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El abismo del “químico”

Por: Yosdany Morejón Ortega, Yoanna Herrera Hernández, Wilber Zada Rosendi
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El químico se comercializa en dosis de 0.5 cm² de papel atomizado. Foto cortesía del Minint

La noche cae sobre La Ranfla, en el Consejo Popular Kilo-12, en la ciudad de Sancti Spíritus. Con un murmullo de pasos y susurros quedos, Ismael*, de 21 años, dobla la esquina y busca el punto de encuentro: un escalón roto que sirve de mostrador para la sustancia conocida como “químico”.

La luz mortecina de los faroles apenas ilumina el envase clandestino. Con manos temblorosas toma una hoja de papel impregnada en la sustancia y paga el precio acostumbrado de 300 pesos por una porción milimétrica. En ese instante, cree hallar alivio.

Meses después confesaría a Cubadebate: “De forma muy casual empecé a consumir con el grupo de amigos en la esquina del barrio”. Durante semanas la droga lo atrapó varias veces al día y admitió: “Me sentía bien, pero pronto la cosa se puso fea, vendí hasta mis prendas y me alejé de quienes quería. Todo para no quedarme sin dosis”.

El descenso fue implacable. Una madrugada, tras una fiesta, consumió más de la cuenta y vomitó sin parar. “Pensé que iba a morir; vomité hasta quedar paralizado”, recuerda con voz quebrada. Aquella experiencia sacudió su voluntad sobre el filo de la vida y la muerte.

“Supe que tocaba fondo. Antes solo pensaba en seguir, pero sentí un cocotazo de Dios que me ayudó a salir de esto”, dice agradecido. El recuerdo de ese momento lo mantiene firme en su recuperación. Orientado ahora hacia su familia y estudios, está matriculado en la Universidad de Sancti Spíritus José Martí y ha dejado atrás incluso el cigarro.

Hoy, rodeado del cariño de sus padres —quienes sospecharon antes de que él mismo reconociera el daño—, considera esta experiencia como una cicatriz de advertencia. “Mi madre me previno, pero no le hice caso; al final, las cosas fueron malas”, confiesa. A quienes lean su historia les lanza un ruego sincero: “Los jóvenes deben alejarse de esto. Parece bonito, pero adentro es lo más malo del mundo”.

Con esa voz templada por la adversidad, se convierte en un testigo vivo de la urgencia de no ceder ni un ápice de terreno frente al “químico” antes de que otras vidas queden atrapadas en el laberinto de las drogas.

La ruta secreta de las drogas

Cuando la oscuridad se adentró en Kilo-12, el mayor Rolando Alonso Santiesteban ya llevaba semanas luchando contra sus fantasmas. Como primer oficial de la Unidad de Enfrentamiento Especializado Antidrogas (UEEA) de la Dirección Técnica de Investigación (DTI) en Sancti Spíritus, encabezó un operativo de sigilo que parecía extraído de un guion cinematográfico: agentes mezclados con la juventud espirituana, escuchas en las esquinas y seguimientos entre plazas y callejones.

“A través del trabajo operativo y secreto se conoció que, en esta zona de la ciudad, existían varios jóvenes que consumían la sustancia. Luego, por decisión de la jefatura del Ministerio del Interior (Minint) en el territorio se abrió un expediente correspondiente a un proceso investigativo”, explica el oficial.

La indagación arrancó a finales de 2023 cuando cinco consumidores fueron identificados en el epicentro del Kilo-12, y así, tras meses de vigilancia —casi medio año de piezas que encajaban pacientemente–, se pudo trazar la cadena delictiva: dos traficantes, naturales de La Habana, abastecían a una joven espirituana cuya relación amorosa con uno de ellos fue la llave para introducir la sustancia en el territorio.

Y es que el modus operandi mostraba una astucia casi artesanal: la sustancia viajaba oculta en bolsos con bisutería y en paquetes de orégano, un olor intenso diseñado para burlar a cualquier “naricilla oficial”. Con total desconocimiento, choferes de la ruta La Habana-Sancti Spíritus actuaban como mensajeros involuntarios de la droga sintética más devastadora que la provincia había visto hasta el momento.

“Logramos detener a esta ciudadana en mayo de 2024, justo cuando descendía de la guagua en la parada de la Unidad Militar —recuerda el mayor Rolando—. Ella venía sola y al requisar sus pertenencias confirmamos que, tan solo en esa ocasión, traía consigo 405 envoltorios, equivalentes a 11.33 gramos del cannabinoides sintético que venía impregnado en orégano.

“En ese momento también arrestamos al comercializador de la droga en el territorio, otro joven espirituano que la esperaba en la parada. Aunque ella tenía vendida por encargo casi toda la sustancia, siempre le dejaba un poco a él que luego la vendía a otros jóvenes”, concluye.

Se trata apenas de un puñado de gramos, pero suficientes para envenenar a decenas, comenta el teniente coronel Iván Ruiz Mata, jefe provincial de la UEEA, quien contextualiza el fenómeno: “Hasta hace poco tiempo el espirituano rechazaba las drogas duras y los que se involucraban en hechos de esta naturaleza lo hacían mediante el consumo de psicotrópicos, es decir, medicamentos controlados con efectos similares a las drogas y era un puñado ínfimo de personas”.

Sin embargo, desde hace dos años, el químico ha ganado en auge debido, entre otros factores, a su bajo precio en este tipo de mercado; así como a la facilidad con la cual se atomiza sobre cualquier superficie y cuyo rastro queda marcado en familias rotas y miradas perdidas.

