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¿Qué ha sucedido con la primera fábrica de nasobucos en Cuba radicada en Matanzas?

Por: Lisandra Pérez Coto, Arnaldo Mirabal Hernández y Guillermo Carmona Rodríguez
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A tres meses de su funcionamiento, la primera fábrica de mascarillas de Cuba aún no ha comercializado el primer nasobuco. Foto: Periódico Girón.

Hace unos meses atrás, por varios canales comunicativos se promocionó con mucho bombo y platillo la noticia de que en Matanzas se instalaría la primera fábrica de mascarillas de Cuba gracias a la gestión de la empresa de confecciones textiles Unymoda, perteneciente al grupo empresarial Gardis.

Entre los medios de prensa que reprodujeron tal noticia se encuentra el periódico Girón, que el 23 de abril publicó la entrevista “Nasobucos cubanos con alma siria”, concedida por el proveedor de las máquinas Lway Aboradan, un ciudadano sirio radicado en Cuba.

Esta instalación, ubicada en la Universidad de Matanzas, sede Camilo Cienfuegos, despertó interés por su evidente utilidad y por constituir una lucrativa oportunidad de negocios. Sin embargo, con el tiempo acabó el furor, pues se desconocía sobre su comportamiento productivo y su destino final. Por tales motivos, el periódico Girón decidió realizar un seguimiento informativo al tema.

Entre los resultados más impactantes descubiertos se halla que a tres meses de su puesta en funcionamiento, aún no se ha comercializado el primer nasobuco. En estos momentos, en los almacenes de la instalación se acumulan más de 250 000 mascarillas, cifra aportada por Liudmila Pérez Montero, administradora de la entidad.

Entre junio, julio y agosto Matanzas sufrió el cuarto rebrote de la covid-19. Las cifras de contagiados por jornada superaban los 1 000 y el sistema de salud se resintió de tal manera, que sus profesionales, de todo el país, debieron trasladarse hasta ese occidental territorio para prestar socorro.

Durante semanas, la provincia se posicionó en el foco epidemiológico y mediático de Cuba. En dicho tiempo la fábrica ya se encontraba en funcionamiento. No obstante, ni un solo cubrebocas se empleó para contribuir a la protección de los médicos o de la población.

Además, a menos de 500 metros de esta unidad del Grupo Gardis radica uno de los centros de aislamiento más importantes del territorio, el de la Universidad de Matanzas. Todo esto sucedió a pesar de que la directora de Unymoda, Maribel Rodríguez Argüelles, afirmó en varias declaraciones que la prioridad para su institución consistía el colaborar con el sector de la salud.

Este equipo investigó no solo la demora en comercializar los nasobucos en el pico pandémico, sino, también, ciertas irregularidades en el proceso de puesta en marcha de las dos líneas de confección y el bajo nivel de producción que mantienen hasta el momento.

Negocios a simple vista ventajosos

El proyecto de la fábrica de nasobucos se originó en marzo de 2020, cuando coincidieron Lway Aboradan y el grupo empresarial Gardis.

“Fue en Matanzas por casualidad. Nosotros estábamos aquí en la Feria del Libro y conocimos al grupo Gardis. Vimos que tienen un trabajo vinculado con los textiles. Cuando llegó la pandemia, lo primero que se nos ocurrió fue hacerle una propuesta para la fábrica de mascarillas. Ellos tuvieron mucho empeño y le dieron seguimiento”, explica Aboradan.

En un primer momento, se concibió que sería una asociación económica internacional. La demora y lo complicado de algunos trámites provocaron que el empresario actuara, al final, solo como proveedor de la maquinaria y de la materia prima. “Muchísimos, muchísimos obstáculos y el proceso es tan largo que si hubiéramos ido por el camino de la asociación, aún no hubiéramos tenido la fábrica”, ahonda Lway.

