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¿Qué ha sucedido con la primera fábrica de nasobucos en Cuba radicada en Matanzas?

Por: Lisandra Pérez Coto, Arnaldo Mirabal Hernández y Guillermo Carmona Rodríguez
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A tres meses de su funcionamiento, la primera fábrica de mascarillas de Cuba aún no ha comercializado el primer nasobuco. Foto: Periódico Girón.

Hace unos meses atrás, por varios canales comunicativos se promocionó con mucho bombo y platillo la noticia de que en Matanzas se instalaría la primera fábrica de mascarillas de Cuba gracias a la gestión de la empresa de confecciones textiles Unymoda, perteneciente al grupo empresarial Gardis.

Entre los medios de prensa que reprodujeron tal noticia se encuentra el periódico Girón, que el 23 de abril publicó la entrevista “Nasobucos cubanos con alma siria”, concedida por el proveedor de las máquinas Lway Aboradan, un ciudadano sirio radicado en Cuba.

Esta instalación, ubicada en la Universidad de Matanzas, sede Camilo Cienfuegos, despertó interés por su evidente utilidad y por constituir una lucrativa oportunidad de negocios. Sin embargo, con el tiempo acabó el furor, pues se desconocía sobre su comportamiento productivo y su destino final. Por tales motivos, el periódico Girón decidió realizar un seguimiento informativo al tema.

Entre los resultados más impactantes descubiertos se halla que a tres meses de su puesta en funcionamiento, aún no se ha comercializado el primer nasobuco. En estos momentos, en los almacenes de la instalación se acumulan más de 250 000 mascarillas, cifra aportada por Liudmila Pérez Montero, administradora de la entidad.

Entre junio, julio y agosto Matanzas sufrió el cuarto rebrote de la covid-19. Las cifras de contagiados por jornada superaban los 1 000 y el sistema de salud se resintió de tal manera, que sus profesionales, de todo el país, debieron trasladarse hasta ese occidental territorio para prestar socorro.

Durante semanas, la provincia se posicionó en el foco epidemiológico y mediático de Cuba. En dicho tiempo la fábrica ya se encontraba en funcionamiento. No obstante, ni un solo cubrebocas se empleó para contribuir a la protección de los médicos o de la población.

Además, a menos de 500 metros de esta unidad del Grupo Gardis radica uno de los centros de aislamiento más importantes del territorio, el de la Universidad de Matanzas. Todo esto sucedió a pesar de que la directora de Unymoda, Maribel Rodríguez Argüelles, afirmó en varias declaraciones que la prioridad para su institución consistía el colaborar con el sector de la salud.

Este equipo investigó no solo la demora en comercializar los nasobucos en el pico pandémico, sino, también, ciertas irregularidades en el proceso de puesta en marcha de las dos líneas de confección y el bajo nivel de producción que mantienen hasta el momento.

Negocios a simple vista ventajosos

El proyecto de la fábrica de nasobucos se originó en marzo de 2020, cuando coincidieron Lway Aboradan y el grupo empresarial Gardis.

“Fue en Matanzas por casualidad. Nosotros estábamos aquí en la Feria del Libro y conocimos al grupo Gardis. Vimos que tienen un trabajo vinculado con los textiles. Cuando llegó la pandemia, lo primero que se nos ocurrió fue hacerle una propuesta para la fábrica de mascarillas. Ellos tuvieron mucho empeño y le dieron seguimiento”, explica Aboradan.

En un primer momento, se concibió que sería una asociación económica internacional. La demora y lo complicado de algunos trámites provocaron que el empresario actuara, al final, solo como proveedor de la maquinaria y de la materia prima. “Muchísimos, muchísimos obstáculos y el proceso es tan largo que si hubiéramos ido por el camino de la asociación, aún no hubiéramos tenido la fábrica”, ahonda Lway.

