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Amor romántico: Los riesgos detrás de un mito

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Desmontar el mito del amor romántico no significa renunciar a tener una relación de pareja. El desafío consiste en aprender a hacerlo. Foto: Atlantic Fish.

Amelia tiene 20 años y comenzó un noviazgo de película: flores, bombones, puestas de sol en el malecón, mensajes amorosos, declaraciones en las redes sociales, todo tipo de detalles. Parece que, ahora sí, encontró a la pareja ideal. Amelia estudia en la universidad, trabaja, tiene muchas amistades y a menudo pasea con ellas.

Cuando la relación empieza a consolidarse, el novio maravilloso pide más. Parece lógico: se quieren. Comienza a cuestionarle que vaya sola de fiesta: “¿Tú no me amas? ¿Cómo es posible que quieras salir sin mí?”. Y ella cede, lo lleva a todas partes. A veces, hasta incomoda a sus amigas que buscan un poco de privacidad.

Él bromea sobre sus amigos hombres, se hace el celoso, la cela de verdad. Amelia, para evitar problemas, se aleja poco a poco de ellos. Sus amistades la llaman y le dicen que ya nunca la ven, pero ella está feliz, enamorada. ¿Qué más necesita? Él es lo que siempre ha buscado.

Sin embargo, las peticiones van en aumento. Él sugiere que deje de trabajar: al fin y al cabo, dice, eso no hace tanta falta ahora, podrá concentrarse en los estudios y tendrán más tiempo para ellos. Ella se niega. Discuten. Él pide sus contraseñas de Facebook o, al menos, ver los mensajes de su celular, porque entre ellos no debe haber secretos. Ella no quiere. Discuten.

Él se molesta cuando ella no llega a la hora justa después de la escuela. Comienza a cuestionarle dónde está, qué hace, con quién habla. Ella siente que se ahoga en la relación, pero no quiere dejarlo. Si no se decide pronto, le dicen sus amigas, la historia puede empeorar: ¿Qué vienes después de esas discusiones y el control en exceso? ¿Los golpes?

Amelia no sabe qué hacer. Nadie le enseñó a salir. Aprendió que para amar hay que sufrir. Ella no es consciente, pero es una víctima más del mito del amor romántico.

El caso de Amelia no es necesariamente la norma. No pocos hombres comentarán que en sus relaciones son ellas las que controlan y habrá quien, por supuesto, asegure que no sufre este tipo de problemas. Porque del mismo modo que hay celosas y controladores, existen mujeres empoderadas y hombres que no discriminan. Y luego están, también, los que reproducen los estereotipos sin darse cuenta, sin intención de ser víctimas o victimarios.

La historia que aquí se cuenta forma parte de un entramado social más complejo donde hay hombres, mujeres y relaciones de todas las formas y colores, pero apunta hacia un problema pendiente, muchas veces invisible. Y todo sucede, además, en una sociedad donde por obra y gracia del machismo latente, las mujeres juegan con desventaja.

¿En busca de un príncipe azul?

Según la periodista, profesora y experta en temas de género Isabel Moya, cuando hablamos del mito del amor romántico nos referimos a la manera en que se ha construido un ideal del amor, entendido como la unión de dos mitades, la complementariedad, el “sin ti me muero”, “sin ti no puedo vivir”; la exclusividad, la pasión eterna, entre otras creencias.

Las princesas de Disney, la religión católica, las novelas y películas románticas reproducen una y otra vez para las mujeres el esquema del amor como salvación, como único objetivo en la vida, como exclusiva fuente de felicidad por encima de la carrera profesional y la realización personal.

Crecemos entre mitos –estereotipos también, si se quiere- como la búsqueda de la media naranja, porque sin ella estamos incompletos; la validación del amor controlador, porque “si lo amas te pertenece y si te cela solo está demostrando afecto” y aquello de que para amar hay que sufrir e incluso odiar, pues “quien bien te quiere, te hará llorar”.

