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¿Bajaron los precios en el mercado agropecuario?

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Por René Tamayo

Tras nueve semestres subiendo continuamente, el precio conjunto de los productos agrícolas y cárnicos en el mercado agropecuario cayó en enero-junio pasado. De otra manera, desde la primera mitad de 2010 no había ocurrido un declive así.

Lo sabemos: desde una perspectiva doméstica nadie «lo vio». Pero fue. El valor promedio de una tonelada (o una libra si hacemos un ejercicio didáctico de mayúscula abstracción), constituida por todos los rubros agrícolas y cárnicos que se tranzaron en estos comercios —y que forman parte de los indicadores seleccionados del sistema estadístico nacional— disminuyó cinco por ciento con relación a iguales fechas de 2014.

O sea, si usted hipotéticamente un «día promedio» de enero a junio hubiera hecho una compra representativa (Gráfico 1) de cada una de esas mercancías en las seis formas de comercialización del agromercado (Gráfico 2), y la imaginaria operación le costó 95 pesos, el año pasado en idéntico calendario habría tenido que gastar 100 CUP por adquirir lo mismo.

graficos jr precios

Para intentar encontrar las claves de por qué el valor promedio de la tonelada —o la libra— mixta de agrícolas y cárnicos disminuyó, algo que debe haber dejado boquiabiertos o incrédulos a no pocos lectores, empleamos los informes de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) referidos a las operaciones en este mercado.1

Aquí partimos del informe Ventas de productos agropecuarios. Indicadores seleccionados. Enero-junio de 2015; no obstante, para comparaciones y suposiciones empleamos la serie completa desde 2006, la cual puede consultarse, aunque con variaciones de nombre y contenidos a través de los años, en www.onei.cu.

Los datos no son necesariamente exactos debido a redondeos que aplica la ONEI y otros que hace el redactor, incluyendo posibles errores nuestros por el cúmulo de detalles que debemos procesar sin ser expertos. No obstante, ofrecen la tendencia, que es, a los fines periodísticos, lo más trascendente de las ofertas estadísticas de las entidades especializadas.

La papa ayuda

Desde 2011 el folleto sobre las ventas en el mercado agropecuario no incluye ni todos los datos de las diferentes formas de comercialización, ni los presenta por territorios. Da, empero, pormenores a nivel nacional de las tres plazas principales: el mercado agropecuario estatal (MAE), los puntos de venta (PV) y los mercados agropecuarios de oferta y demanda (MAOD).

En la primera parte de 2015, ellos centralizaron el 81,1 por ciento del valor total de las transacciones (Gráfico 2) de productos agrícolas, cárnicos, artículos de origen agropecuario no especificados —miel de abejas, flores y otros— y mercancías no agropecuarias, como elaboraciones industriales, artesanales y de gastronomía.

La venta de rubros agrícolas y cárnicos, en específico, fue similar: las tres formas de comercialización negociaron el 81 por ciento

(1 229 059 000 pesos) del valor general de esas mercaderías y el 95,1 por ciento (314 726,8 toneladas) del volumen despachado. Las estimaciones en base a estas tres plazas, entonces, facilitan razonar sobre las tendencias de los precios e intentar encontrar las claves de su «sorprendente» caída.

Para ello, además, seleccionamos los principales productos que se expenden en esos escenarios, discriminación que tiene como base una tabla que la ONEI publicó hasta sus ediciones de 2011 con los 15 rubros que históricamente han concentrado el mayor volumen de ventas en físico y valor 2.

La hemos retomado siguiendo esa pauta, aunque introduciendo en la lista a la papa y sacando a la naranja, de cuyas entregas en los últimos años no se ha dado mucha información, debido —considero— a la drástica caída que ha ido teniendo la cosecha de cítricos como consecuencia de varias circunstancias, la principal, el azote de una plaga que ha diezmado esos cultivos en la región del Caribe.

Alrededor o más de dos tercios del dinero que tradicionalmente gasta la familia cubana en el agromercado (es decir, una cifra igual o superior a los 66 pesos de cada cien que «dejamos» en él) ha sido y es para adquirir los 14 productos indizados. Estas son las conclusiones de nuestro análisis:

1) Si bien el pasado semestre menguó cinco por ciento el costo promedio para el consumidor de la cesta integrada por el conjunto de los productos agrícolas y cárnicos que se expenden en los MAE, los PV y los MAOD, al limitar las compras a los 14 rubros más demandados constatamos que los precios fueron los mismos que en el periodo enero-junio de 2014 (en realidad, siempre según nuestros cálculos, aumentaron 0,1 por ciento).