El país ha llamado en reiteradas ocasiones a buscar la inversión extranjera como una vía para realizar negocios lucrativos para la Isla; sin embargo, aún restan trabas burocráticas que no hacen factible o, por lo menos, sencillas estas iniciativas.

Según explica la directora de Unymoda, la oferta de Aboradan se sometió a licitación. El trámite lo llevó a cabo la empresa importadora Consumimport. De entre todas las propuestas que se buscaron, la del comerciante sirio resultó la más acorde.

Ello se debió a que aceptó que se le pagara en CUC la maquinaria, moneda todavía en circulación en ese tiempo, aunque cuando comenzó la Tarea Ordenamiento debieron, entonces, pagarle en moneda nacional.

Además, la materia prima la entregaría en consignación; es decir, cobraría en la medida en que se vendieran los productos (hasta ahora él no ha recibido el primer pago). Por último, se comprometió a encargarse del montaje de las plantas.

Lway Aboradan se relaciona con Cuba desde hace 30 años. Aquí estudió licenciatura en Farmacia y su esposa es cubana. Según él confiesa, su deuda con el país es inmensa, por ello las condiciones tan ventajosas que ofreció para el negocio. Incluso, aunque el contrato concebía la importación de una sola planta, él regaló una extra. Sin embargo, no podemos olvidar que, en última instancia, también es un comerciante.

La inversión realizada por Unymoda ascendió a más de cinco millones de pesos. A simple vista, por causa del contexto sanitario que vivimos se percibe que resultaba un proyecto con gran potencial. Quizás por estas razones duelan tanto las irregularidades y demoras a la hora de producir y comercializar los nasobucos.

Infortunios y mala praxis

Pudiera alegarse que la falta de capacitación es la causa de las continuas paradas. Foto: Periódico Girón.

Un estudio de factibilidad intenta establecer de antemano los pasos necesarios para que un negocio avance sin tropiezos, avizorando cada posible escollo en el camino. Si bien la fábrica de nasobucos de la empresa Unymoda realizó ese estudio, no ha podido concretar un arranque que dé cierta estabilidad a la industria. Y, para mayor desgracia, produce insuficientes mascarillas, que descansan el sueño eterno en un almacén.

Al parecer, las planificaciones previas no fueron objetivas y las variables analizadas para la puesta en marcha de los equipos, más que mascarillas, producen desconcierto a cada paso.

La primicia que representaba contar con la primera fábrica de este tipo en el país se ha diluido en el tiempo. A estas alturas, muchos se preguntan por qué un proyecto que beneficiaría a tantos no ha logrado el impacto deseado.

La puesta en marcha no ha sido del todo feliz. Los desperfectos se han sucedido una y otra vez. Pudiera alegarse que la falta de capacitación es la causa de las continuas paradas, impidiendo que las líneas de producción alcancen la capacidad máxima, de 120 mascarillas por minuto.

Según Maribel Rodríguez Argüelles, los empleados contaron con 15 días de adiestramiento, aunque reconoce que lo ideal hubiese sido que viajaran a China, o que llegara algún especialista desde ese país. La pandemia frustró ambas variantes.

Para Diosdado Abreu Falcón, director del grupo empresarial Gardis, los contratiempos han sido menores. “Yo no creo que haya ningún problema. Las máquinas se van adaptando a un período de trabajo, que se llama en la industria un proceso de adaptación de la maquinaria”.

En cambio, el sirio Lway Aboradan no sabe cómo explicar la nula eficacia, si partimos del objetivo primordial de la planta: la comercialización del producto.
“No está a su máxima capacidad porque hubo muchos inconvenientes por los mismos procesos de preparación de la instalación, la preparación de las personas que estaban al frente”.

Severo en sus planteamientos, Aboradan explica que quienes montaron la planta no se guiaron estrictamente por las indicaciones que traía el equipo. “La desprogramaron y empezaron a usar una como repuesto de la otra”, agrega el euroasiático.

