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“Avenida Brasil” marca récord en ventas internacionales

En este artículo: Brasil, telenovela, Venta
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La historia gira alrededor de un ex futbolista que enriqueció en su carrera, pero vuelve a vivir en el barrio en que nació, donde sus allegados tienen que cerrar cuentas pendientes.

La historia gira alrededor de un ex futbolista que enriqueció en su carrera, pero vuelve a vivir en el barrio en que nació, donde sus allegados tienen que cerrar cuentas pendientes.

La exitosa telenovela “Avenida Brasil”, producida por el gigante brasileño Globo, ha establecido un récord de comercialización internacional y ha vendido sus derechos de emisión a cadenas de 125 países, informó hoy la empresa.

El culebrón escrito por João Emanuel Carneiro ha sido doblado a 19 idiomas y es el más exitoso de Brasil, superando el récord de “Da Cor do Pecado”, que fue exhibido en un centenar de países, según informaron portavoces de Globo a EFE.

A diferencia de la gran mayoría de las telenovelas brasileñas, “Avenida Brasil” centró su historia en personajes de clase media y baja, lo que granjeó enormes cifras de audiencia en su país de origen, en donde fue emitida en 2012.

En Brasil, la media de audiencia fue del 69 % del “share” y en su último capítulo batió la marca del 84 % del “share”, con más de 50 millones de telespectadores, según datos del instituto demoscópico Ibope.

Globo se ha sorprendido por haber conseguido vender la serie en países como Colombia y México, que son tradicionales productores y fuertes exportadores de telenovelas y donde es raro que producciones dobladas tengan un espacio en horario de máxima audiencia.

RCN de Colombia emite la producción desde el pasado enero con buena acogida entre los telespectadores, lo que generó cierta polémica entre actores locales, y la TV Azteca mexicana la estrenará el próximo 17 de febrero en horario estelar, según Globo.

Actualmente “Avenida Brasil” está siendo emitida, entre otros lugares, en Argentina (Telefe), Estados Unidos (Telemundo) y Uruguay (Teledoce) y el próximo día 20 también será estrenada en Francia (France Ô).

En Argentina, donde fue estrenada el pasado 16 de diciembre, ha llegado a alcanzar el 60 % del “share” y algunos de sus actores han ganado tanta fama que ya copan reportajes en periódicos como Clarín y La Nación.

La trama, donde sobresale la malvada Carminha, interpretada por Adriana Esteves, también fue emitida con notable éxito en Venezuela (Venevizion Plus), Chile (Chanal 13), Portugal (SIC) y Grecia (Alpha TV).

La telenovela fue un fenómeno en Chile, por lo que el Canal 13 decidió cambiar el horario de emisión del último capítulo, que normalmente ocupaba las tardes y fue exhibido de forma especial en horario estelar, por la noche, el pasado 31 de enero.

En Portugal, país donde debido al idioma es normal que triunfen las telenovelas brasileñas, “Avenida Brasil” fue emitida por el canal SIC y, en su último capítulo, tuvo una audiencia inédita de 1,5 millones de personas, según datos de la empresa GFK.

(Con información de Brasil247.com)

Se han publicado 35 comentarios



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  • Asiel Riverón dijo:

    La Telenovela esta muy buena, y nos hace pasar excelentes momentos, martes, jueves y sábados, aunque ya en toda Cuba el Canal USB esta sacando los capitulos por adelantado…

  • elguille dijo:

    Los cines 3d se cerraron porque proyectaban banalidades y programacion chatarra que no elevaba la espiritualidad de nuestro pueblo segun sus detractores y esta novela que es una “Obra de Arte”

  • Erik Fundora Salina Clubista #434 dijo:

    Mi esposa es fanática # 1 de esa novela y de todas las Brasileras, dice que tiene un contenido interesante, yo no tengo tiempo y tampoco me gustan las novelas prefiero una buena charla entre amigos aunque se me hace difícil pues para eso debo viajar siempre a Cuba, para mi novelas buenas que debe repetir son Cumbres Borrascosas, Por quien Doblan las Campanas y Los diez Negritos, Rosas a créditos muy buena telenovela Cubana, Sol de Batey, El hombre que vino con la Lluvia y otras mas que la televisión Cubana debiese repetir, películas El Brigadista, Los pájaros tirándole a la escopeta, Una novia para David, El Hombre de Maisimicú, Guardafronteras y otras mas

  • Raúl dijo:

    ya en la calle está el final , tremenda novela

  • ultramadridista dijo:

    bueno, hablando de telenovelas, una pregunta que hice anteriormente y que me gustaria saber….
    segun trabajadores del Canal Habana , el ICRT les prohibio poner telenovelas en las noches…..mi pregunta es ¿Por qué?