Al analizar los mismos datos, pero para enero-junio de 2014, comprobamos que la susodicha cesta se encareció 7,2 puntos porcentuales con respecto a similar etapa de 2013, periodo que a su vez mostró una elevación en las cotizaciones de 17,6 por ciento con relación a la primera parte de 2011 (no encontramos referencias de 2012 en www.onei.cu).

Es en esta secuencia de constantes y drásticos incrementos en los primeros semestres anteriores a enero-junio de 2015, donde encontramos la primera explicación a porqué la caída de precios no tuvo un impacto ni simbólico ni real en la ciudadanía.

2) Si «de los 14» quitamos la papa, verificamos que en la primera mitad del año el precio promedio de los agrícolas y cárnicos creció 4,4 por ciento con relación a análogo lapso del pasado año. O sea, aunque no totalmente, la caída de los precios agrícolas y cárnicos en el agromercado se debió, en esencia, a la papa.

La oferta del tubérculo creció 71,6 por ciento en el periodo que analizamos. Se pusieron en las tarimas de los MAE, los PV y los MAOD —en este último en realidad fue mínima— 33 935 toneladas (14 161 más que en enero-junio de 2014). De no haber crecido la cosecha de papa y su disposición en el mercado, entonces «otro gallo hubiera cantado», y para mal.

Fuera del «atraco» de los revendedores y de que no tuvo una distribución general, al haber más papa, y al precio topado máximo de un peso por libra (mayor oferta y menor costo), el valor de las otras viandas debió haber sido mediatizado por el de la papa, presionando a que se inhibiera la habitual escalada.

La dinámica de la papa, me parece, impidió que los comerciantes abusadores se solazaran con absoluta desfachatez en la parte más insolidaria que muestran cada vez que tienen la más mínima oportunidad, y esta vez la tenían.

En el primer semestre la producción agrícola mostró excelentes resultados, con crecimientos en casi todas las cosechas. No obstante, debido a la sequía, se dejaron de segar unas 93 mil toneladas de arroz cáscara húmedo, para una caída en la producción del cereal de 25,7 por ciento con relación a enero-junio de 2014. Consecuencia: el arroz consumo (el listo para cocinar) se encareció 7,2 por ciento en el agromercado.

Pese a que entre enero y junio pasado se colocaron casi 11 440 toneladas de arroz en las placitas, para un incremento de cinco por ciento de la oferta, el precio del grano se «disparó», y sabido es que la disponibilidad de arroz, frijoles y huevos (más el pollo que viene por la libreta) son la garantía mínima de nuestra alimentación y condicionan los precios del mercado.

Se puso más arroz en tarima pero se encareció. ¿Una paradoja? No. La respuesta es tan simple como reveladora de las complejidades del mercado agropecuario, el cual no es la fuente mayoritaria para adquirir y consumir los alimentos de origen agropecuario que producimos, sino que se diversifica en un variopinta red de servicios: la libreta, el autoabastecimiento, el agromercado, el consumo social, los mercaditos del Mincin, el mercado informal…

En nuestro criterio, el bajón en la producción estatal y no estatal de arroz redujo el autoabastecimiento para productores, para sus trabajadores contratados y las familias de estos, y para la extensa parentela y amistades a quienes los labriegos siempre ayudan, porque la solidaridad sigue siendo intrínseca a nuestra idiosincrasia. Además de presionar hacia el alza el precio del arroz criollo que se vende en los agromercados, la disminución de la cosecha debió obligar a que más personas que se autoabastecen de él formal e informalmente acudieran a las placitas a compensar la insuficiencia.

Las cuantiosas afectaciones de la sequía sobre el arroz también deben haber sido —en nuestro punto de vista— la causa principal del incremento del precio del plátano en el pasado semestre, cuando, a pesar del crecimiento de la producción y de su venta en los agromercados, reportó un alza de cuatro por ciento en el valor de la tonelada —o la libra.

En las grandes ciudades y para los citadinos de pura cepa, la papa es básica, pero en amplias zonas rurales y semiurbanas del país, en especial en el oriente, su lugar lo ocupa el plátano. Allí, si no hay mucho arroz, el «marteño» o el «fongo» cubren la escasez del «blanco» grano, aunque, se sabe, en el caldero guajiro nunca es deseable que la vianda falte.

