En pocas palabras: Participa en nuestro V Concurso de Microrrelatos, un lustro con el poder de lo breve

La fuerza de la palabra y la grandeza de lo breve vuelven a ser convocatoria en estas páginas digitales.
Cubadebate, el Instituto Cubano del Libro (ICL), Ocean Sur, la Asociación Hermanos Saíz (AHS), Claustrofobias y Cubaliteraria invitan a participar en la quinta edición del Concurso de Microrrelatos, que se organiza desde 2017 y este año dedicamos a las vivencias en tiempos de COVID-19.
Haz, de este reto, la oportunidad de compartirnos tus mejores letras. ¡Participa! Los ganadores obtendrán una colección de novedades literarias de varios sellos editoriales, presentes de los organizadores y la posibilidad de publicar tu obra en nuestro sitio web.
¿Cómo convertirte en ganador/a?
Solo debes escribir un texto que no exceda los 1 000 caracteres (sin contar los espacios), a través del cual podamos descubrir al escritor que habita en ti. Encuentra en la escritura la libertad que ningún confinamiento puede arrebatarte y compártenos cómo has vivido este difícil tiempo de pandemia.
Que la creatividad, el talento y la originalidad sean tus mejores credenciales a la hora de redactar un cuento, el inicio de una novela o testimonio para la actual convocatoria.
Deja tu propuesta como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión concluye el 31 de marzo, fecha en que se conmemora el Día del Libro Cubano y el aniversario 62 de la creación de la Imprenta Nacional de Cuba, a las puertas de festejar los 54 años del ICL (el 27 de abril).
Letras que salvan: (Pre)textos para contar tu historia
El jurado estará integrado por reconocidos escritores a propuesta del Instituto Cubano del Libro. Serán seleccionados tres premios. Los resultados se darán a conocer el 7 de junio próximo, Día de los bibliotecarios y las bibliotecas en Cuba, en recordación del periodista e historiador que se considera padre de la bibliografía cubana, Antonio Bachiller y Morales.
Contactaremos a los ganadores mediante el correo electrónico que registren al enviar el comentario con su obra.
En el contexto del Espacio Virtual del Libro en Cubadebate, iniciado el 15 de febrero y a celebrarse durante todo 2021, será este un momento especial para romper, desde la libertad y el poder de la literatura, el encierro al que nos ha obligado la COVID-19. Ocasión, además, para premiar el talento de quienes sueñan y salvan con la virtud de sus letras.
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Mi propuesta es un cuento narrado a partir de algo ficticio aunque no por ello deja de se posible.
Mi propuesta.Cuento.Titulo:"Los tímidos y la Tinima. Les cuento que,dos amigos se juntaron para pasarla lo mejor que pudieran.Conversaban de muchas cosas,unas relevantes otras no tan y entre col y col,uno de ellos,al que llamaremos El tímido uno,le pregunta al que llamaremos Tímido dos,si porque a ambos lo conocen por su timidez,si queria beber una Tinima(cerveza) a lo que el Tímido dos responde que si.Quien nos lo iba a decir,dice el Tímido uno,que estuviéramos bebiendo Tinima en vez de Cristal,a lo que el Tímido dos,con un aire de conocedor del por qué,le contesta:se debe a lo cara que está.?Dijiste Clara? No,he dicho cara,es que se ha desaparecido,?será porque es clara,porque al ser Cristal no se ve.El Tímido uno,un poco contrariado con eso de cara y clara,ademas de Cristal se pone de pie a como pudo,pues la Tinima estaba haciendo de un tímido menos Tímido,enfadado con la Tinima y sin mas timidez réplica:!Basta ya de Cara y clara y de Cristal,que con esta Tinima nos hacemos menos tímidos y hagamos la cola para el pollo ya.De acá para allá,que si no es el aceite es el pollo si no el detergente o la salchicha,de acá para allá,que si no es por la Tímida,digo,la Tinima no tocamos na'.De pronto se fueron los dos tímidos con su timidez y con unas cuantas tinimas encima.
Cena Homenaje
Maritza Morales Valero
Los buitres preguntaron al difunto:
–¿Qué preferías, un reconocimiento en vida o este emotivo homenaje?