Su combate no recae solo en el Minint, sino que exige la mirada alerta de padres, educadores y vecinos. Mientras la red del “químico” busca nuevas bocas que alimentar, el heroísmo reside en denunciar cada rumor, cada paso dudoso, cada bolso que cambia de mano. En La Ranfla de Kilo-12, esa batalla comienza con el coraje de no callar.

Entre la historia y la tendencia juvenil

Entre 2023 y comienzos de 2024 se detectaron en Sancti Spíritus varios hechos que aludían al consumo del referido cannabinoide sintético fabricado en Estados Unidos que, en pequeñas dosis, desencadena intoxicaciones agudas y hasta la muerte.

Ruiz Mata atribuye este cambio a la combinación de factores externos e internos. “La migración de nuestros jóvenes a países productores de drogas, las redes sociales y el contacto con realidades donde el consumo se legaliza, han permeado la mentalidad local”, dice.

La provincia, una de las más envejecidas de Cuba, se ve obligada ahora a enfrentar una tendencia que, aunque todavía “no alarma y está bajo control”, requiere vigilancia constante, pues el 90 por ciento de quienes prueban por primera vez quedan atados a la sustancia.

“La droga que hemos identificado aquí se ha incautado y hemos puesto a disposición de los tribunales a los autores de estos hechos, entiéndase traficantes y comercializadores, quienes son en definitiva los responsables de que se contamine la juventud. Los consumidores quedan en un control por parte nuestra en función de lograr su reinserción a la sociedad y que se mantengan sin consumir”, agrega el teniente coronel.

Añade que las principales drogas encontradas son el “químico”, la marihuana y solo un caso donde se detectó cocaína en la cabecera provincial, pero en muy pocas cantidades. “La droga que hoy entra a Sancti Spíritus proviene casi toda de la capital del país como parte del tráfico interprovincial, por lo que hemos arreciado los controles en las vías nuestras”, comenta.

¿Qué sucede con la droga una vez que es incautada?

Detectar el químico no es imposible, asegura la capitana Leidy Laura Aragón Hernández, especialista en Drogas y Toxicología (perito) del Laboratorio Provincial de Criminalística

“Tenemos la orden del Ministro del Interior de establecer la guardia y custodia hasta que llega al destino donde será totalmente incinerada. Para ello se crea una comisión integrada por varias personas que presencian el momento de incineración, incluso se documenta en video.

“Llama la atención que algunas de las familias, tanto de traficantes como de consumidores, con las cuales nos hemos entrevistado, no advertían el peligro de lo que pasaba con sus hijos y entonces luego viene la sorpresa cuando son llamados a rendir cuentas en un proceso penal”, acota.

Confirmó que, en los municipios de Sancti Spíritus, Cabaiguán, Trinidad y Taguasco se concentran los casos identificados en los últimos tiempos: “Estamos capacitando a actores económicos privados que administran bares, discotecas y restaurantes para que sepan identificar a estas sustancias o reconocer el comportamiento de una persona bajo sus efectos y sepan, además, el protocolo a seguir”.

“En el bar privado La Guapachosa, de Cabaiguán, el cuerpo de protección del lugar detectó, recientemente, a un individuo que portaba marihuana dentro del bolsillo con la intención de entrar al establecimiento. A esa investigación la nombramos Nocturno y los autores están en prisión provisional”, asegura Ruiz Mata.

La libertad no tiene precio

Entre el color de días que pasan iguales y el eco de pasos metálicos, una celda alberga el testimonio de quien ya paga un alto precio a pesar de su juventud. La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Sancti Spíritus la sancionó, en marzo pasado, a siete años de privación de libertad como autora de un delito de tráfico de drogas o sustancias de efectos similares.

“Yo inicié en este mundo de la droga por guiarme por amistades que no eran más que sombras lejanas”, confiesa.

La inmadurez la condujo a creer que una decisión así no acarrearía consecuencias: “Cuando me vi involucrada ya era tarde para salir; el fondo me tragó y, sin darme cuenta, caí presa”, relata. La familia sufrió en carne propia el peso de su error: “Mi madre terminó hospitalizada, mi padre rozó un preinfarto. Nadie imaginó que su hija estaría tras unas rejas por un delito tan grave”.

Kenia** evoca su vida interrumpida: “Antes, estudiaba en la facultad. Me faltaban dos semestres para graduarme. Quería trabajar, construir un hogar. Ahora, estos siete años en pausa se sienten como un agujero negro en mis sueños”. El valor de la libertad —dice— no admite comparación: “La libertad no tiene precio y duele cada minuto que tú estás aquí. Cuando ves a tus padres en una visita de dos horas duele, duele mucho. Cuando llamas a tu casa y están haciendo una comida en la que tú no puedes estar, duele”.

En la prisión busca mantenerse ocupada y trata de retomar los estudios, pero nada se ajusta al plan que alguna vez trazó. “Aun así, me aferro a la esperanza de reconstruir mi vida, de volver a ser la joven llena de metas que un día fui”.

Su historia, contada desde la prisión, convierte el dolor en razón para que todos entiendan que en Cuba y, en Sancti Spíritus, el peligro de las drogas es real y ya arrastra personas hacia una espiral de destrucción. Kenia acaba de cumplir 23 años.

¿Una droga para las fiestas?

La capitana Leidy Laura Aragón Hernández, especialista en Drogas y Toxicología (perito) del Laboratorio Provincial de Criminalística, confirma un detalle contundente: “En el país y en la provincia ya tenemos reportes de personas hospitalizadas por sobredosis”.

Según su criterio, en Cuba la cocaína es muy cara para la mayoría de los consumidores, al igual que la marihuana, de ahí la preferencia o inclinación por el “químico”, cuyo efecto es entre 50 y 100 veces superior al del tetrahidrocannabinol o THC (principio activo de la marihuana).