  • alain dijo:

    lo mejor de la novela es zuelen.

  • Atenea dijo:

    Tiene calidad,sin duda, tantas personas no pueden estar equivocadas.No he querido ver el final porque total ,me quedo sin tener interés en verla los días que la ponen. Ahora, sí voy a buscar otras de éxito que no han puesto acá como Bellísima y El Color del Pecado,esta última aquí la mencionan. Eso para los días de la otra novela que ni he empezado a verla. Ninguna novela cubana me atrapa, todo es previsible,los personajes se sabe desde el principio su destino ,en fin ,creo que no hacen ya buenos guiones.
    Bello Jorgito…………mi preferido de esta novela.

  • @lin@ dijo:

    La novela atrapa, sus actores transmiten autenticas actuaciones a tal extremo que percibo sienten sus caricias, sus maldades en fin parecen no actuar sino sencilla y llanamente ser reales; humanamente reales!, lindos todos por su profesionalidad, por transmitir autenticidad en su actuar!. Gracias por distraer, por ser divertida y por momentos angustiante!, evidentemente son dignos del éxito!

  • Francisco Rivero dijo:

    Sobre el “gigante” de comunicacion O Globo comentaria que sus mentores en la direccion estan bien preocupado por la tendencia a la baja en la audiencia nacional hecho que repercute en las recetas financieras que obtienen de los espacios de publicidad incertado en su programacion. Sobre todo en los cuatro horarios diarios de lunes a sabado,( includido dias feriados ) de telenovelas y de uno mas de reposicion pasadas telenovelas a primera hora de la tarde, a ello hay que añadir en ese renglon de nucleos ” dramaticos ” las llamadas mini-serie que son una suerte de ” balon de ensayo ” de lo ya visto en las produciones comerciales de segunda y tercera clase hecha de los EE.UU.

    Que esta aconteciendo con la teleaudiencia aun no ” cautiva ” de estas tele novelas en Brasil. Hay que preguntase del porque.

    Una de las repuesta la podemos observar en la construccion del guion de Avenida Brasil. A proposito me gustaria citar al final de mi comentario una reseña de interes que lei en la version electronica del periodico Juventud Rebelde de Cuba el 21 de diciembre del 2013 y firmado por el Sr.Joel del Rio.

    No es secreto para nadie la reconocida profesionalida de los actores, tecnicos y operarios que dan lo mejor de si en su contrato de trabajo en estos nucleos de produccion dramatica para esta gran empresa de comunicacion.

    A pesar de lo anteriormente dicho la empresa O Globo disfruta de una concepcion de trasmision bien privilegiada en el panorama de Brasil, solo que el contenido de su proposiciones no corresponde tanto a las expectativas de la poblacion que buscan otras opciones. A pesar de no ser muy significativo en numero hoy en dia la tendencia es de un progresivo aumento de personas.

    Un saludo cordial

    Cito :

    La avenida de la venganza fatigosa

    La Televisión cubana, y otros medios de comunicación, se hicieron eco de la publicidad que rodea a la telenovela Avenida Brasil que se cuenta entre las más populares del monopolio audiovisual brasileño. Mas, ninguna novela puede enhebrar «cientonosécuantos» capítulos, con un mínimo de coherencia, empleando solo como argucia el ánimo vengador de su protagonista

    En la tentativa por lograr personajes positivos y negativos cada vez más espectaculares y atrayentes, o de enredar a tales protagonistas en una trama asombrosa e insidiosa, la telenovela brasileña pudiera llegar a sacrificar por completo la base moral que sostuvo 200 años de melodrama operístico, literario, teatral, cinematográfico y radiofónico. A juzgar por Avenida Brasil pudiéramos estar en presencia de un nuevo tipo de telenovela que renuncie flagrantemente a la educación ética y sentimental del público en tanto se embellece, se tolera y se aceptan el rencor, la deslealtad, la vileza y el delito, mientras se presenta cierto estereotipo del suburbano carioca, devorador de arroz con frijoles, tomador de cerveza, aficionado al chisme y la irreverencia, ruidosos, parlanchín y mal educado.

