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La oposición libia anuncia la creación de un Consejo Nacional transitorio

En este artículo: Libia, Muamar el Gadafi, Protestas
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manifestaciones-en-libia-portadaLas fuerzas de la oposición libias anunciaron hoy su intención de crear un Consejo Nacional con representantes de todas las zonas liberadas del país, informó uno de sus portavoces políticos.

Abdelhafiz Hoga, portavoz de la denominada Coalición Revolucionaria del 17 de Febrero, afirmó en Bengasi, la segunda ciudad del país y controlada por la oposición, que la misión de ese consejo será «dirigir el proceso de transición».

«No es un Gobierno de transición, se trata de un Consejo Nacional que tendrá su sede en Bengasi, porque Trípoli no está liberada», agregó el portavoz de la coalición, que coordina las acciones políticas en las distintas ciudades ocupadas por los opuestos al régimen de Muamar el Gadafi.

Hoga no precisó quién será el presidente de ese órgano ni por cuántos miembros estará integrado, pero señaló que el consejo está ahora en proceso de formación y que incluirá a representantes de todas las ciudades.

La oposición libia se ha asegurado el control del tercio oriental de Libia, incluida Bengasi, la segunda ciudad más importante del país, aunque también controla otras localidades más próximas a Trípoli, donde tiene su feudo Gadafi.

«Una vez que los consejos locales hayan conseguido establecer la seguridad en las distintas ciudades liberadas, el Consejo Nacional tendrá una labor política y se encargará de dirigir el proceso de transición», agregó el portavoz revolucionario.

Hoga fue consultado sobre el anuncio realizado anoche por el ex ministro de Justicia Mustafa Abdulyalil, quien afirmó que la oposición formará un gobierno de unidad nacional integrado por civiles y militares, y anticipó elecciones en tres meses.

«Es responsable de lo que dice, es su punto de vista, no el de la coalición», afirmó el portavoz, desmarcándose claramente de la iniciativa lanzada por Abdulyalil, quien renunció como titular de Justicia por la represión sangrienta de las protestas populares.

«¿Cómo se van a hacer elecciones en tres meses si Trípoli no está liberado?», se preguntó el portavoz de la coalición revolucionaria. «Esa será una cuestión que se analizará más adelante», insistió Hoga.

(Con información de EFE)

Se han publicado 11 comentarios



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  • OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS dijo:

    Si centran las actividades en Bengasi y se comunican uniendo a todas las fuerzas, el triunfo sera definitivo.

    Indudablemente que se trata de una revolucion bien pensada

  • ALFONSO VIDAL dijo:

    FUERA DE FOCO;INVITO FRATERNALMENTE COMO COLOMBIANO A QUE EL PUEBLO DE LIBIA RESUELVA EN FORMA PACIFICA SUS CONTRADICCIONES Y NO LE HAGA EL JUEGO AL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO Y SUS SOCIOS, QUE POR MEDIO DE LA OTAN QUIEREN INVADIR AL TERRITORIO LIBIO PARA APODERARSE DE SUS RIQUEZAS PETROLERAS Y DEL GAZ Y «PAGARLE AL PUEBLO» LIBIO UNA SUMA MISERABLE;EL TIO SAN CON SU INVASION QUIERE DIVIDIR AL PUEBLO EN EMIRATOS. INVITO AL SEÑOR ABDELHAFIZ HOGA A SOÑAR DESPIERTO¡¡¡LA MEJOR PROPUESTA ES LA DE DIALOGAR COMO PROPONE EL HIJO DEL MANDATARIO GADDAFI¡¡¡

  • chwebaka dijo:

    Los cambios deben ser PACIFICOS, el DIALOGO ES LA MEJOR FORMA, que permita la igualdad en derechos de los humanos, el DESARROLLO Y SUBIDA DE LOS POBRES Y OPRIMIDOS. Los poderosos extranjeros que intervienen en los países, deben SER RECHAZADOS. IRAK es un ejmplo. ALLI SE ADUEÑARON DEL PETROLEO, EL PAIS SIGUE SIENDO OCUPADO,, HAY MÁS DE 1 MILLÓN DE MUERTOS, y a esta injusticia los organismos mundiales la permiten Pero la JUSTICIA DEL DIOS ESPIRITUAL, UNICO, es superior y los vencerá. EL DIALOGO ES EL CAMINO.