Los inconvenientes que afectaron el montaje, según relata, se iniciaron desde la propia llegada de las máquinas, las que fueron extraídas del embalaje antes de asumir las labores constructivas en la edificación, lo que provocó que fueran expuestas al polvo.

El propio día de la llegada del segundo compresor (el primero no lograba distribuir el aire necesario para el funcionamiento de las dos líneas), sufrió una avería en uno de los relojes que miden la presión por mala manipulación durante el traslado.

Se suma, además, que la empresa no contaba con el importe necesario para adquirir equipos de climatización, una de las indicaciones ineludibles para la operación y conservación de la planta. ¿Y los estudios de factibilidad no lo previeron?, se preguntaría uno.

Si bien gracias a la gestión del propio suministrador de la materia prima, la fábrica contó finalmente con tres aires acondicionados, todavía no se logra instalar un tercero que completaría las ocho toneladas requeridas para el buen desempeño de la instalación. Este detalle imprescindible pudiera acarrear roturas en el futuro.

“La máquina está preparada para un clima bajo. A mayor nivel de producción genera más calor y se puede sobrecalentar al no estar en un clima adecuado”, reconoce Liudmila Pérez Montero, administradora de la planta.

Aunque el comprador de la moderna línea de producción aseguró durante nuestra entrevista que el equipamiento funcionaba días antes de salir de viaje, y para corroborar el hecho mostró una grabación en su celular, Liudmila Pérez Montero justificaba el funcionamiento de una sola línea “porque la otra había sufrido un desperfecto técnico en un tornillo, así que como cubanos hemos tenido que innovar”.

Lejos de enaltecer el ingenio nacional, produce un poco de estupor, porque apenas se ha logrado pagar la inversión; incluso, no se ha comercializado un producto y la falta de pericia y capacitación en el manejo se hace evidente.

Se coleccionan mascarillas

A las evidentes complejidades técnicas, deficiencias en la manipulación y demás inconvenientes de la puesta en marcha, habría que añadir una paradoja lamentable: no ha llegado a la población o personal de la salud ninguna de las más de 200 000 mascarillas acumuladas durante ese periodo.

Resultan justamente las limitaciones y deficiencias en la comercialización de este producto uno de los puntos débiles más evidentes de la añorada inversión.
En principio, las irregularidades de la puesta en marcha truncaron, incluso, posibilidades de exportación a países del área, interesados en la compra de casi cuatro millones de mascarillas.

Sin embargo, en las entrevistas realizadas, este equipo conoció de las fallidas gestiones de la dirección de Unymoda y el grupo Gardis para cumplir con el objeto social de la fábrica de llevar el imprescindible accesorio a sectores prioritarios como la salud y el turismo, con los que aún no existen contratos.

Por otra parte, de las empresas y entidades mencionadas por Maribel, con las que supuestamente se procesa la venta de las mascarillas, solo la Rayonitro confirmó el pedido de compra de 200 mascarillas, todavía por formalizar.

Mientras, la producción, pese a los contratiempos, avanza y se acumula más de medio millón de mascarillas sin destino inmediato.

Este asunto no preocupa a Diosdado y Maribel, quienes explican que, como empresarios, el tiempo estimado para reponer la inversión aún les permite otros meses, incluso años de producción estancada, que, aseguran con especial optimismo, venderán en algún momento.

“Con las mascarillas que tenemos ahora, si las vendiéramos al mismo precio que otros en La Habana, tendríamos tres millones de pesos, y esta fue una inversión de cinco millones para pagar en cinco años. Es decir, no tenemos preocupaciones como empresa. Nosotros salimos adelante, porque se van a vender. Además, tenemos otras entradas en divisas y contamos con materia prima para tres millones de mascarillas, lo que equivaldría entonces a 15 millones".

Este aspecto no lo comprende, por el contrario, Lway Aboradan, quien ofreció a esta empresa facilidades de pago que favorecen los procesos de comercialización.