    Sobre la premisa argumental de «hasta dónde se puede llegar para aplicar la justicia por tus propios medios», ocurría en los primeros capítulos una historia de humillación por parte de una madrastra mala, a lo Cenicienta, y luego aparecía el ingrediente de la venganza, que emparenta la trama con la de Hamlet, El conde de Montecristo y con centenares de thrillers norteamericanos. Porque la telenovela que está llegando a nosotros tres veces por semana gastó sus mejores municiones al principio, en los primeros 15 o 20 capítulos, cuando la trama se movía entre el pasado y el presente, y parecía que los personajes seguirían alguna lógica, al menos, la del melodrama, con aquella niña sufriente y maltratada que regresaba para hacer justicia. Pero después, el guion se ocupó en acabarnos con la paciencia, y menospreciar la inteligencia del auditorio.

    Con una correcta dirección de Ricardo Waddington, que destaca a veces por su visualidad sofisticada, con matices cinematográficos y hasta documentales, sobre la base de un guion demasiado estirado y previsible de João Emanuel Carneiro (creador también de La favorita), Avenida Brasil abusa sin control, en su estructura dramática y planteamiento de los conflictos, de situaciones casuales, excesiva discreción de personajes que solo guardan el secreto mientras le conviene al guionista, gente que escucha todo el tiempo detrás de las puertas, personajes que gritan sus secretos más oscuros, chantajes facilísimos y fidelidades inauditas. Y todas estas circunstancias solo cumplen el propósito de alargar de manera inmisericorde el tema «serio» de la identidad encubierta de Rita-Nina, o el triunvirato de adulterios que sostiene Carlitos (Alexandre Borges).

    La villana absoluta está beneficiada por los desbordes de sobreactuación suministrados en cada capítulo por Adriana Esteves, quien ha sabido moldear una de las mejores malvadas de la telenovela brasileña, junto con Gloria Pires en Vale Todo (1988), Renata Sorrah en Señora del destino (2004) y Patricia Pillar en La favorita (2008). Pero hablando del personaje, ya no de la actriz, es preciso decir que creerse las patrañas y fingimientos constantes de este monstruo requiere, en primer lugar, de un público postrado intelectualmente, incapaz de aplicarle a la trama la lógica más elemental. Y en segundo lugar, las barbaridades de la rubia peligrosa ocurren solo gracias a la imbecilidad innata y la ignorancia de los buenazos que la rodean.

    La venganza de Nina, ejecutada dentro de la propia casa de su peor enemiga, contiene demasiadas situaciones que violan incluso la tradicional ilógica telenovelera. Y no es que se trate de una antiheroína, sino que más bien fueron incapaces de perfilarle matices de nobleza trágica a su venganza. Ella cumple a cabalidad su papel de mentirosa, adulona y cómplice, renuncia a su realización personal, perjudica a sus amigos y seres queridos en una venganza tan ruin como necia, mientras se reitera hasta el ridículo aquellas náuseas en el inodoro, y sus lavados de manos para tratar de purgar una decadencia que evidentemente está disfrutando. A todo ello se agrega que Nina está mal defendida, con un repertorio de tres muecas para expresar tristeza, y dos mohines para la alegría, por Débora Falabella, cuya extraordinaria fama apenas puede cubrir su tendencia a interpretar cualquier papel desde lo monocorde e inexpresivo.

    Mis lectores alegarán que siempre quedarán los últimos capítulos como oportunidad para la redención, el arrepentimiento y hasta la reconciliación entre estas dos mujeres tenaces que perdieron todo sentido del límite, pero de nada valdrá tal instante de satisfacción y catarsis, si ya nos machacaron con decenas de capítulos donde la heroína perdió toda su integridad, y sin beneficios de ninguna índole, porque Rita desciende y se desmoraliza, sin que Nina gane ni un ápice de complejidad, o de capacidad para convencer al espectador de sus buenas razones. Y ese es el problema que perjudica toda la trama, ningún personaje parece estar en trance de mejoramiento, o crecimiento moral, mediante el sufrimiento. Los móviles dejaron de ser el amor imposible y la pasión no correspondida. Aquí las fuerzas motoras de la acción se localizan en el cuadrado equilátero: miedo, dinero, venganza y lujuria.