No contestó, y comentaron.
Está complacido, pasemos a la cena.
Sentía q se rompía mi alma ,mi ser ,mi fuerza;se rompían y componían una y otra vez en medio de un año que ya había roto tantas almas y dejado a la mitad tantas otras. .. El dolor casi insoportable hacía dar de mi más fuerzas ,más ganas mientras en trasfondo escuchaba bromas de tiempos de covid con un esfuerzo casi frutuoso por lograr la calma entre ..y de pronto lo q para algunos fue el peor año de sus vidas dió a la mía su más grande sentido...Una conexión infinita de amor que alivia mi carga todos los días .Me rompió el alma de dolor y amor mil veces en unas horas; pero luego la reparó con su primer llanto en este mundo y la volvió inmune a los sinsentidos. Todo desde que estás aquí mi niña.
Culpable
La inquietante impresión de un PCR, pensar en su hijo y madre. De nada sirve arrepentirse, aunque sabe que fue irresponsable, porque ella solo ha perdido el olfato, pero ellos la vida.
Insomnio
Todos los lugares donde Ana no estuvo se saben de memoria la canción. Tararean las rimas los cansados, los desconocidos, aquellos que se dicen poetas, los que desdibujan la vida. Si no fuese junio, si Ana no estuviese en todos los lugares, si en pleno insomnio fuésemos capaces de escucharla leer. Ana tan semidesnuda y tierna, a dos pasos de la muerte, en el límite de este renglón donde resucito su escases, si Ana pudiese ver, y ser una vez la misma canción de domingo, la maestra de primaria y la carretera desierta. Si Ana no fuese condición en la vigilia, si la muerte fuera solo el epitafio, y los vivos no murieran con insomnios, si pudiésemos hablar con la tristeza.
Seguridad
El día había llegado: era seguro andar por las calles. Se paró frente a la puerta de salida, pero algo lo obligó a retroceder. Volvió hasta el cuarto y buscó una mascarilla y su espray de alcohol. Solo así fue capaz de enfrentarse a los transeúntes.
Ya son las 4.30 cierro todos los libros y carpetas tambiém la computadora hora de emprender el camino de retorno,comienzan las interrogantes mientras camino los dos tres kilometros que me ponen en los límites del camino ha mi pequeño pueblo,lo que antes fué un batey, lo que ahora no es nada,saludo de paso viejos colegas de la infancia y la juventud,familiares que hace tiempo no veo y alguna que otra persona que no conozco pero al verme a diario tambiém me saluda,todos con la misma inerrogante aún vives allá y trabajas aquí mudate me incitan ya sudorosa me pongo a sacar cuentas para ver que puedo comprar en la ciudad si vendo mi casa en el pueblo un tropezón me saca del análisis,miro mis zapatos que alivio no se han roto les queda mucho por andar por fin llego a la parada final del municipio,principio hasta mi pueblo,la vista se me nubla de tantas personas en espera.Unos fuman, otros comen, alguno habla del juego de futbol del sabado que si Mesi que si el gol otros preguntan si ya llegaron los huevos a la casilla y se va llenando el banco de la parada que se asemeja a un columpio no hay sombra en ella las barras para sentarse son altas y estrechas no me siento mi circulación es mala saco un cigarrillo y lo enciendo miro a todos lados y no se ve nada no se siente ruido no se levanta el polvo que pudiera avisorar la cercanía de un transporte cualquiera un camión un coche una carreta claro no es guagua la carretera no lo permite pues los baches son escaleras y cuando llueve se forman unos lagos preciosos que me cuerda a los grandes lagos que veía desde el avión cuando regresaba de Rusia,miro mis zapatos aún están fuertes me levanto de la cuclilla que me hapermitido sentarme,maldigo un día más el bloqueo y pienso en las árduas tareas de los delgados del poder popular,salgo arrogante caminando a pié desafiando a los que no se atreven a caminar los once kilometros ya llego,ya estoy llegando no me pasa nada por mi lado una hora cincuenta minuto ya doblo la curva que me enseña la recta ya no falta nada,tomo aire que aquí es puro ya estoy en la puerta de mi casa ya no siento cansancio me recibe la cuidadora,con su voz acompasada está convenciendo a mi madre de que pronto llego.Mírala ya está aquí y su sonrisa por toda palabra de las que no puede pronuciar, por la afectaciónl que le provocó el infarto cerebral y un beso suyo y un abrazo,no estoy cansada mañana será otro día igual pero no estoy cansada solo pensando en esa enorme sonrisa que me recibe.No estoy cansada.