No obstante, más allá de remembranzas folclóricas y peculiaridades geográficas, que la papa haya sido el modulador de los precios de los productos agrícolas y cárnicos en el agromercado, ratifica el carácter estratégico de este cultivo, tanto por su versatilidad culinaria como por sus efectos económicos y sociales, habida cuenta la irritación que provocan los altos precios en la población, exacerbados —independiente de las limitaciones productivas— por la actitud arbitraria y concertada de grupos nada pequeños de comerciantes.

Ochenta millones de pesos

El sistemático aumento de precios en el mercado agropecuario es uno de los temas que más preocupa a la población. No debe andarse por ahí con demasiado optimismo. Sin embargo, tampoco puede ocultarse el sol con un dedo.

La caída en cinco por ciento en el valor de la cesta de agrícolas y cárnicos en el mercado agropecuario fue un hecho positivo. En cualquier economía del mundo es plausible, más todavía para una presionada por insuficiencias productivas propias, agresiones externas y la especulación de quienes buscan medrar en ese contexto.

Según nuestros cálculos, significó un ahorro para los consumidores de casi 80 millones de pesos. Si en el primer semestre el precio promedio de esta cesta hubiera sido igual al de 2014, al adquirir las 331 100 toneladas colocadas en tarima, ese dinero hubiera ido a parar a las arcas de los comercios, sean cooperativos, estatales o privados.

De otra manera: a razón del salario medio mensual de 2014, que llegó a 584 pesos, representó el ahorro de unos 136 860 sueldos; pero si aplicamos el sentido común y deducimos que ese devengo no fue en realidad el más frecuente entre buena parte de los trabajadores estatales —que ganaron menos—, entonces el beneficio desde esta perspectiva fue mayor.

Al resultado, empero, lo mediatizan dos detalles:

a) con relación al primer semestre de 2010 —periodo que estamos utilizando como base para las comparaciones primarias—, en igual etapa de 2014 el precio de la tonelada mixta de productos agrícolas y cárnicos en el mercado agropecuario, en todas sus modalidades, creció 57 por ciento; con respecto al periodo de 2015 bajó a 49,3 puntos porcentuales; y

b) aunque el salario medio mensual en las entidades estatales y mixtas entre 2010 y 2014 subió 30,4 por ciento, se debió, fundamentalmente, al beneficio otorgado el pasado año a alrededor de medio millón de personas empleadas en los sectores de la Salud Pública, la inversión extranjera y «zonas» del Deporte, además del impacto del nuevo régimen salarial para los trabajadores de la empresa estatal socialista, que aunque no ha favorecido a muchos, debido a malas aplicaciones o limitaciones propias de la resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, sí ha favorecido a otros.

Además de otras posibles intervenciones a menor escala para favorecer el salario estatal, el redactor estima empíricamente, al carecer de informaciones oficiales al respecto, que el pasado año el salario mediano y el salario más frecuente o modal —es decir, el mayoritario— fue mucho menor que el medio.

No obstante, debemos señalar que si bien en 2014 el sector estatal y mixto dio labor —redondeando— a 3 591 300 personas, en el no estatal se ocuparon 1 378 500, tanto en cooperativas como en actividades privadas del ámbito agropecuario y no agropecuario, incluyendo 483 400 «cuentapropistas», y como sabemos, los ingresos de estos empleos son, nominalmente, muy superiores al salario medio estatal.

Acoto esto porque si bien las tendencias de los precios en el mercado agropecuario están intrínsecamente vinculadas al crecimiento o no de las cosechas, así como al comportamiento del resto de la cadena de valor (como el transporte), también dependen del dinero que «hay en la calle». Mientras más circulante haya, más presión habrá sobre los precios y año tras año va siendo mayor, tanto por el incremento de salarios como por los ingresos no salariales, pasando por las remesas, que no son ni tantas como algunos dicen ni tan pocas como otros piensan.

Quid pro quo

campesino labrando cosecha

La papa fue —siempre en nuestro criterio— la vedette en la disminución en cinco por ciento del valor promedio de la tonelada mixta de rubros agrícolas y cárnicos despachados entre enero y junio en el mercado agropecuario. No obstante, la respuesta última y definitiva a ese comportamiento es estructural. Hay que buscarla en los resultados productivos globales.