Hasta cierto punto, la sociedad patriarcal nos enseña a esperar un príncipe azul que nos salvará de la monotonía, que nos proveerá estabilidad sentimental y económica y que, por supuesto, nos hará madres: el sueño de todas para ser mujeres plenas. Otro mito.

Entonces, cuando la pareja ideal no aparece, la relación sale de los moldes preestablecidos, los hijos se posponen o, sencillamente, existe una orientación sexual distinta, los protagonistas son discriminados.

“Estos mitos están construidos sobre una heterosexualidad normativa, lo cual los hace más peligrosos. Nunca ves a dos princesas o a dos príncipes enamorados. Por tanto, desde la infancia, si eres gay o lesbiana, te sientes fuera de lugar y creces pensando que no vas a encontrar el verdadero amor”, confirmó Isabel Moya.

Idealizar el amor trae consecuencias desde edades tempranas. Los adolescentes asumen estas propuestas y reproducen los patrones de control y dominación dentro de sus primeras relaciones. A las muchachas les parece normal que sus novios le digan cómo tienen que vestir o cómo se deben comportar. Tecnologías mediante, el asunto se complejiza: llamadas constantes al celular, exigencias de control sobre los contenidos y las contraseñas de sus perfiles en redes sociales, etcétera.

Una investigación liderada hace un par de años por Moya en la Editorial de la Mujer reveló que, para ellas, si sus novios las llamaban más de siete veces al día, era una señal de amor. Ante la misma pregunta, los muchachos respondieron que lo veían como una señal de control.

Mientras, quienes no consiguen pareja se sienten fuera de lugar. Las relaciones emocionales y sexuales terminan convirtiéndose en una meta que se debe alcanzar a toda costa para encajar. Aunque no haya reparación para enfrentarlas o suficiente madurez sexual y sentimental. Las consecuencias: embarazos en la adolescencia, infecciones de transmisión sexual, tempranas muestras de violencia.

Los patrones de belleza impuestos por una sociedad que privilegia a la mujer blanca, bonita, delgada y de buena figura también juegan un papel fundamental en este asunto. Desde pequeñas vemos a algunas muchachas hacer dietas hasta el cansancio, sufrir si sus senos no tienen el tamaño adecuado, tratar el cabello para que siempre luzca lacio e intentar, una y otra vez, entrar dentro del molde que se acepta como hermoso, ideal. Y a veces lo reproducimos.

La constante lucha suele marcar nuestra autoestima: creemos que somos imperfectas, que tenemos cosas que arreglar. Salir de ahí no siempre es fácil. Aprender que nuestro cuerpo debe ser respetado; que nadie puede tocarlo, usarlo o definirlo; que necesitamos estar bien con nosotras mismas; que quien nos quiera debe hacerlo por lo que somos y no por lo que aparentamos, a veces cuesta la vida entera.

Quien bien te quiere, te hará llorar…

Las implicaciones del “amor romántico” y todo lo que a él se asocia pueden ser aún más complejas. A menudo la violencia de género se ha justificado también en la existencia de este tipo de amor, que invita a las mujeres a convivir con abusos, maltrato y explotación en medio del ideal -casi sagrado - de “soportarlo todo”.

Si nos cuentan que solo existe una persona correcta para cada uno y nos enseñan a temerle a la soledad, abandonar una relación que no nos satisface puede ser muy difícil. Además, la validación de los celos y el control como prácticas amorosas puede contribuir a cortar los lazos más allá de la relación de pareja y aislar a los individuos dentro de esta. En este contexto, las mujeres están en desventaja.

Para Coral Herrera, antropóloga feminista española, el mito del amor romántico está construido sobre un binomio de sumisión - dominación. “No nos enseñan a relacionarnos horizontalmente, de tú a tú, de igual a igual. Y como vivimos en una sociedad tan machista, nuestra forma de querernos es machista y por eso siempre la sumisión es de la mujer ante el hombre”.

Isabel Moya confirmó que las mujeres han sido entrenadas para entregar más que para recibir, lo cual genera relaciones de dependencia y de poder entre los integrantes de una pareja.