Con dosis de apenas 0.5 cm² de papel atomizado que luego se inserta en un cigarrillo, los consumidores experimentan taquicardias muy fuertes e hipertensión arterial que no remiten con los antídotos habituales. En Sancti Spíritus la dosis oscila entre 200 y 300 pesos, o sea, un poco más cara que en La Habana, de ahí que el modus operandi se repite: comprarla en la capital para revenderla en el territorio.

El efecto que produce cada dosis del “químico” dura de 20 a 40 minutos, pero los consumidores quieren prolongarlos y entonces llega la sobredosis y la muerte. “Aunque la persona duplique la dosis de 0.5 cm² a 1 cm² o a más, este solo le durará el mismo tiempo, pero con consecuencias devastadoras para el organismo”.

Añade que, en un primer momento de creación, imitaba perfectamente al THC, pero luego, en un intento por burlar los controles aduanales, quienes lo fabrican diferenciaron tanto su estructura que hoy tiene poco que ver con el compuesto activo de la marihuana.

“Nos seguimos refiriendo a ella como cannabinoide sintético, porque es una droga sintética cuyos efectos son similares al del cannabis, pero actualmente se le agregan otras sustancias como Carbamazepina y otras benzodiacepinas, además de anestésico para animales e incluso formol, fentanilo y fenobarbital. Todo esto se mezcla en laboratorios clandestinos fuera de Cuba en proporciones rudimentarias, por lo que cada lote puede diferir drásticamente del anterior”, precisa la perito del Minint.

El resultado final se atomiza sobre un soporte que, en un primer momento fue picadura vegetal, especialmente el orégano, cuyo olor fuerte enmascara la droga. Sin embargo, en la actualidad se asperge sobre papel, el que puede estar escrito o impreso, sin que esto malogre o afecte las propiedades del “químico”.

El testimonio de Aragón Hernández subraya la urgencia de reforzar la prevención y la capacitación de los equipos médicos: “Hemos visto los efectos físicos del químico en quienes lo consumen y hemos visto las conductas agresivas que provoca; así como la desinhibición de las personas bajo sus efectos que se han desnudado en plena vía pública y les ha parecido correcto. Te aseguro, también, que detectarla y rastrearla no es imposible para nosotros”, refiere.

Procesos en alza y sanciones de peso

El licenciado Yoan Leonel Pereira Bernal, fiscal jefe de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de Sancti Spíritus, detalló el incremento de casos durante el primer trimestre de 2025: “En igual periodo de 2024 se radicó un único expediente por tráfico de drogas; pero en 2025 ya hemos abierto cinco procesos, tres por drogas ilícitas y dos por comercialización de medicamentos controlados”.

Pereira Bernal identificó al grupo de 18 a 35 años como el más afectado, tanto en consumo como en distribución. La modalidad de intercambio varía según la sustancia: los medicamentos controlados circulan a través de redes sociales, mientras que el “químico” y la cocaína se negocian por teléfono o mediante entregas cara a cara. “Ese contacto directo facilita el control policial, pero también la expansión rápida de la oferta ilícita entre los jóvenes”, advirtió Pereira Bernal.

¿Qué estipula el Código Penal al respecto?

“El que produzca, el que transporte, el que trafique, el que adquiera, el que introduzca o extraiga del territorio nacional drogas o tenga en su poder con el propósito de traficarlas; el que opere, administre, dirija locales o viviendas que se utilicen para el consumo de las drogas también incurre en estos delitos, cuyos marcos sancionadores abarcan desde cuatro hasta 10 años de privación de libertad.

“En el caso de la fabricación, transportación en equipos, materiales o sustancias que se utilizan para el cultivo, la producción de drogas propiamente, hay un marco sancionador mayor que es de 10 a 30 años. Igualmente, cuando se trata de funcionarios, empleados públicos, autoridades o sus agentes que facilitan para la ejecución, aprovechándose de las condiciones y que utilicen medios o recursos del Estado para alguna de esas actividades.

“Si las personas en la transportación o tráfico ilícito internacional de drogas o sustancias de efectos similares penetran el territorio nacional por cualquier circunstancia, utilizando naves o aeronaves, la sanción puede variar desde 10 hasta 30 años de privación de libertad.

“Cuando las cantidades ocupadas son muy significativas, también se va por este marco sancionador de 10 a 30 años de privación de libertad. O sea, todas estas conductas van a estribar en un marco sancionador de 4 a 30 años de privación en libertad, siempre dejando las sanciones más severas para las conductas más graves”.

En el caso de los menores que pudieran incurrir en hechos de esta naturaleza, ¿cuáles son las conductas a adoptar?

“Siempre la participación de menores en hechos delictivos va a condicionar un agravante dentro del proceso penal. Cuando se utiliza a un menor de edad para la comercialización, para el consumo y demás, ya eso agrava la situación procesal de ese comisor mayor de edad que lo utiliza, y puede incurrir, además del delito de tráfico de drogas, en el delito de corrupción de menores a partir del ente corruptor que se está llevando a cabo.

“En el caso de los menores, su tratamiento es diferenciado, aunque no responden penalmente. Desde el Ministerio del Interior y desde la Fiscalía se les da un seguimiento, además, participan las comisiones de prevención social y los grupos de atención a menores”.

¿Qué pasa con los consumidores?

“El mero consumo de estas sustancias no convierte a las personas en comisores del delito de tráfico de drogas, porque se convierten en víctimas de dicho flagelo. Sin embargo, una de las modalidades que estamos viendo en algunos de los procesos penales que hoy tenemos en tramitación es el consumo compartido.

“Esto quiere decir que adquieren la droga a un determinado precio y la socializan con grupos de amistades. Eso ya es otra cuestión, porque los convierte en comisores del delito de tráfico de drogas porque están facilitándole a otra persona ese consumo”, explicó.

