Martí conmigo, con nosotros

Díaz-Canel: Hoy es 24 de febrero. Han pasado 125 años del inicio de la más noble de las guerras.
He leído con placer decenas de mensajes escritos en el sitio de la Presidencia, a propósito de la convocatoria de enero para rendir justo homenaje al más universal de los cubanos. Algunos son tan hermosos que dan ganas de reproducirlos como grafitis.
Aunque sólo escriben nombres o seudónimos, no oficios ni edades, es muy reconfortante advertir que, además de numerosos martianos conocidos, son mayoría los educadores y los jóvenes interesados en hacer públicos sus sentimientos hacia Martí.
Ela, maestra de círculos, ha escrito que se emocionó mucho cuando les habló sobre Martí a niños de 5to año de vida, porque en ese momento ellos, espontáneamente, corrieron a abrazar y besar el busto junto al que ponen flores cada mañana.
Enrique, joven profesional, cuenta orgulloso que, siendo niño, representó al Apóstol en una parada martiana en su pueblo natal, Placetas y que al graduarse de la Universidad subió la bandera cubana hasta el Pico Turquino sólo para rendirle homenaje.
Como afirma Yamaris Pedraza “todo cubano tiene un Martí dentro, todos hemos leído e interpretado sus obras, pensamientos”.
¡Y cómo hay pensamientos de Martí iluminándonos! Tengo amigos memoriosos que lo citan constantemente para probar que habló de todo, que tocó todos los asuntos y que en sus escritos podemos encontrar respuestas a las preguntas más difíciles. Nuestras escuelas podrían organizar concursos para encontrar sentencias martianas útiles al crecimiento humano. Verán qué manantial de valores éticos los inundan.
A Pedro Pablo Rodríguez, director de la edición crítica de sus Obras Completas, le escuché una vez que aquel hombre que sólo vivió 42 años, dejó un legado realmente infinito. De forma tan frecuente y constante aparecen novedades relacionadas con Martí, que su trabajo parece que no terminará nunca.
Esa obra y la que ha generado su estudio en Cuba y por todo el mundo, anda ya por las redes sociales, donde hay muchachos que lo comparten y entienden, al fin, que hay mucho Martí por conocer debajo de la prosa y el verso que los fascinan. Descubren emocionados que no es un hombre del siglo pasado sino de todos los siglos.
¿Pero eso es de Martí? preguntan muchos, asombrados de la extraordinaria vigencia de sus afirmaciones y de la universalidad de los asuntos que abordó.
Cuando los más nuevos –sean niños o jóvenes- descubren que el hombre de la Edad de Oro escribió también cosas tremendas para adultos sobre el orden universal y los peligros que todavía nos acechan, ya les resulta imposible desprenderse de la necesidad de buscarlo. Si lo encuentran y entran en sus esencias, ya nada podrá separarlos del encanto de su palabra. Y se vuelven invencibles.
Pero, como decía el propio Martí en el manifiesto del Partido Revolucionario Cubano (PRC) a Cuba: “La patria es sagrada, y los que la aman sin interés ni cansancio, le deben toda la verdad”.
No quiero ni puedo exagerar. Aún no está Martí como quisiéramos y como hace falta que esté, para terminar de bordar el alma de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Seguimos y seguiremos necesitando a Martí, siempre. Y es nuestra responsabilidad enseñarlo, sabia y amorosamente, como sólo los buenos padres y los buenos maestros saben hacer.
Un golpe salido de las entrañas del odio nos sacudió hace poco la conciencia en relación con la perniciosa rutina que nos hizo olvidar el cuidado de los bustos martianos. No la pieza material que nos acompaña desde la niñez, sino su integridad, el símbolo que encierra.
Los hechos posteriores vinieron a probar cuánto significa estar junto a Martí, en el bando de los que aman y fundan. O contra Martí, en el bando de los que odian y destruyen.
Hoy es 24 de febrero. Han pasado 125 años del inicio de la más noble de las guerras. La que organizó y dirigió Martí, definiéndola como “guerra entera y humanitaria, en que se une aún más el pueblo de Cuba, invencible e indivisible”.