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    Los rebeldes llegan a las puertas de Trípoli
    La caída de Zauiya marca un hito en el avance de las fuerzas insurgentes hacia la toma de la capital – ACNUR dice que 100.000 personas han abandonado el país
    ÁLVARO DE CÓZAR | Ras el Ajdir – (Enviado Especial EL PAÍS) – 28/02/2011
    La antigua bandera tricolor del reino de Libia -roja, verde y negra- ondea sobre la ciudad de Zauiya, controlada ya por las tropas rebeldes , una mezcla de comités ciudadanos y de militares contrarios al régimen de Gadafi. Las batallas de los últimos días se han decantado finalmente del lado de los opositores y ni la artillería pesada, ni las incursiones esporádicas de los mercenarios africanos pagados por el dictador han logrado someter a los ciudadanos. Su resistencia a esos ataques les ha dado ventaja en su afán por acercarse a las puertas de Trípoli . Los rebeldes ya están a las puertas de la capital y último bastión del régimen que ha dominado el país magrebí durante los últimos 42 años.
    • La enfermera ucrania también huye
    • EE UU ofrece «todo tipo de ayuda» a los rebeldes libios
    • El regreso de los antiguos camaradas
    • La oposición civil forja una coalición revolucionaria para la transición

    En algunas paredes de Trípoli se tilda al dictador de «chupasangre»
    El fin del régimen es «inevitable», según el ministro de Exteriores italiano
    La localidad de la costa oeste de Libia, a 50 kilómetros de la capital, se convierte desde ahora en un punto estratégico para derrocar al dictador. No solo por poseer refinerías de petróleo y un puerto, sino por sus éxitos a la hora de repeler con escopetas los embates de las fuerzas leales a Gadafi. Los testimonios que venían de la ciudad, de 200.000 habitantes, hablaban de los castigos del régimen por haberse rebelado . La sangre corrió por las calles el miércoles y el jueves, pero los ciudadanos, apoyados por los soldados, resistieron la munición del calibre 14,5 disparada desde ametralladoras antiaéreas, según la información obtenida esta semana por este periódico.
    Ayer ya no eran solo las voces de la red social Twitter y las llamadas telefónicas las que hablaban de la conquista de Zauiya, sino las noticias enviadas por periodistas desde la misma ciudad. El grupo de reporteros invitados por el Gobierno libio el jueves a un tour por Trípoli ha tenido suerte. Lo que se preveía como el paseo por un escenario teatral, en el que se iba a eliminar toda prueba de disidencia, ha acabado siendo contra el régimen.
    Según las crónicas de medios como el periódico The New York Times o la agencia Reuters, en Trípoli hay imágenes de Gadafi en las paredes en las que se puede leer «chupasangre». Los periodistas han conseguido hablar con gente que ha manifestado su repulsa a la represión y ayer, inexplicablemente, visitaron Zauiya para confirmar que estaba bajo el control total de la oposición. «La gente quiere la caída del régimen», gritaba la multitud, aseguró la periodista de Reuters.
    El hijo de Gadafi, Saif el Islam, la cara más visible del Gobierno durante todo el conflicto, había llegado a decir que había un abismo entre la realidad y lo que estaban contando los medios internaciones. «Todo el sur está tranquilo, el oeste también, el centro también, incluso parte del este», dijo Saif a la cadena ABC. Sin embargo, en las calles de Zauiya había agujeros de bala en las casas y coches quemados. La plaza central ha sido el lugar elegido para el funeral por las 11 víctimas que cayeron en el duro combate del jueves. «Necesitamos justicia. La gente está siendo asesinada. La gente de Gadafi ha matado a mi sobrino», explicó un hombre llamado Chawki a los periodistas. «Necesitamos ayuda del exterior. Nunca usaremos la fuerza ni haremos daño a nadie, solo queremos nuestros derechos civiles. Gadafi tiene que irse. No hay otra posibilidad».
    Las imágenes que se pueden ver del oeste del país muestran a la gente subida en tanques haciendo el símbolo de la victoria. Todas estas escenas subrayan día tras día la pérdida de poder de Gadafi, acorralado en la capital, obcecado con la idea de mostrarse ante su pueblo como un rey aclamado por quienes aún le siguen y amenazado por ambos lados del país, este y oeste. Incluso una eventual huida de la capital hacia su provincia natal, Sirte, a medio camino entre Trípoli y Bengasi, le supondría tener que vencer primero en Misrata, la tercera ciudad más grande del país y una de las que se ha rebelado por el este. Algunas informaciones señalaban ayer la existencia de ataques en esa zona.
    Mientras tanto, varias ciudades del oeste en manos de los comités revolucionarios se organizan para marchar hacia Trípoli, según comentó a la agencia France Presse uno de sus líderes.
    Aun así, la carretera de 200 kilómetros que llega hasta Trípoli sigue tomada por el régimen. Acompañados por funcionarios del Ministerio de Información, los periodistas invitados tuvieron que atravesar ocho puestos de control antes de llegar a Zauiya.
    La situación en el resto del camino es parecida, según cuentan los refugiados que llegan a la frontera de Ras el Ajdir. Cerca de Zuara, hay una base militar controlada aún por partidarios del dictador. También controlan los accesos por el sur a través del desierto. Los únicos que pueden circular por esa carretera son los refugiados que llegan a Túnez. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) dijo ayer que unas 100.000 personas han abandonado Libia por las dos fronteras huyendo de los ataques.
    A medida que Gadafi pierde poder dentro de Libia, desde fuera también se estrecha el cerco contra su régimen. Los Gobiernos de Italia y Reino Unido ya han manifestado que el dictador debe abandonar el poder. Londres incluso ha retirado la inmunidad diplomática del dirigente y de toda su familia. «Hemos llegado, creo yo, a un punto de no retorno», aseguró el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, a la cadena Sky Italia. «Es inevitable que [Gadafi] acabe abandonando el poder».

