Cofradía por el maestro Ramón (+fotos)

Ramón Rodríguez ejerce el magisterio desde hace más de 40 años. Fotos: Arelys García/ Escambray.
Por Arelys García Acosta.
“Salí escondida de mi mamá y mi papá, y fui a casa del médico Javier, que es vecino de nosotros. Le dije: ‘Doctor, opere a mi maestro porque está muy enfermo. Va a las clases con una manguera colgándole de la espalda. Sálvelo, él es muy bueno”.
En un sollozo profundo que parece venir de otro lado más allá del corazón, brotan las palabras de la pequeña Gabriela Pérez González, y abre sus ojos grandes como para que se le entienda mejor. Las emociones apenas la dejan contar los primeros trazos de una historia singular.
Alumnos y padres del grupo Quinto B, de la escuela primaria Serafín Sánchez Valdivia, de Sancti Spíritus, decidieron salvar al maestro Ramón Rodríguez Pérez, quien desde hacía cinco años padecía de una enfermedad renal compleja y había enfrentado ya tres cirugías. Aun así, viajaba desde La Esperanza, en las cercanías de Guayos, hasta la ciudad capital, y no faltaba nunca a clases. Ante los ojos de sus estudiantes, él era su Cid Campeador y lo querían frente al pizarrón todos los días.

El maestro Ramón junto a sus alumnas del grupo Quinto B Isabela y Gabriela, de la escuela primaria Serafín Sánchez. Fotos: Arelys García/ Escambray.
Cronología de salvación
Septiembre de 2023. En un aula, 38 alumnos y la mayoría de sus padres. Inicia el curso y se habla de la calidad del aprendizaje, de la asistencia, de la cooperación de la familia en medio de tantas carencias económicas. El profesor Ramón escucha con oídos de sabio y habla de molinos de viento no lo suficientemente grandes para detener a nadie; al menos a él y a sus estudiantes. Sobreviene, entonces, una escena con más enseñanzas que un libro de 100 años.
El maestro Ramón expone que está enfermo, que lleva puesta, desde 2019, una sonda de nefrostomía percutánea que permite la salida de la orina desde su riñón izquierdo. “Cuando él mostró la bolsa colectora —narra Disney González Varela, madre de Gabriela—, todo el mundo se quedó mudo; nadie imaginó que el maestro, que llevaba casi cinco años con aquella situación de salud, viajara desde Nieves Morejón hasta acá, para dar clases sin quejarse. Por supuesto, que el corazón se nos conmovió a todos.

Ramón Rodríguez no faltaba al aula pese a su delicada enfermedad. Fotos: Arelys García/ Escambray.
“El doctor Javier, el urólogo, es mi vecino y me brindé para hablar con él para que valorara el caso dada su especialización en La Habana en Cirugía Endourológica Alta. Sería ver qué más se podía hacer por el maestro Ramón, atendido en el Servicio de Urología del Camilo Cienfuegos desde años anteriores. Le hice el comentario a mi esposo porque ambos somos médicos y me dijo: ‘Sí, vamos a hablar’; pero Gabriela se nos adelantó.
“Cuando el doctor Javier nos hace el cuento me dice con estas palabras: ‘Gabriela casi me hizo llorar y solo pude responderle: Voy a asumir el caso como si fuera mío. Hablaré con el resto de los médicos del servicio y vamos a salvarlo’. El lunes próximo ya estaba citado para consulta”, relata Disney González.
Octubre de 2023. Luego de evaluar al paciente, un equipo multidisciplinario del Servicio de Urología, del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, le realizó tres cirugías endoscópicas al maestro Ramón.
Se le practicó un proceder urológico mínimamente invasivo —explica el doctor Javier Enrique García Cordero, especialista de primer grado en Urología—, después de tres operaciones a cielo abierto realizadas con anterioridad, con complicaciones y secuelas.