El país ha llamado en reiteradas ocasiones a buscar la inversión extranjera como una vía para realizar negocios lucrativos para la Isla; sin embargo, aún restan trabas burocráticas que no hacen factible o, por lo menos, sencillas estas iniciativas.

Según explica la directora de Unymoda, la oferta de Aboradan se sometió a licitación. El trámite lo llevó a cabo la empresa importadora Consumimport. De entre todas las propuestas que se buscaron, la del comerciante sirio resultó la más acorde.

Ello se debió a que aceptó que se le pagara en CUC la maquinaria, moneda todavía en circulación en ese tiempo, aunque cuando comenzó la Tarea Ordenamiento debieron, entonces, pagarle en moneda nacional.

Además, la materia prima la entregaría en consignación; es decir, cobraría en la medida en que se vendieran los productos (hasta ahora él no ha recibido el primer pago). Por último, se comprometió a encargarse del montaje de las plantas.

Lway Aboradan se relaciona con Cuba desde hace 30 años. Aquí estudió licenciatura en Farmacia y su esposa es cubana. Según él confiesa, su deuda con el país es inmensa, por ello las condiciones tan ventajosas que ofreció para el negocio. Incluso, aunque el contrato concebía la importación de una sola planta, él regaló una extra. Sin embargo, no podemos olvidar que, en última instancia, también es un comerciante.

La inversión realizada por Unymoda ascendió a más de cinco millones de pesos. A simple vista, por causa del contexto sanitario que vivimos se percibe que resultaba un proyecto con gran potencial. Quizás por estas razones duelan tanto las irregularidades y demoras a la hora de producir y comercializar los nasobucos.

Infortunios y mala praxis

Pudiera alegarse que la falta de capacitación es la causa de las continuas paradas. Foto: Periódico Girón.

Un estudio de factibilidad intenta establecer de antemano los pasos necesarios para que un negocio avance sin tropiezos, avizorando cada posible escollo en el camino. Si bien la fábrica de nasobucos de la empresa Unymoda realizó ese estudio, no ha podido concretar un arranque que dé cierta estabilidad a la industria. Y, para mayor desgracia, produce insuficientes mascarillas, que descansan el sueño eterno en un almacén.

Al parecer, las planificaciones previas no fueron objetivas y las variables analizadas para la puesta en marcha de los equipos, más que mascarillas, producen desconcierto a cada paso.

La primicia que representaba contar con la primera fábrica de este tipo en el país se ha diluido en el tiempo. A estas alturas, muchos se preguntan por qué un proyecto que beneficiaría a tantos no ha logrado el impacto deseado.

La puesta en marcha no ha sido del todo feliz. Los desperfectos se han sucedido una y otra vez. Pudiera alegarse que la falta de capacitación es la causa de las continuas paradas, impidiendo que las líneas de producción alcancen la capacidad máxima, de 120 mascarillas por minuto.

Según Maribel Rodríguez Argüelles, los empleados contaron con 15 días de adiestramiento, aunque reconoce que lo ideal hubiese sido que viajaran a China, o que llegara algún especialista desde ese país. La pandemia frustró ambas variantes.

Para Diosdado Abreu Falcón, director del grupo empresarial Gardis, los contratiempos han sido menores. “Yo no creo que haya ningún problema. Las máquinas se van adaptando a un período de trabajo, que se llama en la industria un proceso de adaptación de la maquinaria”.

En cambio, el sirio Lway Aboradan no sabe cómo explicar la nula eficacia, si partimos del objetivo primordial de la planta: la comercialización del producto.
“No está a su máxima capacidad porque hubo muchos inconvenientes por los mismos procesos de preparación de la instalación, la preparación de las personas que estaban al frente”.

Severo en sus planteamientos, Aboradan explica que quienes montaron la planta no se guiaron estrictamente por las indicaciones que traía el equipo. “La desprogramaron y empezaron a usar una como repuesto de la otra”, agrega el euroasiático.