La explicación profunda al amortiguamiento de los precios —pese a que su impacto aún sea residual para la economía de las familias debido a la caída real del poder adquisitivo del dinero— está en que en los últimos trimestres el volumen de la producción agropecuaria ha ido creciendo de forma positiva. Aunque es verdad también que todavía sigue siendo bastante deficitaria, tanto por las necesidades propias de nuestra población como por el creciente arribo de turistas, que en 2015 pudiera andar por los 3 500 000 visitantes internacionales, sin incluir a familiares nuestros que viven en el exterior.

Según la publicación Sector agropecuario. Indicadores seleccionados. Enero-junio de 2015, también de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, en el periodo el índice de volumen de la producción agropecuaria, excluyendo la caña de azúcar3, aumentó 12,5 por ciento: la agricultura no cañera creció 11,2 puntos porcentuales y la ganadería, 14,2 (en igual etapa de 2014 se incrementó 17,6 por ciento: la agricultura no cañera, 25,6 puntos porcentuales con respecto a la primera mitad de 2013, y la ganadería, 8,4).

Debido a las políticas nacionales para promover mayores y mejores resultados en el sector, a que en 2014 no nos afectaron ciclones y a que la sequía se desarrolló paulatinamente (ahora está en un nivel agudo), el comportamiento a la baja de los precios en el mercado agropecuario en el pasado semestre no nos sorprendió.

Estimábamos que debían seguir el alentador curso que tuvieron en la primera mitad de 2014, cuando si bien el valor promedio de la tonelada de agrícolas y cárnicos (o la libra) aumentó cuatro por ciento, verificamos una drástica desaceleración con respecto al «desboque» de alrededor del 20 por ciento de encarecimiento reportados en 2012-2013 en estos comercios especializados.

El semestre que transcurre, en tanto, mantiene su dinámica tradicional, caracterizada por un incremento de los precios en el agromercado, aunque según hemos verificado en varios establecimientos todavía no han alcanzado la cota extremadamente «abusiva» de julio-diciembre pasado. Esperemos que no lleguen a tanto.

¿Pronósticos sobre los precios en el mercado agropecuario para el primer semestre del año que viene? Quisiéramos que siguieran la dinámica de los de enero-junio de 2015 y 2014. Si se mantuviera la tendencia a la disminución del valor promedio de la tonelada (o la libra), consideramos que sus efectos ya serían palpables, «sentibles», en la población. Sin embargo, hay dos incertidumbres de peso.

Una, el desarrollo o no de la sequía en los próximos meses; dos, los probables efectos que pudiéramos enfrentar en el primer cuatrimestre de 2016 si El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) continua intensificándose y llega a la categoría de muy fuerte, lo cual podría provocar precipitaciones por encima de lo habitual y lluvias intensas, lo que pudiera ser muy negativo para las plantaciones y sus frutos.

Notas

1 La publicación Ventas de Productos Agropecuarios. Indicadores Seleccionados de la ONEI —explican sus autores— tiene como objetivo mostrar los resultados de las ventas tanto en valor como en físico de productos agropecuarios que se realizan a través de las diferentes formas de comercialización, en los que se incluyen los mercados agropecuarios estatales (MAE), los mercados agropecuarios de oferta y demanda (MAOD), los mercados agropecuarios arrendados (MAA), las cooperativas no agropecuarias de mercados agropecuarios (CNA Mercados Agropecuarios), los puntos de venta (PV) y los trabajadores por cuenta propia carretillero o vendedor de productos agrícolas de forma ambulatoria (carretilleros). Para su elaboración, utiliza como fuentes de información formularios del Sistema de Información Estadístico, el Registro de Trabajadores por Cuenta Propia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y la Encuesta Nacional a Trabajadores por Cuenta Propia en base a una muestra representativa para Cuba y todas las provincias por el Centro de Estudio de Población y Desarrollo (Cepde).

2 La lista de la ONEI sobre los 15 principales productos más demandados en el mercado agropecuario, emitida hasta 2011 en sus informes periódicos sobre estas ventas, incluía: yuca, boniato, plátano, tomate, cebolla, ajo, calabaza, col, arroz consumo, granos, naranja, fruta bomba, cerdo en piezas, ganado ovino-caprino sacrificado y aves en pie. Aunque la papa comenzó a venderse de forma liberada a fines de 2009, no aparece en la última lista al respecto, la de 2011 —en mi criterio, por obvias cuestiones metodológicas. Las publicaciones posteriores a ese año, cuyos aspectos más detallados se centran en los MAE, los PV y los MAOD, carecen de cifras específicas sobre la yuca —cuyos datos se subsumen ahora dentro del indicador Otros tubérculos y raíces—, por lo que el redactor introduce en su propia lista a la papa, no solo por falta de información sobre la yuca, sino porque la papa es reina entre las viandas.