“Yo di tiempo de pago para que compraran la materia prima, fabricaran, vendieran y después me pagaran. Como empresario extranjero, no entiendo cómo un nivel de producción en medio de un momento de crisis aquí no se vendió. ¿Por qué no se vendió?, yo pregunto igual que ustedes", dice.

Para Maribel, el principal inconveniente resulta la forma de pago en MLC, moneda en la que se adquiere la materia prima, y aunque afirma que se valora la venta a la población, esta parece depender del mercado priorizado en MLC.

“Hicimos nuestros cálculos y hay un porciento que podemos venderle a la población; es decir, que cada tres mascarillas que vendamos en MLC, podemos vender una mascarilla a la población”, asegura, un razonamiento del que se deduce continuaremos esperando para adquirir las mascarillas matanceras.

En tanto, Consumimport, que almacena la materia prima a pocos metros de la fábrica matancera, también ha hecho sus cálculos y ha trasladado, hasta la fecha, buena parte de los insumos inicialmente importados hacia otros talleres que, con menor capacidad de producción, sí logran vender las mascarillas.

“Yo garanticé a Cuba seis meses de producción a razón de 120 mascarillas por minuto por dos —porque son dos líneas— en una jornada laboral de ocho horas, que suman 1 500 000 mascarillas por mes. No es lógico que dos entidades del país, una de ellas con una sola máquina que no produce ni 40 por minuto, ya comprara dos o tres veces y aquí aún estén almacenando mascarillas”, cuestiona Aboradan.

Y mientras allí se almacena, la demanda persiste; tanto, que se comercializa en el sector no estatal alrededor de los 25 CUP, casi cinco veces el precio estimado para la venta por Unymoda.

Según explicó a Girón Aboradan, en los inicios del proyecto Cuba compró dos millones de mascarillas a unos 48 centavos dólar como promedio, unos 960 000 en total, cifra que, de haberse producido en Cuba, solo hubiese ascendido a 160 000.

Conclusiones

La fábrica de mascarillas contaba con el contexto, los recursos y la voluntad para convertirse en un proyecto altamente oportuno. Más allá de un valor puramente financiero, también hubiera tenido una gran utilidad social. Nunca sabremos cuánto dinero en concepto de importación de mascarillas le hubiera ahorrado al país o cuántos profesionales de la salud o pueblo en general se hubieran podido beneficiar de sus productos, en medio del más violento brote de covid-19 que ha sufrido el país.

Gran parte de la responsabilidad de la llegada a buen puerto de estos proyectos depende de factores que no se pueden violentar, como el cuidado en cada detalle, la claridad en lo que se desea, la previsión y la preparación del personal.

En ocasiones, las buenas intenciones no resultan suficientes. Hay que recordar que el dinero empleado para la compra de las maquinarias y su puesta en funcionamiento, aunque manejado por Gardis, pertenece al pueblo y, por tanto, su uso debe ser lo más inteligente y cuidadoso posible.

(Tomado de periódico Girón)

Se han publicado 1062 comentarios



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  • Michel dijo:

    Y ahora me pregunto, será esto también culpa del bloqueo? A buen entendedor saludos

  • Enrique Cruz dijo:

    Otra vez la mano de los cubanos sabelotodo acabando con las cosas, claro como el dinero no es de ellos que les importa. Por esas y muchas razones nadie quiere hacer negocios con nosotros y últimamente estamos siendo muy mal mirados en el mundo. Tienen que buscar responsables y hacerles pagar por las cosas mal hechas, saben lo que es eso un equipo nuevo por no leer un manual sacarlo de servicio, que cosa.

  • EP dijo:

    Aquí solo falta una cosa: LA RESPUESTA DEL GOBIERNO.