Hijo que a pasado? por qué ese desamor hacia mi, lastima de este tiempo que ha logrado quitarme el mejor tesoro de mi vida !! Tu cariño!
CUENTO I: DE TAL PALO, TAL ASTILLA.
Corren tiempos difíciles y en el seno de un hogar, Esperanza muestra a su esposo la mascarilla que ha hecho para el bebé. El hombre asiente con la cabeza, al mismo tiempo que olfatea el aire y hace una mueca ante el extraño olor, un tanto desagradable, que sale del culero de su hijo. Esperanza se percata de ello enseguida y acomodándole el antifaz al niño, entre risas exclama: _ Hijo de Zorro,… zorrillo, De la Vega_.
Comienza el 12 de marzo y una nueva realidad enfrentan los cubanos. Entonces creé una nueva rutina, me levantaba temprano, desayunaba viendo a Durán, luego limpiaba mi casa con música, luego hacia ejercicios. En la tarde me acostaba a ver televisión, caminaba con una amiga por la autopista. Comencé a sembrar plantas. Algunas tardes leía libros. Luego llegó julio y abrió la Habana, pasamos de fase cero a fase tres de inmediato y fue cuando aumentaron los casos y volvimos a encerrarnos. Este segundo encierro lo enfrenté de manera diferente, ya no me motivaba mi anterior rutina, mis plantas murieron y me deprimí mucho.Enfrenté un ingreso por sospecha de dengue y me afectó profundamente. Hasta que tuve que buscar ayuda médica porque me sentía muy triste. Pero llegó enero y con él una nueva propuesta de trabajo de lo que me especialicé. Entonces con esta nueva realidad, ayuda de amigos y familiares, salí adelante y comprendí que nuestra felicidad está en nuestras propias manos y somos nosotros los únicos responsables de alcanzarla. Hoy con la experiencia adquirida soy más fuerte y más feliz que nunca, dispuesta a luchar y echar pa adelante como decimos los cubanos.
¿Qué otra vía puede ser utilizada para enviar el microrrelato?
"En tiempos de Covid"
Ana contrajo el rostro, tomó el mando y mientras soltaba una palabrota apagó el televisor; acababa de ver la revista informativa que transmite Telecubanacán. Estaba sola en casa y sin percatarse hablaba en voz alta.
_A quién se le ocurre suspender las clases y luego poner a los muchachos a cuidar las colas. Es mejor que no suspendan el curso. Para cuidar las colas está la policía no los estudiantes. Ahora mismo lo voy a compartir en facebook.
Se abrió la puerta, llegó la niña de la casa, lavó sus manos, se desprendió del nasobuco y se desplomó en la butaca _ ?Me das un poquito de agua?
Ana se acercó con un vaso entre sus manos _?para qué era la reunión? preguntó.
_ pidieron disposición para organizar las colas en las tiendas y
_!Habrás dicho que no! Ripostó rápido la madre sin dejarla terminar.
_No te preocupes, no tendré que organizar las colas, el lunes entro en zona roja, se necesitan voluntarios y di mi disposición.
Ana se dejó caer en la otra butaca e intentó hablar pero su hija fue más rápida.
_Necesito llevar galletas y cosas para merendar, eso le toca a papi, tú me haces un pudin y una comidita rica el domingo que invité a Pepe a comer. !Ah! también, se quedará a dormir.