3 Las publicaciones trimestrales sobre los indicadores seleccionados del sector agropecuario de este año han empezado a contener la producción de patios y parcelas. En consulta vía electrónica en junio pasado, Ileana Feliciano, directora del Centro de Gestión de la Información de la ONEI, explicó a JR que la inclusión de la producción de patios y parcelas anteriormente se realizaba solo para el Anuario Estadístico, a partir de estimados obtenidos mediante un cálculo propio de esa oficina para el cierre del año, «en la actualidad —señala la fuente— estamos recibiendo esta información del Inifat, con una periodicidad trimestral, lo que nos permite incluirla en nuestra publicación».

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 84 comentarios



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  • Rizo dijo:

    Son tantos los deseos porque bajen los precios en los mercados que por un segundo no vi los signos de interrogación del titular. !Parecía la gran noticia!

    • El otro Francisco dijo:

      Es un problema al que no se le dio la atención debida en su momento oportuno y ahora es muy, pero muy difícil cortar los males. El tema de los precios no es solo con los productos del agro, ni del sector privado y cooperativo, si no también con los que “impone” el estado, que también es por el estilo de lo tomas o lo dejas.
      En otros momentos he ilustrado con ejemplo sencillos el tema de los precios del agro, trataré de volverlo a hacer. A un productor por ejemplo de ajos, le es muy productivo desde el punto de vista de las utilidades que obtendrá no producir demasiado ajo, pues esto saturaría el mercado y provocaría una disminución de los precios. Para producir más ajo necesita invertir mucho más en insumos y mano de obra, lo que encarecería el costo de producción y reduciría su margen de ganancia. Entonces por simple deducción, siembra menos ajo, invierte menos recursos en la cosecha, paga menos mano de obra y por tanto produce menos ajos lo que garantiza el elevado precio del producto. Dicho de otro modo, sin buscarse tantos problemas obtiene igual o superiores ganancias. Y esto se aplica en los demás producciones del agro.
      El problema esencial para mí radica en el control que debe ejercer el estado en el control de los precios en todos los sectores, que mida los mismos, no a nivel de CUC, porque no cobramos en esa moneda, sino en MN.
      Ejemplo de situaciones similares con relación a los precios lo vemos en la práctica en otros países y sus gobiernos han asumido el reto.

    • metralla...!!! dijo:

      Realmente el articulo ni me dio risa ni llanto porque no lo leei acabo de pesar el articulo en bruto y son aproximadamente 18.8kb de lo mismo con lo mismo sin contar con los comentarios.

  • bambino dijo:

    …eso que baja ya ni se ve…..

  • Raulito dijo:

    Los precios están por debajo… en la tablilla.

  • Henry dijo:

    Rene usted mismo lo dijo: desde una perspectiva doméstica nadie «lo vio». Entonces todo lo demas esta por gusto

  • Polo dijo:

    Que bueno que el periodista aplica métodos estadísticos para el análisis de los datos suministrados por la oficina nacional de estadística. Es un paso de avance.

    • Juan José. dijo:

      Si lo datos fueran fiables y abarcadores.

  • Miguel Cabrera Romero dijo:

    Porque en vez de tanta estadistica que ni el mismo diablo conoce, no se garantiza que todas las unidades productivas estatales y no estatales solo logren una ganancia entre el 25 y el 30 % con respecto a su costo de produccion, eso si bajaria los precios de una sola vez en Cuba, que quien menos produce es el que le pone el precio que le viene en ganas a un producto…dejemos tantos numeros y solo enfrentemos la situacion de esa forma ya que ese dato si es auditable por cualquier persona que sepa algo de economia…preguntemonos cuanto se nesecita para producir un quintal de cualquier producto agropecuario, luego comparemos a cuanto lo venden en el mercado y veremos que la diferencia ronda el 400-500 %.
    Se estimulo hace un tiempo la produccion vendiendo insumos a bajos precios y los productos nunca han bajado…acabemos con el trapicheo, el abuso, y alteracion de precios de una sola vez

    • RAMANOCO dijo:

      No amigo. Si se hace eso los precios subirán aún más por la disminución de la oferta al quedar desanimados los productores a incrementarla.
      Lo UNICO que puede bajar los precios es LA LIBRE COMPETENCIA. En 57 años nunca la hemos tenido y esto siempre ha sido una espiral de subida interminable.