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    1 MINUTO
    Los residentes de Trípoli aseguran que los precios de los alimentos básicos están por las nubes, y que se están formando largas colas para conseguir pan. Un residente ha contado a AP que el precio del arroz ha subido un 500% hasta un equivalente de 40$ por un paquete de 5 kilos.
    Los rebeldes libios siguen luchando con las fuerzas pro-Gadafi cerca de Misrata, a 200 kilómetros al este de Trípoli, según han contado testigos a Reuters.

    35 MINUTOS

    36 IMÁGENES DE BENGAZI
    Evan Hill, de la cadena Al Yazira, publica una fotogalería en Flickr de Bengasi, donde los rebeldes han destruido bastiones del régimen y ha prendido fuego a edificios oficiales, algunos de los cuales contenían información clasificada. http://cort.as/0bjg

    40 MINUTOS

    Turquía da por concluida la operación de rescate de sus ciudadanos en Libia, tras haber evacuar a más de 17.000 personas, anunció hoy el ministro de Asuntos Exteriores turco, Ahmet Davutoglu. Todos los turcos que habían solicitado su evacuación han sido retornados.

    43 MINUTOS
    El Consejo de Derechos Humanos de la ONU dice que hay que apoyar las reformas en Oriente Próximo, y respecto a Libia, que deben mantenerse «vigilantes» porque temen un recrudecimiento de la violencia, informa France Presse. (Foto: AFP, FABRICE COFFRINI)

    : 47 MINUTOS
    Crisis humanitaria Según ACNUR, 20.000 personas esperan este lunes su turno para cruzar la frontera de Libia con Túnez. Al otro lado les esperan grupo de jóvenes tunecinos que tratan de contener la avalancha. Nos lo cuenta Álvaro de Cozar http://cort.as/0bjP
    56 MNUTOS
    El embajador de Libia en Sudáfrica ha dimitido. Este es el último de la lista de diplomáticos del país que renuncia a su cargo y pide a Gadafi que deje el poder.

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    EE UU OFRECE «TODO TIPO DE AYUDA» A LOS REBELDES LIBIOS
    EL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU IMPONE DURAS SANCIONES AL RÉGIMEN
    ANTONIO CAÑO – Washington – 28/02/2011

