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Camilo ¿Sólo sonrisa y sombrero?

Por: Adialim López Morales
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La caballería que llegó a La Habana el 26 de julio de 1959 salió 11 días antes de Yaguajay. Foto: Perfecto Romero / Archivo

Desde muy pequeña me he sentido atraída por la historia de mi país. Creo que el hecho de que mis padres sean profesores tuvo algo que ver con mi afinidad por esta asignatura; sin llegar a pensar que sea hereditario, claro.

Mas allá de encontrar las causas, lo cierto es que disfruto conocer lo que está detrás de un acontecimiento, lo que no se da en clases, los misterios que inundan más de 150 años de lucha independentista.

La figura de Camilo Cienfuegos siempre deja lagunas en mí, será que no me conformo con que en los medios de comunicación masiva se haga tanta alusión a su sonrisa y sombrero como si fuesen estas las características más importantes de su personalidad; o será porque considero que un hombre que desembarcó en el Yate Granma, con el que se contó para llevar la guerra hasta occidente, que hizo llorar a un pueblo entero cuando ocurrió desaparición física y que aún convida a miles de cubanos a lanzar flores al mar, no tiene los reconocimientos e investigaciones que amerita.

Lo digo con conocimiento de causa. Cuando en cuarto año de la carrera de periodismo quise hacer una investigación sobre los enigmas de su caída al mar, fueron muy pocos los materiales de estudio que encontré para contrastar fuentes y encontrar respuestas que no estuvieran mediadas por estigmas ideológicos.

Por eso recuerdo que en aquel entonces, dejé a un lado el cuestionable hecho de su desaparación y me centré en sacar a las luz algunos pasajes de su vida, contados por personas que lo conocieron y recogidos en el libro de Guillermo Cabrera Álvarez, “Hablar de Camilo” en el que expone en un inicio: “la generación que habrá de juzgar a los que trabajamos en ésta, sabrá situar al legendario comandante, en el lugar correspondiente”. (1970). Ese es hoy mi objetivo.

El ocurrente Camilo

Cuando desde muy joven es fichado por los órganos represivos por ir en contra de la dictadura de Batista y tiene que emigrar a los Estados Unidos con sólo 21 años de edad, escribe cartas a su familia en cuyos fragmentos refleja su condición de jaranero (no podía dejar de compartir los fragmentos aunque sea esta una de sus características más conocidas): “Yo por el momento estoy de escopeta, bien, chévere, OK” o “El viaje en tren fue un tiro, tremendos asientos, muchas comodidades para comer y un “escusao” que da gusto verlo” u otra que me encantó “Good evening my dear family: Yo estoy very good and ustedes (…)Capito tue parla italiano (…) Gente, no se me pueden quejar, pues les escribo en 16 idiomas, en esta corrida me convierto en un delegado de la ONU”.

En un precario descanso Camilo lee las hazañas de Antonio Maceo, cuyo nombre llevó dignamente su columna. Foto: Escambray / Archivo


Su pensamiento

La tergiversación más recurrente que toman los adversarios de la Revolución Cubana con respecto al “enigma Camilo” es que no desapareció en el mar sino que la dirección de la Revolución lo mandó a matar porque no era comunista e iba en contra de las leyes que tomaba Fidel en un inicio del triunfo de la Revolución.

No encuentro un libro que esté dedicado específicamente a sus ideas políticas; sin embargo encuentro algunas anécdotas que sí resaltan su pensamiento.

En 1955 fue detenido y deportado a Cuba, incorporándose a las luchas estudiantiles, preso, torturado y fichado por los sicarios del régimen dictatorial. Por este motivo tiene que volver a abandonar el país y desde San Francisco escribe un 1ero de mayo de 1956 a Joe, su hermano del alma: “Gordo, si fueras a Cuba quedarías anonadado con las cosas que pasan; los ciudadanos ya, sin los más mínimos derechos; los atropellos, únicamente viéndolos se pueden creer. En lo que a mí se refiere, bien me conoces: estoy en todo cuando sea a favor de nuestra sufrida patria. En el tiempo que en ella estuve hice todo cuánto me fue posible”(…)”Empezaron los sucesos serios para la nación con los sucesos del Cerro, la golpeadura brutal que recibieron todos los estudiantes la vio todo el pueblo, fue tal la indignación popular que el pensar general era el de revolución, esa Revolución es la palabra de orden en Cuba, la juventud la pide a gritos REVOLUCIÓN, REVOLUCIÓN” y describe con heroísmo y orgullo cuando su padre lo ve herido y toma en sus manos el jakey manchado de sangre con que se había vendado provisionalmente la herida y exclama: “Es la sangre de mi hijo, pero es sangre para la Revolución” (1970, pp. 27, 28 y 29).

