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Una obra perdurable

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Carretera Central de Cuba

Carretera Central de Cuba. Foto: Wikimedia Commons

La referencia más antigua sobre la construcción de un camino en La Habana data del 14 de febrero de 1575, cuando un acta del Ayuntamiento de la villa anota la inexistencia de esos senderos o veredas y lo conveniente que resultarían para el servicio de la Corona, el bien de la localidad y la comodidad de vecinos y moradores “para que se pueda andar e caminar”. Recoge el documento la queja de los regidores por los caminos reales que “se mandaron abrir y no se abrieron”, y dispone que 12 indios e igual número de negros, con sus hachas y machetes, abran un camino en Guanabacoa y que se valore y se les pague su trabajo.

Muchos años después, en 1796, la Junta de Fomento decidía empedrar el viejo camino de Jesús del Monte y comenzaba a hacerlo en el tramo comprendido entre el puente de Chávez y la Esquina de Tejas. Se empedraron 13 500 varas cuadradas en cinco meses, con un costo de 13 500 pesos fuertes, cifra esta excesiva, expresa la relación de la Junta, porque tuvo que acometerse una excavación de 400 varas de largo, 17 de ancho y 1,5 de profundidad, en la que, durante 45 días, trabajaron cien hombres. Una vara española equivale a poco más de 0,8 metros.

No es sin embargo hasta 1823 cuando se hizo el primer intento de normar la construcción de caminos. La Junta Económica del Real Consulado dedicaba fondos a la apertura de senderos y exigía que los de la ruta central se abriesen con 50 varas de ancho, los provinciales, con 24, con 12 los vecinales y con una anchura de seis varas los caminos domésticos.

Otro documento –Memorias de obras públicas- publicado en 1860 y que cubría los años comprendidos entre 1795 y 1868, consigna la preocupación del Gobierno colonial por lo que allí se llama Camino Central de la Isla.

El camino hacia el oeste arrancaba en La Habana y terminaba en Pinar del Rio luego de atravesar Marianao, Guanajay, Artemisa, Las Mangas y Paso Real de San Diego, y era, se afirma, “un camino natural sin preparación de ninguna clase, con algunas pocas obras para atravesar ríos, arroyos y cañadas”.  Un primer tramo hasta Güines comprendía el Camino Central del Este. Proseguía por Unión de Reyes, Jovellanos –que recibía entonces el nombre de Bemba-  y Macagua, Continuaba por Santo Domingo, La Esperanza, Santa Clara, Sancti Spiritus y Ciego de Ávila. Y seguía desde allí por Puerto Príncipe, Guáimaro y Las Tunas hasta Cauto Embarcadero. Desde Macagua esta ruta tenía una extensión de 181,5 leguas, esto es, 770 kilómetros aproximadamente.

El Camino Central al que se alude en las Memorias de 1860 se afirmaba en piedra y tenía un ancho de cinco metros, y con esa anchura continuó extendiéndose. El presidente Menocal adelantó en la vía gracias a la ley de 25 de agosto de 1919, que le autorizó a invertir en ella 1 200 000 pesos anuales.

De esa forma se tiraron nuevos tramos del camino y se prolongaron los existentes. Al ascender Gerardo Machado al poder, el 20 de mayo de 1925, los trechos de esa carretera sumaban unos 650 kilómetros repartidos, de manera discontinua, por las seis provincias de entonces.

Era, en gran parte, una carretera en mal estado, con curvas cerradas y anchura insuficiente, salvo en el tramo diez kilómetros entre La Habana y San Francisco de Paula y el de La Habana a Arroyo Arenas (15 km) ambos ensanchados y adoquinados con granito entre 1913 y 1914.

Los trabajos de la Carretera Central propiamente dicha comenzaron en San Francisco de Paula, el 1 de marzo de 1927. Tiene una extensión de 1 139 kilómetros. De esos, 690 cruzaron por zonas donde no existían más vías de comunicación que los antiguos caminos reales, y 450 utilizaron total o parcialmente las explanadas de las carreteras que le antecedieron. Conectó zonas extensas y fértiles y atravesó 60 pueblos y ciudades.

