Imprimir
Inicio »Especiales, Sociedad  »

Pánfilo y el “problema” de la crítica

| 163 |

Resulta, pienso, de permanente utilidad el mensaje claro, directo y bien estructurado del guion de Jaime Fort. Imagen: Luis Silva Pánfilo/ Facebook.

“Pánfilo se fue del aire, no lo vas a ver más”, me dijeron dos días antes de que el humorístico televisivo de mayor teleaudiencia en Cuba apareciera en nuestras pantallas con una entrega inusual.

Como para remachar, el programa se presentaba con uno de los temas más álgidos en cualquier sociedad: la crítica (en el arte), por lo que, tratándose de un país cercado política y económicamente, y sumergido en su peor momento de enfrentamiento a la COVID-19, dudo que muchos lo esperaran.

Resulta, pienso, de permanente utilidad el mensaje claro, directo y bien estructurado del guion de Jaime Fort, que apoyan exitosamente los artistas, incluido Rubén Darío Salazar, actor, titiritero y director de Teatro de Las Estaciones, de Matanzas, quien ha merecido el Premio Nacional de Teatro y se las ingenia para resultar tan creíble como gracioso.

Lo que arranca con una crítica al reunionismo, ese mal al que tanta condena se le ha proclamado, pero que perdura con fuerza en Cuba, pronto se convierte en un show, a partir de la encomienda de Leopoldino, representante del barrio, para que los vecinos conciban una obra de teatro.

El propósito es presentar la pieza en el simposio Ventajas de la solidaridad y la buena convivencia dentro de la comunidad. Por sugerencia de Isidoro, el más joven de los reunidos en casa de Pánfilo, se acuerda darle un corte humorístico, y desde entonces solo se verán los intentos de Leopoldino y de su superior, Leoncio, por conseguir que la obra no refleje los problemas de los vecinos en su vida diaria, so pena de ser malinterpretados por una representante de Cultura que asistirá al ensayo. “¿Para qué meternos en candela?”, argumenta Leoncio.

“Ese es el problema; sí, porque cuando se mezcla el humor con la actualidad el resultado, algunas veces, es el ‘choteíto’, la burla, ¿usted me entiende? Empiezan a entronizarse estereotipos, se ridiculizan determinados patrones y se abusa de lo peor de todo: la crítica”, dice este último directivo ante la mirada recelosa de Pánfilo, quien defiende la crítica dentro del humor alegando que ayuda a desenmascarar problemas serios de la sociedad y emite un mensaje que hace reflexionar a las personas.

“A ver, no es criticar por criticar, es criticar a las personas que trabajan mal y que están cuidando su puesto”, remata el anciano, en clara alusión a ellos dos, en primerísima instancia. “Anota eso”, le dice el superior a Leopoldino, medio anonadado. Ambos aparecen como incapaces de pensar por sí mismos y desconocedores de vocablos que emplean al hablar. No menos mal parada quedará la funcionaria visitante.

Con esa esencia permeando todo transcurre lo que sigue: la visita anunciada que los de “arriba” se empeñan en presentar como improvisada, los intentos de ambos para que el asunto no se les “vaya de las manos”, los esfuerzos de los vecinos por “divertirse”, “darle rienda suelta a esa creatividad”, pero, sin olvidar “ciertos detallitos”, encargo del que solo Pánfilo tiene conocimiento, debido a que con la algarabía los demás no lo escucharon.

En un espectáculo divertido cuando cada quien representaba con un títere a su personaje, y medio confuso cuando unos asumían los roles de otros, la obra termina en discordia y desunión. Tal y como sugirió el maestro de teatro, ante el olvido de los parlamentos echaron mano a la improvisación, que los llevó a ver en el otro no precisamente sus virtudes, sino sus defectos, y a exponer sin recato cada singularidad del barrio.

A juzgar por el guion parecería que se habla solo de arte, pero nadie es tan ingenuo como para suponer que no se alude a la sociedad toda. Para empezar, lo que debe romperse en casa de Pánfilo, a modo de situación desencadenante de la obra, no es ni la cocina cubana, ni la lavadora rusa ni el ventilador chino, sino el radio americano.

Tampoco pueden aparecer sus precariedades de señor de la tercera edad, porque entonces en lugar de hacer reír podría hacer llorar. Ni mencionarse un apagón, sino otros sustantivos menos problemáticos, como “una avería o una reparación programada”. Ni cantar El manisero, que al final nadie entiende “para dónde se va”.

El tema del ejercicio de la crítica en Cuba no es nuevo en absoluto. Tal derecho, tanto en el arte como en la prensa o en la vida cotidiana, lo han defendido, con mayor o menor vehemencia, los mandatarios de la nación luego del triunfo revolucionario. Más que la crítica en sí misma, se trata de la necesidad, en el plano macro, de procurar por medio de ella una mejoría para la sociedad en su conjunto y para cada uno de sus ciudadanos.

En su discurso de clausura del VIII Congreso del Partido, el presidente cubano y Primer Secretario de la organización, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, apuntaba: “La Revolución no solo no le teme al pensamiento creador, sino que lo aúpa, lo cultiva, abre campos para su crecimiento y desarrollo, lo reconoce y se nutre de sus aportes”.

De más está decir que su acción misma calza esa visión, sobre todo ahora, que todo interés individual deberá estar en función de un fin mayor: el interés del país, pero sin dejar de ver en el bosque, como diría él, también los árboles.