Es Camilo martiano, lo deduje en varias partes de sus escritos. Una muestra de ello es cuando el 28 de enero de 1956, en medio de una Cuba mancillada, va al Parque Central a rendirle tributo al Maestro:“Cuando me acerqué a la estatua del apóstol rindiéndole homenaje silente y pensando cómo estaba la tierra por la cuál murió, se me acercaron dos policías moviendo amenazadoramente los palos…” (1970, p. 31).

Ve la esperanza de una patria más libre en Fidel cuando describe el día que él y tres amigos hacen varias medallas burlándose de Santiago Rey “asno campeón de la mentira y el cinismo” y expone: “Una se la mandamos a él, una se la entregamos a la FEU, la otra a Bohemia, y la otra a Fidel Castro (…) A Fidel, porque Fidel es la esperanza de la libertad para el pueblo cubano”. (1970, p. 35).

Y en otra carta fechada 13 de septiembre de 1956 expone: “A mi modo de ver las cosas, hay un solo camino digno de terminar la situación actual, y con sus responsables seguir la causa de Fidel (…) Fidel afirmó que este año seremos libres o él morirá. Yo desde hace rato estoy con él, me lo había jurado y lo cumpliré” (1970, p. 37).

Y muchos se preguntan aún por qué Camilo es el último en incorporarse a la expedición del Granma, ¿qué fuerzas lo movieron?, ¿sería un espía? Hay quien tienen la imaginación tan grande que exponen que Camilo no está muerto, era amigo de Hubert Matos, y cómo tal, vive en Miami.

Benditos los que pueden dudar de todo lo que les ocurre y no confían en los hombres. Benditos porque serán menos engañados y defraudados por los cobardes; sin embargo, ante la luz de un revolucionario puro, al cuál es casi imposible manchar, serán lastimados. A ellos dedico estas palabras:

“Cuando estuve en Miami hice contacto con un muchacho allegado al M.R, 26 de Julio, he mandado a buscar la dirección del otro (…) le escribiré para hacer contacto con el Movimiento. Mi único deseo, mi única ambición es ir a Cuba a estar en las primeras líneas cuando se combata por el rescate de la libertad y de la hombría. Es imposible para mí permanecer alejado de los problemas. Cuba en estas horas negras necesita de cada ciudadano, de cada hombre; su mayor esfuerzo; el mío fue, es y será pequeño pero íntegro para ella”. (1970, p. 34).

No en vano Comandante.

En el diario de Osvaldo Herrera se recogen algunas características de cómo era Camilo como capitán de su pelotón. El Camilo estratega, pensador, orador, organizador y guía, que logró, sin ninguna preparación militar, cumplir a cabalidad cada una de las órdenes asignadas. El Camilo del que tan poco se conoce en la historia de Cuba y que tantos corazones robó en su corta trayectoria militar.

El 18 de abril de 1958, es ascendido a comandante y en el diario, Herrera recoge: “¡Nuestro querido capitán Camilo Cienfuegos ha sido ascendido a comandante! Todos los que hemos estado bajo sus órdenes sabemos que se lo ha ganado. A la vez que es recto oficial para mantener la disciplina, es afable y cordial compañero de todos los hombres. Posee un valor y arrojo que se infiltra en todos sus hombres. Por ello ha llevado a su pelotón a ser uno de los primeros en esta santa cruzada de la libertad, que es la Revolución Cubana. El principio “libertad o muerte” está muy arraigado en él”. (1970, p. 94).

Y en respuesta al ascenso el 24 de abril de 1958 Camilo escribe una carta a Fidel en la que plantea:

“Al recibir tan alto honor y responsabilidad he jurado cumplir a cabalidad dicho cargo, y trabajar hasta el límite de mis fuerzas por acelerar el triunfo de la Revolución, gracias por darme la oportunidad de servir más, a esta dignísima causa por la cuál siempre estaré dispuesto a dar la vida, gracias por darme la oportunidad de ser más útil a nuestra sufrida Patria.

Más fácil me será dejar de respirar que dejar de ser fiel a su confianza”. (1970, p.105).

