El caso de los cinco cubanos, resabio de la Guerra Fría
Hoy se cumplen 11 años desde que una corte de Estados Unidos condenó a severas penas, incluidas cadenas perpetuas, a cinco ciudadanos cubanos por supuesta conspiración para "espionaje", en un fallo que levantó condenas en muchas partes del mundo y en una decena de Premios Nobel. Y el 13 de octubre se conocerá una "re-sentencia" que genera expectativas diversas.
Ese día, la jueza de Miami, Joan Lenard, dictaminará una revisión de las condenas. Algunos abogados de los presos tienen expectativas de un recorte en los castigos, pero otros no porque se trata de la misma magistrada que les fijó las penas anteriores.
La jueza deberá tener en cuenta las instrucciones de un tribunal de apelaciones de la ciudad de Atlanta que ha indicado que "las sanciones fueron impuestas incorrectamente" y en consecuencia las anuló.
Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, conocidos internacionalmente como Los Cinco, fueron detenidos por la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) el 12 de septiembre de 1998 y sentenciados poco después.
Hernández fue condenado a dos cadenas perpetuas; Labañino, a cadena perpetua más 18 años; Guerrero, a cadena perpetua más 10 años; Fernando González, a 19 años de prisión, y René González, a 15 años. Los hallaron culpables de ser agentes no inscritos del gobierno cubano e integrar la Red Avispa. A tres los acusaron de confabulación para espiar.
Sobre el caso, el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, condenó el 31 de agosto pasado las "desproporcionadas condenas" que recibieron los cinco acusados.
"Ellas muestran la motivación política vengativa del juicio así como las condiciones penitenciarias", dijo.
En EE.UU., abogados particulares reclamaron esta semana al gobierno federal por el pago de supuestos sobornos a periodistas que cubrieron el juicio y transmitieron a través de radio y TV a Cuba, con fuertes críticas a los procesados.
Por su parte, desde la Asociación Interamericana de Juristas, el argentino Beinusz Szmukler, calificó ayer a la agencia Télam de "aberrante" al fallo de la justicia estadounidense y anticipó que la entidad "hará una denuncia internacional" ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con motivo del aniversario. Szmukler dijo que el tema será tratado asimismo este mes en Caracas por las Naciones Unidas".
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“CLARÍN”, LO DE SIEMPRE… UNA DE CAL Y UNA DE ARENA
No sé qué periodista del diario "Clarín" redactó este parte del que da cuenta “CUBADEBATE”.
En él, tan sólo se expresa la noticia. No hay una postura concreta que cuestione la cruel injusticia cometida con los patriotas cubanos, prisioneros del imperio.
"Clarín" es un diario de un grupo monopólico que, permanentemente, alecciona con sutileza a sus lectores apostrofando a la Revolución Cubana.
El año pasado, tan sólo, dedicó cantidades de páginas a Cuba, a Fidel, a cualquier noticia que de allí provenga y siempre inserta, invariablemente, el tufillo reaccionario. La expresión de deseo -no muy escondida-, de un regreso al capitalismo.
Ya lo dije en otro comentario, piden, casi exigen “cambios” en Cuba. Su discurso es imperativo y muchas veces desleal. Si hablan de Cuba, invariablemente colocan fotografías donde se ven "tarjetas turísticas" de La Habana vieja. No explican a los lectores las cuestiones históricas del lugar y -en los desprevenidos y que no conocen la isla- se instala la idea de una realidad sumergida hace 500 años. Una reliquia histórica que todos amamos, pero que ellos manipulan para intentar hacer creer que esas postales son la realidad integral de una Nación.
Lo mismo hacen cuando fotografían o interpelan a algún ocasional “protestón” por esas callecitas habaneras. Convierten una inocua queja de algún cubano en una “dramática” demanda para sensibilizar a cierto estamento clase mediano porteño con prejuicios hacia el socialismo que -dicho sea de paso-, aquí no son pocos. Desde hace 50 años los medios argentinos maceran a la opinión pública en contra de Cuba y la Revolución, claro, con honrosas excepciones.
"OBJETIVIDAD PERIODÍSTICA"
Hace un tiempo, un destacado periodista de “Clarín” que estuvo en el Hotel Palestine en Irak cuando la llegada de los primeros blindados del imperio -lo celebró emocionado en directo y yo lo escuché por onda corta-, fue a Cuba.