Por tanto, cuando muchachas como Amelia están dentro de una relación aparentemente ideal, tienden a querer mantenerla por encima de todo, aunque empiece a dar señas de no ser la correcta.

Por temor a haber gastado “la única oportunidad de amar”, a que el físico no sea suficiente para conseguir una nueva pareja, a la crianza de los hijos sin compañía, a no mantenerse económicamente, ellas sufren y entienden como normales rutinas de dependencia y control. La psicóloga española Clara Coria define este fenómeno como la dimensión perversa del aguante: aguantar todo lo venga, someternos en aras del amor.

En ocasiones el problema deriva en infelicidad y frustración, en otras tal comportamiento fortalece el ciclo de la violencia y el control va en ascenso, hasta convertirse en acoso, golpizas, feminicidios.

En palabras de Isabel Moya, “el imaginario en torno al amor romántico puede generar violencia, porque las relaciones que se establecen de esa manera están basadas en la dependencia y la desigualdad: el hombre siente que, además de querer y proteger, domina.(…) Empieza con los celos, pero puede llegar a niveles de dominación en los cuales quien controla llega a pensar que tiene derecho a maltratar y hasta decidir si su pareja vive o muere”.

Sufrir menos, amar más

Desmontar el mito del amor romántico no significa renunciar a tener una relación de pareja. El desafío consiste en aprender a hacerlo. El amor auténtico no se sostiene sobre la adoración, el control o la pertenencia; sino sobre la libertad de cada individuo, la lealtad y el compañerismo, la capacidad de llegar a acuerdos, la equidad. Cuando consigue ser así, se gana a pulso todos los calificativos que le pongan. Es, sencillamente, hermoso.

Se trata de sufrir menos y amar más, de aprender a estar feliz por igual dentro de una relación o fuera de ella, de construir una red de afectos más allá del noviazgo o el matrimonio, de evaluar con sensatez cuando el amor vale la pena y cuando no, de validar el amor en todas sus formas y presentaciones porque todas las formas de quererse son posibles. Una vez más, de no discriminar.

Ya lo anunciaba la filósofa feminista Simone de Beauvoir a principios del siglo XX: “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”.

Se han publicado 38 comentarios



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  • Alex del Piero dijo:

    Voy a poner una cosa sobre la mesa...Soy un Romantico , si lo digo, Pero controlar ...no para que? si te va a ser infiel lo sera de cualquier forma, aunque le revises el telefono, la sigas al trabajo o la tengas en una torre...Soy de los que si vas a estar conmigo y yo te gusto ,porque te voy a alejar de tus amistades mientras el tiempo mutou de los dos no se vea afectado, que sea consensuado , tu sales con tus amistades OK , yo tambien salgo con las mias, pero todo con la confianza de por medio...Cuando se pierde la Confianza, vienen los Celos y despues todo lo demas...al final Relacion TOxica

    • thernandez dijo:

      Ojalá todos(as)pensaran así, habría menos relaciones infructuosas, cada cual necesita su espacio y hacer cosas que le gusten, visitar amistades, caminar solos por la calle, cualquier cosa que desees, y la confianza si no existe en el otro mejor romper o no comenzar. Gracias a eso mi esposo y yo llevamos 21 años casados y tenemos dos hijos bellos que los hemos educado igual y son muy queridos por todos los que los conocen.