La experiencia de los llanos del Cauto y la del rechazo a la ofensiva contra el firme de la Sierra, sirvieron a Camilo de preparación para su misión capital. Foto: Escambray / Archivo


… y conquistó a un pueblo

Estando en la Sierra le asignan la difícil tarea de atravesar todo el país hasta llegar a Pinar del Río, tarea que luego cambia y debe llegar sólo hasta Yagüajay, y luego a La Habana. Mucho debía de confiarse en sus dotes de estratega y político cuando Fidel le asigna tal misión, dotes que ahora quedan a veces silenciados. Y en cada pueblo que liberaba, con su oratoria dócil y afable, conquistaba el corazón de la gente.

Antonio Sánchez Díaz expone en su diario que antes de salir, entre los 60 y tantos hombres escogidos se hablaba de “la gran fe en Fidel y en sus planes, y de la inmensa gloria de llevar al frente de nuestra columna a uno de los mejores jefes que tenía la revolución, Camilo”. (1970, p. 126)

Antes de partir a occidente Camilo reunió a sus hombres y leyó las instrucciones dadas por Fidel:

La voz de Camilo se escuchó con tanta fuerza como nunca antes; sus palabras, de gran contenido y patriotismo, nos conmovieron porque sabíamos de su alta moral y habilidad como guerrero, de que era incansable y capaz de realizar todo aquello que se le encomendara y mucho más (…) De las palabras pronunciadas aquel día sólo recuerdo el principio. Decía: “Compañeros, se nos ha encomendado la difícil pero honrosa labor de llevar la guerra hacia occidente. Recordemos todos que esta columna llevará el nombre de Antonio Maceo, y que esta tarea ya fue realizada por el Titán de Bronce. Así que es nuestra obligación cumplir con este deber. Podremos caer muchos en el camino, lo que sí no podemos es dejar de cumplir nuestra misión. Y si uno sólo queda con vida, la cumplirá por todos nosotros”(1970, p. 127).

Sánchez Díaz expone además que daba gusto ir de pueblo en pueblo perteneciendo a la columna de Camilo porque la gente que creía en la Revolución los miraba a todos como si fuesen muchos Camilos. “Y Camilo, en tanto dejaba en todos cariño, respeto y admiración. Camilo nunca regañaba, pero aconsejaba. No castigaba, pero comprometía.” (1970, p. 129).

¿Comunista?

Hay una anécdota relatada por Roberto Sánchez Bartelemy, que se encuentra entre los documentos que nos da a leer Guillermo Cabrera que, por ser una de las pocas que he encontrado que haga alusión a este tema, la expongo a continuación textualmente.

“Recuerdo que una vez un compañero le preguntó que eran los comunistas.

-¿Qué tú eras antes de alzarte?- le preguntó él cómo respuesta.

-Ordeñador- respondió el compañero

-¿Qué te han dicho de los comunistas?

-Que son malos…

-¿Y si tú ves a un comunista peleando junto a nosotros, para qué piensas que pelea?

-Para el bien del pueblo.

-¡Ah, entonces no son tan malos cómo te dicen!” (1970, p.65)

Una vez en La Habana

Ya en La Habana, luego de su excelente labor como revolucionario y cubano, improvisa un discurso para el pueblo en el que expone precisamente esta esencia que podemos deducir de su pensamiento cuando dice:

Todos los hombres que componemos las filas del movimiento 26 de Julio, y, los hombres aquí presentes, que limpios de la sangre derramada por el tirano, fundiremos dos ejércitos en un solo ejército que defenderá de verdad los intereses patrios, el ejército que respaldará los derechos y la democracia de esta nación, la nación de todos.

Es el momento emocionante para nosotros y a todos ustedes estamos agradecidos por la actitud que han asumido a la llegada de las tropas revolucionarias a La Habana. Una demostración de que los cubanos nos uniremos en el abrazo que nos unirá definitivamente, para el logro de las conquistas que todo el pueblo de Cuba merece.

A ustedes dignos oficiales, a ustedes clases, y soldados, que, mal guiados como dijo el coronel Barquín, defendieron una mala causa, hacia ustedes no guardamos rencor, al contrario, con ustedes queremos unir en un abrazo que consolidará en dos ejércitos y nos guiará unidos hacia la victoria definitiva, que es la única victoria que debemos anhelar: la paz y la tranquilidad del pueblo de Cuba. (1970, p. 167)

Al mes y medio del triunfo de la Revolución, Viera Trejo le hace una entrevista a Camilo en la cual le pregunta hasta cuándo va a ser fidelista y responde:

(…) Nosotros no practicamos el caudillismo y que nuestro candidato es un programa. El cubano fue la montaña a conquistar, limpia y sin mácula, una Cuba Libre. Cada cubano se siente orgulloso de esta juventud y puede mirar libremente a nuestro cielo que ahora se me antoja más azul (…) Los ideales de liberación, la justicia social, política y económica por las cuales murió nuestro Apóstol, son las razones de nuestra lucha. Es demasiado pronto para esgrimir nombres; mi aspiración es un programa con una ambición: lograr que se cumpla ese programa.
Es necesario acabar con los gritos de ¡viva! a los líderes de la revolución. Hay que dar un solo grito: ¡Viva Cuba!
(1970, p.172).