    Una vez establecido unánimemente por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que Muamar el Gadafi ha perdido toda legitimidad y merece acabar ante el Tribunal Internacional de La Haya, Estados Unidos se ha precipitado a entrar en contacto con las fuerzas rebeldes y a ofrecerles «cualquier clase de asistencia», según anunció ayer la secretaria de Estado norteamericana, Hilllary Clinton, que hoy se reunirá en Ginebra con sus colegas árabes y europeos para precisar y coordinar esa ayuda.
    • La comunidad internacional trata de conseguir la salida de Gadafi
    • La oposición civil forja una coalición revolucionaria para la transición
    EE UU y sus aliados podrían dar apoyo logístico y de espías a la oposición
    Hillary Clinton se reúne hoy en Ginebra con líderes árabes y europeos
    Ahora sí, la comunidad internacional está plenamente activa y movilizada para acelerar los acontecimientos en Libia, y Estados Unidos, después de algunos titubeos, parece decidido a asumir el liderazgo. «Estamos conversando con muchos libios diferentes en el este, mientras la revolución se traslada hacia el oeste», declaró Clinton antes de salir de Washington. «Estamos listos y preparados para ofrecer cualquier tipo de asistencia», añadió.
    Aunque la secretaria de Estado advirtió de que «todavía es muy pronto para ver cómo va a funcionar esto», es claro que el mensaje que la Administración norteamericana quiere enviar es el de que su ayuda a los grupos insurgentes no tiene por qué limitarse a la de carácter puramente humanitario. En la medida en que el conflicto se prologue, los rebeldes anti-Gadafi pueden requerir asistencia militar, pero antes de eso Estados Unidos y sus aliados podrían facilitar apoyo logístico y de inteligencia que facilitara el robustecimiento de las fuerzas de oposición.
    Esa es la vía en la que ha empezado ya claramente a trabajar la Administración norteamericana: procurar que exista una alternativa lo más sólida posible para reemplazar a Gadafi, con quien ya no existe ninguna posibilidad de diálogo. Barack Obama y Hillary Clinton coincidieron el sábado en que lo único que caber pedirle al dictador libio es «irse ahora», y ayer la secretaria de Estado confirmó que no existen contactos con Gadafi, ni siquiera para buscarle un destino al que huir. Gadafi no tiene ya en sus manos la alternativa del exilio.
    La reacción del Gobierno estadounidense responde en parte a una creciente presión interior. A diferencia de la crisis egipcia, en la que Obama fue felicitado por los principales dirigentes republicanos, la actuación de la Casa Blanca hacia Libia ha sido duramente criticada por la oposición. Los senadores John McCain y Joe Lieberman volvieron a quejarse ayer de la pasividad de la Administración y pidieron que Washington entregue armas a los rebeldes y reconozca al Gobierno provisional que algunos desafectos del régimen de Gadafi dicen haber constituido.
    Es posible que Estados Unidos no llegue tan lejos de momento. La política oficial sigue siendo la de coordinar sus esfuerzos con la comunidad internacional. El grado de implicación dependerá, por tanto, en gran medida del clima que Hillary Clinton encuentre en sus contactos en Ginebra. Pero parece claro que se pretende tener un papel más activo para evitar el riesgo de un vacío de poder en Libia.
    La conversión de Libia en un estado fallido al estilo de Somalia, sin un Gobierno capaz de controlar la situación y sin una oposición con fuerza para reemplazarlo, es el peor escenario imaginable en Washington. En unas circunstancias así, no solo aumentaría el baño de sangre, sino que se crearían las condiciones para la presencia de elementos antioccidentales como Al Qaeda.
    La insurgencia actual, en cambio, no parece movida por esos sentimientos. Estados Unidos no cree la versión de Gadafi de que sus enemigos están manipulados por Al Qaeda. Todo lo contrario, la Casa Blanca está apostando a la baza de que son la mejor opción para contener al radicalismo.
    Una mayor vinculación norteamericana al movimiento rebelde libio no está, sin embargo, exenta de riesgos: puede ser la oportunidad que espera Gadafi para denunciar una invasión extranjera y ganar algunas simpatías entre su población y otros pueblos árabes.
    Ese riesgo disminuye considerablemente después de la firme actuación del Consejo de Seguridad, que por segunda vez en su historia -la anterior fue Darfur, con la abstención de Estados Unidos- remite una violación de derechos humanos a la justicia internacional. Todos los embajadores que hablaron en la maratoniana sesión del sábado condenaron sin paliativos el comportamiento de Gadafi.
    Aunque los delegados de Rusia y China consiguieron eliminar del texto final una referencia al compromiso de entregar alimentos a Libia «por todos los medios disponibles», que esos dos países entendían como una autorización del uso de la fuerza, las sanciones aprobadas dejan claro que la ONU excluye a Gadafi de la comunidad de naciones civilizadas.
    El siguiente paso, pues, puede incluir algún tipo de acción militar para ayudar a los rebeldes. Una de las medidas bajo consideración es la de declarar el espacio aéreo libio como zona restringida de vuelos, para evitar que Muamar el Gadafi utilice la aviación contra sus opositores. Eso exigiría una nueva resolución de Naciones Unidas y un acuerdo de la OTAN; ambas condiciones difíciles.
    [En una entrevista telefónica concedida a la televisión serbia Pink TV, Muamar el Gadafi declaró ayer «nula» la resolución del Consejo de Seguridad contra su régimen. Según el dictador, la situación de guerra civil que vive el país norteafricano se reduce a un «pequeño grupo» de opositores «rodeado» por sus fuerzas. «Vamos a arreglar esto», añadió el dirigente libio, informa France Presse].
    Castigo al régimen
    – Embargo total e inmediato de armas para evitar la venta, suministro y transferencia a Libia de material militar.
    – Congelación de los bienes en el exterior de Muamar el Gadafi y seis de sus hijos.
    – Prohibición de viajar fuera del país para el líder libio, sus ocho hijos y siete altos cargos del Gobierno.
    – La ONU pide al Tribunal Penal Internacional que investigue las violaciones de derechos humanos por parte del régimen, calificadas como crímenes contra la humanidad

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    MILITARES ADIESTRAN A VOLUNTARIOS EN EL USO DE ARMAS EN LAS CALLES DE BENGASI
    JUAN MIGUEL MUÑOZ | Bengasi – (Enviado Especial) – 28/02/2011