El susto
Amaneció como un día más, con las calles desiertas según se logra divisar a través de la ventana. El silencio es sepulcral, solo interrumpido por el ladrido de perros o algún carro que se aventura a pasar. La soledad hace acostumbrarse a pocos sonidos, por eso, escuchar la voz del “vecino mensajero” que toca a su puerta en la mañana, es música para sus oídos. La edad le impide cruzar el umbral de su puerta debido a los riesgos de estos tiempos de pandemia. El encierro parece haber duplicado sus años y su rutina se resume a dormir y ver noticias, sobre todo el habitual parte del doctor Durán. Ya es cerca del medio día y aún no recibe el pan. ¿Qué sucederá?, se pregunta el anciano. La duda lo consume y el hambre hace un vacío en su estómago. Escucha, no muy lejos, un sonido aterrador por estos días. Afina su oído y logra descifrar su naturaleza. Una persona tose, tose fuertemente y siente que se queda sin aire. Se queda perplejo pues conoce el significado de tan lamentable condición, o al menos lo sospecha. Siente sirenas en la entrada de su edificio. Se apresura a mirar por la ventana y ve médicos con sus trajes blancos, listos para entrar en acción. El virus ha llegado muy cerca de su domicilio.
Hoy, 11 de marzo de 2021, recuerdo que la noche en que canté sola el Himno Nacional, parada en la puerta de mi apartamento el 24 de febrero último, sentí todo el orgullo de mi Patria Amada. Casi se cumplía un año de que se anunciaran los primeros casos de Covid-19, y nuestro “pequeño-inmenso” país alcanzaba la Fase III para dos de sus cinco candidatos vacunales. Estaba físicamente sola y de cierto modo tranquila porque en la familia Feut-Navarro nadie había enfermado, pero aun así, duele mucho no poder ver a mi madre.
Como suele expresarse en el argot popular: “un año se dice fácil”. La realidad ha sido y sigue siendo otra. Ya hacía estragos la enfermedad a inicios del 2020 cuando me recuperaba de una intervención quirúrgica, y desde la reincorporación al trabajo, se sigue tensando mi cuerda del es-tres, es-cuatro, es-cinco…, no obstante continúo dando lo mejor por aportar a la obra que se fragua en laboratorios para frenar la cifra de personas fallecidas a causa del virus SARS-CoV-2 en la mayor de las Antillas: 361 (con cierre 10.03). Inspirada también en esta fecha, en la que mi hija Susana cumplió 19 años, mi tributo a los hacedores de tan bella y heroica labor. ¡Patria y Vida! ¡Viva Cuba!
El visitante furtivo
A lo largo de la cuarentena pude recibir las visitas no autorizadas de un gorrión, un gallo y dos gallinas, una de las cuales aportó un huevo diario desde unos arbustos en el jardín, la otra trajo su prole de 11 pollitos de diversos colores. A todos les ofrecí maíz y galleta molida.
Como si esto fuera poco ayer se aventuró a merodear un ratón de grandes proporciones, consecuencia del exterminio de los gatos por los perros de Félix, el acumulador de basura y por el desinterés del pretencioso gato de mi vecino, con su estómago repleto.
Pero el colmo de esta diversidad en el entorno urbano lo protagonizó otro personaje instalado en la mata de mangos del patio. En un principio pensé que era un gato y traté de espantarlo, pero no se movía, entonces decido confeccionar un tirapiedras: con un pedazo de una cámara de bicicleta, la lengüeta de un zapato viejo y un trozo de alambrón quedó listo el armamento. Hago un disparo al aire para probar el arma. Apunto hacia el objetivo, tenso las ligas y lanzo la primera piedra que impacta en el animal, se mueve y ahí lo puedo observar mejor. !Sorpresa! era una jutía conga.
Cuando los humanos abandonamos nuestro habitad, otros seres van ocupando nuestro lugar
Para salvar vidas
Para salvar las vidas
Están los médicos cubanos
En cada uno de sus días
En cada uno de sus manos.
Entregados por entero
Noche y días sin descansos
En camino hacia el sendero
“Van Victorioso Hermanos “
Hombres de batas blancas
Que andan por todo el mundo
Repartiendo la esperanza
Iluminando el Futuro.
Elizabeth Vizcay, que cosa mas linda, mi premio es para usted.
Ilusiones, inclusión, infusiones...que digo ante tanta molestia, ¡ basta no más silencio! odio el silencio y su petulante aburrimiento. Amo una mujer, me ama y no la puedo tener. A solo 666 km de la felicidad y otra vez tráficas con mis besos. Cuántas veces tu besó frío y la sonrisa congelada, sal de la redes y vuela. Ya no se lo que digo, ni lo que hago....