  • El mello dijo:

    “Estos mitos están construidos sobre una heterosexualidad normativa, lo cual los hace más peligrosos. Nunca ves a dos princesas o a dos príncipes enamorados. Por tanto, desde la infancia, si eres gay o lesbiana, te sientes fuera de lugar y creces pensando que no vas a encontrar el verdadero amor”, confirmó Isabel Moya.

    a los niños hay q dejarlos q escojan sin discriminar pero se pueden confundir

    • Moi même dijo:

      Corrección: los niños no escojen, los niños nacen de la manera en que son, y la confusión es la que le producen sus padres, los maestros y los amiguitos de la escuela cuando le dicen "Mari...", "Amanerado", "flojito", "rarito" o la típica pregunta de si es hombre o cucaracha..., o cuando dan por sentado que lo normal y correcto es que cada princesa con su príncipe, y viceversa. Eso es fundamental que se eliminé. No podemos tapar el sol con un dedo, esta es una de las peores formas de maltrato psicológico que existe, sólo tienes que hablar con miembros del colectivo LGTBI en Cuba y verás los resultados de una crianza tan machista y conservadora.

    • Salems dijo:

      El homosexualismo no es una elección.
      ¿Usted escogió ser hetero acaso?

  • reliquias dijo:

    Espectacular... En el PRE tuve una relación parecida a la de Amelia hasta cierto punto, aunque en este caso me hacía sentir mal con mi cuerpo y la ropa que me ponía. No demoré tanto en darme cuenta, pero también a veces había cosas que pensé que estaba bien. Ahora tengo una relación de tres años, sin control, sin asfixias, sin celos, no hacen falta príncioes azules...

  • Melissa Ayala dijo:

    Simplemente genial, concuerdo totalmente con el escrito, una relación de pareja debe estar basada en el respeto mutuo y en la libertad personal. Además debemos entender como sociedad que no todo el tiempo la pareja debe estar juntas. Que cada persona necesita tiempo para si misma. Que las amistades y gustos no siempre se comparten y uno no debe abandonarlas por una decisión ajena a uno mismo. En fin, que lo mas sano es amar, sin extremar su significado, sencillamente amar.

  • Yoel Plasencia dijo:

    Interesante artículo

  • Lia dijo:

    Conozco de casos de mujeres sometidas “por Amor”, pero hay una realidad muchas mujeres están programadas para vivir bajo el yugo de un hombre y justifican sus maltratos lo ven como algo normal y cuando intentas ayudar te ganas su enemistad. La base de todas las relaciones es la confianza, el diálogo y el respetar cada uno sus espacios. Yo lo práctico con mi pareja y decir que todo es perfecto sería una burla, pero el respeto que sentimos mutuamente hace que todo fluya mejor y cada día nos sintamos más compenetrados.

  • Moi même dijo:

    Excelente artículo, muy ilustrador y con un gran mensaje. Siglo XXI.

  • armando dijo:

    Matrimonio es compromiso, la nueva generaciòn està siendo enseñada en el miedo al compromiso. Un matrimonio debe ser fundado y conservado en la confianza, pero ¿que de malo hay en que yo sepa tu contraseña de Facebook, que escondes que yo no pueda ver?
    ¿Salir solo(a), acaso no hay moscas al rededor del pastel, acaso no han enseñado en programas como Pasaje a lo Desconocido que el ser humano no es monògamo? Yo prefiero seguir a la antigua.

    • Yo dijo:

      Es necesario vivir en el presente, la privacidad es un derecho sagrado e inalienable de todas y cada una de las personas. Lo cuál no está para nada en contra del respeto y la confianza necesitada en el matrimonio, al contrario, es fundamental, ese respeto al espacio ajeno y a la individualidad del otro para que se pueda llevar la fiesta en paz. Eso de "a la antigua", es lo que llamamos Relación Tóxica de manual, y es a la que tanto los jóvenes le huimos hoy en día. También he de aclarar que más que miedo al compromiso creo que es que simplemente nos hemos dado cuenta de lo sobrevalorado que está. Y de que se puede estar divinamente sin tener a alguien que te controle...