      • qbano dijo:

        Completamente en desacuerdo con ud. puesto que la libre competencia jamás a beneficiado -por si sola- a las mayorías sino a los vendedores y en especifico a los grandes comerciantes. Mire si la libre competencia se impusiese como política del mercado agropecuario -o cual fuese- entonces el comerciante podrían imponer el precio que estime es decir “puede comprar en 2CUP y vender en 10CUOP” o sea grosero por cientos de utilidades que en cualquier economía se denomina califica ROBO. Es decir si UD no garantiza que sea el productor quien mejores y mayores beneficios obtenga en toda la cadena, es imposible que el índice de producción aumente pues mientras sea más negocio ser intermediario, vendedor, etc que productor es ilógico que UD prefiera ser quien menos gana!
        Para bajar los precios o propiciar una disminución de estos lo 1ro es garantizar el aumento de de la oferta o sea más oferta mas competencia menores y mejores precios pero para ello hay que producir y para producir hay que establecer justas regulaciones que no solo garaticen justicia par entre los comerciantes sino para los clientes o sea no sirve de nada que propiciemos un aumento de la producción mientras el revendedor pueda/e imponer el precio que cree justo para si, puesto que ello trae especulación, usura, oportunismo, corrupción, etc etc, etc… http://lajugada.cubava.cu/

        …en mi opnión la politica agragaría debe estar acompañada de otras u otros sectores… en mi opinión los subcidios o los recursos que se disponen para subcidios de construcción de viviendas deberían ser en mayor cantidad o para más beneficios del sector no citadino y con ello garantizar mejores condiciones de vida para quienes producen…

  • Alberto dijo:

    Este artículo…es una quimera

  • clemente Nieves dijo:

    Es lamentable ver como algunos siguen esperando milagros en este asunto de precios y mercados agropecuarios, este es la ves número 23 que me refiero a este tema por esta vía, las personas revolucionarias y buenas , muy motivadas en lo que hacen, que hoy les toca tomar las decisiones sobre este complicado asunto no usan la memoria histórica de los que en años anteriores durante los últimos 40 años de revolución a muchos nos toco hacer ese papel, tomando decisiones parecidas cargadas todas de romanticismo SIEMPRE ENFOCADOS EN LOS MOSTRADORES DE VENTA O MEDIDAS PARA CONTROLAR EL PRECIO DE VENTA……………….cuando las cusas con ¨S¨ de este fenómeno están en el área productiva, en lo conceptual y estructural de ella ………………..las formas organizativas productivas actuales están abordadas a medias, no se ha completado sus propios proyectos organizativos, de ninguna de las formas actuales productivas, que funcionen como sistema, y hacer así posible el milagro productivo, desde 1998 lo vengo informado, y tengo la confianza de que alguien entienda esto, para ello ilustrare la idea con solo tres medidas obligatorias para avanzar en esta objetivo:
    -Las CPA no han triunfado, a diferencia de las CCS, las CPA requieren un diagnostico que ponga sobre la mesa los defectos que las tienen estancadas como sucedió con las empresas estatales, no hay diferencia en cuanto al interés que tienen sus trabajadores, solo difieren en el nombre rimbombante , cooperativas, y todos nos creemos que en realidad son cooperativas, se requiere cambios conceptuales profundos para salvarlas y potenciarlas.
    -La cooperativa de segundo grado, no existen y es obligatorio para completar el sistema, tanto para las CCS como en las CPA , UBPC y otros, sin esa cooperativa no hay un sistema organizativo que asegure la razón de esas formas organizativas y su proceso de reproducción ampliada.
    -El financiamiento con créditos para producir lo que el Estado le interesa, debe ser por vía de la cooperativa de segundo grado, es fundamental esto para proteger con determinados productos cuatro o cinco, la canasta básica de la población con precios protegidos aun por debajo de su costo en correspondencia con los salarios actuales que se modificaran en la misma medida que el salario medio se eleve.

  • Luis Manuel dijo:

    Muy buen articulo, es el mejor, eso de los precios alto no es asi, alcanza con el salario suficientemente para adquirlos y sobre dinero, esa es la verdad

    • Mimismo dijo:

      Amigo Luis Manuel, me puede decir por favor a que agromercado acude usted en el que consigue comprar todo lo necesario y que le alcance el salario para todo el mes???????, seria muy apreciada su ayuda :P.