Usted realmente necesita ayuda, espere....
Se cierra la puerta y mil millones de gif y like giran en torbellino.
Qué original. Dibujas la locura con maestría
Me gustó mucho. Ese es el estado por el que pasamos
Mi vieja me esperaba y despedía siempre en el aeropuerto, esta vez pasé más tiempo sin retornar a casa, ¡maldita pandemia! ¡Al fin Cuba! ¡La casa! Pero todo distinto, nada de besos y abrazos pero aislados en el mismo apartamento. Las llamadas hacían el día más corto hasta que una voz solloza perturba el ambiente ¡la gorda está grave! La misma simpática gordita que conocí en Roma una semana atrás. Mi vieja se protege de todo menos del cigarro, es fuerte, maestra en África y en Venezuela, no tiene el mismo ánimo que ayer y de pronto mareos, dolor estomacal, se desploma mi vieja y no estaba yo, ocupaba su lugar en el luchar diario, Llega la noticia 3 días después, es positiva y todo se repite conmigo, me siento bien pero mi vieja no. En lugar de mis resultados llegó la más malas de las noticias, no se despidió mi vieja, tampoco me recibió y no la despedí. Alguien me anima y no se quien, los confundo a todos con sus batas verdes, un ingeniero, un estudiante, una enfermera, ¡que coño importa! Todos son del mismo bando, Isabel ya no está, sin ver su rostro se que es bella, es dulce, pregunto y no estará por dos semanas, quiero verla, conocerla. Ahora contemplo un selfie con mi vieja a mi llegada, ¿ como pudo ser? quizás el selfie asesino. Han pasado meses y le muestro a Chavela el jardín que siempre quiso abonar con sus cenizas mi vieja, un apretoncito de mano a modo de consuelo y vamos mi amor, no podemos llegar tarde a la recogida, no por ser voluntarios nos da mas derechos.
INSOSPECHADA SORPRESA
Tantos años viviendo alli , los espacios y rincones mas apartados e insospechados eran de total conocimiento; ese desplazamiento diario por dicimiles actividades , descansos , recreacion en fin la casa era y sera el nido de resguardo mas deseado; sin embargo en estos ultimos meses en casa , la cotidionedad de sus vivencias se tornaban algunas veces insoportables , otras de total complacencia , el mayor tiempo de escondite predilecto para charlar , cantar, jugar y rebuscar esa necesaria y diaria intimidad que nos llena el espiritu y el alma de agradable placer cuando llegamos a ella como nido insustituible de nuestras vivencias , ansiedades felicidades y tristezas.
Pero todo ese marasmo de sensaciones diversas tenia un denominador comun , porque ´´ aquello´´ habia llegado cuando menos se esperaba ,habia penetrado en hogares , lugares apartados , pueblos , provincias , pais entero , de forma imtempestiva pero arrolladora , lacerando cuerpos y mentes con heridas imborrables , queria acuñarlos a todos , con sus garras asesinas sin respetar edades , sexo , raza , credos con una fuerza arrolladora y voraz, ese era COVID19 , quizas hasta pareciera el titulo de una pelicula de ciencia ficcion , donde los nombres a veces significan mas que su propio contenido.
Pero en esta lucha de contrarios que la vida nos pone de frente a cada paso siempre hay seres inteligentes y poderosos que contrarrestan la fuerza , la plaga , la pandemia mas indetenible y alli estaban ellas , ellos , todos , con la pureza de sus batas blancas , con la fuerza de la sabiduria y la razon , con la voluntad de acero de un pueblo que nadie puede detener , ni mancillar , luchando cada dia , cada hora , cada minuto , salvando vidas , salvando almas , enalteciendo a un pais en el mas supremo y alto estadio y con una sola divisa , LUCHAR POR LA VIDA , LUCHAR POR LA RAZON , POR NUESTROS NIÑOS , POR NUESTROS JOVENES , POR NUESTRAS MUJERES Y HOMBRES , ENARBOLANDO LAS BANDERAS DE NUESTRO SOCIALISMO , CON UN SOLO GRITO DE LUCHAS Y VICTORIAS DE PATRIA O MUERTE VENCEREMOS.