      • baracoeso dijo:

        yo, y crees que eso ha mejorado la sociedad? no, para nada. Las relaciones son un relajo, mas hijos lejos de sus padres, mas enfermedades, en fin mas desorden. yo, no eres confiable, quien habla de esa manera es porque exige libertades que mas bien dañan nuestras mentes, no me gustaría vivier con una persona sin tener compromisos. Saludos

      • Yo dijo:

        Pues sería bueno que se estudiara lo que dices, pero no creo que sea tanto así, la relación es un relajo en tanto uno de los dos lo permita, la libertad no debe confundirse con libertinaje como nos decían desde pequeños, y si así se quiere por qué no?! Que tiene de malo que dos personas se quieran sin poseerse el uno al otro, sin pensar en la pareja como tú dueño o tu posesión. Creo que teniendo cosas como estas claras se es más confiable que pensando que si tú pareja no te da la contraseña de Facebook es porque anda en algo... En mi caso no exigo libertades, simplemente se llega a un consenso, se hablan los puntos de vista y si es estrictamente necesario se establecen límites casi siempre flexibles. Creo que se es más feliz así y se logra una verdadera complicidad en la pareja.

      • Salems dijo:

        Osea, que la solución suya es que alguien no debe tener pareja, sino dueño?
        Porque eso parece una relación de alguien controlado de esa manera.

        Yo llevo una relacion de 9 años. Y he salido con amigas. Y mi pareja sale con sus amigos tambien. Nos amamos, nos tenemos confianza.
        ¿Cual es el problema?

  • Mas dijo:

    No me imagino a Ana y Elsa las de las Frozen representadas como unas princesas lesbianas, está fuerte eso

    • Per favore dijo:

      Fuerte para qué? Yo soy de los no pocos que piensa que Estaría genial enseñarle a los niños y las niñas que los seres humanos podemos ser felices en pareja independientemente del sexo de la otra persona, y que absolutamente todos tenemos derecho a un final feliz.

      • Casos y cosas dijo:

        Ojo! Existe la patria potestad y el contenido que se le enseña a los menores corren por los padres. Creo que antes de enseñar si alguien es gay o no, si es lesbiana o no, se debe enseñar educación cívica, respetar a la persona por ser persona y luego este tema tratarlo cuando tenga mayoria de edad. Que para eso está la patria potestad por favor.

      • Yo dijo:

        Estaría perfecto eso, enseñarle educación cívica y todo lo demás, pero si desde niños les estamos enseñando a blanca nieves, aurora, Mulan y demás cada una con su príncipe, en que afectaría que alguna de ellas tuviera princesa o que el príncipe tuviera otro príncipe. Osea yo sé que para los cubanos y la mayoría de las personas de mente cerrada es difícil entenderlo...pero como niño que fui y como adulto gay que soy me hubiera gustado que por lo menos 1 película me hubiera enseñado que no estaba mal que viera lindo a otro niño, con la inocencia de la edad lo amerita. Cómo mismo tradicionalmente se ha evidenciado el amor hetero. Y esto es importantísimo cuando hablo de gay o lesbiana hablo de amor, no de sexo, y acaso está mal enseñarle a amar a un niño o niña? Porque si es así entonces la humanidad ha criado mal a los niños desde que la televisión existe.

      • Yo dijo:

        Y no solo la televisión, si no la literatura infantil, o quien sabe si desde que existe el lenguaje

      • baracoeso dijo:

        Yo, creo que no puedes llamar mentes cerradas a los que piensan distinto a ti. Dentro de ese grupo que piensa distinto a ti, que es superior al que piensa como tu, existen personas estudiadas, ingenieros, científicos y masss... lo que te digo quedó demostrado en la discución del anteproyecto de la constitución, si vimos el porciento de los que no estuvieron de acuerdo en correspondencia a los que debatieron, es avismal la diferencia. quiere decir esto que los discriminamos? de ninguna manera, en lo personal tengo amistades guey y son muy respetuosas y con cultura, pero esto no quiere decir que yo quiera que mi hijo vea una peli de dos príncipes besándose, y por eso no me puedes llamar de mente cerrada. Recuerde, ustedes dicen que son discriminados y quieren ser escuchados, entonces como quedarían si opinan asi de los que no comparten su opinión, serían peores, pidiendo algo que ustedes mismos practican, ya que los de mente cerrada son una mayoría que los triplica. Saludos

  • Valentín dijo:

    prefiero las relaciones abierta, con responsabilidad y respetuo mutuo, con iguales derecho y deberes dentro y fuera del hogar, aportando por igual a la economia segun la posibilidad de cada cual, y sobre todo con mucho amor.