  • Jagger Zayas Querol dijo:

    En conclusión: A quién o quiénes se les ha exigido responsabilidad por tanta indolencia y negligencias por las pérdidas y daños para el pueblo de Cuba y del sirio-cubano que tanto hizo para que ese proyecto de inversión fructificara y sin embargo, fueron perjudicados?? Hasta cuándo?? Basta ya de arengas y exhortaciones. Hacen falta acciones y respuestas.

  • Antonio dijo:

    A cualquier cubano de "patria o muerte" nos duele el corazón cuando leemos estas barbaridades. Considero que esta situación debe ser analizada por la Fiscalia y otros organos competentes, pues hay que clarificar las responsabilidades, a todos los niveles, de los implicados. No como "caceria de brujas" sino para tratar de curarnos en salud, si aun fuera posible en este lamentable caso.

  • tomy dijo:

    Yo me pregunto si se reunia el grupo de trabajo.
    para analisar la covi y demas por que nunca analisaron
    esta barbaridad, y que nadie se estaba beneficiando o sea que ni salud ni pueblo obtubo beneficio
    pero pienso que alguien si obtubo beneficios . deben investigar
    ahora;

  • Hesy sarda dijo:

    Son realmente increíbles los hechos que aquí se narran, la desidia e irresponsabilidades son generales y constituyen un crimen,aun mas grave en medio de una terrible pandemia. Son responsables en mi criterio no sólo los de Gardis y de la propia empresa,sino quienes los que los dirigen a ellos a todos los niveles,sin dejar de mencionar a los dirigentes máximos y otros funcionarios responsables del Mincex que continúan ralentizando y obstaculizando la inversión extranjera en nuestro pais.Pero en mi criterio no debemos ver estos hechos como algo puntual o unico.Si no existe una verdadera rendicion de cuenta de nuestros directivos sobre sus responsabilidades como servidores publicos,hechos como estos y cientos mas seguiran sucediendo y solo los sabremos con trabajos periodisticos como este,que no son la norma, o de pura casualidad con el paso del tiempo y todos debemos pagar estas actitudes criminales.Ojalá si que la máxima dirección del país conozca de esto,que posiblemente si conozca hace algún tiempo por el.seguimiento.diario que le ha dado tema Covid 19 y actue en consecuencia.

  • Miriam Gonzalez dijo:

    INCONCEBIBLE!!!!!!! Y ahora qué? La maldita culpa no la tiene nadie? Y los nasobucos pa cuando y pa donde???? Y q no sean en mlc

  • vha dijo:

    Muy buen articiño ,ahora hacer un reportaje televisivo donde se conozca por todo el pueblo ,y no queda de otra tomar medidas con empresarios nacionales "que no tienen apuros" donde esta en juego el dinero del inversor ,el dinero de nos trabajadores porque nadie se a preguntado cuanto an dejado de recibir en concepto de salario esos trabajadores cuanto a dejado de recibir el presupuesto del estado en estos momentos con una economía tan difícil ,pero mas importante aun cuanto an dejado de recibir los trabajadores de salud y el pueblo que están comprando esas mascarillas en el mercado negro a $25.Por favor no puede ir a ese lugar una auditoría y revisar a fondo?.

  • Jorge dijo:

    El colmo de la ineficiencia de un proceso inversionista tan necesario para cuba en estos momentos. La falta de revisión y sensibilidad de esos directivos es lo que ha hecho que esto esté ocurriendo. Pero nadie le exige cuentas por ello. Ojalá despegue finalmente un proyecto tan necesario.

  • José Echemendía Gallego dijo:

    Lo que creo, no hay explicación posible para tan descomunal barbaridad, que un insumo tan necesario en medio de una agudísima crisis pandemica esté en un almacén y no se haya comercializado de forma inmediata, obviamente, a quienes nos satanizan por ser "malos" empresarios le ponemos a la mano los ejemplos y argumentos; es realmente lamentable.