“En la primera de las tres últimas cirugías, se introdujo un equipo endoscópico a través de la uretra para acceder al sitio de la obstrucción, donde había una litiasis, la cual se pudo fragmentar y vencer la estenosis existente; pero quedaron pequeños fragmentos. Se le colocó, entonces, un catéter. En una segunda intervención se pudieron extraer todos los restos de la litiasis y se cambió el catéter para dilatar el uréter ya dañado. En la última operación, realizada el 15 de abril, se retiró el catéter y Ramón ha evolucionado satisfactoriamente. Los estudios evolutivos realizados, hasta el momento, revelan un riñón totalmente normal. El éxito es fruto del trabajo colectivo del Servicio de Urología, de Anestesiología y de Enfermería”, afirma el especialista.
Durante el ingreso pre y posoperatorios del maestro Ramón, la cooperación de los padres fue total, según Maidelys Lorenzo, madre de la niña Isabela.
“Creamos un grupo en WhatsApp —narra— y recopilamos todos los insumos que hacían falta para la cirugía, desde las suturas, las jeringuillas, los guantes, todo. Algunos los compramos, otros fueron donados. También, hicimos un listado que se iba actualizando diariamente para llevarle desayuno, almuerzo y comida al maestro y a su familiar acompañante. Le llevábamos jabón, papel sanitario, pasta dental; es decir, lo que hiciera falta”, asevera Maidelys.

El maestro Ramón Rodríguez se mantiene bajo seguimiento médico del doctor Javier Enrique García Cordero. Fotos: Arelys García/ Escambray.
Con seguridad, el maestro Ramón no había recibido tantas muestras de humanismo en sus 63 años de vida. De tener un pizarrón delante, hubiese escrito: Agradeceré siempre porque “nada es más honorable que un corazón agradecido”; frase lapidaria del filósofo romano Séneca, que le ha acompañado en sus más de cuatro décadas de magisterio.
Tributo a la humildad
21 de mayo de 2024. Amanece distinta la escuela primaria Serafín Sánchez Valdivia. Hasta el jardín huele diferente. Se ha hecho una fiesta por la vida. Hay música y poemas para el doctor Javier y el resto del equipo de médicos salvadores del maestro Ramón; hay sonrisas para el pedagogo, quien en 1981 hizo su servicio social en un pueblito montañoso de Guantánamo llamado La Lechuza y confiesa deberles a los niños de allí la nobleza que lo hizo hombre y educador.
Quizás por esta razón se le ve hoy, rodeado de pequeños, que en puntillas de pie se alzan para darle un abrazo. Y no hay extrañezas en tantos afectos recíprocos. “Ni enfermo he dejado de estar pendiente de mis alumnos; como decimos, soy un machaca, machaca con los contenidos. Lo más importante es que aprendan y aprendan bien”, reconoce el pedagogo.
Cuando con solo 23 años partió a Nicaragua, a la zona montañosa de Buenavista, hizo lo mismo. Enseñó a 48 alumnos de primero a cuarto grados. Vivían en casas de barro, aisladas, con techos de tejas. El hambre, cuentan, rugía en los estómagos flacuchos; sin embargo, los muchachos cruzaban ríos y ladeaban montes empedrados para asistir a las lecciones del maestro cubano, quien explicaba, como nadie, las operaciones matemáticas.

Los pequeños agradecen al equipo médico por haber salvado a su maestro. Fotos: Arelys García/ Escambray.
Traer de vuelta al aula y, con salud, a este gran maestro es una bendición. Disney González, mamá de Gabriela, lo reitera: “Rescatar a un profesor con la experiencia y los métodos educativos que él tiene es un acto de humanismo y una garantía para la enseñanza de nuestros hijos, que nunca se ha detenido porque siempre hemos tenido en la retaguardia a la maestra Ibis Simón Luna, otra alma buena que asumió todas las asignaturas y hasta perdía la voz, y aun así, venía a dar clases.
“El doctor Javier y su equipo —añade Disney— tampoco se esperaban este reconocimiento de hoy. Era necesario darles las gracias en estos momentos de tantas carencias económicas; era necesario demostrarle al personal de la Salud que su trabajo es importante, que salva vidas y puede dar fruto como este de sanar a un maestro. Que hoy los niños lo tengan delante, ensañándoles, es grandioso”.