Está escrito en el Manifiesto de Montecristi, donde él y Gómez invocaron “como guía y ayuda de nuestro pueblo, magnánimos fundadores, cuya labor renueva el país agradecido, y al honor, que ha de impedir a los cubanos, herir de palabra o de obra, a los que mueren por ellos”.
Fue el 25 de marzo de 1895, en vísperas del largo viaje que los traería a la Patria, donde ya combatían por la independencia los patriotas veteranos y los pinos nuevos que sólo Martí pudo levantar y juntar con su descomunal fe “en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud”. Esa fe sostiene nuestra legendaria resistencia. Cuidémosla todos, adentrándonos en Martí.
(Tomado de Presidencia)
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El amor, madre, a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odio invencible a quien la oprime,
Es el rencor eterno a quien la ataca.
Cuantas enseñanzas nos da el legado de Marti y que poco se lleva en el corazón este, que verguenza da ver tantos compatriotas que se arrodillan co multiples justificaciones ante el capital que nos oprime. Viva Marti.
Hola soy es estudiante de economia en 5to año en la uclv,no concibo hablar de un tema sin mencionar al Apóstol sus ideas,las directrices q ha trazado y q aun no somos capaces de seguir hay q pensar en Martí y hacer a ha Martí,hay q sentirlo,vivirlo para q sus ideas nos ayuden al avance de la sociedad no al retroceso,nuestro Martí ese q conocemos desde pequeños no puede ser una consigna ,ser martiano tiene que ser una actitud ante la vida.#SomosContinuidad.
Gracias presidente los jóvenes estamos con usted y seguimos adelante aunq nos tiraron a matar y estamos vivos.
Claro que sí, Martí ha de estar presentes en todos y cada uno de nosotros donde quiera que nos encontremos, en nuestros puestos de trabajo o estudio, en nuestro quehacer diario, como también lo debe estar Fidel. Inculcar a nuestros hijos sus ideas como ellos lo harán con los suyos para que al de cursar de los siglos se conozca de Martí y Fidel.
Cuando me preguntan sobre mis orgullos siempre repito lo mismo: ser cubana, de la Cuba de Martí y Fidel. Gracias Presidente por evocar a nuestro querido apóstol con tanto amor y sensibilidad.
Cada vez que leo a Martí quedo maravillado. Qué preclara visión del futuro de nuestra patria y de América, incluso de otras tierras y regiones... Deberíamos seguir siempre a ese hombre al pie de la letra, consultar cada obra suya, convencernos de la realidad de su pensamiento de qué pensaba ese hombre de cada asunto a que nos enfrentamos. Eso nos ayudaría a tomar decisiones buenas y siempre a favor del pueblo.
Hermoso, valioso, valiente este artículo del compañero Presidente Díaz-Canel Bermúdez. Muchas gracias.
Tenemos que divulgar más la obra de Martí; que los niños en las escuelas lo lean directamente y no solo a los que hablan de él.
Los valores de nuestra niñez y juventud aumentarán directamente proporcional a la comprensión y a la apropiación que tengan del pensamiento real de nuestro Apostol.
SALUDOS!
¡Bien por usted, Presidente!
No se puede guiar a Cuba sin que la esencia sea Martina, impacta el artículo del Presidente, infiero su cultura, su visión y su calidad humana, a pesar de su escaso tiempo no será un esfuerzo vano que continúe con artículos de este corte, el país lo necesita.
Martí está siempre presente en el corazón de todos los cubanos dignos que amamos la patria. Es una fuente de sabiduría de la que se aprende siempre y su legado es inmortal. Coincido plenamente con lo expresado en su artículo presidente. HONOR A QUIEN HONOR MERECE.