    El ánimo mendaz que anima a casi todos los personajes de Avenida Brasil (le recomiendo el simple ejercicio de analizar las relaciones entre los principales personajes y salta a la vista que casi todos mienten, engatusan y manipulan a sus parejas y familia) se extiende a los elementos de puesta en escena. Algunos cronistas despistados asumieron el «realismo» con que se presenta la marginalidad, sin parar mientes en que el pintoresco y casi pulcro Tiradero fue construido escenográficamente en un amplísimo y bien equipado foro de la televisora O Globo. Y no es que estuvieran obligados a filmar en alguna de las numerosas favelas cariocas, pero la sofisticación aplicada a la miseria demuestra que en este tópico, como en todo lo demás, Avenida Brasil falsifica la imagen de la miseria, y la presenta de manera agradable, e incluso glamorosa con esas lindas paredes hechas de latas y botellas recicladas.

    Por supuesto que el guion tampoco es tan incorrecto políticamente como para dividir buenos y malos en dependencia del sexo o del estatus económico. Pero semejantes libertades se tomó Dickens para describir a sus delincuentes en Oliver Twist hace como 150 años. Y así, Lucinda y Nilo, o Tifón y Carmiña, simbolizan respectivamente a Eros y Tánatos, la eterna pulsión de la vida y el amor en lidia perenne con el odio, la muerte y la desintegración. Pero la tirantez entre estos personajes muchas veces se difumina en tanto «los buenos» son ambiguos, despistados, ciegos, impotentes por completo para cambiar algo o carecen de fuerza para contender con la maldad. De modo que la intensidad del conflicto se mengua a favor, otra vez, de los infames, y el triunfo de los malos, o su capacidad para corromper provoca cierta sensación de incomodidad y desconcierto en un género donde la transmisión de valores y de conocimiento suele marchar a la par con la inclinación al entretenimiento.

    La Televisión cubana, y otros medios de comunicación, se hicieron eco de la implacable publicidad que rodea a una telenovela que ya se cuenta entre las más populares y vendidas de cuantas ha producido el monopolio audiovisual brasileño. Debemos confesar que cualquiera se impresiona con aquella propaganda sobre «la telenovela que paralizó un país», el tremendo impacto en las redes sociales, o aquellas sentencias de ciertos críticos respecto a la burla a que son sometidos el mal gusto y la incultura de la clase media alta (nuevos ricos de la zona norte), y la sátira en sordina del machismo carioca. Si bien la chanza aplica en cuanto al ídolo futbolístico cornudo, al anciano con mujer joven, a los varones que solicitan de sus mujeres relaciones serias y estables, y a ciertos galanes lujuriosos y descerebrados, todo ello empalidece ante la sacralización del machista incontinente que es Carlitos, y de la mujerona promiscua e interesada que es Suelen, en tanto sus experiencias se presentan como posibles, justificables y hasta graciosas. Conste que los apuros de la prostituta barriotera y el prostituto de clase alta aparecen bajo el prisma empático de la comedia. Y aunque nadie se ría a estas alturas con los apuros ocasionados por la lujuria, es posible que los trucos del fauno embustero y la deslumbrante meretriz sean admirados por algunos cubanos y cubanas.

    Respecto a la sobrestimada crítica social presente en Avenida Brasil, solo puedo decir que la serie se atreve a mofarse de un proceso de ascenso social que sus predecesoras idealizaban. Aquí los pobres también se vuelven ricos, y ascienden en la escala, pero los que eran malos, siguen siendo malos, incluso empeoran con el espantoso barniz dorado que le aplican a sus máculas. Es cierto que los héroes y sus oponentes son todos gente de pueblo, y se abandonan las tradicionales playas de Copacabana o Ipanema para mostrar la vida en los barrios humildes o periféricos (la avenida Brasil del título es una vía que comunica el mar con los barrios del norte, y une todo tipo de vecindades). Pero todo ello no me basta para explicarme el éxito, porque el suburbio se presenta en los mismos términos de grosería y pintoresquismo en que lo presentaban otras telenovelas.