    • cadillac dijo:

      socio en que mercado tu compras, para ir para alla con mis jabas a comprar….sere asiduo cliente de ahi.

  • elpidio dijo:

    bueno , hablando de papa como ´´la gran vedette´´ aqui en Camaguey debemos decir q

  • zandi dijo:

    La explicacion es tan larga y no creo que muchos hayan entendido pero en conclucion lo que yo entendi es que la papa es la que regula el precio de los demas productos pues a mas papa mas baratos serian los precios pues a sembrar mas papa y todos estarian mas contentos

    • R... dijo:

      Y dónde está la papa??, porque yo vivo en un poblaado cerca de la provincia de S.Spiritus y la libra de papa la venden los carretoneros a 8 y 10 pesos la libra, porque al mercado hace dos años no viene. Solo en la habana es que está mas liberada, parece que solo los habaneroas comen papa

  • eugenio perez dijo:

    estimado René, para no ir tan lejos en municpios de la provincia de Artemisa una libra de malanga está costando hoy por hoy nueve pesos, una verdadera vergüenza. Creo que por mucho tiempo mantendrás los signos de interrogación, una manera de camuflar lo ¨incamufable¨. De paso (aunque este comentario no lo publiquen, pero que te lo hagan llegar, por favor porque el ridículo debe tener un límite) te aconsejo que vuelvas a leer la definición de Marx con que tanto nos taladraron la cabeza, la de la Plusvalía, el trabajo no retribuido al obrero -según el ilustre filósofo y economista- del cual se apropiaba el capitalista. Cuando los capitalistas inversores en Cuba le pagan o le paguen a los obreros cubanos, la Plusvalía (no lo dudes, René) ya irá incluida esa Plusvalía hasta los tuétanos. Pero algo podría resolver con ese dinero que le paga el capitalista. Sin embargo, el Estado Cubano llegará y le convertirá ese dinero en nada. Si el pago son quinientos euros se lo convertirá en 40 CUC, para crear -oh, bendito Marx dónde estás que René Tamayo ya no te recuerda- la Plusvalía de la Plusvalía. ?Qué te parece, René?

    • El Aviador dijo:

      Te juro que yo quisiera estar en desacuerdo contigo y poderte ripostar con un (Seguro eres universitario o al menos estudiado en alguna materia, luego seguro que te has enfermado alguna vez y esos servicios o logros revolucionarios te han salido gratis) pero no, porque estoy de acuerdo contigo. Y no solo pasa con los trabajadores del sector mixto, a los trabajadores que están cumpliendo misión en el extranjero también les pasa al punto de que con lo mala que está la cosa en Venezuela van a tenerle que pagar el salario completo al médico que de loco o con una situación económica muy mala quiera irse para allá, yo creo que como parte empleadora el estado revolucionario cubano debe cobrar un impuesto a la empresa extranjera que solicite el servicio por emplear mano de obra cubana , no cobrarle al cubano por trabajar en la empresa extranjera privándolo de un salario que el estado va a ser incapaz de brindar jamás, defendiendo un ficticio baluarte de igualitarismo muy conveniente que en la realidad nunca debió de haber existido o por medio de este hábito de poco pagar, limitar una futura clase media que más tarde o más temprano va a llegar y ahí si van a tener ponerse las botas porque don dinero no entiende de salud ni escuelas gratis y si de economía e intereses que para nada van a coincidir con los del estado. Gracias.

  • profesor 2 dijo:

    felicidades al periodista porque esta profundizando en el asunto. En algo bajaron lo que pasa es que si una libra de tomate baja de 20 pesos a 19 nadie se da cuenta.Habria que ver las cifras de ventas en numeros absolutos, porque a veces esta inflada.

  • rdamian dijo:

    El autor concluye mencionando dos elementos que podrían revertir la tendencia. Pienso que se le olvidó listar al más importante de todos: Los REVENDEDORES.
    Con los precios q le ponen dichos “estafadores legales” no creo q la población perciba mejora alguna… menos si se trata de una reduccion del precio del 5% .