La batalla también se gana en las aulas

Bajo el peso de rumores, los espirituanos exigen respuestas claras: ¿Hay drogas en las escuelas? Andrei Armas Bravo, director general de Educación en el territorio, no titubea: “Hoy no tenemos consumo ni tráfico de sustancias en instituciones educativas”.

Su voz no se envuelve en triunfalismos. “No podemos confiarnos, porque hay menores vinculados a hechos de consumo fuera de las aulas. Eso nos alerta y nos llama a reforzar el trabajo en nuestras instituciones educativas”, advierte, mientras sostiene en sus manos un documento clave: la Resolución 15 de 2019 del Ministerio de Educación (Mined), brújula del trabajo preventivo en las escuelas cubanas.

El texto, explica Armas Bravo, no es letra muerta y establece acciones concretas: integración del tema en asignaturas, talleres con estudiantes, alianzas con familias y organizaciones políticas.

El enfoque, subraya, es proactivo: “Esas acciones las debemos concebir hasta llegar a la última institución educativa que involucra a la familia, a la comunidad, a los factores. Así está diseñada y adaptada a nuestro medio. Nosotros tenemos identificado dónde están los principales casos, donde se concentran y ahí tenemos que dirigir las principales labores”.

Según el director general de Educación, en la actualidad se refuerza el trabajo preventivo en las secundarias básicas y la etapa preuniversitaria: “¿Por qué tenemos que hablar de los pioneros también? Porque en Secundaria Básica son pioneros y hemos tenido casos de secundaria básica vinculados al consumo de drogas”.

Aunque la escuela moviliza recursos, Armas Bravo no esquiva una verdad incómoda porque el consumo ocurre alejado de las aulas, ante lo cual el rol de los padres es decisivo: “Yo digo que es casi más importante el trabajo con la familia, por eso tenemos la necesidad de seguir trabajando con ellos en las escuelas de educación familiar”.

El costo humano: me quedé solo con mi sombra

La voz de Javier*** (24 años) se quiebra al evocar los días en que su vida giró alrededor de un papel impregnado de muerte. “El ‘químico’ me robó un año. Me dejó sin dinero, sin dignidad”, confiesa, mientras sus manos, antes temblorosas por la abstinencia, dibujan círculos en el aire, como si aún intentara escapar de un laberinto sin salida.

Recuerda que todo comenzó en una esquina cualquiera de Sancti Spíritus. “La droga llegó a mi grupo de amigos y, de ahí, a mí. Pensé que por una vez no pasaba nada”, relata. Lo que siguió fue un ciclo de autodestrucción disfrazado de euforia: “Me envicié rápido y vendía lo que fuera por una dosis”.

La espiral fue brutal. “Me puse violento con mi esposa y discutíamos mucho porque ella me veía consumir. Me suplicaba que parara, pero yo creía tener el control”.

Su relato desnuda la mentira del adicto: “La droga te convence de que estás bien, hasta que un día despiertas y ya no tienes a nadie”. Javier describe noches en un cuarto oscuro, aislado de su madre y sus amigos: “Mi felicidad dependía del ‘químico’. Si no lo tenía, me volvía loco, deprimido… Llegué a llorar durante horas, tirado en el suelo”.

El punto de quiebra llegó tras múltiples crisis familiares y económicas. “No tenía trabajo, debía dinero, ya no quería trabajar ni ver a nadie, solo drogarme. Hasta que un día, llorando como un niño, entendí: o salía de esto o me moría”.

La reconstrucción: hoy vuelvo a ver el sol

Javier respira aliviado: lleva varios meses limpio. Se reconcilió con su familia, recuperó el empleo, dejó de fumar y, lo más importante, encontró la paz y el perdón que tanto necesitaba por sus acciones del pasado. Su mensaje es urgente: “El ‘químico’ no es juego. Es una bomba que destruye familias, salud, sueños. Ni siquiera lo prueben: después de la primera dosis, el cerebro te pide más… y ya no paras”.

Mientras habla, una reflexión es obligatoria: la droga no entra sola a las casas. Llega por alguien que calla. Estas historias, más que testimonios, son espejos para quienes prueban el “químico” y luego caen en la adicción: no basta con quemar la droga incautada. Hay que quemar el silencio.

*, ** y ***: Los nombres fueron cambiados para proteger la identidad de las personas que, voluntariamente, ofrecieron su testimonio durante la redacción de este reportaje.

En video, las historias

Se han publicado 56 comentarios



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  • Faraoni dijo:

    Hay y habrá mercado para el químico.La pobreza,la desigualdad,la exclusión social y la dolarizacion conducen justo allí.

    • BMP2 dijo:

      Qué tiene que ver la dolarización con ese flagelo ??. Ya estamos rozando lo irrisorio cuando de culpar a otros de una irresponsabilidad personal se trata.
      SIMPLEMENTE NO HAY JUSTIFICACIÓN PARA EL TRÁFICO Y CONSUMO DE DROGAS !!!, NO NO Y NO..., BASTA YA DE TALES ABERRACIONES CONFORMISTAS.
      TOLERANCIA CERO !!!

      • frank dijo:

        Si tiene que ver la desesperanza. Falta de futuro. Conclusión. Somos un país va en plena decadencia. Sin luz sin alimentos y ahora aumento de drogadictos. Si algo bueno tuvimos. Hace más de 30 años era una juventud sana. País prácticamente libre del tema de drogas. Es la debacle.

      • Ivan dijo:

        El consumo lo practican los enajenados y aqui estas dadas las condiciones pues la gente sabe que estudiando y trabajando de forma honrada no resuelve su problema. Hay que ser negociante para poder sobrevivir y todos no tienen esa facilidad.

