Imprimir
Inicio » Noticias, Política  »

Tres atentados aumentan tensión en Libia

| +
Militares libios marchan durante la ceremonia de graduación en una base de Trípoli. Foto: AFP

Militares libios marchan durante la ceremonia de graduación en una base de Trípoli. Foto: AFP

La crispación en Libia ha subido este miércoles un peldaño tras producirse tres atentados en los bastiones político y militar de la Casa de Representantes, uno de los parlamentos que se disputan el poder en el país.

Al menos tres soldados han muerto en la explosión de un coche-bomba en el aeródromo militar de Labrak, a 30 kilómetros de Bayda, y otras 21 han resultado heridas en dos ataques en Tobruk, cerca del lugar donde se reúnen los diputados, según han confirmado fuentes militares y médicas a medios locales. Como respuesta, aviones libios han bombardeado posiciones atribuidas a milicianos del Estado Islámico (IS, en sus siglas en inglés) en Derna.

Los ataques se han producido de forma casi simultánea, en torno a las 10.00 horas (5:00 am en Cuba). El primero de ellos ha tenido lugar en una calle cercana al Instituto de Petróleo en la localidad oriental de Tobruk, según ha comentado un portavoz militar al diario Libya Herald. Las imágenes difundidas por las redes sociales mostraban densas columnas de humo elevándose sobre el ‘skyline’ de la ciudad, visibles a varios kilómetros de distancia.

Menos de una hora después, un nuevo estallido ha vuelto a sacudir la zona, donde se encuentra también el cuartel general de los servicios de inteligencia. “La explosión ha tenido lugar cerca de donde se reúne el Parlamento”, ha confirmado un testigo a la agencia Reuters. La investigación apunta a que la carga ha sido activada por dispositivos electrónicos, aunque no se descarta que se tratase de suicidas. Las comunicaciones en la ciudad se han cortado poco después ante el temor a más ataques.

No es el primer ataque que se produce contra la Casa de Representantes y otros organismos vinculados a la asamblea formada tras las elecciones del 25 de junio. El pasado domingo, la explosión de dos coches-bomba en las inmediaciones obligó a suspender la reunión entre el enviado especial de la ONU, el español Bernardino León, y Abdulá Tini, primer ministro libio investido por el parlamento de Tobruk y único reconocido hasta ahora por la comunidad internacional.

Libia, donde dos gobiernos, dos parlamentos y dos ejércitos se disputan el poder, ha profundizado su crisis institucional tras el fallo del Tribunal Supremo que declara inconstitucionales el Parlamento de Tobruk y el Gobierno de Tini. Ambos están apoyados sobre el terreno por las tropas leales al general rebelde Jalifa Haftar, que inició en mayo una campaña militar contra Ansar al Sharia (calificado de grupo terrorista por EEUU y el Ejecutivo de Tini) y otras milicias más o menos islamistas en Bengasi.

La explosión del tercer coche-bomba a las puertas de la base aérea de Labrak, cerca de la ciudad costera de Bayda, sede del Gobierno de Tini, ha alertado a las tropas de Haftar. La muerte de al menos tres soldados ha provocado un bombardeo de castigo en Derna, donde se ha impuesto el Estado Islámico y que se ha convertido en la primera ciudad libia en jurar lealtad a Abubaker el Bagdadi.

El hallazgo, esta misma semana, de los cuerpos decapitados de tres jóvenes activistas en Derna ha desatado la alarma sobre un posible incremento de la violencia yihadista. El martes también se hizo público un vídeo en el que los extremistas degollaban en directo a un soldado. La continuidad de la ofensiva de Haftar en Bengasi ha provocado, según Omar al Hasi, el primer ministro opositor y líder del “Gobierno de Salvación” en Trípoli, acusado de apoyar a los terroristas, una radicalización y reagrupación de las brigadas islamistas que lucharon junto a la OTAN contra el gobierno de Gadafi.

Al menos 150 personas han muerto solo en noviembre en bombardeos y combates callejeros en Bengasi.

(Con información de El Mundo, España)

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también