Los inconvenientes que afectaron el montaje, según relata, se iniciaron desde la propia llegada de las máquinas, las que fueron extraídas del embalaje antes de asumir las labores constructivas en la edificación, lo que provocó que fueran expuestas al polvo.

El propio día de la llegada del segundo compresor (el primero no lograba distribuir el aire necesario para el funcionamiento de las dos líneas), sufrió una avería en uno de los relojes que miden la presión por mala manipulación durante el traslado.

Se suma, además, que la empresa no contaba con el importe necesario para adquirir equipos de climatización, una de las indicaciones ineludibles para la operación y conservación de la planta. ¿Y los estudios de factibilidad no lo previeron?, se preguntaría uno.

Si bien gracias a la gestión del propio suministrador de la materia prima, la fábrica contó finalmente con tres aires acondicionados, todavía no se logra instalar un tercero que completaría las ocho toneladas requeridas para el buen desempeño de la instalación. Este detalle imprescindible pudiera acarrear roturas en el futuro.

“La máquina está preparada para un clima bajo. A mayor nivel de producción genera más calor y se puede sobrecalentar al no estar en un clima adecuado”, reconoce Liudmila Pérez Montero, administradora de la planta.

Aunque el comprador de la moderna línea de producción aseguró durante nuestra entrevista que el equipamiento funcionaba días antes de salir de viaje, y para corroborar el hecho mostró una grabación en su celular, Liudmila Pérez Montero justificaba el funcionamiento de una sola línea “porque la otra había sufrido un desperfecto técnico en un tornillo, así que como cubanos hemos tenido que innovar”.

Lejos de enaltecer el ingenio nacional, produce un poco de estupor, porque apenas se ha logrado pagar la inversión; incluso, no se ha comercializado un producto y la falta de pericia y capacitación en el manejo se hace evidente.

Se coleccionan mascarillas

A las evidentes complejidades técnicas, deficiencias en la manipulación y demás inconvenientes de la puesta en marcha, habría que añadir una paradoja lamentable: no ha llegado a la población o personal de la salud ninguna de las más de 200 000 mascarillas acumuladas durante ese periodo.

Resultan justamente las limitaciones y deficiencias en la comercialización de este producto uno de los puntos débiles más evidentes de la añorada inversión.
En principio, las irregularidades de la puesta en marcha truncaron, incluso, posibilidades de exportación a países del área, interesados en la compra de casi cuatro millones de mascarillas.

Sin embargo, en las entrevistas realizadas, este equipo conoció de las fallidas gestiones de la dirección de Unymoda y el grupo Gardis para cumplir con el objeto social de la fábrica de llevar el imprescindible accesorio a sectores prioritarios como la salud y el turismo, con los que aún no existen contratos.

Por otra parte, de las empresas y entidades mencionadas por Maribel, con las que supuestamente se procesa la venta de las mascarillas, solo la Rayonitro confirmó el pedido de compra de 200 mascarillas, todavía por formalizar.

Mientras, la producción, pese a los contratiempos, avanza y se acumula más de medio millón de mascarillas sin destino inmediato.

Este asunto no preocupa a Diosdado y Maribel, quienes explican que, como empresarios, el tiempo estimado para reponer la inversión aún les permite otros meses, incluso años de producción estancada, que, aseguran con especial optimismo, venderán en algún momento.

“Con las mascarillas que tenemos ahora, si las vendiéramos al mismo precio que otros en La Habana, tendríamos tres millones de pesos, y esta fue una inversión de cinco millones para pagar en cinco años. Es decir, no tenemos preocupaciones como empresa. Nosotros salimos adelante, porque se van a vender. Además, tenemos otras entradas en divisas y contamos con materia prima para tres millones de mascarillas, lo que equivaldría entonces a 15 millones".

Este aspecto no lo comprende, por el contrario, Lway Aboradan, quien ofreció a esta empresa facilidades de pago que favorecen los procesos de comercialización.