Produjo una larga nota de varias páginas donde no faltaron fotografías inadecuadas, por no decir venenosas, algunas quejas de jovencitos paseando por zonas turísticas en horas en que todo el mundo trabaja y las infaltables apostillas que atacaban sibilinamente al comandante. Nada de visitas a los trabajadores, a los sindicatos, a las organizaciones de masas, a la verdadera Cuba. Esa es la “objetividad” del diario. No pierden ocasión para sembrar cizaña en cuanto a Cuba se refiere.
Lo hacen con habilidad, distanciándose de los claros ataques de su socio "La Nación" (son el mismo perro con distinto collar). La causa es simple. Sus lectores están reclutados en las clases medias porteñas, donde existen ciertos sectores ilustrados que simpatizan con Cuba y por eso se manejan en sus notas con astucia y duplicidad. Pero no pierden la ocasión para propagandizar todo aquello que pueda difamar el proceso social de la isla.
Sus periodistas -una legión de disciplinados escribas-, se encolumnan dócilmente con la línea editorial en cualquier tema que pueda rozar lo político, ya sea en lo internacional o en los sucesos que acontecen en el país. Lo que escriben, luego lo repiten en los programas de televisión o de radio del multimedio. No hay disonancias, todos -una cantidad-, operan para el mismo lado-. La empresa, hábilmente, los ha seducido con pomposos cargos de "editores jefes" e interesantes salarios.
Piden “disenso” para Cuba, pero entre la tropa de escribientes no hay uno con una posición que enfrente el dictado y las visiones políticas de la Dirección.
Nada que ver con la vieja “Crítica” del extraordinario Natalio Botana. Un conservador casado con una valiente y talentosa anarquista que tenía en su redacción individuos en las antípodas -desde comunistas a derechistas-, pero eso sí con capacidades literarias superlativas. Por eso “Crítica” pasó a la historia grande del periodismo argentino.
"CLARÍN" Y UNA LEY QUE LO DESVELA
En estos días, el Gobierno nacional pretende consagrar la aquí ya famosa “Ley de Medios”. Por este instrumento legal, se democratizaría la adjudicación de licencias en la radiodifusión y eso representaría un gigantesco paso atrás para el monopolio del “Grupo” -una sociedad elefantiásica que maneja cantidades de diarios, televisoras, radios y negocios agropecuarios, inmobiliarios, etcétera-.
Esto ha motivado salvajes ataques del diario contra la Presidenta Cristina Kirchner y el ex Presidente, Néstor Kirchner. De la misma forma, el diario exacerbó a la opinión pública haciendo campaña a favor de las agrupaciones agropecuarias que protestaban contra retenciones que el Gobierno quería aplicar a las jugosas exportaciones de cereales, etcétera. Se colocó, claramente, a favor de la oligarquía agropecuaria, de los “pooles” de siembra, aunque simulaba una adhesión a los pequeños productores.
Como se ve, un posicionamiento evidente al lado de sus negocios. Muchos de ellos concedidos por la dictadura, como es el caso de la adjudicación de la moderna planta de papel prensa. Por esa medida, el “grupo Clarín” accedió a la materia prima fundamental para las ediciones sin tener que importar esos insumos desde el exterior. Un favor de aquéllos que los distanció años luz de multitud de publicaciones que no gozaron de ese tratamiento. Para que se entienda bien: en los hechos, “Clarín” fue socia de la dictadura. A los hechos me remito.
EXCEPCIONES HONROSAS
Hay excepciones notables entre el plantel periodístico, como es el caso del recientemente fallecido Oscar Cardoso. Un hombre de vasta experiencia en lugares “calientes” del planeta. Ecuánime y talentoso, ha sabido mostrar con una alta cuota de pensamiento progresista y valiente, muchas de sus experiencias y esa actitud ha generado hacia él un respeto especial en quienes cuestionamos al diario. En nota del 4 de junio de 2009, titulada “El fin de un anacronismo y de una vergüenza política”, Cardoso -el gordo para los amigos-, formuló un relato sobre la OEA y el debate en base a Cuba que bien podría haber sido escrito por un hombre de izquierda. Ecuánime, justo, sincero. Una perla muy lejana a la ponzoña que otros de sus colegas en el matutino se empeñan en inocular cuando de Cuba se trata.