Y el último discurso que da Camilo, lo hace el 21 de octubre de 1959, en Camagüey, días antes de salir en el avión que lo separó para siempre de su pueblo. Y en él expone: “¿Es que los hombres seguimos aquí a un grupo determinado, o es que el Ejército Rebelde sigue aquí la causa justa, la causa honrada, la causa de la Revolución Cubana?

Y murió Camilo, y como si supiese que iba a morir nos grita sus últimas ideas para que los curiosos y pocos conformistas, como yo, nos dediquemos a investigar y a sumergirnos en el pensamiento político de un hijo de nuestra patria: “A ella nos debemos, y por ella moriremos cuando el momento lo reclame”.

Bibliografía consultada

1. Cabrera, G. (1970) Hablar de Camilo. La Habana. Instituto del libro.
2. Ramonet, I. (2006) Cien Horas con Fidel. La Habana: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.

Camilo junto a Félix Torres en Yaguajay, lugar donde protagonizó su más heroica hazaña militar. Foto: Escambray / Archivo

Junto a Juan Almeida Bosque y Camilo Cienfuegos en el Campamento de Managua durante el pase de revista a la tropa en La Habana, en enero de 1959. Fuente: Libro “Camilo eternamente presente”/ Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Se han publicado 12 comentarios



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  • Hector Pupo Velázquez dijo:

    Adialim, gracias por este artículo tan maravilloso, estoy totalmente de acuerdo con usted se debería no solo hablar más de Camilo sino estudiarlo, tenerlo siempre presente y no recordarlo solo los 28 de octubre.

  • Danelis Beltran Joubert dijo:

    Querido Adialim López Morales.
    En verdad es esa la pregunta, pues creemos que solo es Sonrisa y Sombrero los 28 de octubre y pregunto: ¿ Y donde queda la responsabilidad que ha de tener este pueblo Revolucionario para aprender cada día más de él? Con lo antes expuesto por usted, enriquecen sus conocimientos personas que al igual que yo creemos que lo redactado es un EXCELENTE ARTÍCULO. FELICIDADES.

  • Dr Nelson dijo:

    La desaparición de Camilo Cienfuegos, aún cuando han pasado muchos años, sigue siendo una asignatura pendiente en nuestra historia patria. No creo que se haya hecho lo suficiente para tratar de esclarecer las circunstancias en que presuntamente falleció este héroe de nuestra nación. Concuerdo además con la autora de este artículo, con el hecho de que no se divulga su vida y obra a lo largo del año y solo se hace en estas luctuosas fechas.

  • Andrés dijo:

    Excelente crónica Adialim. Yo también me hago preguntas a cada rato sobre Camilo. Los fragmentos que muestras hablan de un joven cubano típico, picaresco y jaranero. También hablan de alguien con unas convicciones impresionantes: un idealista con una añoranza jacobina por la libertad. Esos jóvenes íban a morirse a la batalla aquella. Una gran generación.

    Específicamente respecto a Camilo, me gustaría ver más investigación y publicaciones sobre su vida y su muerte. Ciertamente es un prócer poco estudiado. Lastimosamente su vida trágicamente corta le impidió articular su ideario y publicar. Pero hay atisbos de un intelecto bien desarrollado, de alguien que entiende perfectamente como el mundo funciona. Muy a lugar tu artículo.