Esta suerte de cofradía por salvar al maestro Ramón Rodríguez Pérez ha valido la pena. Basta mirar el amplio pasillo; niños ebrios de gozo corren hacia él. Las manos se extienden y aprietan al ya viejo amigo, quien retorna al aula para contar todo lo que sabe del cielo, y de lo hondo del mar y de la tierra y de cómo forman los nidos los colibríes.
(Tomado de Escambray)
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Q historia tan linda y a la vez tan triste las lágrimas me han corrido al ver lo lo q hizo la niña Grabiela por su querido maestro Felcidades x verse recuperado y poder seguir haciendo la labor q les gusta
Cuando empecé a ver el artículo esperaba otra cosa pero realmente se trata de un paciente que llevaba 5 años sin llevar la solución definitiva para su problema. El maestro debe tener una nefritis tubulointersticial crónica (espero sea unilateral y el otro riñón esté sano) y ojalá no llegue a una insuficiencia renal
Como mensaje para toda la población la litiasis renal es una enfermedad crónica al igual que la hipertensión la diabetes el asma el cáncer y la insuficiencia renal la temática isquémica y muchas otras el que tenga litiasis una vez va a tener por el resto de su vida más importante que caerle atrás a la litiasis, lo mejor es prevenirla
Todavía este país tiene gente suficiente para salir adelante...alguien lo duda??
Es digno de estudiar muchas veces el artículo. Prestigio ganado por el maestro, el amor de los niños, la actitud de la maestra Ibis, la actitud de los familiares, el empeño del médico. Todo, todo eso es Revolución, es Fidel, es Cuba. Es nuestra Educación y nuestra Salud. Son los que saben querer: nuestros imprescindibles niños.
Muy bonita la historia y el amor de los alumnos por su maestro, pero a Ramon lo maltrataron medicamente durante 5 anos, si la endoscopia se hubiera hecho a tiempo la obstruccion no hubiera llevado Ramon a una hidronefrosis y una nefrostomia.
El final feliz gracias a amistades y conexiones medicas salvaron a Ramon, pero cuantos habra como el sin esas posibilidades.
Esos son los verdaderos Héroes, no aquellos que se enriquecen y evanescente por " patear muy bien una bola "
Las gracias infinitas a esas buenas personas que salvan vidas y a esas que salvan almas. Eso sólo se reconforta con el corazón agradecido de los que saben querer.
Yo creo que el artículo trasmite dos mensajes importantes:
1.- La humanidad y solidaridad de esos alumnos y padres.
2.- Y la pregunta: ¿hacía falta que los alumnos y padres hicieran todo eso para que los especialistas de salud atendieran al maestro? La solución apareció cuando ellos se movilizaron ¿Por qué no antes?
Eso le faltó al reportaje Gracias, Cubadebate.
Eso es lo q distingue a este pueblo, nos hace diferentes al resto del mundo. Me han sacado lágrimas.
Gracias a los médicos, a los profes y a sus alumnos y familiares por esa muestra de amor.
Cuanta alegría por mi compañero, hermano y amigo Ramón. Saber que todos los días alguien se lleva a casa un poco de conocimientos y educación es lo más admirable de nuestro trabajo, a diario viajamos juntos y les aseguro que es un noble ser humano, por eso, le deseo mucha salud y bienestar, mis mejores vibras y fuerzas para seguir adelante en su noble tarea del magisterio, salud hermano, se le quiere grande
Precioso gesto de Amor... Amor del bueno... Saltan las lágrimas al leer esta historia que nos muestra la manifestación real y palpable del humanismo que nos distingue... Son tiempos de carencias materiales, pero abunda el altruismo entre las buenas personas. Felicidades a Ramón, a su alumnos y familiares, al equipo médico; a quien redactó reportaje todo sensibilidad Felicidades y muchas gracias.
El ejemplo y dedicación de ese maestro dió frutos. Y sin dudas los seguirá dando. Desde La Habana, y sensibilizado con esta historia, felicito a todos los padres y alumnos del profe Ramón. El amor engendra amor. Y por supuesto felicito a los médicos. Reitero,...Amor con amor se paga.
