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El destino de esta Bandera siempre fue Cuba

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La Bandera Nacional que ondeó por primera vez en Cuba en 1850.

La Sala de las Banderas del Museo de la Ciudad recibió una de las banderas originales ondeadas en Cárdenas en 1850 -luego se convertiría en la enseña nacional-, que será destinada a la colección de insignias independentistas cubanas, custodiada por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.

 	 NOTICIAS  Una bandera que no está a la venta y nunca lo estará  (2010/01/04)  Por: Magda Resik Aguirre y Yoel Lugones Vázquez Fotos: Magda Resik Aguirre y Alexis Rodríguez  La Sala de las Banderas del Museo de la Ciudad, recibió una importante contribución destinada a la notable colección de insignias independentistas cubanas, custodiada por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Al patrimonio de la nación ha sido devuelta en comprometido y generoso gesto, la bandera conservada celosamente por el insigne patriota Juan Manuel Macías, amigo y fiel colaborador del General del Ejército Libertador Narciso López, a quien acompañó desde tierras norteamericanas en la expedición del vapor Creole, cuyo desembarco fallido se produjo el 19 de mayo de 1850 por la ciudad matancera de Cárdenas. Entonces, al retirarse el contingente ante el fracaso de su empeño, Macías recibió una bandera cubana de manos de otro integrante de la expedición, el Coronel O´Hara, del regimiento Kentucky. Con esa insignia regresó a los Estados Unidos de Norteamérica, y esta fue legada a la familia Touceda por espacio de 159 años, debido al vínculo matrimonial contraído entre la hija del Coronel Macías, Alicia Macías y Brown y Antonio Touceda.  En ceremonia oficial, donde estuvieron presentes Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, en representación del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz; Homero Acosta, Secretario del Consejo de Estado; Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba; Eduardo Torres-Cuevas, Director de la Biblioteca Nacional; Margarita Ruiz, Directora del Consejo Nacional de Patrimonio, entre otras personalidades.

Estuvieron presentes Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, en representación del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz; Homero Acosta, Secretario del Consejo de Estado; Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba; Eduardo Torres-Cuevas, Director de la Biblioteca Nacional; Margarita Ruiz, Directora del Consejo Nacional de Patrimonio, entre otras personalidades.

Al patrimonio de la nación ha sido devuelta la bandera conservada celosamente por el patriota Juan Manuel Macías, amigo y fiel colaborador del General del Ejército Libertador Narciso López, a quien acompañó desde tierras norteamericanas en la expedición del vapor Creole, cuyo desembarco fallido se produjo el 19 de mayo de 1850 por la ciudad de Cárdenas, en el occidente de la Isla.

Cárdenas se conoce en Cuba como “Ciudad Bandera”, por ser allí donde se izara por primera vez la que luego sería nuestra enseña nacional.

El retirarse el contingente ante el fracaso de la expedición de 1850, Macías recibió una bandera cubana de manos de otro integrante del grupo, el Coronel O´Hara, del regimiento Kentucky. Con esa insignia regresó a los Estados Unidos de Norteamérica, y esta fue legada a la familia Touceda por espacio de 159 años, debido al vínculo matrimonial contraído entre la hija del Coronel Macías, Alicia Macías y Brown, y Antonio Touceda.

El Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler, recibió la enseña nacional que trajeron a Cuba, desde Estados Unidos, Enrique Arturo Antonio Houston Touceda y su esposa Patricia.

En sus palabras, Leal agradeció tan noble gesto: “Sin duda alguna asistimos hoy a un acto de gran relevancia histórica por el cual regresa a Cuba uno de sus símbolos más preciosos. En esta sala arde una llama eterna en memoria a todos los sacrificios y sufrimientos que el pueblo cubano pagó por su independencia absoluta”.

Acto de entrega oficial de la Bandera cubana que ondeó en Cardenas en 1850El Historiador evocó aquel día de junio de 1849, en la ciudad de Nueva York, cuando un grupo de personalidades se reunieron en un acto trascendental: el ex general del ejército español Narciso López; su secretario personal, el escritor cubano Cirilo Villaverde; el poeta Miguel Teurbe Tolón y su esposa Emilia; y también Juan Manuel Macías, edecán del general López.

“Se cuenta, y así ha quedado el testimonio escrito de Cirilo Villaverde, que el general trazó sobre un papel en blanco el diseño de lo que sería la bandera nacional de los cubanos. Necesariamente esta hacía referencia a dos grandes acontecimientos políticos e históricos de su tiempo: la guerra de independencia de los Estados Unidos que hizo nacer su propia bandera y la de Francia; la Francia insurgente de 1789 y el sentido de aquellos tres colores: rojo, azul y blanco”, aseveró el Historiador.

Leal concluyó sus palabras agradeciendo profundamente al Presidente de la República, “el General Presidente Raúl Castro Ruz, por la designación recaída en el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular para representarle este día; a todos los amigos de Cuba que intervinieron en este gesto; a la Doctora Teresa Sánchez, la jueza de California que con entrañable afecto nos visitó con este objetivo; a nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores y a todos aquellos que han puesto su mano en tan noble proyecto.”