  • maria cristina luis mentado dijo:

    siempre hasta la victoria, desde andalucia-spain

  • KAKA dijo:

    El que piense por algún momento que Camilo pudo haber traicionado las ideas de Fidel si es traidor, no puede ser traidor aquel que expuso su propia vida tan innumerables veces para salvar las de otros, ni mucho menos puede traicionar el que no permitío nunca un atropello con el vencido, Fidel nunca se equivoca en los amigos que escoje y no fue Camilo quien rompio esa regla, Fidel confío en el desde el principio y por esa razón le dio las misiones más dificiles, no solo porque se lo ganó en el calor del combate, por su desprecio por la muerte, de su valor casi legendario, le dio la confianza por sus dotes de organizador y gran estratega, estuvo Camilo dentro de los amigos del Che, y creanme quien tuviera como suerte contar con un par de amigos como esos no puede ser un traidor, por esa razón te agradesco este articulo porque quienes lo admiramos lo tenemos como un gran ejemplo a seguir ya sea en el trabajo, el estudio o en defensa de la patria socialista, esa que el tanto soño y ayudo a forjar, para ti periodista muchas pero muchas gracias por tan digno y bello articulo.

  • Yoli dijo:

    Siempre me ha pasado lo mismo. Fue tan grande en tan poco tiempo!

  • iris dijo:

    Muy bueno este trabajo ayer cuando realizaba la cobertura informativa en Colón Matanzas recuerdo que los niños solo tienen de Camilo lo que le contamos los mayores incluso yo tengo 54 años y nací escuchando estas historias , y amando a Camilo, hay que sistematizar este encuentro con la historia, no solo esperemos el 28 de octubre para constatarla lo necesitamos en el día a día.Felicidades y gracias

  • RARJ dijo:

    24-12-1958
    Pasan a un nuevo nivel.
    se encrudece la pelea
    y es cuando surge la idea
    de dar candela al cuartel.
    Camilo al proyecto aquel
    brinda especial atención
    y ordena la construcción
    del primer carro blindado,
    el cual fue prediseñado
    para imitar un Dragón.
    25-12-1958
    De esta forma queda lista
    aquella mole de acero,
    primer tanque guerrillero
    que impactaba a simple vista.
    Y eligiendo a los tanquistas
    que cumplirían la misión,
    Camilo, con precaución
    al final de esa jornada,
    escoge la madrugada
    para la primera acción.
    26-12-1958
    Tétiro era el conductor,
    Medina el compresorista
    y Polanco era el tanguista
    que iba como tirador.
    Con gran coraje y valor
    ya cerca de los rocones,
    ocupan sus posiciones
    pero el lanzallamas falla
    y reciben las metrallas
    de todas los direcciones.

    A causa de este incidente
    se tienen que retirar
    no pudiendo completar
    la misión correspondiente.
    No obstante, los combatientes
    trabajan con más tesón
    y hacen la reparación
    ese día del blindado,
    dejándolo preparado
    para la segunda acción.
    27-12-1958
    De nuevo en la madrugada
    los tres tanquistas avanzan
    y rápidamente alcanzan
    la línea fortificada.
    Esta vez las llamaradas
    iluminan el paraje
    y el tanque ya echaba anclaje
    allí, cuando un bazuquero
    hace un disparo certero
    perforándole el blindaje.

    Los tanquistas que aturdidos
    quedan por el cohetazo
    retroceden unos pasos
    entre las balas y el ruido.
    Casi se encuentran perdidos
    y ante el peligro inminente,
    Camilo inmediatamente
    aparece de la nada
    y cubre la retirada
    de manera sorprendente…

  • Martha dijo:

    Le doy las gracias por tan buen artículo, coincido en que sobre Camilo queda aún por estudiar e investigar, pero senti que esta etapa en que recordamos al héroe de yaguajay se habló y se escribió mucho más que en años anteriores por la tele y otros medios, eso me agradó mucho,

  • Jorge Cisnero Enamorado dijo:

    Adaliem, el artículo que haz publicado es de mi total interés y comparto con tigo, ya como una necesidad de presente y futuro, estudiarlo más, debe de poroyectarse espacios precisos en las instituciones correspondientes con este objetiivo.

  • sachiel dijo:

    Adaliem, la clave está en eso mismo que expone desde el comienzo: “Desde muy pequeña me he sentido atraída por la historia de mi país…”, ¿cuantos hoy pueden afirmar eso mismo? No es Camilo, no es el Ché, ambos con magneticas y diferentes personalidades, es la HISTORIA, que no se puede dejar olvidar, que hay que recordar con todos sus detalles, y salirle al paso a versiones edulcoradas o mistificadas, y sabemos que el desmontaje de la Historia ocurre a diario, con inserciones de nuevos y nuevos articulos en forma de reportajes o de fuentes no muy creibles en estos temas, aunque sea la Wikipedia…

    De lo que hagamos para que nuestra HISTORIA se mantenga viva, serán los resultados….

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Adialim López Morales

Periodista de Las Tunas

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