Opinión  »

| +

Ahora caen sobre Líbano tantas mentiras como bombas. Las explosiones son fáciles de contar: tres en los suburbios del sur de Beirut la mañana de este viernes y muchas en la carretera principal a Siria, que destruyeron más el gran viaducto de Mdeirej junto con tres autobuses que regresaban a Líbano después de llevar extranjeros a Damasco. Las mentiras fueron obvias, pero igual de poderosas.