  • Rafael dijo:

    El primer error lo cometió el empresario Sirio al elegir ese grupo Gardis para hacer la inversión, le faltó conocimiento, evidente que desde la dirección hasta abajo no están capacitados para este negocio, la cantidad de errores con la recepción y montaje Delos equipos, la falta de condiciones que no crearon , las malas desiciones acabaron con un proyecto que en otra empresa ya fuera todo un éxito, lo triste es que seguirán dirigiendo y acabando con lo que les caiga en las manos, esa justificación final es una joya de la mala gestión

  • Alejo Silva dijo:

    Sencillamente un desastre digno de convertirlo en un caso de estudio. Si recientemente se propuso que los resultados de la exitosa aplicación de la Innovación en BioCubaFarma se tomaran como un estudio de caso para extraer las experiencias y socializarlas al resto del país, pienso que como método debería hacerse lo mismo con este caso de disidia, irresponsabilidad y otras tantas cosas negativas, para evidenciar la cadena de descontrol, pues no solo son responsables el jefe de grupo empresarial Gardis y la directora de la empresa, los nívles de mando superiores que tenían que controlar también son responsables.
    Como han expresado varios comentaristas en este trabajo, debe convertirse en buena práctica, darle el seguimiento correspondiente por los medios para que el pueblo, principal doliente, conozca desde los nombres y apellidos de los responsables y las medidas adoptadas que incluyan el resarcimiento de las pérdidas económicas provocadas al país. El trabajo periodístico, es un excelente punto de partida.

  • Félix dijo:

    Una vergüenza!!!
    Cada línea que he leído aquí es una bofetada cruda e inmisericorde contra la voluntad del país, contra los documentos aprobados por el PCC.
    Realidades como estas son las que desmotivan y desarman cualquier argumento.
    Nasobucos en medio del pico pandémico en Matanzas que no se utilizaron.
    Un dilatadísimo proceso de legalización de una AEI que finalmente nunca se produjo
    Un aire acondicionado que no aparece para lograr un requisito técnico de eficiencia y de durabilidad
    En fin...un bochorno

  • Antonio Karell Medina ( A.K.M. ) dijo:

    Hay inversiones que por su importancia economica se le apadrina con un alto funcionario de la dirección del país. ¿ No fue éste el caso?..¿ No merecía un seguimiento el montaje de esta planta?
    Aún las mascarillas producidas esperan en un almacén y el país sigue comprandolas en el exterior

  • maritza alboniga calzadilla dijo:

    Éste es el mejor ejemplo que muestra como complicamos los procesos económicos. Tenemos claro que nos perdemos en todos los trámites burocráticos, veanlo claro, asi es todo en nuestra sociedad, LA REVOLUCIÓN NO PUEDE PERDER MAS TIEMPO, PORQUE EN ELLO VA SU EXISTENCIA.

  • Frank Cabrera dijo:

    Sin comentarios, para mi es una vergüenza, que sucedan estas cosas ,,quien responde por esos errores? Quien pone todas esas trabas,??
    Por favor ,acá perdemos todos cómo pais, con la necesidad de esos implementos y están almacenados sin distribución,,además Como país perdemos imagen y seriedad ante los inversores,,CAMBIEMOS LAS COSAS QUE HAY QUE CAMBIAR, Y QUE PAGUEN RESPONSABILIDADES LOS QUE HAN FALLADO.
    Saludos.

  • enovar dijo:

    Lo que se requiere son leyes severas y responsabilidad individual y colectiva ante estas negligencias (a primera impresión) en la gestión de los bienes públicos. Si primordial es el Incentivo económico a los gestores, en igual o mayor proporción tiene que ser la responsabilidad que adquieren y la vigilancia y control públicos a que se deban.

  • Tato dijo:

    Sólo una palabra vergüenza

  • Aurora dijo:

    Y los directivos de la empresa Gobierno de la Provincia y del país ya leyeron esto?
    Esperemos respuesta.
    Qué pensarán los que desde el exterior, buscan vías, recaudan fondos para hacernos llegar ayudas, que incluyen nasobucos.