Hago todas estas consideraciones y podría hacer muchas más sobre el comportamiento de este diario, pero quiero, humildemente, aportar un dato para tener en cuenta relacionado a la noticia que nos entrega CUBADEBATE en esta ocasión.
“Clarín” es un diario profundamente anticomunista. Solapadamente reaccionario. Ríos de tinta ha empeñado en un interminable discurso apostando a la caída de la Revolución. A veces, incluso, ha sido grosero. Fue cuando creyó -como muchos en el mundo-, que la Revolución se desintegraría de un día para otro con la caída de la Unión Soviética.
SUEÑO NECROLÓGICO
De la misma forma, mostró procaz vulgaridad anticipando lo que ellos creían la desaparición del comandante Fidel Castro. El tiro les salió por la culata y la noticia necrológica la tienen “cajoneada” desde hace dos años. Imaginaban, entusiastas, el fin de la Revolución y la proclamación de los “cambios” que ellos anhelan.
Su alineamiento es el mismo de “El País” de Madrid -tal vez estén en algo asociados-; su diatriba, es menos virulenta, pero englobada en esa postura recalcitrante.
ZORRERÍAS Y MÁS ZORRERÍAS
Por eso, compañeros, no esperen una actitud de nobleza por parte de “Clarín” frente al caso de los queridos prisioneros allí en las mazmorras del imperio. Ellos harán como el camaleón. Si Obama los libera, cantarán loas a Obama, pero buscarán la forma de desacreditar a Cuba. Ellos, en este asunto, insinuaron que eran “espías”, minimizaron siempre el episodio y ahora lo tratan porque piensan que puede haber un giro favorable para nuestros héroes y al oportunismo de “Clarín”… como diría Don Lisandro de la Torre, no le entran balas.
Buenas noches, Cuba. ¡Venceremos!
AGREGADO AL COMENTARIO ANTERIOR
DATOS PARA SABER QUÉ COSA ES "CLARÍN"
Ya mencioné que no todos los periodistas de “Clarín” son amanuenses del oligopolio. Nombré al fallecido Oscar Cardoso, hacia quien siento verdadera admiración, pero no quiero dejar de recordar a otro que siempre está destacado en el exterior. Se trata de Juan Carlos Algañaraz. La cobertura que este periodista hizo de la invasión sionista a Gaza y que conmovió al mundo por lo bárbara e inescrupulosa, realmente fue extraordinaria. Sin pelos en la lengua, contó los horrores que vio y de sus palabras surge una evidente condena al ejército invasor y a los políticos que ordenaron esa matanza.
Ejemplar periodista al que, seguramente, no hay quien le dicte el libreto. Ha estado destacado en el Medio Oriente por más de 40 años y no debe haber muchos en su profesión que conozcan esa problemática como él. Sus colegas, en el matutino de marras, deberían imitarlo en vez de actuar servilmente y anotarse, voluntarios, en los ataques a los gobiernos populares que se están dando en Sudamérica y, en especial, a Cuba.
En el día de hoy, domingo 13 de setiembre, un columnista del diario afirma que el “Grupo” no es un “monopolio”. Se basa para ello en el estricto sentido de la palabra. Habrá leído “Cubadebate”, por lo visto. Ahora bien, lo que se dice requiere fundamentos. Hay decenas de páginas de Internet que contienen información sobre el diario “Clarín”. Sugiero a quienes pretendan datos, las siguientes direcciones o enlaces:
http://es.wikipedia.org/wiki/Grupo_Clar%C3%ADn
http://www.losocial.com.ar/nota.asp?secc=Para%20el%20Debate&iddocs=4848
http://lavaca.org/seccion/actualidad/0/309.shtml
http://mediosencartaabierta.blogspot.com/2009/08/continua-la-censura-y-estamos-todos.html
También puede ubicarse éstas y muchas otras páginas buscando en Google: poner “grupo clarín” y revisasr los contenidos.
Correctamente, Wikipedia habla de “oligopolio”, pero esto no aleja a “Clarín” de la realidad. Es un pulpo de mil tentáculos que opera, claramente, como un sector de la gran burguesía pro imperialista. No es casual su obsesión enfermiza con el tema Cuba y su deseo manifiesto hasta el hartazgo de “cambios” (léase regreso al capitalismo).
Es bueno saber quién es quién en la prensa mundial.