    Resulta extremadamente chocante cruzar la frontera para entrar en un país árabe y no ver una pléyade de policías, militares, guardias y funcionarios. En el árido límite entre Egipto y Libia, solo tres o cuatro individuos, viejos Kaláshnikov al hombro y vestidos de paisano, guían al extranjero que marcha a contracorriente de los cientos de asiáticos y árabes que abarrotan el puesto para escapar de Libia. Durante centenares de kilómetros, hasta alcanzar Bengasi, apenas se ve a media docena de hombres malamente armados a la entrada de algún pueblo. Seguramente por ello, militares que se pasaron a las filas opositoras se dedican estos días a adiestrar a ciudadanos en el manejo de armas. La improvisación es total; también en el campo político. Un portavoz de la Coalición Revolucionaria del 17 de Febrero anunció ayer en Bengasi -rechazando la iniciativa de un exministro de Justicia, que aseguró que se formará un Gobierno de transición- la creación de un Consejo Nacional que se hará cargo de dirigir el cambio político, pero que en ningún caso será un Ejecutivo de transición.
    • Los rebeldes llegan a las puertas de Trípoli
    • EE UU ofrece «todo tipo de ayuda» a los rebeldes libios
    • La comunidad internacional trata de conseguir la salida de Gadafi
    • Los insurgentes controlan Misrata tras repeler varios ataques de las fuerzas leales a Gadafi
    Un peligroso vacío de poder y de seguridad reina en el país
    Una legión de entusiastas está lista para combatir a los leales a Gadafi
    Solo una deserción masiva de soldados puede explicar la desaparición de un Ejército que, no obstante, debe disponer todavía de poderosas armas. Después de que Muamar el Gadafi decidiera abrir las puertas de los arsenales en todo el país, infinidad de ciudadanos se llevaron armamento de todo tipo, aunque no de excesiva importancia. En el antiguo cuartel del Mujabarat (servicios secretos) de Bengasi se acumulan munición, lanzagranadas, fusiles y lanzacohetes. Son 70 los camiones del Ejército que se dedican estos días a reunir el armamento, y son soldados que abandonaron el Ejército quienes dirigen las operaciones. Aunque no faltan civiles, como Abdelkrim Fathi, ingeniero de una compañía petrolera, que colaboran en las tareas. «Si fuera necesario, las emplearemos contra Gadafi», aseguraba Fathi, informa Nuria Tesón.
    No resultará sencillo a los rebeldes vencer a los experimentados leales a Gadafi que se han acantonado en los alrededores de Bab el Azizia, la residencia del dictador bombardeada por EE UU hace un cuarto de siglo, y en la región de Sirte, donde radica la tribu de Gadafi. «En Trípoli la milicia la forman unos 8.000 mercenarios, mayoritariamente africanos. En Sirte hay otros 3.000, no sabemos cuántos de ellos militares, con armas pesadas», explica Abu Baker Omeima, uno de los dirigentes de los comités ciudadanos que se encargan de la gestión de los asuntos cotidianos. Sirte, a mitad de camino entre Bengasi y la capital, acoge la industria química de Libia. «Gadafi es capaz de cualquier locura», advierte Omeima. Algo que no arredra a los muchos voluntarios listos para enfrentarse a Gadafi. Son una legión cuya disposición y empeño por ofrecer una buena imagen conmueve. En Tobruk, ayer por la mañana, Omeima puso a disposición de los periodistas coches para su traslado a Bengasi. Gratis.
    En la capital de la revuelta, con mayor presencia de personal armado, el panorama es el habitual cuando el odio se desata contra un tirano: muchos edificios oficiales y cuarteles -visitados por vecinos curiosos- presentaban un aspecto que presagia un único destino: el derribo. Como derribado fue todo vestigio de entramado institucional durante los 41 años de régimen.
    No hay organismo político alguno al que acudir. No existe Parlamento, ni partidos políticos, ni organizaciones no gubernamentales, ni sindicatos. El peligroso vacío político y de seguridad reina en este país dominado por las arraigadas fidelidades tribales y en el que todo está por hacer tras el desmoronamiento, aún inconcluso, de la dictadura. Durante la revuelta egipcia nunca hubo semejante vacío de poder. Tampoco en Túnez se produjo. En ambos países, aunque de modo diferente, el Ejército jugó un papel determinante. Por contestado que sea el actual Gobierno de El Cairo -a pesar del derrocamiento de Hosni Mubarak-, y aunque el primer ministro tunecino, Mohamed Ghanuchi, dimitió ayer, siempre hubo alguien al mando. De eso se trata ahora en Libia.
    Abdelhafiz Hoga, portavoz de la Coalición Revolucionaria del 17 de Febrero, aseguró ayer en Bengasi que se constituirá un «Consejo Nacional cuya misión será dirigir el proceso de transición». Lo formarán delegados de todas las ciudades liberadas, pero todavía se ignora su composición exacta y su dirección. Lo que sí se sabe es que esta propuesta ya ha chocado con la del exministro de Justicia Mustafá Mohamed Abdulyalil, que se alió recientemente a los rebeldes y que promueve un Gobierno interino de transición.
    «Estamos completamente en contra de cualquier intervención extranjera. El resto de Libia será liberado por el pueblo», enfatizó Hoga, horas después de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijera que ya han contactado con miembros de la oposición. Tan cierto como que no se han oído consignas contra Estados Unidos a lo largo de las protestas en el mundo árabe es que la inmensa mayoría nada quiere saber de injerencias foráneas.

