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Estallido en instituto de EEUU en Viña del Mar a horas de llegada de Obama

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Daños en un ventanal dejó anoche la detonación de una bomba de ruido en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura de Viña del Mar, Quinta Región.

Daños en un ventanal dejó anoche la detonación de una bomba de ruido en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura de Viña del Mar, Quinta Región. Foto: Radio Santiago

Un artefacto explosivo lanzado al interior de un instituto cultural estadounidense en el balneario chileno de Viña del Mar estalló el lunes horas antes de la llegada del presidente Barack Obama al país, pero sólo rompió algunos ventanales, informó el lunes la Policía.

Viña del Mar no está incluido en la gira de Obama, que sólo desarrollará actividades en Santiago.

Desconocidos lanzaron el artefacto al interior del Instituto Chileno-Norteamericano en Viña del Mar, 120 kilómetros al noroeste de Santiago. No se informó de víctimas fatales ni lesionados, informó el capitán policial Nibaldo Lillo.

Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad del ataque.

Obama llega a Santiago pasado el mediodía local. Las fuerzas de seguridad nacionales han ordenado cortes de tránsito y han desplegado francotiradores en edificios cercanos al palacio de La Moneda -la sede de gobierno- y más de 2.000 policías en las calles céntricas.

Presidente Obama concluye visita a Brasil y viaja a Chile

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, partió hoy hacia Chile, segunda escala de su primera gira latinoamericana, marcada por el rechazo a su presencia y el inicio de la agresión contra Libia.

Obama llegó a Brasilia el sábado pasado, sostuvo una reunión privada y otra ampliada con la presidenta Dilma Rousseff, y fueron rubricados 10 acuerdos de cooperación bilateral.

El domingo, en Río de Janeiro, de donde viajó hoy a Chile, elogió y exaltó el papel de Brasil en el escenario internacional, en una evidente intención de agradar a sus anfitriones.

Sin embargo, lo cierto es que en esta primera escala de su gira latinoamericana, el mandatario norteamericano obvió la región, con la cual se comprometió en 2009 a establecer una nueva era de relaciones, basada en la igualdad.

Quienes esperaban que Obama anunciará aquí esa nueva etapa quedaron realmente decepcionados porque él sólo vino a relanzar nexos económicos, y con los ojos puestos en los enormes yacimientos de hidrocarburos descubiertos a grandes profundidades en el mar y la biodiversidad brasileñas.

Además de evitar temas como el levantamiento del bloqueo a Cuba o el cierre de la ilegal prisión de Guantánamo, ni un mejoramiento de sus nexos con Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, entre otras, como le pidieron en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, en 2009.

Las autoridades locales esperaban que el presidente norteamericano expresara apoyo a la aspiración brasileña de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero todo hace indicar que Washington no tiene interés en reformar ese organismo, que controla hoy a su antojo.

En el mejor lenguaje retórico que ya lo caracteriza, Obama apuntó que “continuaremos trabajando con Brasil para hacer el Consejo (de Seguridad) más eficiente en su misión de hacer del mundo un lugar más seguro”.

Tampoco se apreció intención alguna para levantar las barreras comerciales que impiden a productos latinoamericanos -entre ellos los brasileños etanol, carne bovina, algodón, jugo de naranja y acero- acceder al mercado estadounidense, pese al reclamo directo en ese sentido de la presidenta Dilma Rousseff.

Y si los compromisos con Latinoamérica no aparecieron en su primera parada en esta gira, Obama -como denunciaron algunos sectores locales- deshonró Brasil al ordenar desde aquí la invasión militar contra Libia.

Esa intervención había sido autorizada días antes por el Consejo de Seguridad, en votación en la cual Brasilia se abstuvo, al considerar que no es la solución al conflicto interno libio.

Precisamente, el mantenimiento de política belicista de Estados Unidos y el incumplimiento de los compromisos con Latinoamérica provocaron manifestaciones de repudio a su presencia en Brasil, organizadas por movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda y progesistas locales.

Por lo ocurrido en días previos a su llegada a Santiago de Chile, todo hace indica que esa será también la tónica de la segunda escala de Obama en su primera gira latinoamericana, que concluirá mañana en El Salvador.

(Con información de AP y Prensa Latina)

Se han publicado 1 comentarios



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  • Andrea dijo:

    ¿Bienvenido Obama?.
    Parece extraño, surrealista, raro… el lunes 21 de marzo de 2011 nos visita Obama, Presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz, un personaje que, para muchos, representó la esperanza de cambios radicales en la política exterior de los Estados Unidos de América, que prometió terminar con la invasión a Irak y Afganistán, pero hoy presenciamos además una nueva invasión, esta vez se trata de Libia, podemos estar o no de acuerdo con quien detenta el poder allí, pero ¿era necesario la invasión?. Una vez más la intervención armada a un país soberano so pretexto de preservar la paz y la seguridad de sus habitantes. No es novedad, salvo que esta invasión es encabezada por un premio Nobel de la Paz.
    Cuando Obama desembarque en Chile, seguramente será agasajado con lo mejor de la cocina chilena, veremos a nuestras autoridades extasiadas, realizando múltiples genuflexiones a tan ilustre personaje, era que no, si es como recibir a algún pariente lejano, millonario, poderoso, al cual se le debe servir la porción más grande de la torta, seguramente se reunirá con los poderosos criollos, mientras la vida de los santiaguinos se verá alterada de tal manera que los carabineros, personajes de verde, se multiplicarán por cientos, cual prado en primavera y se mezclarán con los agentes de seguridad que acompañan a Obama y familia. Traerán sus propias armas, combustible, helicóptero, ¿qué puede temer un hombre que se siente el más poderoso del mundo, y que por ética debería predicar con el ejemplo de lucha y vida por la paz mundial ?, o ¿es que estamos viviendo en el mundo al revés?.
    Dentro del paquete de atenciones ostentosas, reverencias y multiplicidad de personajes con bisagras en la cintura, habrá acuerdos que se firmarán, acuerdos que, por supuesto, sólo beneficiarán a la visita que se ha dignado mirar al patio trasero de su país que, por cierto, es poseedor de grandes recursos que abren el apetito imperialista.
    ¿Podremos esperar, los chilenos, que tan ilustre personaje pida perdón por la intervención de su país en el golpe de estado de 1973, que tanto dolor y muerte sembró en Chile?. Aún las heridas no pueden sanar, a pesar de los intentos de los gobiernos posteriores al dictador y que han pretendido generar una reconciliación nacional por decreto, maquillando la constitución para hacerla parecer democrática.
    Seguramente veremos a Piñera sonriente, obvio, extasiado, hiperventilado, le calzará un hermoso poncho de huaso… ¿le comentará que él tiene un hermano al que le dicen el “negro”?. Lo llevará a algún barrio popular, en donde sus habitantes no podrán desplazarse libremente por sus calles, hay que cuidar al personaje, se dirá que los pobres escogidos para el espectáculo son privilegiados por contar con tan ilustre visita, aunque no tengan mucha idea de quién es. Se han pintado los juegos infantiles, le llevarán por las pocas calles pavimentadas, sus habitantes se multiplicarán por la presencia de los que protegen al visitante, no vaya a ser que alguien tenga la osadía de gritarle “Yankee go home”.

    Andrea Dufournel
    Temuco.

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