  • Jorge Quintero dijo:

    No se puede seguir diciendo que el dinero es del pueblo, por eso siguen pasando estas cosas, hay que exigir fuerte y con resultados o mejor dicho con medidas severas, también donde está la publicidad?, los problemas hay que comunicarlos rápido por la tv, radio, prensa que, para descaracterizar a los responsables y dar una opinión pública correcta, saludos.

  • Matancera dijo:

    MIENTRAS TANTO EN CADA CIUDAD DE MATANZAS SE ENCUENTRA MASCARILLAS DE ESTA TIPO, CREO Q TRAÍDAS DEL EXTERIOR EN 15 O 25 CUP. PASAMOS EL PUNTO MÁS NEGRO DE LA PANDEMIA, FUIMOS EL EPICENTRO DE TODO EL PAÍS, Y PARA COLMO TENIENDO UN ALMACÉN ABARROTADO DE MASCARILLAS. CON LA FALTA Q LE HACÍAN A LOS MÉDICOS, Q ATENDÍAN A TANTAS PERSONAS EN UN DÍA.
    QUIÉN LE PONE EL CASCABEL AL GATO???
    OTRA DE TANTAS "MARAVILLAS" Q SE VEM EN NUESTRA PROVINCIA

  • Jose dijo:

    Primero: felicitar el trabajo periodístico, por ser tan revelador. Por poner en manos del pueblo todos los elementos necesarios que le permiten formarse un criterio real de los hechos.
    Segundo: un verdadero fracaso empresarial, una enorme falta de responsabilidad, y un sin número de horrores en este caso.
    Estoy esperando que todos estos horrores que abundan en nuestro sistema empresarial estatal sean analizados con toda la transparencia necesaria, sin paternalismos y a los niveles necesarios, incluyendo el análisis en comisiones de la asamblea nacional que investiguen el uso de los recursos financieros, que al final, son del pueblo.

  • JQba dijo:

    Con empresarios como estos la economia nunca saldra del hueco

  • Nivia dijo:

    Al final las disculpas y el mal trabajo no resuelven lo que necesitamos, te suman las deficiencias y digan bien claro cuando podemos lograr las mascarillas, será cuando termine la pandemia? A todos nos hacen falta y al personal de la salud no deben faltar le nunca, para 24 horas de guardia al menos deben darle un paquete

  • Artemis dijo:

    Estoy indignada

  • I look to you dijo:

    Y después dicen que todos nuestras problemas se deben al bloqueo, que es una realidad, pero situaciones como estás son las que hacen que nuestro sistema económico sea ineficiente pues no hay dolientes, qué vergüenza todavía no se le ha pagado lo pactado al proveedor, cuanta gente en este país se abra ido decepcionada por situaciones como está perdiendo así la oportunidad de inversión. Llevamos más de un ano de pandemia y teniendo la oportunidad no se le ha provisto el necesario nasobuco a la gente.
    POR QUE?

  • Juan Carlos López dijo:

    Por este camino no vamos a ninguna parte, no es pesimismo, es realismo.

  • Un médico dijo:

    Si en un tema como las mascarillas que hoy son máxima prioridad a nivel mundial por la necesidad de su uso obligado para evitar contagiarse nos ocurre lo descrito en este valioso artículo; que no ocurrirá con otras cosas,razón más que suficiente para que nada quede sin seguimiento y control especialmente el TEMA INVERSIONES,le propongo al periodista seguimiento del tema para conocer que pasó con todos los implicados con tamaño HORROR,seria imperdonable que no le sucediera nada a todos los responsables.........

  • Franco Alonso dijo:

    Es inconcebible y vergonzoso. ¿Qué se va a hacer de inmediato y quién responde por esto? Nadie está preocupado en los directivos entrevistados. Una tarea más a destrabar por el primer ministro.

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