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    ¡QUÉ INTERESANTE! 1

    EL SILENCIO DE EUROPA
    Los Veintisiete se han escudado durante décadas en sus intereses energéticos, la lucha contra el terrorismo y la inmigración para obviar la represión en el norte de África
    DANIEL BASTEIRO CORRESPONSAL 27/02/2011 08:00 Actualizado: 27/02/2011 11:41

    Sobre el papel, la Unión Europea ha luchado durante la última década por los derechos humanos y las aspiraciones democráticas de los países del norte de África. De un vistazo a los acuerdos de asociación con Egipto, Túnez, Argelia o Marruecos el de Libia estaba en negociación se desprende una defensa cerrada de las «legítimas aspiraciones democráticas» de los ciudadanos de esos países, una expresión casi copiada de comunicado en comunicado desde hace un mes.
    En realidad, esa apuesta ha sido aplastada sin contemplaciones por las importaciones de hidrocarburos, la lucha contra el terrorismo y la inmigración ilegal y la liberalización comercial. Hasta el último minuto, los líderes europeos han agasajado con un lugar en la comunidad internacional a dictadores y líderes autoritarios de la región. Silvio Berlusconi, que firmó en 2008 en Bengasi el Tratado de la Amistad con Muamar Gadafi, fue el máximo valedor del dictador y sólo lo criticó cuando el Ejército comenzó a bombardear sin rubor a losmanifestantes.
    Hasta el último minuto, la UE ha agasajado a los dictadores árabes
    Mubarak, «un hombre sabio»
    De un Hosni Mubarak asediado por la Plaza de Tahrir, Berlusconi dijo que era «un hombre sabio» que mantendría al islamismo a raya. Nicolas Sarkozy, que pidió el viernes la marcha de Gadafi, ofreció en enero formación antidisturbios a la policía del presidente de Túnez, Zin el Abidin Ben Alí, asediado entonces por las protestas. La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, alabó la semana pasada la «libertad de expresión» y la «normalidad democrática» que el rey Mohamed VI garantiza a los marroquíes, a los que permitió manifestarse trasver cómo Ben Alí y Mubarak se exiliaban.
    «La UE no elige a los gobernantes de esos países», razonó la jefa de la diplomacia española. Sin embargo, durante una década, la UE sí los eligió para hacer negocios y fortalecer las relaciones diplomáticas. Los países de la UE tienen en el norte de África a uno de sus principales proveedores de hidrocarburos. De todo el petróleo que importa Europa, el 20% procede de Libia y Argelia, según datos de la Comisión Europea. España importa el 46% de su gas de Egipto y Argelia, mientras que Italia compra otro tanto a Libia y Argelia.
    El 46% del gas que importa España procede de Egipto y Argelia
    Desde 2003, cuando se anunció una nueva «política de vecindad», Bruselas ha firmado o reforzado acuerdos de asociación y convenios para la liberalización comercial que han abonado además la interdependencia económica en otros sectores. Esos vínculos explican por qué los países de la UE son los protagonistas del 70% de las importaciones y exportaciones de Túnez, y por qué Europa acapara el 60% de la inversión extranjera en Egipto.
    Durante décadas, la estabilidad en el norte de África ha estado garantizada por longevos líderes que han salvaguardado los intereses económicos de Europa. Desde el 11 de septiembre de 2001, a los lazos económicos se sumó la cooperación contra el terrorismo. Hasta que se consumaron los efectos de la crisis económica, esa sintonía para garantizar la seguridad de Europa incluyó también el férreo control de las fronteras para prevenir la inmigración ilegal.
    Todas las ONG y organizaciones internacionales, como los órganos sectoriales de la ONU, coinciden en que los países de la UE han mirado para otro lado en vez de preservar los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo o la inmigración ilegal. «Como para prestar mucha atención a la situación interna en estos países», ironiza Natacha Kazatchkine, investigadora de Amnistía Internacional en Bruselas.