  • Yurima77 dijo:

    Qué tal. Muy bien el artículo en defender el feminismo, pero quizás los conflictos se dan en ambos patrones heterosexuales, que es sobre lo que trata el artículo. Debe ser ante todo un balance con respeto mutuo al espacio, las emociones y la individualidad de las personas incluso dentro de la pareja, en pos de un proyecto común.
    Lo que hay que tener cuidado con la autovictimización de la mujer. Es muy común la violencia femenina de corte sicológico de hiperexigir al hombre por cuestiones materiales y económicas, no solo por el físico. Se está hablando de adolescentes, pero ya a los 20 en la actualidad y hasta en el ambiente universitario la mentalidad femenina es de ligas mayores. Se repite con mucha frecuencia el patrón narcisista desde el lado femenino de que solo es lo que yo quiero, lo que yo pido, lo que yo me propongo, y las comodidades: carro, salidas a lugares caros, dinero para gastar libremente sin ningun compromiso, ella "porfa prestame para una necesidad 5 cuc que luego te los devuelvo" y a los tres meses cuando se lo piden por 15ava vez le dice al muchacho que se los habias regalado y hasta se lo tiene que pedir dos meses más (y eso sin que haya relación ninguna, eh), y todo debe ser color de rosa y no pueden haber criterios divergentes, de lo contrario cuidado que me estas acosando y lo que tu sientas no me importa. Y estoy contigo porque me gustas más o menos pero es para ahorrarme tener que pagar alquiler en la Habana mientras hago mi carrera.
    Incluso se dan muy frecuentemente casos que no son acoso, pero en los que para que un muchacho de forma educada converse cordialmente de cosas normales y triviales de manera circunstancial sin haberse conocido previamente casi tiene que dar "like" como si las personas no fuesen personas sino perfiles de facebook.
    Hay que tener cuidado con hiperamplificar la imagen de la mujer sufrida, no digo que no las haya, pero se vive también un patrón de violencia y aprovechamiento femenino del que no se habla en los medios.
    Y por favor, hagan un artículo sobre por qué se está convirtiendo en un objeto poco usual el preservativo, pues están escasos, Sé que es bueno para nuestra natalidad, pero...eso también ayuda a cuidarnos como mujeres.
    Gracias por el artículo.
    Yurima

  • Los pies sobre la tierra dijo:

    Vamos... que este artículo... No se. Presiento que quieren poner la desilusión en una pareja de manera unidireccional hacia la mujer y vamos... el hombre tambien existe y se enamora tanto o más que una mujer. Perfectamente puede haber amor romántico sin violencia. A mi me parece que con todo esto de la deconstrucción y del Patriarcado y de reclamar siempre derechos y de huir de los deberes. De hipervictimizarse como bien lo dice aca una usuario, vamos por un camino un poco sesgado. Y Simone de Beauvior tiene matices, basta con leer la publicación del periódico frances Liberation. Disfrutemos del 14 de Febrero y punto.

    • Regaeton fractal dijo:

      Es un ejemplo ilustrativo y general, no totalitario...ay que leer.

      • Los pies sobre la tierra dijo:

        Las generalidades no son buenas compañeras del análisis serio

      • RegaetonFractal dijo:

        Lo cuál no dictamina que diste de la realidad y sea totalmente objetivo. Esa seriedad de la que habla es totalmente cuestionable y prescindible cuando se trata un asunto tan obvio que "se cae de la Mata" y forma parte de nuestro día a día. El hecho de que la mujer ha sido la que histórico-socialmente ha sufrido más la violencia de género es totalmente cierto. Los únicos que están hipervictimizados son los hombrecitos machistas que tienen miedo a que les sea arrebatado el dominio sobre la raza humana que el patriarcado les ha echo creer que poseen. Esos sí carecen de seriedad en todo sentido.

