La Arquitectura Colonial Cubana.

El fundador de la Parroquia, Jerónimo Valdés, fue quien dio origen a la profusión del apellido entre los cubanos, al promover la fundación de una casa de beneficencia en 1695, para acoger a niños sin amparo filial. Después de esa fecha, todos los reunidos bajo su techo recibieron su apellido.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Amador Maurín dijo:

    Buenas tardes.
    ¿Pudiera recomendar alguna obra, artículo, etc, para profundizar en ese tema, por favor?
    Gracias

  • Llanes dijo:

    Este es uno de los artículos más interesantes que he leído aqui en cubadebate, gracias por compartirlo

  • Juliet dijo:

    Muy interesante artículo y parte de nuestra historia, tan rica y a veces tan desconocida para nosotros mismos. Gracias!

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Yilian Azuaga Piña

Estudiante de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana

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