    Desde el 11-S, los regímenes ofrecen también cooperar contra el terrorismo
    Confesiones bajo tortura
    «La UE ha diseñado una estrategia antiterrorista, pero en ninguna reunión ha tratado la legitimidad de las informaciones obtenidas mediante torturas», asegura. «Por la amenaza del terrorismo islamista, los Estados miembros han sido cada vez menos reticentes a devolver a sus países de origen a sospechosos de terrorismo sin probar su culpabilidad a sabiendas de que allí serían torturados», señala.
    Estas prácticas le han costado a países como Italia, Suecia o el Reino Unido las reprimendas del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo o de la ONU. Desde el 11-S, diversas ONG internacionales han documentado la existencia de centros de detención ilegales y torturas en todo el norte de África. Desde Marruecos, que ha incrementado sus acciones contra grupos islamistas, hasta Egipto, aliado clave de Europa y EEUU como por su influencia estratégica en Oriente Medio.
    La UE ha repatriado a sospechosos de terrorismo, sabiendo que les torturarían
    El caso de Libia muestra a la perfección el mimo de Europa por el doble juego. Por una parte, defiende los valores democráticos y no violentos. Por otra, los omite cuando hay otros intereses sobre la mesa. En 2003, Gadafi se responsabilizó del atentado de Lockerbie (Escocia) donde murieron 256 personas, aseguró renunciar a la beligerancia contra Occidente mantenida durante tres décadas y se ofreció a Europa como un aliado fiel contra el terrorismo.
    La UE recogió el guante, cortejó los recursos energéticos libios con visitas a Trípoli y reservó un espacio para la jaima del dictador en las capitales europeas. Ninguno de esos líderes defendió las «legítimas aspiraciones» democráticas de los libios, fuertemente reprimidas.
    El acuerdo de asociación que desde 2008 negociaba la UE giraba en torno a tres pilares: las relaciones políticas, la energía y la inmigración. Los derechos humanos y la democratización tenían un peso irrelevante, como demostró la «agenda de cooperación» acordada como paso intermedio el pasado mes de octubre.
    El acuerdo que se negociaba con Libia incluía inmigración, energía y política
    Entonces, el comisario de vecindad, Stefan Füle, aseguró en Trípoli que «las relaciones entre la UE y Libia se han desarrollado bien en los últimos tres años: compartimos intereses comunes en áreas como el comercio, la energía y la seguridad de África». La comisaria de Interior, Cecilia Malmström, añadió que «el desarrollo de la coperación con Libia en todas las dimensiones de las migraciones es una prioridad para la UE». Los derechos humanos no formaron parte del orden del día.
    Malmström participó esta semana en un Consejo de Ministros de Interior que debatió la posible oleada de inmigrantes del norte de África, vista como una amenaza por los países mediterráneos. Sin Ben Alí y probablemente sin Gadafi, Europa se enfrenta a un «éxodo de proporciones bíblicas», advirtió Roberto Maroni, ministro italiano, perteneciente a la xenófoba Liga Norte. Antes de las revueltas, numerosos acuerdos bilaterales con los países del norte de África incluían la colaboración en la protección de fronteras y la rápida repatriación de los inmigrantes ilegales.
    Solidaridad en entredicho
    El diálogo con Gadafi ha obviado la violación de los derechos humanos
    Aunque la UE tiene instrumentos para suspender sus estrictas normas sobre inmigración y asilo durante crisis como la actual, los 27 decidieron no aprobar ninguna medida hasta que lleguen a las fronteras comunitarias los entre 500.000 y 1.500.000 ciudadanos que espera Frontex, la agencia de fronteras.
    La solidaridad de la UE con las «legítimas aspiraciones» de una vida mejor que tienen los pueblos sublevados fue resumida por el ministro húngaro, Sándor Pintér, en nombre de la presidencia de la UE. «No mentemos al demonio antes de que aparezca», aseguró.