      • BMP2 dijo:

        frank ,
        Existe tendencia moderada de este flagelo. Nada de Debacle, de lo contrario no estarías viendo este tipo de artículos que muestran el problema y su enfrentamiento. Escasea el fluido eléctrico si, escasea el alimento, este último más por nuestra propia inacción y la vagancia de muchos muchos. Sobre todo eso VAGANCIA. Tus términos "Sin" muestran tus ansias , no tus preocupaciones.
        En este foro conocemos bien tu estilo apocalíptico sin retorno y malinchista.

    • ramina dijo:

      No coincido con usted. Hay en nuestra población una tendencia cada vez más grande por el consumismo. Al mismo tiempo la música que más se difunde hoy es el Reparto que sus letras además de obscenas promueven todo tipo de consumo y realzan posesiones. Es cierto que existe desigualdad pero también muy cierto que abunda la vagancia, la desigualdad más grande es la que enfrenta el que trabaja todos los días contra el que se levanta a "inventar" o a vivir del dolor ajeno que causan estas adicciones. Otro mal que nos aqueja es el egoísmo y la desmemoria, nadie se acuerda que durante la pandemia todos fuimos víctimas salvadas por el sacrificio y la dedicación de personas que nos sacaron adelante dirigidos por un gobierno que no nos abandonó. Las drogas además de enfermos traen otros males como las organizaciones delictivas barriales, ajustes de cuentas, desamparos familiares, inseguridad ciudadana, tráfico de personas (y no estoy hablando de salidas al exterior) sino de chantajes, etc. Como ciudadanos nuestro deber es atajar, denunciar y educar para que este mal se destierre totalmente.

      • Horus dijo:

        Ramina, jóvenes siempre habrán, con sus gustos particulares, sus estilos de vida y sus propios conflictos. Las drogas, como sabemos, son un mal universal y deben de combatirse, pero con realismo. La droga en Cuba no es un fenómeno actual vinculada a los jóvenes que oyen reguetón: hace ya bastantes años que hay drogas en nuestras calles, y eso es periódico viejo. Y viejo también son los métodos para combatirlas, algunos mejores que otros, pero le aseguro que no vamos a descubrir la rueda en el proceso de erradicar este mal.
        Por otro lado, y es el tema que más me preocupa, no ver al consumo de drogas de nuestra sociedad como una consecuencia directa de las condiciones por las que atraviesa el pueblo cubano es un craso error. La delincuencia, la pérdida de valores, la violencia, la disminución del nivel cultural, ..., y el consumo de drogas son signos 100% arraigados a una sociedad enferma, o a sectores sociales precarios. Y en nuestra Cuba de hoy, donde una familia de 4 personas tiene que subsistir mensualmente con 8000 CUP (el equivalente a 2 cakes en una dulcería), lo que resulta matemáticamente imposible, siempre habrán ilegalidades. El hombre piensa como vive.

      • BMP2 dijo:

        Horus,
        En este país hasta un marginal sabe que si tienes problemas financieros y por tanto de calidad de vida , las drogas lejos de resolver algo lo va a empeorar y multiplicar. La Responsabilidad Individual y Familiar tendrá siempre la voz cantante para evitar caer en estos baches. Irse por la tangente y culpar a otros de una decisión muy personal es una muy mala actitud. De mis abuelos y mis padres aprendí que se puede ser pobre pero con los pies en la tierra.
        Con ese asunto no debe haber paños tibios y los padres tenemos que estar siempre alertas con nuestros hijos, luego habrá que asumir las duras y tristes consecuencias.
        Es Ud. Padre?

  • CTVP dijo:

    Y cuál es la estrategia nacional para erradicar este problema social que afecta a nuestros jóvenes en todo el país?

    • Eddy dijo:

      Debemos estar claros. Eso NO se va a erradicar.

      • Pancracio dijo:

        Eddy, quizás erradicar sea una palabra quimérica, pero le puedo garantizar que se llevara a niveles mínimos, casi inexistentes. Usted sabe que pasa, que Cuba tiene mil rollos, pero hay limites que el sistema no va a permitir que se rompan, uno de ellos es la droga y créame cuando le digo que cuando el Ministerio del Interior se pone de lleno para una cosa, la acaban, la reducen y finalmente logran llevarlo a términos controlables. Es difícil la lucha? Es verdad, pero en el actual sistema político, la droga no tiene cabida y ese es el principal freno y creo que hay que apretar la mano, un poco más, pero apretar la mano.

  • Del Vedado dijo:

    En mi. opinión, un artículo muy largo y demasiado poético para tratar el tema. Creo que este asunto se debe tratar con más frecuencia en nuestros medios, con palabras claras, sin tanta prosa romántica, con frases concisas y estadísticas reales. El artículo,con todo respeto a su autor, parece una novela de García Márquez. Es un tema que asusta y sobre el cual hay que tomar medidas inmediatas y comunicar fríamente a la población.

    • De mi dijo:

      TIENE RAZÓN, MUY POÉTICO Y DULCES PALABRAS PARA ALGO TAN CRÍTICO Y DESTRUCTIVO. DEBEN HACER OTRO ARTÍCULO CON LO QUE LLEVA PALABRAS FIRMES, BÚSQUEDA DE SOLUCIONES Y QUE VEAMOS EL CUMPLIMIENTO-

  • Jge dijo:

    Guerra sin tregua, mano dura para los traficantes!!!