  • pancracio dijo:

    Voy al agro de Tercera y C en el vedado, compro un pomo plástico, (pepino cubano) de mermelada de mango de primera calidad en 30,00 CUP, hace unos meses valía 25,00 CUP “cosas del Orinoco”, SACAS CUATRO CUENTAS Y TE DAS CUENTA QUE CADA VASO DE “REFRESCO”, SEGÚN LA FORMULA QUE TE SUGIERE LA DEPENDIENTE DE BUENA FE,QUE ES DOS DE AGUA Y UNO DE MERMELADA (y azúcar al gusto) TE DA QUE EL VASO DE 6 ONZAS, DE LOS QUE UN LITRO TIENE 5,5 TE CUESTA 3,60 CUP.
    DATOS PARA LA TAREA:
    55 GALONES AMERICANOS = 207,9 LITROS (un tanque metálico) X 20,00CUP = 4158,00 CUP MAS O MENOS
    UN LITRO = 20,00 CUP (1 pepino tiene 1,5 litros de capacidad y vale 30,00 CUP por los hombros, en cada pepino dejan de darte una porción igual a 3 vasos de 6 onzas de tu refresco ya preparado en casa, teniendo en cuenta la fórmula mágica de tres por uno y azúcar al gusto.
    Desde la industria que es del pueblo y para el pueblo en un barrio donde el índice de vejes es muy alto ya estos revendedores que ponen el precio quien sabe a partir de que referencia son el monopolio de la solución de muchos problemas y todos contemplamos y o lo tomas o lo dejas. ¡Que bonito!

  • Adrián dijo:

    “La solidaridad sigue siendo intrínseca a nuestros labriegos”. No sería mejor decir que no se pone en el mercado todo el excedente para mantener los precios altos?. Una vez más el eufemismo que poco ayuda. En fin, gracias por la noticia. Solo la mecanización a precios razonables del agro conseguirá la baja de los precios. Si no dan abasto las finquitas con tractores y cosechadoras de bajo coso y fertilizantes, a promover la agricutura mecanizada intensiva en mayores extensiones, ya se ha hecho cuando cuando el CAME, claro en presencia de mercados que hagan rentable la inversión.

    • picholo dijo:

      Adrián, todo queda claro, la solidaridad es entre los labriegos(campesinos), ellos no bajan el precio aunque puedan hacerlo pues la filosofía es ganar mas cada día.
      Lo que pasa es que no son solidarios con los clientes, a los que les quieren sacar el kilo.
      Es verdad que los intermediarios ponen lo suyo, pero está demostrado que los productores están en la misma cuerda. Solo la libre competencia puede regular los precios y aquí no la hay, pues la cadena productiva todavía tiene muchas limitaciones para que llegue a ser una libre competencia por producir mas y comercializar mas.
      Lo que tenemos suena mas a monopolio que a mercado libre, ya que los actores en esta puesta en escena son unos pocos(los que pueden) y tienen el sartén cogido por el mango.

  • cecilia dijo:

    Si no se vio en la perspectiva doméstica como bien sabemos, de qué vale tanta palabra? El resumen es que como se vendió papa, el precio global bajó. Y?? Es eso un logro???

    • JUlio Avila dijo:

      A mi modo de ver los precios bajan porque se vendio una mayor cantidad de papas que el año pasado y como ese producto tiene un precio topado de 2cup la libra -en la Habana porque en oriente no se vende- cuando se incluye junto a los demas productos del agro el efecto visible del total de toneladas vendidas con relacion a los precios es de disminucion, el resto de los productos no bajan de precio… al contrario: SUBEN

  • Juan dijo:

    El papel aguanta lo que le pongan.

  • MALANGON dijo:

    Es verdad que bajaron los precios ,lo que uno no se da cuenta a 7 pesos la lb de malanga y a 45 la lb de carne de cerdo , y el frijol a 15 la lb que bien, y la papa …..no esta ya entre nosotros, por a hora como casi siempre ,dentro de unos meses la temdremos y volveran a bajar las estaditicas ( 2 meses que dura). Que bien .

  • carlos dijo:

    Hoy domingo fui a la tarima de H y 25 en el Vedado y cual sorpresa, la carne de cerdo limpia que estaba a 45 la libra hoy la compre a 50 .

    • R... dijo:

      Ñooooosssss 50 pesos una libra de carne de cerdo que lo que hace es daño. En ningún país del mundo una libra de carne vale tanto dinero. Y no es que cueste tanto, porque si vas a ver son 2 CUC ahhhh pero ahi está el kid de la cosa. Te pagan en una moneda y todo lo que te venden es multiplicado por 25.

Se han publicado 84 comentarios



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