Hijos de dueña de "El Clarín" bajo sospecha de secuestro: El primer cotejo de ADN dio negativo

Los hijos de la dueña de El Clarín
El entrecruzamiento de los perfiles de ADN de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, se inició esta mañana en el BNDG del Hospital Durand.
En el trámite estuvieron presentes la jueza Arroyo Salgado, la fiscal Rita Molina, los peritos de todas las partes y se presentaron planteos relativos a la seguridad de las pruebas y la conservación de las muestras que deben ser respondidos antes de proseguir con los cotejos, por lo cual se prevé que mañana o a más tardar el miércoles continuarán los estudios.
En una tercera etapa, la magistrada dispuso que se coteje el perfil genético de Marcela y Felipe con la totalidad de las muestras almacenadas y que también queden allí para futuros cruces con nuevas familias que dejen su perfil de ADN en busca de recién nacidos.
Las dos familias querellantes se presentaron en la causa luego de la denuncia de Abuelas de Plaza de Mayo con la sospecha de que Marcela, en el caso Lanoscou-Miranda, podría ser Matilde, la beba robada de la casa de sus padres en la localidad bonaerense de Acassusso durante un ataque en el que fueron asesinados ambos, Roberto Lanuscou y Barbara Miranda y sus otros dos hijos Robertito y Barbarita, de 4 y 6 años el 3 de setiembre de 1976.
En el caso de los Gualdero-García, buscan a su nieto perdido, un varón nacido luego de que su mamá, María del Carmen Gualdero, fue secuestrada en la calle el 8 de junio de 1976 a punto de dar a luz mientras que su padre, Ernesto García, había sido asesinado en 1975.
Pero además de estas dos familias, en la causa judicial que se tramita en San Isidro, hay una veintena de anotados como posibles parientes de sangre de Marcela o Felipe. Entre ellos están la de Chicha Mariani, la fundadora de Abuelas que busca a su nieta Anahí; los Manrique; los Jeger González; los Araldi Oesterheld y los Repetur-Carriquiriborde.
Los hijos adoptivos de la directora de Clarín siempre limitaron el cojeto con los querellantes pero recién ahora, después de una década de causa judicial, aceptaron entregar muestras voluntarias de sangre y saliva para el cotejo generalizado con el Banco Nacional de Datos Geneticos.
(Con información de Página 12, Argentina)
- Nicolás Maduro rinde homenaje al papa Francisco desde la cárcel
- Raúl felicita al Ejército Oriental en su aniversario 65
- “Pena de muerte sin juicio previo”: EE.UU. mata a 180 personas en el Caribe y el Pacífico
- Trump prolonga tregua con Irán pero mantiene el bloqueo naval
- Definidos los siete refuerzos de cada equipo para la IV Liga Élite del Béisbol Cubano
- ir aNoticias »
- Nicolás Maduro rinde homenaje al papa Francisco desde la cárcel
- “Pena de muerte sin juicio previo”: EE.UU. mata a 180 personas en el Caribe y el Pacífico
- Trump prolonga tregua con Irán pero mantiene el bloqueo naval
- Entre Jerusalén y el FMI: Argentina como enclave en la guerra del eje Estados Unidos–Israel
- China reitera su llamado a EE.UU. a poner fin al bloqueo contra Cuba y respalda la soberanía de la isla
- ir aPolítica »

CLARÍN MANIPULA AL PÚBLICO CON SUS TÍTULOS
Y FICCIONES ENCUBIERTAS
Nadie debe impresionarse por este primer resultado. Era algo viable. No hay que olvidar que se calculan en varios centenares los niños desaparecidos y apropiados en aquella época siniestra. Alrededor de cien, apenas, fueron identificados hasta ahora y recuperaron su identidad.
Nótese la escala de la maniobra que hoy -apenas conocido este primer examen-, “Clarín” dice en un acápite a la noticia:
“Se confirmó que Marcela y Felipe no tienen vínculo biológico con las familias que los reclamaban desde hace años como supuestos hijos de desaparecidos. En 2003 los hermanos ya habían dado muestras para la prueba que recién se hizo ayer.”
Un texto hábilmente compuesto dirigido al lector desprevenido (la amplia mayoría); una clase abrumadora de público que sólo lee fracciones de las notas, títulos y párrafos introductorios que resumen la información (acápites), y que, en general, se quedan en ese contenido.
La causa lleva cerca de diez años y si alguien se encargó de demorarla, interrumpirla, manosearla, tergiversarla, han sido precisamente los representantes jurídicos de Ernestina Herrera de Noble, la “madre” adoptiva de los hoy adultos herederos de su fortuna.
Hay que tomar conocimiento de todas las irregularidades comprobadas en la adopción de estas personas para tomar conciencia que algo muy escabroso se esconde por detrás. Por ejemplo, antes de estas pruebas, la jueza interviniente envió a la Policía y expertos al domicilio de los jóvenes para lograr, compulsivamente, material genético que pudiera ser cotejado en el Banco Nacional de Datos Genéticos. ¿Qué hicieron los jóvenes y su entorno?... pues entregar ropa contaminada con ADN de terceros logrando que las pruebas fueran inservibles.