  • Yo dijo:

    No se está siendo lo suficientemente fuerte en el combate contra este flagelo. Los que introducen en el país y lo comercializan tienen que ser condenados a la pena capital

    • Sergio D. Hdez Lima dijo:

      En China, por ejemplo sería así como usted dice: pena capital y luego que hablen los medios críticos de siempre. De cualquier forma van a hablar, pero ese flagelo es una epidemia mortal que no se puede dejar crecer porque destruye una sociedad.
      He visto documentales sobre el fentanilo en las calles de San Francisco, Los Ángeles y Filadelfia y asusta realmente.
      No podemos permitir que nuestro país llegue a esos niveles.
      Saludos.

    • Luis Guillermo dijo:

      Buenas tardes... este es el país donde más fiscales existen, y juzgan con las penas que ellos consideran, no con las establecidas en el Código Penal para cada delito.
      Con la venia de todos
      Les deseo un hermoso comienzo de semana

  • aa dijo:

    Pues traigan esos investigadores para la habana, especificamente el Reparto Guiteras. a ver si acaban con la droga aqui

  • Luis dijo:

    Como ahora ya no es delito consumir drogas (dicen que es una enfermedad) es "fiesta y pachanga" para los drogadictos y para los vendedores. Que yo sepa las enfermedades se contraen involuntariamente o por deficiencia del organismo humano. Pero la droga la consume el que quiere, por tener una conducta antisocial. Los cambios de conceptos y políticas no llevan a muchas inmoralidades.

    • Sergio D. Hernández Lima dijo:

      Es enfermo el que la consume y delincuentes de marca mayor los que la trafican. El tratamiento debe ser diferente.
      Saludos.

  • Alejandro dijo:

    Muy buen material

  • Lina dijo:

    Narrar las historias horribles es conveniente pero se dejó avanzar demasiado!! Por qué ?? Que paso que no se detuvo a tiempo usando cuántos recursos fueran necesarios ??? Por qué AHORA se divulga lo que hace años estaba pasando y de lo cual no se decía ni una palabra ? Ocultar las realidades hace muchísimo más daño que divulgarlas !

  • camarero dijo:

    lo siento mucho por la joven involucrada que hace el testimonio pero debió pensarlo antes de arruinar la vida de decenas de sus contemporáneos... siete años me parece muy poco para ella, la llevaron bien y mientras sigan pasando la mano, seguirá el fenómeno...

  • Juan dijo:

    La lucha contra la droga debe ser secreta, más activa y radical, tolerancia cero, porque hay adolescentes y jóvenes, que no están interesados o la desconocen, pero si se habla mucho de ella pueden estar tentados a probar.

    • Lina dijo:

      Disculpe Juan pero ninguna lucha contra un flagelo que afecta a toda la sociedad se combate en "secreto" . Que existen drogas aquí y fuera de aquí lo saben jóvenes y adolescentes desde temprana edad ,por las películas que tocan abundantemente el tema ,por internet, por muchísimas vías . Además en mi opinión NO se combatió en "secreto" lo suficiente cuando avanzo tanto . Tengo 70 años y nunca vi en Cuba a plena luz del día una persona drogada en la calle y lamentablemente ahora lo he visto !

  • Wil dijo:

    Hay que introducir la PENA DE MUERTE y se acaba todo...Si seguimos así con esos paños tibios por miedo al que dirán y no aplicamos medidas duras NO HABRÁ QUIEN DETENGA ESTO.

    • Salvador dijo:

      Hay que ir a la raíz del problema para combatirlo. Ahora tenemos la paradoja de querer culpar a los traficantes de droga de la situación actual. Sin embargo, recuerdo perfectamente en tiempos pasados cuando se abordaba el problema de la droga en Estados Unidos y otros países nuestra prensa repetía constantemente que el consumo era precisamente lo que estimulaba el tráfico de drogas..........
      Ahora, pregunto: En qué quedamos?

  • Jorge Padrón Soroa dijo:

    Debió aclarar que son casos muy aislados, porque se puede interpretar que estamos igual que el resto de los paises. den menos sensacionalismo y reflejen mejor la realidad.

  • Ivan dijo:

    Cuando las cosas no se atacan desde el principio se van sofisticado hasta que se hace bien difícil de erradicar.

  • OER dijo:

    Hay que modificar el Código Penal. Aplicar sanciones no menores de 20 años para los delitos relacionados con las drogas. En estos momentos tenemos que ser más enérgicos. Nos sigue temblando la mano al momento de aplicar justicia. Hasta los que la consumen deben guardar prisión. La Asamblea Nacional puede modificar el Código Penal y el Consejo de Estado puede aprobar decretos leyes. "Cambiar todo lo que deba ser cambiado". Eso es, diría yo, UNA ORDEN DE FIDEL. Hagámosla cumplir. No tengamos miedo . Desde el imperio nos quieren corromper la juventud. Hay que ponerle freno de inmediato. Recuerdo que cuando era asiduo desviar lanchas y aviones hacia los EEUU y algunos autores fueron fusilados, se acabó el relajo. ¡Muerto el perro, se acabó la rabia!

  • el muste dijo:

    HAY QUE HACER UN ARTICULO SOBRE ESTO DE LO QUE OCURRE EN LA HABANA.
    EN VARIOS MUNICIPIOS SE VEN CASOS DE ESTOS, INCLUSO EN EL HORARIO DEL DIA. SAN MIGUEL DEL PADRON, CENTRO HABANA, BOYEROS, 10 DE OCTUBRE, ETC, ETC. MUY DURO VER HASTA MUJERES.

  • Rey Mo dijo:

    Mi barrio de La Rosalía esta infectado de quimiqueros, vendedores y consumidores. El sábado en mi esquina había un joven tirado en el portal de la bodega. A veces tratas de ayudar a alguno y se vuelve agresivo, es un verdadero problema. Es una pena. SMP completo esta inundado del químico, nunca pensé que en mi adultez mayor iba a tener que lidiar con semejante problema. Se está yendo de las manos.

