Imprimir
Inicio » Noticias, Deportes  »

Sin Cristiano, el Madrid buscará tres puntos ante el Deportivo en Riazor

real-madrid-logoEl Real Madrid aguanta la respiración tras el batacazo del domingo. Renovaciones que se hilvanan, el futuro del entrenador, fichajes… Todo en sigilo, hasta que el balón anuncie la nota final de la temporada. La derrota en el clásico ha generado más dolor que dudas. Resultado feo, cruel por la forma, de los que cuesta olvidar, pero de daños reparables. No es una eliminación europea, son tres puntos que vuelan al casillero del rival directo y aprietan a la vez el campeonato de Liga y la semifinal de la Champions ante el Atlético, porque no es lo mismo caer en esos dos tremendos partidos ante la brigada de Simeone con el alirón medio entonado que ahora, soportando en el cogote la presión de un Barcelona libre, por cierto, de más compromisos que su faena liguera.

Se lo recordó Dani Carvajal a Luis Suárez, cuando el uruguayo le festejó en la cara el gol de Messi que decidía el clásico. Con la imagen del 10 aún caliente (celebración menos cuestionada esa que la de CR en Lisboa, cuando también se quitó la camiseta, como recuerdan desde el Bernabéu al mismo tiempo que no ahorran elogios al partidazo del argentino), los blancos viajan a Riazor forzados a ganar sí o sí para seguir conservando el control del torneo, gracias a la bala de plata en forma de duelo aplazado en Vigo, el 17 de mayo, a tres días de la última jornada; visita a La Rosaleda en el caso del Real Madrid.

La incógnita de las rotaciones

Las cuentas son claras para el equipo que busca el primer título de Liga desde 2012. Le hacen falta cinco victorias y un empate para llevarse su 33º trofeo. Y a tenor de la agenda que le espera, los tres puntos de La Coruña parecen obligados por el adversario y su situación, con la permanencia en Primera casi garantizada. Así y todo, no es el estadio atlántico el más cariñoso con el club de La Castellana, que le tocará salir en guardia a la función de hoy.

 Zidane seguirá con sus rotaciones y Cristiano Ronaldo y Kroos ni siquiera viajan a Galicia. Los firmes principios del francés siguen intactos, y eso que ya no tiene colchón y debe ir a por todas en los encuentros ligueros que restan, sin olvidar el cruce de la Copa de Europa ante el Atlético. El desafío atrae y da vértigo: los blancos no consiguen el doblete más valioso del calendario desde la primavera de 1958, Di Stéfano al mando.

De hecho, en las últimas temporadas, las dos de Ancelotti y la pasada, ya con Zidane, la Liga se escapó en favor del reto continental. En 2014, otra derrota en casa contra el Barcelona descabalgó al Madrid en la Liga. Necesita el técnico mantener concentrada a una plantilla con querencia a la dispersión. Él dice no estar preocupado ni por las mentes ni por las piernas, contento con la respuesta física ante el Bayern de Múnich y en el clásico, donde incluso buscaron el triunfo con un jugador menos.

“Tenemos el destino en nuestra mano”

«No cambiaría nada. Quisimos ganar hasta el final», aseguraba ayer orgulloso Zidane, que se queda con las ocasiones de su equipo, muchas en ambos partidos, a pesar de ser dominado por el rival (lo hizo el Bayern y también el Barça) en bastantes fases. A él no le importa replegarse a ratos. Además sabe que de aquí a final de temporada no se encontrará oponentes así, con tanto gusto por la posesión como el gigante alemán o el cuadro de Luis Enrique. La lista presenta otros perfiles: Deportivo, Valencia, Atlético (dos veces), Granada, Sevilla y Málaga.

“Ahora sólo se dice que el Barcelona va a ganar la Liga y el Real Madrid no vale ya nada. Yo sé que no. Le he dicho a mis jugadores que no vamos a cambiar nada de lo que estamos haciendo. Vamos a seguir trabajando fuerte. En fútbol puedes perder un partido”, comentó, tras recordar que el título de Liga todavía depende de su rendimiento. “Tenemos el destino en nuestra mano”.

“Bale se hizo daño pero estaba al 100%”

Los servicios médicos del Madrid confirmaron que la lesión de Gareth Bale es una rotura muscular de grado 2 en el sóleo izquierdo. Dos días después del clásico, donde el galés tuvo que ser sustituido, Zinedine Zidane descubrió el alcance del nuevo problema físico de su delantero. Tras haber estado casi tres meses parado por una operación en el tobillo derecho, ahora Bale tiene que volver a parar. Los pronósticos le apartan del equipo entre dos y tres semanas, lo que supone en la práctica perderse casi por completo el final de la Liga y las semifinales de la Champions. Podría, eso sí, llegar a la final de la Copa de Europa, si el Madrid supera la eliminatoria. El incentivo para él es importante, porque se disputa en su ciudad, Cardiff.

Zidane defendió su gestión con Bale en el clásico: «Haría otra vez lo mismo. Se ha hecho daño, pero estaba al 100%». La noticia buena para el técnico francés es que Ramos sólo ha sido sancionado con un partido por su roja ante el Barça.

(Con información de El Mundo)

Vea también