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La belleza de Palmira

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Palmira fue punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido centro de Siria. Situada a 240 kilómetros al noreste de Damasco, es también un enclave que abre la vía hacia el valle del río Éufrates, donde el Califato asienta aguas arriba su principal centro de poder, en la ciudad de Raqqa. Foto: Joseph Eid/ AFP.

Palmira fue punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido centro de Siria. Situada a 240 kilómetros al noreste de Damasco, es también un enclave que abre la vía hacia el valle del río Éufrates, donde el Califato asienta aguas arriba su principal centro de poder, en la ciudad de Raqqa. Foto: Joseph Eid/ AFP.

“El anochecer comenzó y ya casi no pude distinguir más que los pálidos fantasmas de los muros y columnas. Lo solitario de la situación, la serenidad del crepúsculo y la grandeza de la escena inundaron mi mente de pensamientos espirituales. La visión de una ilustre ciudad desierta, el recuerdo de tiempos pasados, la comparación con el presente, todo se combinaba para elevar mi corazón con sublimes meditaciones.

Este es el efecto que le causó Palmira, la antigua Tadmor, la novia del desierto, a uno de sus más ilustres visitantes, Constantin François de Chasseboeuf de La Giraudais, más conocido por su seudónimo de Volney y hecho conde por Napoleón.

Su libro Las ruinas de Palmira o meditaciones sobre las revoluciones de los imperios ofrece una reflexión sobre la decadencia de los poderes del mundo que cobra hoy una nueva, terrible actualidad, tras la irrupción del Estado Islámico en la vieja y sufrida ciudad caravanera nacida en un oasis alrededor de la fuente Efqa y demediada entre dos poderosos imperios, entre Roma y Partia, entre Occidente y Oriente.

Parece mentira que la otrora opulenta metrópoli —engordada en una gran ruta comercial entre el Golfo Pérsico y el Mediterráneo—, que desde hacía siglos, tras sufrir guerras, asedios y mil dramáticas vicisitudes, se mecía en una bien ganada paz que parecía ya eterna, vuelva a ser atacada como en su día lo fue por las legiones de Aureliano que aplastaron el sueño de Zenobia, esa reina que se decía descendiente de Cleopatra y desafió al imperio de Roma. Cuentan en Palmira que la soberana se bañaba en la fuente sulfurosa para mantenerse joven como una Erzsbét Báthory de las arenas.

La visión de las ruinas de Palmira, la de las diez mil columnas, la del delirio de las caravanas, es una de las mayores experiencias estéticas que se pueda disfrutar. 

Bajo el cielo eternamente azul, de un azul profundo, luminoso, las ruinas producen un efecto indescriptible de serenidad. Más allá de su belleza, el lugar es por supuesto un verdadero parque arqueológico de más de diez kilómetros cuadrados con numerosísimos puntos de interés.

Al este Palmira está dominada por un promontorio rocoso sobre el que se encuentra el impresionante castillo árabe de Fakhr ed-Din, con la parte más antigua datada en el siglo XII. También fuera de la ciudad y sus muros están las necrópolis.

En una de las colinas arenosas que rodean la ciudad pueden visitarse las impresionantes tumbas en torre que brotan de la tierra como colmillos oscuros. En el otro extremo, cerca del palmeral, existen varias tumbas subterráneas en forma de T, con sarcófagos, relieves y policromías, como la de la familia Artaban —del siglo II, con 56 nichos—, o la llamada de los Tres Hermanos; algunas en curso de excavación por una misión japonesa. Se calcula que solo se ha excavado el 60% de Palmira.

(Con información de El País)

Antes del inicio de la contienda en el país, en marzo de 2011, sus ruinas eran una de las principales atracciones turísticas del país árabe y de toda la región. En la imagen, Templo de Bel en la Palmira, Siria. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

Antes del inicio de la contienda, en marzo de 2011, sus ruinas eran una de las principales atracciones turísticas del país árabe y de toda la región. En la imagen, Templo de Bel en la Palmira, Siria. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

Palmira (Tadmur, en árabe), la perla del desierto, fue en los siglos I y II d. C. uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo. Foto: Joseph Eid/ AFP.

Palmira (Tadmur, en árabe), la perla del desierto, fue en los siglos I y II d. C. uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo. Foto: Joseph Eid/ AFP.

El responsable sirio de patrimonio histórico aseguró que antes de la irrupción del EI las autoridades consiguieron trasladar a lugares seguros estatuas y objetos artísticos. En la imagen, detalle de una escultura expuesta en el museo de la ciudad, en marzo de 2014. Foto: Joseph Eid/ AFP.