Si queremos ir más allá, tengamos presente la respuesta de Fidel a Ignacio Ramonet en aquella entrevista memorable a inicios de la década del 2000: “Todo es mejor que la ausencia de crítica”, una máxima que en modo alguno se circunscribe a la prensa y la creación artística, sino que debería aplicarse a cada fenómeno de la realidad.

(Tomado de Escambray)

Se han publicado 163 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Martha dijo:

    Hablamos de critica un ejercicio ya bastante usado desde tiempos inmemoriales, pero hablando de Cuba, ya con las críticas de Liborio, el Bobo de Abela, el negrito y el gallego en el teatro Bufo versaban sobre la precariedad del pueblo antes del 59. Con el triunfo Revolucionario, por supuesto que se heredan todas estas virtudes del humor, ya sea en el teatro, la televisión o el cine loables para los momentos de angustia y despeje del buen público cubano, el ejercicio del humor es aún más pesado cuando se crítica y cuando está crítica molesta, porque siempre ha sido y será para el pueblo revolucionario, que es el está viviendo los momentos difíciles junto a su Partido y Gobierno, pero es para el pueblo para quién va dirigido, digase pueblo a todas las personas que vivimos en Cuba. Está crítica es siempre buena y que se pueda escuchar en un programa televisivo en un horario estelar es aún mejor, porque no solo se exponen problemas sociales y económicos sino que se refleja la realidad del cubano en la casa de un pensionado como Panfilo y las vicisitudes a que se enfrenta, los buenos vecinos que lo acompañan y la idiosincrasia y el buen corazón de los cubanos, no es un montaje ficticio de una realidad, es la realidad pura vestida de humor!!!

  • Pedro Enrique dijo:

    Más allá del ejercicio de la crítica en sí misma, el programa "Vivir del cuento", visualiza la realidad de Cuba y los cubanos desde el humor, que ha dicho el programa que no sabemos o pensemos todos (los revolucionarios y los menos revolucionario), ante cada reflejo de la realidad que muestra el programa, solamente repetimos una frase: así mismo es, porque el programa no invita a reflexionar sobre los problemas, si no que satiriza la visión que tiene nuestro pueblo de la realidad.
    Para aquellos que no lo recuerdan busquen el programa donde el ex presidente Obama juega dominó con Pánfilo, en dos ocasiones le dice expresamente que estamos bloqueados, lo cual nuestra prensa no mencionó durante su visita, a excepción de líder indiscutible de la revolución cubana con su reflexión " El Hermano Obama", algunos deben dejar de sufrir con los guiones del programa, cuando es lo que piensan muchos aún cuando no tienen el valor de decirlo en el escenario adecuado.

  • libanis dijo:

    Este es un tema complejo, la crítica, que se asume bien en nuestro país, a veces puede ser mal vista porque desnuda problemas que muchas veces alguien no quiere que salga a la palestra pública, contra esas manifestaciones todavía hay mucha lucha que dar

  • Lazaro dijo:

    Y no sería mejor solucionar los problemas internos para q no se rían mas de las nesecidades existentes !!!!

  • Mateo dijo:

    No me molesta la crítica, pero considero que la generalización del defecto siempre tiene una mala intención. Alguien plantea no mirar la paja del ojo ajeno y estoy muy de acuerdo, pero ese ajeno desde hace mucho tiempo tiene clavada pajas en mis ojos que de servir para reír, tendrían alguna "utilidad"
    Me gusta el programa, lo sigo desde siempre, pero sería mejor si en sus guiones aparecieran otras realidades que hasta hoy han tratado de ocultar y que también dañan al cubano aunque no se fabriquen en Cuba, talento tienen para lograrlo y su valentía está demostrada, al menos frente a quienes pudieran atacarlos en Cuba.
    Felicitaciones.

  • Omara Pereda dijo:

    El programa fue, en mi opinión, uno de los mejores realizados. El tema de la crítica, muy oportuna y bien lograda. Lo que debía tenerse en cuenta por todos los que tengan responsabilidad en cualquiera de las esferas mencionadas. El objetivo es mejorar esta sociedad y eliminar los errores reiterados.
    En la unión está la fuerza.

  • Yudy dijo:

    Ojalá decidan dejar el programa., hace reír, y al pueblo le gusta. Aunque a veces expresan muy fuerte la realidad más bien tómenos nota porque de veras que refleja lo que pasa en su mayoría nos guste o no.

  • Ida dijo:

    Para mí y para la gran mayoría, es el mejor programa que tiene la televisión cubana

  • Yosvani dijo:

    Vivir del cuento es el mejor programa humoristico de la tvc de hecho el unico ,porque todos los demas son un pujo incluido la hora de noelia ,porfavor no gasten recursos escasos en un pais bloqueado y produscan programas que entretengan al pueblo de verdad

  • Noel dijo:

    Yo creo que el programa debería desaparecer no sé qué tiene de digno reírse de nuestras propias desgracias

  • juan dijo:

    Por qué el programa "Vivir del cuento" no salió en la programación del canal hoy 24/01/2022. Me quedéesperando aunque sea la retransmision de un programa anterior.

Se han publicado 163 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Delia Proenza

Máster en Ciencias de la comunicación. Especializada en temas sociales. Responsable de la sección Cartas de los lectores del periódico Escambray.

Vea también