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    ¡QUÉ INTERESANTE 2!
    AMBOS DE PÚBLICO.ES

    CUANDO MUAMAR GADAFI ERA AÚN UN BUEN AMIGO DE ESPAÑA
    Tanto Gobiernos del PSOE como del PP agasajaron al dictador // Su primera visita oficial a nuestro país se produjo en diciembre de 2007// El rey viajó a Trípoli en 2009
    JUANMA ROMERO Madrid 27/02/2011 08:00

    El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo su primera visita a Libia el 24 de junio de 2010. Allí se entrevistó con Muamar Gadafi en su jaima, a las afueras de Trípoli, la capital.AFP
    • La ONU ultima las sanciones contra Libia
    • El régimen libio reconoce una «voluntad de cambio»
    • La oposición asegura que «Gadafi está viviendo sus últimos momentos»
    • Un hijo de Gadafi dice que quiere negociar con los rebeldes
    • El Consejo de Seguridad de la ONU evalúa posibles sanciones a Gadafi y su entorno
    • Berlusconi cree que Gadafi ya no controla la situación en Libia
    • El crudo se encarece por la crisis libia a la espera de que la OPEP mueva ficha
    • Obama decreta el bloqueo de los activos de Gadafi y sus hijos en EEUU
    • El clan de Gadafi reconoce por primera vez «errores de gestión»
    • Obama firma una orden para bloquear los activos de Gadafi y de su familia
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    El mundo no miró siempre a Libia con los mismos ojos críticos. España, tampoco. «Libia es un país muy importante para la zona del Mediterráneo y para el Magreb», afirmó el 1 de septiembre de 2009 el entonces titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Aquel día Muamar Gadafi celebraba sus 40 años en el poder con una fiesta de 40 millones de dólares. Exhibición militar a todo trapo, bailarines y hasta ensayos de ejecuciones ficticias en la horca. Una «conmemoración histórica» de la llegada del líder libio al poder, subrayó el ministro. Claro que no era el único dirigente europeo. A los fastos acudieron el italiano Silvio Berlusconi o el serbio Boris Tadic. También el venezolano Hugo Chávez o el presidente palestino, Mahmud Abás.
    Moratinos alabó la labor «constructiva» del régimen en la paz en la zona
    «¡Dios mío!». La exclamación es de otro septiembre, de 2003, y la profirió José María Aznar cuando Gadafi le regaló un purasangre, de nombre El rayo del líder, que Libia prometió enviar a España por avión. Ese mes, el Consejo de Seguridad de la ONU había levantado las sanciones contra el país norteafricano, después de que se responsabilizase del atentado de Lockerbie y se comprometiese a dejar el terrorismo.
    La puertas se abrieron sin demasiados problemas. «Todos los pasos dados por Libia son positivos –aseguró Aznar entonces–. Libia está haciendo el camino contrario a Cuba, y eso conviene saberlo». La visita del líder del Ejecutivo había sido precedida por viajes del ministro Josep Piqué. Su sucesora, Ana Palacio, también voló a Trípoli. Igual hizo Moratinos, ya con José Luis Rodríguez Zapatero en la Moncloa. Mientras, se expandían los lazos comerciales. En febrero de 2007, Repsol YPF anunció el descubrimiento del mayor pozo petrolífero de su historia, que le iba a permitir duplicar su producción, hasta los 450.000 barriles diarios. En diciembre, el ministro alababa la «actitud constructiva» del régimen en asuntos «que interesan a la estabilidad del mundo». Hoy, Libia es el segundo suministrador de crudo de España, tras Irán. Le proporciona el 13% del total.
    La jaima ambulante
    Aznar, en 2003: «Todos los pasos dados por Libia son positivos»
    Ese diciembre de 2007, Gadafi hizo su primera visita oficial a España desde su llegada al poder (vía golpe de Estado) en 1969. El presidente showman no defraudó. Llegó con un séquito de 300 personas –incluidas las amazonas vírgenes– y un reguero de lujosos Mercedes. Allí instaló primero su jaima y recibió a Aznar, que le pidió una exhibición de caballos en directo. Luego se trasladó a Madrid (y con él su jaima) y fue recibido con todos los honores de Estado. El rey Juan Carlos le devolvió la visita en enero de 2009. Aquel fue el primer viaje oficial del monarca.
    En junio de 2010, Zapatero se estrenó en Trípoli. Gadafi le recibió en su jaima en las afueras de la ciudad. «Fue una reunión más ceremoniosa y protocolaria que otra cosa», relata uno de los miembros de la reducida delegación española. «Mucho lujo no había. Era una sala espaciosa, pero austera, con dos torres de frío en el exterior, con alfombras en el suelo y lonas algo más fuertes en las paredes. Nos sirvieron café, té o zumo. Gadafi hablaba como suele hacer, creyéndose un profeta. Las relaciones comerciales se abordaron con el primer ministro, no con él. Él es el boato». Zapatero y el autócrata libio se vieron una vez más. Fue el pasado 29 de noviembre, con ocasión de la cumbre Unión Europea-África. En aquella ocasión no hubo jaima, sino una charla informal de apenas cinco minutos en un hotel de la capital. El presidente del Gobierno regresó esa misma noche a Madrid.

  • Marcos dijo:

    Gadafi debe abandonar el poder permitiendo una consulta entre todas las partes y un acuerdo de coalision.
    Gadafi ya no puede continuar. El pueblo se canso de su reinado.
    Pero hay que evitar que los yankis se aproveches de la situacion como siempre para imponer su influencia enn el mundo.
    La solucion tiene que ser interna.

  • José A. Carrillo dijo:

    No puede haber dialogo si nunca existió esa opción por parte de Gadaffi. Siempre lo ha reprimido y la unica solución es la guerra, como en Cuba en 1953 con Batista. Ya le queda poco solo controla algunas regiones aledañas a Tripoli y en el sur-oeste.

Se han publicado 11 comentarios



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