“Yo di tiempo de pago para que compraran la materia prima, fabricaran, vendieran y después me pagaran. Como empresario extranjero, no entiendo cómo un nivel de producción en medio de un momento de crisis aquí no se vendió. ¿Por qué no se vendió?, yo pregunto igual que ustedes", dice.

Para Maribel, el principal inconveniente resulta la forma de pago en MLC, moneda en la que se adquiere la materia prima, y aunque afirma que se valora la venta a la población, esta parece depender del mercado priorizado en MLC.

“Hicimos nuestros cálculos y hay un porciento que podemos venderle a la población; es decir, que cada tres mascarillas que vendamos en MLC, podemos vender una mascarilla a la población”, asegura, un razonamiento del que se deduce continuaremos esperando para adquirir las mascarillas matanceras.

En tanto, Consumimport, que almacena la materia prima a pocos metros de la fábrica matancera, también ha hecho sus cálculos y ha trasladado, hasta la fecha, buena parte de los insumos inicialmente importados hacia otros talleres que, con menor capacidad de producción, sí logran vender las mascarillas.

“Yo garanticé a Cuba seis meses de producción a razón de 120 mascarillas por minuto por dos —porque son dos líneas— en una jornada laboral de ocho horas, que suman 1 500 000 mascarillas por mes. No es lógico que dos entidades del país, una de ellas con una sola máquina que no produce ni 40 por minuto, ya comprara dos o tres veces y aquí aún estén almacenando mascarillas”, cuestiona Aboradan.

Y mientras allí se almacena, la demanda persiste; tanto, que se comercializa en el sector no estatal alrededor de los 25 CUP, casi cinco veces el precio estimado para la venta por Unymoda.

Según explicó a Girón Aboradan, en los inicios del proyecto Cuba compró dos millones de mascarillas a unos 48 centavos dólar como promedio, unos 960 000 en total, cifra que, de haberse producido en Cuba, solo hubiese ascendido a 160 000.

Conclusiones

La fábrica de mascarillas contaba con el contexto, los recursos y la voluntad para convertirse en un proyecto altamente oportuno. Más allá de un valor puramente financiero, también hubiera tenido una gran utilidad social. Nunca sabremos cuánto dinero en concepto de importación de mascarillas le hubiera ahorrado al país o cuántos profesionales de la salud o pueblo en general se hubieran podido beneficiar de sus productos, en medio del más violento brote de covid-19 que ha sufrido el país.

Gran parte de la responsabilidad de la llegada a buen puerto de estos proyectos depende de factores que no se pueden violentar, como el cuidado en cada detalle, la claridad en lo que se desea, la previsión y la preparación del personal.

En ocasiones, las buenas intenciones no resultan suficientes. Hay que recordar que el dinero empleado para la compra de las maquinarias y su puesta en funcionamiento, aunque manejado por Gardis, pertenece al pueblo y, por tanto, su uso debe ser lo más inteligente y cuidadoso posible.

(Tomado de periódico Girón)

Se han publicado 1062 comentarios



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  • Nelvis dijo:

    Y qué medida tomaron con la directora Maribel y el jefe de la empresa Gardis????? Y qué posición o medidas ha tomado el ministro de Industrias o el que competa en este caso???
    Este artículo debería tener un seguimiento para que el pueblo pueda confiar en sus dirigentes. Hasta cuándo tendremos dirigentes y empresarios ineficaces y mal preparados y no aptos para comprender y ejecutar lo que solicita la dirección del país y lo que necesitamos nosotros, el pueblo?
    Hasta cuándo es la tolerancia que debemos tener con estos dirigentes y empresarios que son capaces de generar perdidas MILLONARIAS al país???

  • José Garcés dijo:

    Da vergüenza ver como un producto ya terminado aún siga estancado mientras hay un mercado de Consumidores y un contexto en el que se venderían esas mascarillas como pan caliente, como merengue en la puerta de un colegio, como dice el refrán. Pero nada, seguimos sumergidos en el caldo de la burocracia, "tan saludable "en este país. Siento lo que le pasó al sirio por creer que éramos serios.
    Garcés.