    Aunque siga sin comprender las razones de la locura que llevó a 38 millones de brasileños a devenir fanáticos de Avenida Brasil, me parece lógico que el final registrara un récord de 49 puntos de audiencia, porque después de tantas horas perdidas en la dinámica de Nina —que primero le da un masaje a su detestable patrona y luego estriega sus manos con jabón (como si no fuera más fácil y económico abstenerse de tocarla)— ya el espectador necesita presenciar la justicia cumplida, la venganza ejecutada, y que ruede por los suelos la oxigenada cabellera de Carmiña, para que pague por todo el mal que le hizo a la pobrecita huérfana, devenida aquí oscura Erinia cuyo errático comportamiento incluye, quizá, a lo mejor, tal vez, el perdón y el olvido por tanta ignominia.

    Allá los que se crean que el ánimo vengador de Nina es algo más que una grotesca argucia para enhebrar «cientonosécuantos» capítulos, y en cada uno de ellos presentar una revelación supuestamente trascendental para la trama. Ninguna serie puede sostener durante tanto tiempo, con un mínimo de coherencia, semejante crescendo de emociones. Avenida Brasil tampoco lo logró, y asumo la polémica que tal vez genere esta opinión.

    http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2013-12-21/la-avenida-de-la-venganza-fatigosa/?page=1&#comment

  • enrique dijo:

    AN TRASMITIDOS OTRAS MEJORES

  • Ramón C. dijo:

    El analista José Luis Bedón, del área de Investigaciones del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), realizó este acercamento al “fenómeno” televisual que resultó y está resultando la telenovela de marras. Recomiendo ver una versión de su ensayo Telenovela Avenida Brasil, un modelo de negocios que construye imaginarios, en el siguiente enlace: http://www.fanalcubano.blogspot.com/2013/10/telenovela-avenida-brasil-un-modelo-de.html

  • Thais dijo:

    La novela esta super buena pero el final estaba predecible menos la actuación de Karmina que impresiono a todos

  • Aroldo Rojo dijo:

    Yo no veo novelas, creo que son enajenantes y estúpidas, pero a todo el mundo que he oído opinar de ésta han dicho que no sirve, que no saben como ha podido tener tanta fama etc, por mí se puede acabar ahora mismo y no dar ninguna más en la historia….cuando yo sea alcalde de esta villa voy a prohibir por decreto las telenovelas jajajaja.

  • LA SIBILA dijo:

    Esta telenovela realmente no es de mis favoritas, cierto es que no se desarrolla entre la clase alta, pero es que todas de una manera u otra tocan los tres tipos de clases: millonarios, medios y favelas, eso sí, mucha gritería, desorden, cosas predecibles, actitudes tonta e inexplicables.
    Si nos percatamos hace mucho tiempo ya que las telenovelas brasileñas y otras que se hacen a la par no llevan una sola, sino varias tramas porque jugársela toda a un solo conflicto no es sabio ya, a estas alturas donde el cuento de “Cenicienta” es poco o nada creíble.
    Yo había visto a través de cómo dice un forista el canal USB la telenovela también brasileña “CAMINO A LAS INDIAS” o “INDIA, UNA HISTORIA DE AMOR” me la había recomendado una intelectual brasileña que me decía para ella era una de las mejores novelas realizadas en ese país, y no me defraudó ,es magnífica, es casi una clase de cultura India donde los realizadores brasileños se dedicaron a hurgar en la religiosidad y el sistema de clases o castas en La India, un país con unos contrastes exagerados porque lo mismo pone un satélite en el espacio que no fabrica tasas sanitarias y sus ciudadanos de menor categoría dan de estomago donde mejor les place.

    La telenovela en cuestión echa por tierra ese “PARAÍSO TERRENAL” que nos quiere vender BOLLIBU la empresa productora de “películas” (si a esos bodrios se les puede llamar así) que produce y supera por mucho a cualquier productora mundial, con 300 películas por año en La India, esas sí son predecibles, la gente no tiene problemas en estas películas y todo el mundo resuelve sus problemas bailando y cantando. Los actores y las actrices de una belleza pasmosa y nada más.
    Nada amigos foristas ,ojalá a quien tiene que ver con el tema se le ocurra la buena idea de comprar la mencionada telenovela INDIA….. Y verán que no se arrepentirán.