De la misma forma, los abogados de la Noble utilizaron mil recursos para dilatar y entorpecer la identificación de los dos hijos adoptivos durante años. ¿Cuál podría ser la causa por la que hicieron esto si tenían la plena convicción que las adopciones eran legales y que nada tenían que ver con hijos de desaparecidos?
Por otra parte, los expedientes de adopción -por llamarlos de alguna manera-, en los dos casos estaban plagados de incoherencias y mentiras. Circunstancia archi probada hace ya mucho tiempo y que ha sido ampliamente conocida por todo el mundo que se informa debidamente.
La dueña del diario mintió de manera flagrante en su testimonio referido a cómo dio en aquella época con los niños. Una historia con ribetes ridículos propios de un novelón de baja factura. Me refiero a la fábula que esgrimió en la que manifestó haber encontrado a la niña en una caja abandonada en el jardín de su ostentosa morada. Algo parecido y con otra variante cuando explica lo del varón. Los testigos que presentó se desdijeron y la historia hacía agua por los cuatro costados.
En otra oportunidad bastante reciente, los representantes legales de la Noble trataron por todos los medios que el cotejo se realizara tan sólo hasta cierta fecha, que estaba limitada a pocos días de iniciada la dictadura militar y cuando ella afirma haber “encontrado” a las criaturas. De la misma forma, pretendían que el cotejo se limitara a las dos familias querellantes y no con las de todos los desaparecidos cuyos hijos fueron apropiados por los militares.
Hay varias teorías para tratar de aproximar a la verdad. Ninguna fehacientemente evidenciada.
¿Se trató de una adopción encuadrada en una maternidad frustrada por causas biológicas? ¿Madres pobres y que no podían mantener a sus criaturas las abandonaron en el jardín de la magnánima multimillonaria? ¿Compró la Noble, literalmente hablando, los chicos a gente que no los podían amparar, circunstancia muy común en Argentina? ¿Se trataba de criaturas desabrigadas de algún orfanato que fueron cedidas por la Justicia de manera regular? ¿La cuestión de la disputa con la hija natural del Dr. Noble, muerto años atrás, demandaba la necesidad de otros herederos amanecidos como “hijos” de Noble para servir en bandeja la parte del león a Ernestina y compañía?... Hummmmm
Todo es un enigma para los argentinos. Hay gente que sabe la verdad absoluta. Eso que nadie lo dude y no son pocos. En primer lugar, Ernestina. Resulta curioso, entonces, por qué no esclarece el delicado asunto con datos y pruebas concretas, suponiendo que no tenga nada que ocultar en cuanto a todo este asunto. Diez años de intrigas y manipulaciones representan un claro indicio que algo muy tenebroso existe bajo estas adopciones.
Otra cosa más: ¿cuál es la explicación por la que los ahora jóvenes ostentan el apellido “Noble”, cuando el conocido empresario había fallecido en el año 1969 y los chicos son adoptados por Ernestina en 1976? Algo que no encuentra explicación alguna, a no ser una maniobra evidente, una verdadera obra maestra de la ingeniería leguleya, para lograr distribuir la herencia millonaria y aminorar la parte de la hija natural, Guadalupe Georgette, del mencionado Roberto Noble. Hay algo de lo que no cabe duda y es que tanto ella, Ernestina, como su misterioso socio, Héctor Magnetto, han logrado operar la herencia lograda con la aparición de estos dos “hijos” del director de “Clarín”. Lo que se dice un negocio redondo.
Realmente, el tema es apasionante y nadie puede saber en qué terminará. Probablemente, se coteje el ADN de los dos “adoptados” con todos los reconocidos en el Banco Nacional y no se puedan verificar coincidencias. Es que allí no están registrados todos los ADN de los centenares de desaparecidos, sino una cantidad limitada. Es curioso que Ernestina y su círculo áulico hayan demorado diez años en aceptar estos procedimientos. ¿Es que acaso han logrado saber -vaya uno a saber por qué medios- que allí no está lo que se busca?
Aquí opera otra cuestión. “Clarín”, Ernestina, Magneto y compañía, tienen fondos para financiar cualquier maniobra. En tanto, las abuelas y madres de desaparecidos, no. Los militares que podría dilucidar el asunto, por ejemplo Videla y los pocos de alto rango que están vivos, tienen un pacto de silencio evidente. Admitir que repartían criaturas como si fueran caramelos, estamparía en la historia la perversidad de sus acciones. Todos sabemos que lo hicieron, pero ellos jamás lo admitirán.
Hay otra posibilidad latente: Ernestina “compró” en el círculo absolutamente ilegal a estos ahora adultos para asegurarse, como ya dije, la parte más gruesa de la torta. “Arreglaron” a la hija natural de Noble con una porción y ella y sus socios atesoraron lo sustantivo.
Para quienes se interesen en este asunto, les digo que en Internet hay bastante material. Todo debe tomarse con pinzas, pero ayuda a comprender aspectos aleatorios de este misterio.
Ver, por ejemplo, en:
http://www.periodicotribuna.com.ar/5924-clarin-noble-za-obliga-parte-ii-.html
ya les sonaran los clarines al clarin...........nacistas.......