    • Ivan dijo:

      Eso es en todos los barrios al menos aquí en la Habana, no se en el interior del país.

    • Selma González dijo:

      Rey Moo. Sólo podemos ayudar a una persona que esté en el piso o en cualquier lugar en un estado tan lamentable, llamando a la Policía y dando la dirección exacta para que sea conducida a un hospital o Policlínico. Nunca he tenido que ver semejante situación, pero si así fuera, diría cuenta a quién pueda ayudar de verdad.

  • Israel rodriguez heredia dijo:

    Excelente trabajo y espero que no solo se quede aqui en las redes y en papl, este flajelo esta acabando con la juventud, aqui en la habana es una epidemia y creo que se le debe prestar mas atencion que la que ya se le esta prestando por parte de todos los organos responsable en la lucha de este mal, donde el primero debe ser la familia.

  • cubanoquieresaber dijo:

    De nada servirán todos los esfuerzos y acciones que como país y desde las instituciones gubernamentales hagamos para combatir este flagelo, si la familia, sobre todo los padres no asumen la responsabilidad que les toca, es común ver a muchachos y muchachas que pasan todo el día fuera del control de sus padres, que no saben con quién anda, adónde van y qué hacen. En todos los casos estos padres se escudan en responsabilidades, preocupaciones y ocupaciones que les impiden estar al tanto de los hijos que crearon por propia decisión, entre estos padres hay de todas las ocupaciones y de todos los estratos sociales de nuestra sociedad, lamentablemente muchos de estos muchachos y muchachas, viven y desarrollan su vida en zonas marginales de nuestras ciudades, sus padres en muchos casos no les interesa qué hacen pues ellos mismos viven en esa misma marginalidad y a ella se deben, también están los hijos de personas trabajadoras que llegan a esto de la mano de los anteriores, con quienes conviven en las aulas y en las calles. Pensar que capturando y enfrentado a los traficantes y atendiendo a los “enganchados” es suficiente, es cuanto menos un camino que no irá muy lejos, hay que hacer que los padres asuman la responsabilidad de sus hijos y por qué no también las consecuencias de sus actos, creo que esto debe ser una parte fundamental del trabajo de prevención y junto a todo esto que no nos tiemble la mano para castigar a los culpables, a la droga tolerancia cero, que los traficantes, distribuidores, vendedores y “encantadores de serpientes” que estimulen el consumo de drogas, sepan que “los va a coger la 440”.

  • marcos maceo dijo:

    Es lamentable escuchar s
    esos testimonios, rectificar a tiempo les salvo la vida, es necesario ser constante en la lucha y comprometerse en el enfrentamiento contra las drogas, estas no pueden ganar terreno, ni ahora, ni nunca, el control tanto familiar, educacional y social, con el apoyo de las instituciones del estado encargadas de su enfrentamiento pueden frenar esto y evitar que Cuba se convierts

  • manuel. dijo:

    Lo primero que hay que hacer es. Los barrios debade. esto se hacia cuando estaba el Comandante. por consejos . llevar a dirigentes ,Oficiales del MININT especialistas en la Materia. Fiscales. en Cuanto al código penal. esta demasiado suave es irrisorio. los padres de menores que caigan en este flagelo hay que ser mas enérgicos con estos. que tambien sientan el peso de la ley. y dejar ya la mentira y la auto complacencia. que solo en nuestras mentes cabe que los factores de la comunidad. dígase CDR,FMC,ACRC. Funcionan . nada de eso Funciona. si funcionara de verdad no hubiéramos llegado a este mal que yo nunca pensé que este país se fuera a poner de esta manera. no solo las drogas la violencia que hay. los asaltos ,los robos en vivienda. no hay policías no hay servicio de patrullaje. la musica alta a cualquier hora de la noche. en especial las motorinas,motos sin chapas en la calle ,conductores sin casco. si te roban en la casa y realisas la denuncia. lo mas seguro es que la guardia operativa llegue al otro día. por diferentes causas. o hay un solo carro o no hay combustible o hay demasiados casos. las heridas con armas blancas, armas de fuego para asaltarte va en aumento. como tambien la perdida de la vida. la misma poblacion esta pidiendo medidas mas severas. llegando a la pena de Muerte. que sea ejemplarisante. no podemos llegar a que la ,poblacion tome la justicia por sus manos. seguimos en Combate.

  • Raul G. dijo:

    No es fácil resolver ese problema bajo las condiciones económicas actuales . Es un fenómeno mundial que aparece y se incrementa en cualquier país del mundo empobrecido que esté pasando por una crisis como la nuestra. Van ha hacer falta muchos recursos para revertir está alarmante tendencia de nuestros jóvenes que nunca antes había ocurrido.

  • TADC dijo:

    Creo que la sentencia de 7 años a la joven que traficaba fue muy pequeña realmente, si tiene buen comportamiento posiblemente en 3 años salga con más espuelas y relaciones lamentables para continuar traficando. la justicia debe ser firme con el tema de las drogas, de lo contrario seguirá creciendo este flagelo social.
    Las instituciones educativas deben incidir más en estos temas, no basta con poner publicidad en un mural que nadie lee. las acciones deben llegar a los estudiantes y mostrar la peor cara en todos los espacios posibles. los medios de comunicación comprometidos en mostrar la realidad en su versión más fea. los jóvenes deben sentir miedo al pensar en consumir drogas y eso solo se logra con una buena campaña de comunicación social y un enfrenamiento bien duro de las autoridades y de todo el pueblo

  • Norma dijo:

    Es una pena que aún continúan con venta ilícitas de drogas y aun no hayan sido capturados y la mayoría son jóvenes de muy tempranas edades que aún estudian en secundaria y lo vemos a diario pasar por nuestras cuadras han cogido algunos y otros frenan sus ventas cuando el estado lo anuncia sobre operativos o toman precaución, en nuestro barrio Tamarindo los alrededores del agro Santos Suáres y parque Santo Suáres podemos ver los efectos que provoca la sustancia demostrando que siguen vendiéndose las drogas por favor gobierno de Cuba continúen con la ardía labor de encontrar a todos lis que lo venden para erradicar el problema que nos está causando a todas las familias

  • Ant dijo:

    La Habana está llena de eso.