    • Thobela dijo:

      Sibila, que peliculas indias has visto? Porque el bollywood que describes es solo una parte de esa cinematografia, que como todas tiene sus altos y sus bajos… Te recomiendo Quien quiere ser millonario- que fue vista en todo el mundo-, te recomiendo Fashion, Om Shanti Om, Chak De India, Mi nombre es Khan- esta,filmada a partir de una experiencia real de discriminacion que sufrio un famoso actor indio en el aeropuerto John F. Kennedy- que son peliculas hechas, si, para las masas pero con una buena dosis de realismo y de enseñanza… Por demas, considero que Avenida Brasil esta muy sobre valorada sobre todo por lo estupido y banal del guion. Desperdiciados buenos actores, una excelente direccion artisitica y de escenografia.

      • LA SIBILA dijo:

        Thobela, me refería aquí a las películas indias mediocres que son la gran mayoría, pues están hechas para un público muy pobre, pero también he visto esas que mencionas y otras que realmente tienen valores estéticos aceptables, me gustó mucho también la Historia de Pi y Viuda.
        Cuando me refería a la telenovela India, se trata también que viendo esta, pude comprender mucha cosas de las que pasan en estas películas, un ejemplo de esto es el caso de las CASTAS que Gandhi combatió con mucha firmeza, pues consideraba que era una mala interpretación de la Religión Hindú, donde existe una predestinación a ser rico o pobre de por vida.
        Y en este caso están los Dhalis o también llamados “intocables” y que componen el 60 % de la población de ese país.
        Siempre pensé que lo de “intocables” venía por grandeza y es lo contrario, se consideran así, porque hasta pisar la sombra de uno de estos Dhalis te puede traer como consecuencia que te vuelvas impuro y es entonces que se te complica la vida.
        A pesar de las luchas de Gandhi por erradicar esta injusticia, aun hoy persiste.

        ALGO INTERESANTE.

        La película “¿Quien quiere ser millonario?” a pesar del Oscar ganado y todo, fue también criticada en la India, por algunas cosas entre estas se encuentra la escena final en el andén con el consabido baile masivo que no tiene que ver con nada en la trama de la misma.
        Los tres niños que en un comienzo interpretan a los jóvenes ,viven en ese mismo lugar donde se llevó a cabo la filmación ,pertenecen a la casta de los Dhalis, y cuentan desgraciadamente con la consabida presencia de las letrinas publicas cuyas escenas de la caída del niño son autenticas.
        Aun los padres de estos niños (ya jóvenes hoy) sostienen un pleito con la productora del filme que no les ha pagado un centavo por la participación en la cinta.

  • Ismael Aguiar dijo:

    Con el mayor respeto la novela esa esta como para darse un tiro, no sé cómo tantas personas se pueden enganchar con algo con una trama tan pero tan estúpida, verdaderamente es penoso ver que tantas miradas apunten en esa dirección…

  • M@rilys dijo:

    Ya la vi completa por el canal USB de Cuba, la actuación de Carmina, Nilo, Leleco y Suelen (entre otros)son magníficas pero la trama está pésima, esa venganza tan estúpida y tan larga y al final por gusto y para nada… no me pareció tan buena la novela como tal, hay otras mejores.

  • Sonia dijo:

    no sé realmente cuál es el alboroto con esa novela, no me parece nada del otro mundo, hay novelas brasileñas mucho mejores que esa, y no soporto al personaje de Nina, extremadamente egoísta, hace sufrir a todos a su alrededor a su capricho y la pintan como la buena y sufrida, de hecho, las escenas que menos soporto son las de Nina y Carmina

  • Jose dijo:

    lo mejor de la novela es la “actuacion” de Tesalia

  • simon dijo:

    El Canal USB en Cuba ya dió el capítulo final gracias a nosotros los vendedores de discos que le prestamos este servicio de ser los primeros en Latinoamerica.Por cierto yo tengo la novela La India

  • Militin@ dijo:

    Allá lo@s que se dejan enganchar conlas novelas ,cada cual con sus gustos ,personalmente no me engancho con ninguna novela,prefiero ver otra cosa , como peliculas de aventuras o de la vida real, pero cada cual es feliz con lo que le gusta y eso hay que respetarlo es la individualidad, donde radica la diferencia.

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