AUTOR . ANGEL DARWIN TAMAYO
Ése era el día. No cabía dentro de mi. Al mediodía llegó la noticia. El resultado de mi PCR dio negativo. ¡Libre al fin!
Se han preguntado alguna vez ¿dónde termina la ciencia y comienza el azar? ¿Se han preguntado cuántas malas noticias son capaces de dar, aunque no las acuñen con su rostro? Tales interrogantes ocuparon todos mis pensamientos al perder al tercer paciente en menos de 24 horas. Y como para no permitirme hundirme en mis pensamientos alguien grita ¡PARO!
Apareció de golpe y con tanta gracia, que todos voltearon la mirada para contemplarle.
Un olor aseptico brotó de repente y el aire quedó impregnado de su fragancia.
Mientras la joven, con un ademán experto y grácil, le iba descubriendo la tersura de su piel, lo penetró con suavidad, hasta dejarle inoculada la dosis necesaria para salvarle la vida.
Título: Eleanor y la tienda de los Milagros.
La mujer se paró en medio de la habitación, con una pistola perfectamente cargada a tres centímetros de su boca. Con calma estudiada dijo: Me voy al infierno.
El esposo se incorporó lentamente en la cama, y masculló algo que al principio le pareció incoherente, pero luego adquirió, en la convicción de su voz, completa dimensión:
-Mí cabeza está en la tuya endemoniadamente posesionada de tu más mínimo pensamiento. Un disparo y nos iremos los dos al infierno.
La mujer titubeó. Ante sus ojos desfilaron en una frecuencia frenética recuerdos idos no se sabe adonde, los mejores y más felices eran de una época brumosa y ya sin tiempo. Recordó sus días de estudiante feliz, con cierta ascendencia entre los demás, por su inteligencia diáfana y su lógica cerrera, aunque ahora no le despertara otra sensación que no fuera la que sentía cuando contemplaba sus fotos de antaño. No era ella.
Terminó recordándolo casi todo: anhelos, sueños que nunca fueron y que habían quedado encerrados entre estas cuatro paredes, como en un folletín, donde caben todos los avatares del mundo. Muy distinto a este, cuando maquinalmente vira la pistola, perfectamente cargada, y resuena una explosión, seguida del pesado cuerpo del marido que se desploma.
- Dos infiernos eran demasiado para una mujer como ella.
El cuento 335
Me levanté temprano, no pude dormir con el ruido insoportable del negocio de hielo del vecino.
- A dónde vas?
- A la tienda
Me fuí. Llegué, todo tranquilo. La tienda es grande, hay varios departamentos.
- Qué productos van a sacar hoy?
- Hay que esperar por lo menos a las 8; me dijo un policía
- Y a dónde pido el último?
- Deje sus datos, deme su carné.
- Puedo agarrar un carrito?
- Sí, arreglese el nasobuco y póngase hipoclorito.
Por lo menos ya había entrado, tenía dónde meter los alimentos, me fuí a explorar y pude darme cuenta que la hora de abrir se acercaba porque caminar entre la gente se hacía más difícil. Me quedé en el lugar más amplio, e increíblemente aparecieron más de 10000 personas. Surtieron, de suerte metí un paquete de pollo y dos picadillos en el carro, di una vuelta a ver si había aseo o lácteos pero nada, empecé la cola para pagar pero en la demora me robaron los productos. A esa hora y con tanta gente! De ahí en adelante fué ver como las cosas entraban, salían, y tú ahí tratando de pescar algo.
- Tú has visto al policía? preguntaba yo enojado.
Y de repente se aparece mi Jevita:
- Qué tú haces en el balcón? Te vas a enfermar!
- Sepárate mujer, que se me va la cobertura!