Con la misma devoción, depositó una ofrenda floral a la memoria de Juan Manuel Macías, y de todos aquellos que lucharon por la libertad de Cuba.

Enrique Houston Touceda reconoció la calidez con que fue recibido en nuestro país y declaró que por encima de cualquier interés comercial, pesó en él y su familia la certeza de que esta bandera le pertenece por derecho al pueblo de Cuba: .

Don Antonio reverenció a la figura de Céspedes y a todos aquellos que decidieron alzarse en armas por la independencia de Cuba. Para él, evocarlos “es venerar un ayer glorioso: todos debemos ser guardianes del pasado para saber cómo debemos contemplar el futuro.”

Con esta sentencia concluía: “Mi corazón está lleno de agradecimiento por haber venido aquí. Sé que este estandarte es pequeño, pero el corazón y la fuerza detrás de él es grande”.

Este histórico y sagrado símbolo, para suerte de los cubanos, permanece ya junto a la bandera denominada Primus in Cuba – presentada por primera vez en Nueva York y donada al Presidente Mario García Menocal en 1916 por Doña Alicia Macías de Touceda – y la enarbolada por Carlos Manuel de Céspedes, el 10 de octubre de 1868, al iniciar las luchas por la Independencia de nuestra Isla.

La bandera cubana, declarada oficial en 1869 por la Asamblea Constituyente de Guáimaro, coincide con el diseño de esta que hoy ingresa legalmente al Patrimonio Nacional de la República de Cuba.

(Con información de Magda Resik Aguirre y Yoel Lugones Vázquez, de Habana Radio. Fotos: Magda Resik Aguirre y Alexis Rodríguez)

La Bandera Nacional

La bandera declarada oficial por la Constitución de la República de Cuba, coincide en su diseño con la que ondeó por primera vez en Cuba el 19 de mayo de 1850, al tomar el General Narciso López la ciudad de Cárdenas, al mando de los expedicionarios del vapor Creole.

Narciso López nació en Caracas, Venezuela, en 1797 y murió en La Habana, Cuba, el 1ro. de septiembre de 1851. Perteneció a una familia rica de comerciantes y al principio de la guerra por la independencia en la Colonia tomó el lado popular, pero se inscribió luego al ejército español y al cierre de la guerra fue recompensado con el grado de Coronel. Con el ejército real que evacuaba Venezuela, López fue a Cuba y luego a España, donde desempeñó servicios en la Primera Guerra Carlista, y fue llamado “el primer lancero en el ejército”.
En 1836 le hicieron Brigadier y en 1839 Mayor General y gobernador designado de Valencia. En 1841 el General Valdés fue designado gobernador de Cuba y tomó con él a López, quien fue entrenado en varios puestos importantes; pero cuando en 1843, el general O’Donnell asumió el mando, López fue privado de todos sus comandos y decidió retirarse a la vida civil.

En 1848 el Partido Revolucionario en la Isla lo ganó a su causa. Participó en una conspiración contra el gobierno, la cual se descubre y entonces tuvo que huir en 1849 a Nueva York. Allí organizó una expedición militar en agosto de 1849 para la invasión de Cuba, la que fue frustrada por la proclamación del presidente de los Estados Unidos Zacarías Taylor como consecuencia de su cambio de política con respecto a la anexión de Cuba.

Al año siguiente organizó otra expedición, y desembarcó en la ciudad de Cárdenas, Matanzas, el 19 de mayo de 1850. La fracasada invasión, que duró sólo un día, con tropas de voluntarios de varios estados del sureste de los Estados Unidos y con el General Ambrosio José González como segundo al mando, para siempre ha señalado a la ciudad de Cárdenas como “Ciudad Bandera”, por ser allí donde se izara por primera vez la que luego sería nuestra enseña nacional.

Después del fracaso regresa a New Orleans para preparar una nueva expedición.

El 12 de agosto de 1851 arriba por el lugar conocido por El Morrillo, cerca de Bahía Honda, Pinar del Río, en la costa norteña de la Isla, al oeste de La Habana. Pero fue atacado por las tropas españolas al día siguiente y se retiró por el interior de la zona.

Pronto sus fuerzas fueron divididas y exterminadas. Los españoles lo atacaron y López, cayó en las manos del enemigo. Fue llevado a la capital donde fue condenado por alta traición, y ejecutado por el garrote el 1ro de septiembre, mientras que condenaban a muchos de sus soldados al trabajo forzado. López era el líder del partido que favorecía la anexión a los Estados Unidos.

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  • Olimpio Rodriguez Santos dijo:

    NUESTRA HISTORIA ES LA HISTORIA DE LA BANDERA Y EL ESCUDO NACIONAL.

  • Ernesto Miguel Llambía Rodríguez dijo:

    Gracias a Enrique Houston Touceda, no solo por traer de vuelta a la Patria, en tan noble gesto, esta hermosa insignia; testigo fiel del heroísmo y a la ves del sufrimiento de este pueblo por lograr la independencia definitiva.
    Gracias una ves mas y ojala muchos mas en el mundo se sigan sumando a su pensamiento cuando dijo que “Cuba no esta a la venta ni nunca lo estará”

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