    • RegaetonFractal dijo:

      Es un ejemplo ilustrativo y generalizado, no totalitario...hay que leer.

  • ANIA ORTEGA dijo:

    me quedo con la frase final....saludos

  • armando dijo:

    Creo que hoy en dìa estàn exagerando la situaciòn. Del mas radical machismo estamos abriendo paso al mas extremista feminismo. Ya hasta un piropo elegante es acoso. Si le digo a una mujer que es bonita te puede soltar un: "quièn le pidiò su opiniòn", pero entonces ella estarìa anulando mi libertad de expresiòn (siempre que yo no le falte el respeto y lo diga de la forma mas educada posible). Creo que està bien que la mujer estudie, trabaje, se divierta, pero todo hàgase sin llegar a los extremos a los que estamos expuestos a llegar hoy en dìa.

    • Per favore la lógica dijo:

      Armando, su derecho termina dónde comienza el derecho ajeno, si usted no conoce a la muchacha y por la calle le grita la primera barbaridad que se le ocurra o le dice algo con lo que ella no está de acuerdo pudiera considerarse acoso, sin vulnerar su derecho a la libre expresión, pues es usted libre de expresarse siempre y cuando no vulnere el derecho de otros a su propio espacio. Los temas sociales son riquísimos en complejidad. Y como decía un estudioso la línea entre el piropo acertado y el acoso es finísima, asi que si pretende usted usar alguno utilícelo con conocidas y en el ambiente propicio, creo que se lo van a agradecer más. Saludos

    • mujer dijo:

      El otro día un hombre me dijo un piropo, nada obsceno, simplemente me elogió, sin embargo no me sentí cómoda, me da vergüenza que me piropeen aunque me digan cosas lindas. Mi actitud ante el piropo siempre es la misma, seguir caminando como si no lo hubiera escuchado. El hombre se molestó porque no le di las gracias...
      Por situaciones como esas y otras estoy en contra del piropo.

      • Jandro dijo:

        Gracias por el excelente ejemplo, mujer, a ver si algunos empiezan a entender.

  • Daily dijo:

    excelente articulo.muy interesante la verdad

  • Taire dijo:

    Buen artículo Ania, feliz de verte de regreso al trabajo!!

  • IBOH dijo:

    Ania, está muy bueno el artículo, porque lo que aquí se narra realmente sucede en nuestra vida cotidiana, pero lo que más se nota en todo esto es la falta de Dios en el corazón de las personas. Cuando Dios está presente en nuestras vidas y le entregamos nuestra relación y nuestra familia, él obra de manera tal que se convierte en el fundamento de esta relación.
    El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
    1ra de Corintios 13: 4-7
    QUE DIOS LOS BENDIGA Y FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS

  • Yoel Plasencia dijo:

    Esto me parece un artículo algo feminista...

  • Guajiro Cubano dijo:

    Benito Juarez dijo que el respeto al derecho ajeno es la paz y eso es aplicable a todas als esfgeras de la vida. Cada cual debe tener derecho a decidir sus acciones, el que lo desee debe ser homosexual, o transexual, o heterosexual, nadie debe imponerle a lso demás que sus criteriso son los mejores. Creo que en ese sentido no debe haber propaganda de ningún tipo y que cada uno eleija de acuerdo a sus convicciones. Igual sucede con las relaciones de pareja, las personas deben elejir libremente y los demás debemos respetar esas desiciones, no criticar ni tratar de imponer nuestros criterios. Con el piropo sucede lo mismo, el o la que lo dice tiene derecho a decirlo siempre que no ofenda, la o el que lo recibe tiene derecho a aceptarlo o no, pero la sociedad no tiene derecho a establecer limitaciones que no sean las de la decencia y el buen gusto.

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Ania Terrero

Ania Terrero

Periodista de Cubadebate. Graduada en 2018 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.
En Twitter @AniaTerrero

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