La obra tiene a lo largo de todo su trayecto una base de hormigón hidráulico. Su construcción obligó a la tala de 39 446 árboles, y solo en Las Villas se movieron en carretas tiradas por bueyes 73 000 metros cúbicos de arena y 142 000 metros cúbicos de piedra, 233 000 barriles de cemento, 4 000 toneladas de acero en barras y 2 187 toneladas de acero estructural.  El gobierno pagó a los contratistas algo más de 107 millones de pesos por la obra, cifra que se incrementó hasta los 111 millones por los gastos en que debió incurrir la Secretaría de Obras Públicas por estudios y proyectos y la supervisión de los trabajos.

Es una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana y los especialistas la catalogan como la obra del siglo XX en Cuba.  Es una de las mejores carreteras de América Latina y ejemplo de construcción duradera. Ha resistido, durante decenas de años, cargas muy superiores a las que se suponía que soportara. Acortó distancias y conectó rincones de la geografía insular, lo que redundó en todos los órdenes de la vida cubana: humano, social, cultural, científico, político y económico.

Valga una aclaración. Se ha repetido mucho que la Carretera Central debió tener una anchura de ocho metros, y que Machado y su camarilla la dejaron en seis para apropiarse del dinero que eso hubiera costado. No hay tal. La carretera se construyó con los seis metros de ancho con que se proyectó. Así se advierte en los planos originales. Sin contar que el Banco Gelats fue celoso guardián del presupuesto de las obras públicas de la época.

(Con documentación de Juan de las Cuevas)

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Se han publicado 22 comentarios



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  • YO dijo:

    Que interesante este ultimo parrafo, estoy ahora confundido, siempre me han dicho lo contrario. La pregunta, a quien le creo? Creo que la respuesta esta clarisima.

    • Sergio dijo:

      Hay leyendas URBANAS que son eso, LEYENDAS

  • Ateo dijo:

    ..a mí entender la autopista nacional es excesivamente ancha,,creo que es uno de los factores que contribuyó a que no se terminara la ejecución de la misma....

    • Ivan dijo:

      Además de la diferencia en cuanto a estructura del pavimento. Hemos involucionado tanto en calidad como en control de presupuestos.

  • Yago dijo:

    La Carretera Central ha sido, y aún es, una vía principal de circulación del país. Sin embargo, al menos en el tramo entre Santa Clara y Cabaiguán, (sobre todo entre Planetas y Punta de Diamante, en la intersección con la Autopista Nacional), está actualmente en un estado deplorable, víctima de la falta de mantenimiento y con baches que obligan a circular en zigzag y a veces en la cuneta. Sería una lástima que una obra tan importante continúe en este estado de abandono.

  • Uno_ahi... dijo:

    Es una lástima que no sepamos cuidar obras de tan buena calidad como esta. Las últimas reparaciones que he visto dejan mucho que desear

  • Rey Mo dijo:

    Yo recuerdo de pequeño cuando íbamos a Pinar del Río por la Carretera Central como me llamaban la atención los guardarrailes, eso existe todavía?

  • Dacio dijo:

    Felicidades compañeros

  • Pablo mecias dijo:

    Tengo una duda desde hace tiempo y leyendo esto me la.revivio,el camino real a matanzas era por guanabacoa,campo florido,san miguel,jaruco,aguacate y madruga
    Por que el cambio de 1927 de pasarlo a san francisco y el cotorro

  • Luis dijo:

    Lástima que quede solo de recuerdo obras de calidad y perdurabilidad como esta histórica carretera, así como de celoso monitoreo a ejecucion del presupuesto que tenía aprobado.

  • Sergio dijo:

    Es la obra ingenieril más importante de CUBA. Sin ella estuvieramos "fritos", con todos los problemas que tiene,,,,, de no haber sido construida, este país fuera un CAOS TOTAL en todo los sentidos.

    Y Gracias por la alcaración, profesor CIRO. Ya sabe usted como es eso de las "LEYENDAS URBANAS".