  • Luiso dijo:

    Exelente trabajo periodístico, gran valentía al publicar un reporte donde se demuestra la ineficiencia e e ineptitud de quienes tienen que, a lo interno, demostrar que nuestro sistema funciona. Pero, dónde queda la responsabilidad de aquellos que tienen que verificar y fiscalizar el cumplimiento de la política economica y social de este país? Una inversión de este tipo que fue aprobada por los órganos de dirección central del estado no tuvo seguimiento? Dónde quedó la importancia de esta ejecución para el Ministerio de Salud? Qué información, oportuna, rindieron al soberano los Ministros que por mandato constitucional tienen la obligación de rendir cuentas? Nada, seguimos a la deriva.

  • Yoel dijo:

    Esta desfachatez es el ejemplo de muchos mas defasados actores empresariales que no les importa un pito su labor social, su trabajo y mucho menos el bienestar de la sociedad en un país que necesita de todos, no quiero ser demasiado crítico, pero con razones suficientes los destrono para
    siempre por incapaces, indolentes, irresponsables pero aún mas por incumplir con el sagrado compromiso de ser empresarios honestos,, y si bichos de estomago. Quiero adredecer este artículo a sus periodistas, esto sin miedo al exito es lo que hay que escribir en nuestro dañado país tanto desde fuera y mas desde adentro. Gracias!

  • Tamara dijo:

    Es un desastre muy lamentable, al final Cuba vencerá la Covid con las vacunas generadas por científicos y no hemos podido montar una planta para venderle nasobucos a la población, es increíble y lo peor es que nadie paga por este derroche, negligencia, barbaridad y falta de respeto al pueblo. Cuántos cuadros deben volar en pedazos? Pues deben haber innumerables informes en gavetas guardados y nadie ocupado. Es lamentable.

  • La cruda verdad dijo:

    Muy buen reportaje. Deberían hacer igual con la primera central bioelectrica que se construyó en Ciego de Ávila. Pero sobre todo que se ha hecho o se va ha hacer con los responsables de tanta irregularidades.
    Recuerden que el pueblo, la clase económica , menos favorecida y la que aporta toda la riqueza que se despilfarrar por culpa de unos cuantos dirigentes a cualquier nivel, merece una explicación detallada de las medidas tomadas y sobre todo, soluciones.
    Espero no sigan perdiendo la credibilidad de las bases, que son la que susustentan este país.
    Aún no entiendo como siguen sucediendo estas cosas y no hay una acción consecuente con la gravedad de los hechos.

  • Tanito dijo:

    Un ejemplo más de tantos. A veces el exceso de entusiasmo. Otras el desconocimiento para hacer un proyecto de factibilidad objetivo o simplemente la falta de seriedad al hacerlo. Y si la prensa no lo divulga, nunca más se vuelve a hablar del tema. Seguimos echando millones tan valiosos por el caño y a nadie le duele. Es que no son capaces nuestros profesionales ??? Es penoso.

  • ALH dijo:

    Inconcebible, veo muchas buenas intenciones del gobierno, pero con cosas como estas nunca vamos a ver la luz al final del túnel.

  • Aurora Vázquez dijo:

    Es totalmente inconcebible lo que está ocurriendo allí.
    Y de la depuración de responsabilidades...que??. Espero una respuesta a la altura del momento y la gravedad de tamaña incompetencia, desidia y descontrol.

  • Una Esperituana dijo:

    Como es posible en el medio de las pandemia y que esto ocurra . Sabiendo que los nasubucos de tela que huza casi toda la población que no son losmás apropiados y tengan almacenados tantas mascarillas y no se puedan utilizar por el burocrático. Quienes son los responsable de que eso ocurra?