  • Beatriz.P. dijo:

    Consumidores, y expendedores, .........y me pregunto, para cuando los proveedores, .........los GORDOS, ........los adinerados .
    Llevamos un tiempo visibilizando esta lucha.........y todavía no veo que caiga el verdadero narco.

  • Letibes dijo:

    Se le fue de las manos . Dieron alas y no lo cortaron a tiempo. No vamos a decir que aquí no había drogas . Pero con el químico . Está más a la vuelta de la esquina . Mientras los niños juegan su fútbol, ven como pasan los jóvenes tras su consumo del kimico.
    Yo me pregunto porque las autoridades no le han puesto fin al consumo. Pues cuba es una isla. Y todo está controlado. Se sabe en los barrios. Quién la venden y las consume. Porque no lo han erradicado de raíz.

  • Lurdes dijo:

    Consumir cualquier tipo de droga aunque sea alcohol, es de total elección de quien la consume, de quien la acepta.
    Cierto estamos pasando tiempos muy difíciles en el país pero jamás se va a mitigar consumiendo alguna droga, creo que al contrario se agudizarán los sentimientos de carencias, pues todas las ocasiones en que la persona sienta la necesidad o impulso del consumo no tendrá de seguro la posibilidad económica de adquirirla e incurrirá en otros errores: vender su cuerpo, sus pertenencias, hasta robar. "Mejor no empezar"
    Gracias Cubadebate.

  • Leo dijo:

    Con profunda preocupación y un sentido de urgencia, me dirijo a ustedes hoy para expresar mi angustia ante el creciente flagelo de las drogas que azota nuestro querido barrio de Santos Suárez. Lo que una vez fue un rincón tranquilo y seguro de La Habana se está transformando en un foco de delincuencia y desesperación, y la droga es, a mi parecer, la raíz de esta terrible metamorfosis.
    Soy testigo directo de cómo esta plaga corroe el alma de nuestra comunidad. La violencia y el robo, antes hechos aislados, se han vuelto una constante, sembrando el miedo entre los vecinos. Jóvenes, hombres y mujeres caen en las garras de la adicción, perdiendo sus proyectos de vida y arrastrando a sus familias a un sufrimiento inenarrable. La droga es la perdición del hombre, y en Santos Suárez estamos viendo sus devastadoras consecuencias de primera mano.
    Entiendo que la lucha contra el narcotráfico es compleja, pero la situación en nuestro barrio ha alcanzado un punto crítico que exige medidas extraordinarias. Por ello, con el mayor respeto, pero con firmeza, solicito a la Fiscalía y al Gobierno que refuercen de manera significativa la vigilancia en Santos Suárez. Necesitamos una presencia policial constante y visible que disuada a los traficantes y brinde seguridad a los ciudadanos honestos.
    Pero la presencia policial por sí sola no será suficiente para erradicar este mal. Es imperativo que se implementen estrategias de inteligencia más sofisticadas, incluyendo la infiltración de agentes encubiertos. Solo así podremos desmantelar las redes de distribución desde su interior y llevar ante la justicia a quienes envenenan nuestra comunidad.
    Santos Suárez no merece este destino. Es un barrio lleno de gente trabajadora y de bien que anhela recuperar la paz y la seguridad que siempre lo caracterizaron. Confío en que ustedes, como máximas autoridades responsables del bienestar de la nación, escucharán este llamado desesperado y tomarán las acciones necesarias para devolver la tranquilidad a nuestro barrio. La droga está destruyendo vidas y nuestro tejido social, y solo una intervención decidida y efectiva podrá detener esta tragedia.
    Con la esperanza de una pronta y favorable respuesta, les saludo atentamente.
    Un vecino preocupado de Santos Suárez, La Habana.

  • nory dijo:

    Si nos vamos por el camino de justificar el tráfico y consumo de droga con escaces, los apagones , falta de alimentos y otros problemas bien graves q padece la sociedad cubana, ya estamos perdiendo la batalla, cuantos países del mundo no tienen ninguno de estos problemas y pulula la drogadicion u tráfico de esas sustancias. Aprecio q a pesar de toda la divulgación del peligro de consumir esta sustancia la juventud principalmente no presta oídos a esto y no es nada nuevo cuánto se alertó sobre las medidas a tomar para no contraer el SIDA y cuantos hoy padecen esa enfermedad por no prestan atención a las advertencias. Lo primero es cada persona es la encargada cde resguardar su salud. Ahora si me parece q una condena de 7 años es muy poco para quien comercializaba este producto sabiendo q sus ingresos personales era acosta de dañar a los demás, hay q sancionar bien fuerte a los traficantes y además confiscar todos los bienes adquiridos por esta ilícita actividad, pero la familia tiene q velar mucho por sus hijos jóvenes y adolescentes. Continuar divulgando sobre este fenómeno para q individualmente el q la consuma sepa cuales serán las consecuencias de su actuar.

Se han publicado 56 comentarios



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Yosdany Morejón Ortega

Yosdany Morejón Ortega

Licenciado en Español-Literatura. Periodista de Radio Sancti Spíritus. Colaborador de Cubadebate y otros medios nacionales como Radio Rebelde y Radio Reloj.

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