El responsable sirio de patrimonio histórico aseguró que antes de la irrupción del EI las autoridades consiguieron trasladar a lugares seguros estatuas y objetos artísticos. En la imagen, detalle de una escultura expuesta en el museo de la ciudad, en marzo de 2014. Foto: Joseph Eid/ AFP.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, ha pedido “un alto el fuego inmediato”. “Estoy muy preocupada por la situación de Palmira, declarada Patrimonio de la Humanidad. Los combates amenazan uno de los lugares más significativos de Oriente Próximo”. En la imagen, turistas en el antiguo teatro de Palmira. Foto: Omar Sanadiki/ Reuters.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, ha pedido “un alto el fuego inmediato”. “Estoy muy preocupada por la situación de Palmira, declarada Patrimonio de la Humanidad. Los combates amenazan uno de los lugares más significativos de Oriente Próximo”. En la imagen, turistas en el antiguo teatro de Palmira. Foto: Omar Sanadiki/ Reuters.

La amenaza que representa el fanatismo del Estado Islámico para el patrimonio histórico ya quedó patente con la destrucción de los restos arqueológicos de Nimrod, de Hatra y de la bíblica Nínive, en Irak. En la imagen, detalle de unas ruinas históricas de la ciudad siria de Palmira. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

La amenaza que representa el fanatismo del Estado Islámico para el patrimonio histórico ya quedó patente con la destrucción de los restos arqueológicos de Nimrod, de Hatra y de la bíblica Nínive, en Irak. En la imagen, detalle de unas ruinas históricas de la ciudad siria de Palmira. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

La histórica ciudad de Palmira es eje estratégico de comunicaciones en el desierto de Siria y célebre por sus valiosos restos arqueológicos dos veces milenarios. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

La histórica ciudad de Palmira es eje estratégico de comunicaciones en el desierto de Siria y célebre por sus valiosos restos arqueológicos dos veces milenarios. Foto: Eric Lafforgue/ Corbis.

El director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamun Abdelkarim, dijo que la entrada de los yihadistas en la parte monumental de la histórica ciudad era “un desastre para todo el mundo, no solo para los sirios”. En la imagen, turistas en el Templo de Bel en octubre de 2010. Foto: Omar Sanadiki/ Reuters.

El director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamun Abdelkarim, dijo que la entrada de los yihadistas en la parte monumental de la histórica ciudad era “un desastre para todo el mundo, no solo para los sirios”. En la imagen, turistas en el Templo de Bel en octubre de 2010. Foto: Omar Sanadiki/ Reuters.

La conquista de la ciudad por parte del EI amenaza los restos arqueológicos que son Patrimonio de la Humanidad. Foto: Tibor Bognar.

La conquista de la ciudad por parte del EI amenaza los restos arqueológicos que son Patrimonio de la Humanidad. Foto: Tibor Bognar.

Se han publicado 9 comentarios



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  • cadillac dijo:

    Ojal estos HP del TI no destruyan esas ruinas historicas

  • iliannys dijo:

    Sinceramente bellas imajenes,esa puesta de sol esta bellisima!!!!!!!!!!

  • José Antonio Montero Rodríguez dijo:

    Que lástima que los hombres bárbaros e inescrupulosos que integran el EI pisoteen y destruyan la historia de la humanidad, es hora de que los pueblos se unan para hacerse fuertes y poder vivir en paz sobre esta tierra.

  • Tainay dijo:

    Wowwww !!! sorprendente !!!

  • Rush dijo:

    Simplemente me quedé sin palabras, cuánta historia en ese lugar,en esas hermosas ruinas, se me encoge el alma al imaginarme que este lugar solopuede ser ahora visible en fotos por la actiuacion de unos mal nacidos que se hacen llamar El.

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Pues vean eso, esa es la joya en peligro de desaparecer, desde que los recalcitrantes armados y financiados “desde afuera” para asegurarle el petróleo a las transnacionales bajo el manto de “combatientes por la libertad de las primaveras árabes” comenzaron su accionar en varios países de esa región. Ahora ya son independientes y continúan destrozando todo lo que encuentran a su paso, absolutamente fuera de control.

  • avner dijo:

    la ultima sinagoga en syria esta entre las ruinas de la ciudad…

    hay 5 sinagogas en Cuba…

    pero hay una sola en Syria y una sola en Iraq…ambas bajo control de ISIS…

  • Eskandar dijo:

    Mi papa nacio cerca de Palmira, en la Real Campiña

  • Daniel García dijo:

    Si llegan a destrozar estas ruinas patrimonio de la humanidad se podrá comparar con los desatres que los EEUU cometieron con la detrucción del patrimonio que saquearón en Irak.

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