  • mmm dijo:

    No se me da muy fácil entender tanta terminología y enredo comercial. Pero algo si me queda claro: ¡ Cuanta incompetencia ! Pobre hombre el sirio, y eso que es un amante de este país, ¿ qué interés en invertir puede mostrar cualquier otro empresario que no tenga ningún vínculo ?
    Uff, ¡ Como falta mijo ! ¿ Cuántas generaciones más pasarán de largo sin ver algo de progreso ? Por favor, yo no quiero el cambio que pide la gusanera, pero ¿ hasta cuándo van a seguir pasando cosas así ?

  • Yoel dijo:

    Excelente artículo, los responsables de tanto daño moral, economico, social, empresarial en plena crisis y mas, deben ir para el cañaberal a cortar caña o para un cuarto de 2 x 3 con litera y colchoneta. Quien paga tanto daño.?

  • Lucy dijo:

    Inmensa falta de respeto hacia contrato , falta de claridad y ante todo productos producidos en nuestro país cogiendo polvo en un almacén en medio de una pandemia quien responde , nadie ,donde están las empresas que tienen que ver no le duele a nadie somos un país pobre y permitimos hechos como estos sin palabras

  • juan24 dijo:

    Si no es récord es buen averaje. Deberían ponerlo en la tv. Una fábrica que visitó hasta el presidente. En las continuas reuniones del grupo especial de la covid esto nunca se.mencionó y si se hizo no se dijo. Pinta mal la cosa.......

  • Raisa dijo:

    Y ya? Nada más? Vaya...

  • Rogelio penton dijo:

    Que pena..debe ser culpa del bloqueo q estas cosas sucedan...mientras tanto a los médicos seguimos comprando los nasobuco a 20 peso.
    Excelente articulo..Cuba los necesita

  • María Elena González Carmonel dijo:

    Xq nos complicamos tanto para resolver los problemas si están las mascarillas en el almacén acumuladas xq no se pueden vender a la población o a Salud para su personal médico sanitario q hacen acumuladas en el almacén hasta cuándo vamos a padecer d este burocratismo q tanto daño hace al país. Tiene algo q ver con el.bloqueo creo q no estamos bloqueados nosotros con tantos trámites inconclusos.

  • Doris dijo:

    Estas cosas dan ganas de llorar, la gente en la calle con nasobucos de tela que no protegen y mascarillas en los almacenes... A eso se le llama Desidia

  • Jorge dijo:

    Cuántas más veces hace falta que sucedan cosas como esta para darnos cuenta de la cruda realidad de las empresas estatales? Y los órganos de dirección superiores no se enteraron de nada? Este actuar negligente en plena pandemia merece un análisis serio y que decir de la Inversión Extranjera!!! Despilfarrando el dinero del pueblo y sin estás mascarillas en plena pandemia!!! Increíble!!! Muy bien por los periodistas, muy valientes, ojalá que con este trabajo despierte el Sistema Empresarial Estatal, ya no hay más tiempo. Gracias.

  • Loco.com dijo:

    Sin palabras.. Estas so las cosas q pasan y muchas como estas q no salen a luz publica son las q laseran la economía de un país q no puede darse el lujo de poner tantas trabas a una inversión.. Esto susedio con algo an sensible en estos momentos como las mascarillas.. Alguien se ha puesto a pensar en otro tipo de inversión.. Q ha pasado con ellas?? .. Vuelvo y repito.. Sin palabras

  • Beta dijo:

    Lqqd: como nos afecta el bloqueo interno.
    Sin palabras, está historia se repite en muchísimos otros lugares de la geografía cubana.

  • Roly 74 dijo:

    Hace falta que vendan las mascarillas originales por la libreta en las bodegas, al menos en La Habana, para que todas las personas puedan comprar sobretodo las personas decentes, trabajadoras, honradas que viven de su salario, porque lo de los revendedores y acaparadores es terrible, hoy en dia lo que menos usted se imagina lo están revendiendo en La Habana 3 y 4 veces lo que cuesta.
    ¡¿HASTA CUÁNDO ES ESTO COMPAÑEROS?