    Saludos y muchas GRACIAS, una vez más

  • Rafael Emilio Cervantes Martínez dijo:

    Desde mí niñez he sentido fascinación por la carretera central, sus entradas arboladas a muchos pueblos y ciudades, la famosa recta larga entre Ciego de Ávila y Camagüey, las leyendas de los porqué las tantas curvas, el comercio de todo tipo de productos atrayentes a los lados de la carretera, los puntos conocidos para merendar con sus ofertas consolidadas como manacas en Las Villas y el Jimbambay en Camagüey, las cremitas de leche en Sibanicu, Cascorro, guaraperas y demás. Además de vivir siempre en Camagüey a una cuadra de la Central en el Km 572 frente a lo que es hoy la sede del prestigioso Ballet de Camagüey. Cruzar de barrio era punto obligado cruzarla, igual era como la calle de al lado, una calle más dél Reparto La Caridad. Por ello siento una cercanía casi familiar con la monumental obra patrimonial que ha resistido todas las pruebas de utilidad.

  • Bárbaro Teodoro dijo:

    Y porque ahora no se construye así ?

  • Stalina Santisteban dijo:

    Si algo lloro en estos momentia dificiles es no contar con el periodico JR de los domingos . Suscriptora de toda la vida y ahora por falta del oficio de cartero no gozamos del privilegio de este agradable Cronista que al principio pensé teniaxqye sustituir otro grande al que vendió su bicicleta ( Nuñez Rodriguez). Ademas de muchos otros periodistas de gran calidad que laboran en ese colecctivo

  • Pablo Fernández Padrón dijo:

    Es una lástima que una de las 7 maravillas de la arquitectura cubana se encuentre en el estado tan deplorable que presenta hoy (al menos desde Sancti Spíritus hasta Santa Clara), en su deterioro se conjugan el bloqueo con todo lo que conocemos y la decidía y el conformismo de los que tienen la responsabilidad (por Ley), de su mantenimiento y conservación, lo invito a transitar por este tramo de la carretera central y constatar en 1ra. persona esa realidad.

  • Yosoy dijo:

    Gracias por acercarnos a parte de la historia de esta obra de la ingeniería civil cubana

  • Lugo dijo:

    Muuyyy interesante ese último párrafo... pues nos lo repetían hasta la saciedad en la propia escuela... De quien habrá sido la idea?
    Muchísimas gracias por aclarar esa historia, estimado Ciro Bianchi.

  • Pensar diferente dijo:

    Yo he escuchado siempre, que el control de calidad de esta construcción, fue muy estricto y también costoso, pero bien valió la pena.
    Hoy el control de calidad es una asignatura pendiente (ejemplo: las aceras de calle 23, hace unos años, totalmente restauradas y las lluvias arrastraron los áridos, carentes de cemento de las nuevas aceras, este mal ejemplo es nuestra realidad cotidiana)

  • Acralys dijo:

    Interesante artículo, pero Ciro, has sembrado una duda: por fin Machado y su camarilla robaron o no robaron del presupuesto asignado para la construcción de la Carretera Central? No estamos hablando de una leyenda, es que en las clases de Historia de Cuba, así se expresa.

    • Sergio dijo:

      Eso es intascendente a esta altura. La realidad es que con "corrupción o sin ella", es la UNICA conexión que tenemos de Oriente a Occidente,,,,,,,, 100 años después. Esto es lo realmente llamativo de lo que significa esa MARAVILLA de la Ingenier[ia Cubana.

  • Perez49 dijo:

    Con respecto a su sección transversal son los planos originales los que tienen la última palabra.

  • Edelis dijo:

    Saludos profesor Ciro, gracias por su obra. Es lógico suponer que desde el primer momento se fuera abriendo/formando diferentes accesos a terrenos de labor y a fuentes de agua, como lo fue el río Luyano desde el principio. Nos cuentan sus colegas ancentrales que de 1555 hacia atrás se perdió la documentación. Abrazos, Pablo

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Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Destacado intelectual cubano. Consagrado periodista, su ejecutoria profesional por más de cuarenta años le permite aparecer entre principales artífices del periodismo literario en el país. Cronista y sagaz entrevistador, ha investigado y escrito como pocos sobre la historia de Cuba republicana (1902-1958). Ha publicado, entre otros medios, en la revista Cuba Internacional y el diario Juventud Rebelde, de los cuales es columnista habitual.

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