El inicio de una novela que estoy escribiendo:
Como todos los días, se despertaba en la mañana alrededor de las 6, el retirado y condecorado agente de la seguridad por más de 10 años, Olavio Baltídez. Ensombrecía la casa el no grato olor a humedad y a la vez, entraba ese rayo de luz del poste de la esquina por la ventana rota en la cual estaba cansado ya de poner una y otra vez el cartón recortado de la caja del televisor que el gato de Mercedes precipitaba y que daba siempre en el mismo lugar de la cama (justo sobre la almohada o lo que estuviese ahí). Una conocida emisora matutina no falla ni tampoco su despertador, estos dos, al unísono recordaban que la jornada comenzaba. Un suspiro es lo primero que llega, con los ojos entreabiertos, luego, sentado sobre la cama se queda perpetuo mirando cómo avanzan los segundos del reloj mientras que el locutor de radio actualiza las noticias. Todo sigue en calma, decide alcanzar con el pie izquierdo la chancleta que anoche, después de la borrachera dominical, había dejado toda sucia con fango y quien sabe que más; la otra seguía perdida, ya se había hecho costumbre andar con una sola por la casa y para salir, las viejas botas de la lucha diaria. Tal parecía que algo tan simple como una sola chancleta le hiciera pensar diariamente que le faltaba algo en la vida.
Para salvar vidas
Para salvar las vidas
Están los médicos cubanos
En cada uno de sus días
En cada una de sus manos.
Entregados por entero
Noche y días sin descansos
En camino hacia el sendero
“Van Victorioso Hermanos “
Hombres de batas blancas
Que andan por todo el mundo
Repartiendo la esperanza
Iluminando el Futuro.
Pandemia:
Hoy se que nada perdi, salve mi preciosa vida, aunque ya no te tenga y sea tan dolorosa la perdida.con esta no valen condones; o si, el nasobuco funcina como preservativo, que es palabra sinonima de condon. Por eso digo siempre si vas a tener sexo usalo siempre. Y, si obligatoriamente tienes que socializar no te quites el nasobuco. Ademas mejor quedate en casa
Moscú y una cubana, entre lágrimas y sonrisas
La vi por primera vez en su idioma original sin ayuda de “los cartelitos” de la traducción al español, en el cine teatro Arbat, situado en uno de los barrios más antiguos y hermosos de Moscú, con paseos, farolas y viejos edificios.
La película “Moscú no cree en lágrimas” retrata a la perfección la sociedad que me recibió en el año 82 cuando llegué a esa ciudad. En ella se presentan los logros y beneficios sociales de la antigua Unión Soviética y a la vez muestra la crudeza de su naturaleza, las diferencias sociales que todavía existían y también se muestra de manera magistral la personalidad del ruso.
Se observa en la película algo que muy rápido constituyó para mí una decepción, que la blanca nieve que se describe en los cuentos, solo existe en los bosques de abedules donde la gente va a esquiar y a descansar pero en la ciudad, ésta se convierte en un fanguito insoportable y sucio que se pega a las botas y prácticamente no te deja caminar.
Pero también en “Moscú no cree en lágrimas” vi la capacidad de la mujer rusa para enamorarse con vehemencia y pasión, de ser fiel a toda costa y entregarse, sin pedir nada a cambio, al hombre que quiere. En el final de la película, que considero genial, la protagonista, una humildísima obrera de otra región que llegó a ser una alta y honesta funcionaria, después de muchos encuentros y desencuentros a lo largo de muchos años con su hombre, se encuentra con él,a que constituyó el amor de su vida y que no se había portado muy bien con ella y con una profunda y tierna mirada que habla por sí sola, le dice… “yo te he esperado por tanto tiempo”… expresando un perdón sin límite.
Esta fue la primera película que describí ante mis compañeros en la clase de ruso en la Academia de Ciencias de la URSS donde realizaba mis estudios de doctorado y cuando pensé que había terminado mi relato la profesora me dijo –Gilda ¿y Ud., cree que ella actuó bien? Recuerdo que le dije:- Irina Maksovna (así se llamaba mi profesora) si Ud. conociera a las mujeres cubanas no me haría esa pregunta, me sonreí y no respondí. Ella sonrió y aceptó mi callada por respuesta, entendió muy bien..
He vuelto a ver la película en Cuba unas cuantas veces más, por supuesto con “cartelitos” y he logrado entender los diálogos mucho mejor y lo cierto es que en cada ocasión he encontrado nuevas características de ese lindo pueblo y de la vida que conocí en la década de los 80 del siglo pasado. incluso y a pesar de los años transcurridos, con frecuencia, cuando me preguntan si me gustó vivir en Moscú, respondo con franqueza. Allí, se llora pero también se ríe.
Muy bonita apreciación!