Calica Ferrer

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Diego M. Vidal

Con Liborio Noval nos conocimos recién en noviembre de 1999. Exactamente en la noche del 15 de ese mes en el Palacio de la Revolución, cuando los mandatarios presentes en Cuba se reunían en la IXº Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado. Fidel Castro los estaba esperando para cenar, se acercó a un grupo de periodistas y fotógrafos que estábamos allí, entre ellos Liborio, y luego de bromear con nosotros volvió al protocolo de la recepción.