Wao, la humanidad llevada a lo más grande, en la unidad está la fuerza, fuenteovejuna en función de salvar a uno de sus hijos, el agradecimiento hecho realidad, la educación y la salud hermanadas en un bien común, el ejemplo está en nosotros mismos. Los niños se pusieron a la vanguardia, tomaron la decisión, los niños son la esperanza del mundo porque los niños son los que saben querer. Muchísimas gracias periodista estelar por enaltecer obras como estas, nuestro pueblo está lleno de héroes, que desde el más humilde anonimato hacen patria, crean vida, con el más grande altruismo, sin pedir nada a cambio, entregando amor. Muchísimas gracias a todos los que pusieron su empeño en salvar esa vida, va mucho más allá, han salvado millones de vidas con su actitud, con su entrega, con su ejemplo. Oss.
Los Niños son los que saben querer, los Niños son la Esperanza del Mundo. El Maestro enseña con lo que Sabe y Educa con lo que Hace. Feliz desenlace. Mañana el Equipo Médico estará integrado por algunos de esos Niños del 5to B.
Conmovedora historia. Felicitaciones para el equipo médico. Y salud para el maestro. Solo una duda. ¿Qué pasó antes?.
Muy justo reconocimientos a ese maestro en particular. Que sirve para ejemplificar cómo debe ser un docente en su vida diaria. Le deseo una recuperación de su salud y muchos más años de servicio en educación. Conmovedora historia sin dudas. Pone a soñar a todos los padres con un docente como ese para sus hijos
Bonita historia.
¡BELLO Y NUY EMOTIVO!
Bello artículo y bella acción... Felicidades a todos los implicados en algo tan hermoso y humano... Abrazos
Estás son las cosas que hacen grandes a nuestro pueblo y es una enseñanza para los trabajadores de la salud que demuestra qué cuando se quiere se puede, cómo dice Silvio Rodríguez,el amor engendra la maravilla
Gracias por enseñarnos que aún somos humanos es la cara que debemos dar siempre
Gracias Cubadebate por publicar los mejores trabajos periodísticos de los medios provinciales, este trabajo fue publicado por Escambray, periódico de la provincia de Sancti Spiritus, es un vivo ejemplo de la solidaridad en Cuba, somos únicos y más los trabajadores de salud y educación, conquistas del país después de 1959, orgulloso el lector tres de los médicos mencionados los doctores Javier y Orestes, así como Disney fueron mis alumnos,bno se espera de ellos otra actuación, felicidades
Espero que el maestro viva mucho con salud. Lo merece.
El periodismo es exposición de hechos, no se expone la ineficiencia de quienes anteriormente le trataron.
Casos así aparecen a diario. Eso no tiene nada que ver con el bloqueo, ni los precios. Tiene que ver con el respeto que cada profesional tenga de sí mismo y la ética profesional con que sea capaz de trabajar y enfrentar cada caso.
Entre lágrimas y mucha alegría. Gracias a Dios, gracias doctor y gracias al maravilloso profesor. Esto solo sucede en mi Cuba bella.
Al igual que Ramón, estoy operada por mínimo acceso con nefroctomia percutánea del riñón izquierdo. Se que lo que ese maestro ha pasado no tiene comparación. Fueron para mi dos agónicos años tratando de llegar a la cirugía hasta que un equipo médico me ayudó y operó. Pero fue muy difícil el camino y de buscar los recursos.
Así que tenemos mucho que agradecer a la medicina cubana. Lo que es una pena que determinadas situaciones empañen la labor de los médicos, quienes lo dan todo por sus pacientes.
Mucha salud para Ramón y sus niños y que pueda seguir ejerciendo muchos años su noble labor.
Cuanta belleza espiritual y humana en esos estudiantes, sus familiares y cuanta profesionalidad de esos médicos. Esta es una de las más bellas obras humanas.
Una bella historia que me conmovió. La dedicación y esfuerzo dé ese maestro lo han hecho merecedor de tantas atenciones y preocupación por parte de sus alumnos y los padres. Felicitaciones
Salud y bendiciones para todos los que de una u otra forma contribuyeron a salvar al maestro Ramón, actos de amor a la vida, al necesitado, a aquellos que lo han dado todo y lo siguen dando son reconocidos y recompensados siempre