MARTI, ES ESE MISTERIO QUE NOS ACOMPAÑA, Sentenciò uno de nuestros màs encumbrados escritores Josè Lezama Lima, realmente es asombroso como este hijo ilustre del barrio de San Isidro alcanzò tanta celebridad, en la arquitectura de su excepcional personalidad confluyen en mi opiniòn factores desencadenantes, un lugar destacado en la soilda cultura que adquiriò se le debe a su mentor y maestro Rafael Maria de Mendive, este sabio poseìa quizàs la Biblioteca màs completa de mediados del Siglo XIX en Cuba, la Fiolsofìa de Varela, la pedagogìa de Luz y Caballero, los manuscritos de Josè Agustìn, los dialogos de Platòn, las obras de Aristòteles, Looke, Kant, Hegel y otros imprescindibles, bebiò en una fuente privilegiada, sin embargo su fina sensibilidad y amor patrio evitò que se extraviara en la academia, junto a ello la proeza del 68, el destierro forzozo, la prision terrible y la levadura de Nueva York, cierto es lo que DC nos espeta le debemos a Martì, integrar cultura, ètica, patriotismo, sensibilidad y firmeza es aùn una deuda pendiente.
La caida en combate de marti , represento una irreparable perdida para el desarrollo de la guerra pero su doctrina se convirtio para siempre en una fuente inagotable del pensamiento revolucionario de cubanos y latinoamericanos. Por ello decimos que marti es nuestro apostol nacional porque significó mucho para nuestra revolucion , para nuestra Cuba socialista y para cada niño,adolescente,joven y adulto ( para cada cubano ) Estoy muy contenta de haber nacido el 28 de enero, el mismos dia en que nacio este gran hombre q llebamos siempre en la memoria. Gracias !!!!!MARTI!!!!!
Marti es esencia de la nación cubana.
Queremos al Martí entre nosotros que nos enseñó que patria es humanidad .
Emotiva reflexión de nuestro Presidente. Con sensibilidad martiana comprende que "tenemos que continuar bordandolo en el alma de nuestros hijos y nietos". Se habló en la celebración por su 30 aniversario de cómo forman los valores los niños de la Colmenita aprendiendo y comprendiendo cada uno de los versos sencillos y comprometiéndose a hacer el bien. Maravillosos los Cuadernos Martianos que nos legaron Fina y Cintio para que fuera utilizado en los diferentes niveles de enseñanza, no se usan suficientemente. Todos los que nos sintamos Martianos y podamos cooperar de alguna manera en las Escuelas, en los Barrios, en los Centros de Trabajo a que no pase un día en que no hablemos de Marti
Hay que aprovechar la programación de la TV, solo se ponen animados sobre Marti en los días del 28 de enero, también del Che en fechas señaladas. Debemos tratar de editar programas, presentaciones artísticas, etc y difundirlas más seguido
Multiplicar a Martí es el deber de los patriotas, aprender de sus doctrinas y llevarlas a nuestro tiempo con creatividad es un reto permanente. De lo que se trata es de amar y fundar e Injértar en nuestra Patria el mundo; pero el tronco ha de ser nuestro. VIVA MARTÍ.
Aún falta mucho en nuestras escuelas Presidente aprehender estas ideas de Martí que, extraídas de su monumental Ensayo Nuestra América, comparto seguidamente:
"(...) . La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria(...)"
Nosotros los jóvenes y los no tan jóvenes TENEMOS que ayudar al presidente a luchar por CUBA, pensar en CUBA, y enfrentar lo que maliciosamente o subversivamente se dice de nuestra CUBA. Y recordemos siempre, como lema o himno, lo que nos enseño FIDEL: ...cuando un pueble enérgico y viril llora, la injusticia tiembla... Gracias por tener un presidente salido de los humildes,estando con los humildes, y luchando por los humildes.
Tuve el placer de participar en un seminario de estudios martianos en La Habana, donde estoy seguro y ratifico lo que planteó una de las personas más nobles y humilde que he escuchado, Roberto Fernández Retamar: ... todo cubano tiene una deuda de conciencia con Martí... es cierto, y además existen otras visiones no tan publicas de martí y el arte militar que se exponen poco. Pero la verdad es que HAY QUE ESTUDIAR Y APRENDER DE MARTI.