  • aurora dijo:

    Verguenza,esto da verguenza,con el pueblo y con el inversionista extranjero,pensemos en que otros invercionistas extranjeros lean esta historia y saquen sus propias conclusiones, seguro pensarán más de una vez si hacen inversión en Cuba.
    Y como necesitamos de esa inversión para levantar la economia.
    "Por cada 3 mascarillas que se vendan en MLC,se venderán 1 a la población" y los muchos que no tienen MLC,se la tendrán que comprar al revendedor, porque la mascarilla llego para quedarse,se acabará la COVID,pero cada vez que tengamos una gripe viral o cualquier otra enfermedad respiratoria la trendremos que utilizar.
    Verguenza,esto es una verguerza

  • Beta dijo:

    Y que conclusión tan triste le pertenece al pueblo pero al parecer aquí en lo administra no le duele. Y luego es el delegado que ni compra ni come fruta quien debe rendir cuentas cuando sin estos personajes los que deben rendir cuentas, y perder sus cargos por no saber hacer las cosas.

  • julio dijo:

    Primero que todo nuestro reconocimiento a un artículo que pone con todo el rigor periodístico que demandan estos tiempos los puntos sobre las ies en nuestras insuficiencias. En segundo lugar deja un mensaje claro a todos los implicados en el proceso de gestión de la Inversión Extranjera en nuestro país sobre algo que a mi modo de ver esta fallando y es el Acompañamiento y seguimiento de ese proceso hasta su feliz término, un buen ejemplo de Acompañamiento es el demostrado por nuestros científicos e instituciones reguladoras en la concepción, investigación, desarrollo, evaluación y aplicación de las vacunas para el bienestar de nuestro país. En tercer lugar espero más que los análisis y sus resultados, planes de medidas, sanciones, etc, el funcionamiento pleno de la Inversión

  • Jesús V dijo:

    Ese artículo de lo sucedido con esa industria es mejor lectura que la Divina Comedia. También me duele que sea más combustible para aquellos que hablan del bloqueo interno. Que vergüenza.

  • Lia dijo:

    No se si reir o llorar al leer esta historia. Una nefasta gestión y los directivos al frente de la fábrica dicen que todo está bien que aún hay tiempo de pagar la deuda. Por Dios cualquier empresario busca la manera de liquidar sus deudas lo antes posible para comenzar a ver las ganancias de su negocio. Un mal trabajo de principio a fin pero esto sucede porque a ninguno les ha costado un solo peso. Tanta falta que le hace al personal del salud esas mascarillas, pero no importa sigamos acumulando y cuando se eche a perder todo lo botamos si estamos nadando en abundancia.

  • Tito dijo:

    Esto se llama inficiencia, la gente tres los nasobucosvdelbexteriir y los vende y no pasa nada y nosotros con un almacén lleno no usemos comercializarlo

  • Economista. dijo:

    !¡¡Que nadie se asuste con este problemita!!!.
    Hace dos o tres años atrás en la fabrica de co
    nservas la conchita de pinar del rio, la administración del centro permitió que se he harán a perder, fijence bien, 1465. toneladas de pulpa de guayaba y mango.
    El central Carlos Baliño de villa clara es el único del país que produce azúcar ecológica.La producción de este año se encintrba en sus almacenes hasta hace dos meses que se destapo el asunto con la vicita del viceprecidente de la república Salvador Valdés mesa a dicha fabrica
    .Aclaro, el precio de este producto en el mercado mundial es dos o tres veces superior al azúcar tradicional. ,
    Así no se puede aspirar a mucho.Todo esto lo he sabido a traves de los medios de información nacional.

  • Juan C dijo:

    Lo peor y nadie dice es que el trabajador de salud está comprando 1 mascarilla a 25 pesos cubanos para trabajar, al igual que el resto de los trabajadores y población en general. 25 pesos por una mascarilla desechable, cuando la caja de 50 unidades se comercializa alrededor de 5 euros dependiendo la calidad.

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