Imprimir
Inicio »Especiales, Cultura  »

La danza por oxígeno para llegar al Infinito: Tres años en la vida de Micompañía y de Susana Pous

| + |

Susana Pous. Foto: Cortesía de Micompañía.

La primera vez que llegó a La Habana, quizás no alcanzaba a imaginar que Cuba se le volvería tatuaje. En los años, en el alma, en los sueños. Más de dos décadas después, esa certeza la habita y la inspira, desde su voracidad creativa y su permanente vocación de reinventarse desde las tablas de un teatro.

De no haber sido bailarina, la Arquitectura seguramente sería su camino, pero Susana Pous supo combinar ambos nortes y eligió ser arquitecta de un sendero propio, cimentado en la danza contemporánea.

Los últimos tres años han marcado la luz de un proyecto que nació el 8 de marzo de 2018. Nacía así, una nueva familia danzaria, bajo el nombre de Micompañía.

Esa que ha sido un laboratorio de inquietudes artísticas y metas. Una fábrica de sueños, donde lo personal adquiere dimensiones colectivas.

Mi primera vez delante de Micompañía en un teatro fue abrazar la certeza de esa cualidad del arte de transportarnos a otra dimensión, de contarnos la vida en un viaje, de la capacidad de transformar gentes y espacios, y –al mismo tiempo- conservar siempre las esencias.

Infinito, de Susana Pous, Premio Villanueva de la Crítica al Mejor Espectáculo de Danza en 2019. Foto: Cortesía de Micompañía.

Certeza de la danza y la cultura como refugio y también, fuerzas motrices del pensamiento. Y ese poder de sanación, capaz de salvarnos de todo, incluso de nosotros mismos. La danza como ejercicio de libertad, texto y pretexto.

Ese extra a prueba de todo que dejan sus bailarines en cada puesta en escena, con el alma y la piel en función de la exquisitez sobre las tablas, propia de un virtuosismo que se agradece desde los palcos; esa impronta de Susana desde la dirección de arte y general, y la conjugación de los muchos talentos individuales: diseño de luces, escenografía, dramaturgia, música, animación… que tanto aportan a la excelencia artística. Hechos que hablan, por sí solos, de la valía y grandeza de esta familia llamada Micompañía.

Calidad que la crítica especializada ha premiado con su mayor lauro en Cuba, y probada incluso desde cada ensayo, hasta las presentaciones en escenarios cubanos y en otros teatros del mundo. Esa calidad que tanto se disfruta desde el lado del escenario donde se emociona el público.

Estas tres vueltas de almanaque resumen el ángel y virtud de quienes saben soñar, y ayudan a otros a hacerlo, con su mejor danza de por medio. Que al caer las cortinas hacen detonar, con las emociones, aplausos. Resumen, además, el espacio ganado por una mujer y su familia de bailarines en la cultura y en el corazón de cubanas y cubanos. Definitivamente, resumen la luz de una compañía que, desde Cuba, tiene la danza por oxígeno y lenguaje, y el infinito por horizonte.

En video, crónica dedicada a Micompañía en su tercer aniversario

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Reno Massola

Reno Massola

Fotorreportero y Realizador audiovisual en Cubadebate. Graduado de Comunicación Social en la Universidad de la Habana (2015). Trabajó como fotógrafo de prensa en el semanario Trabajadores (1999-2020). Premio Nacional de Periodismo Gráfico Juan Gualberto Gomez 2008.

Sheyla Delgado Guerra Di Silvestrelli

Sheyla Delgado Guerra Di Silvestrelli

Periodista. Graduada en la Universidad de Camagüey "Ignacio Agramonte Loynaz" (2011). Periodista del diario Granma (2011-2016), de La Jiribilla y Cubaliteraria (2017-2018) y columnista en Cubainformación. Fue Consultora de Comunicaciones en la Oficina de la FAO en Cuba (2018).

Vea también