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Yudith Rodríguez o el rostro del “nuevo cine dominicano”

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Judith Rodríguez, actriz dominicana. Foto. Cortesía de la autora para Enterato

Yudith Rodríguez, actriz dominicana. Foto. Cortesía de la autora para Enterato

Para hablar del cine dominicano, por estos días de festival, no se puede obviar a la actriz Yudith Rodríguez Pérez. Su presencia en filmes de la talla de Cocote o Carpinteros, ambas compitiendo en las categorías de Ópera prima y Largometraje de Ficción respectivamente, muestra que desde que la industria cinematográfica en República Dominicana adoptó su propia ley, se traduce en un boom de nuevos estilos, propuestas y discursos.

La actriz, en el panorama actual del séptimo arte en su país, ocupa un espacio ganado a base de mucha pasión al asumir el reto de interpretar personajes distintos, caracteres que son reflejo de lo mejor y lo peor del género humano con una paleta viva de colores. La actriz conversó acerca de su experiencia de trabajo en los dos filmes donde interviene.

¿De qué forma ha influido tu experiencia previa en el teatro para la interpretación de los papeles de Yanellys y Yoberby?

Yo vengo haciendo cine desde hace tiempo pero este es mi primer protagónico. Con Carpinteros, Jose María Cabral, su director, da un paso muy interesante en su labor como creador. Y con Cocote, Nelson Carlo de los Santos se gradúa con su primer y revolucionario largometraje de ficción.

En mi caso tuve que estar practicando durante meses no solo los tipos de señas, sino también otros recursos no verbales como el contacto visual, la gestualidad y otros elementos extralingüísticos, la risa, el llanto… El teatro, en este sentido, me ayudó mucho a nivel de ensayo con los internos y con las viudas para lograr esa expresividad en las posteriores puestas en escena.

Las cárceles tienen de todo, no se divide ni discrimina el que hizo poco del que hizo mucho para entrar allí. Se hizo casting para que tampoco fuera un caos de escena y lograr que sea apto el trabajo en grupo, más que éramos un equipo de realización relativamente pequeño. En cuanto al tema religioso en Cocote, aquí también me tocó la investigación, asistir a este tipo de ceremonias y dejarme llevar por el contexto espiritual para llegar a esos niveles de expresividad y trance.

Nosotros nos adaptamos en los dos casos a su ambiente y los guiábamos en el set para que todo saliera lo más natural posible pero, independientemente del rigor actoral, nos nutrimos bastante de ellos porque lo más difícil del cine es competir con la realidad misma y, si poner un pie allí significaría prejuicio o miedo, el trabajo no iba a salir. Me tocó ser una interna más, una viuda más y mimetizarme; ser parte de su círculo de confianza, porque son un sistema propio del que había que conocer sus dinámicas. Yo tenía que entrar en su universo.

Yudith Rodríguez durante una conferencia de prensa en el Hotel Naciona, a propósito del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Foto: Habana Film Festival.

Yudith Rodríguez durante una conferencia de prensa en el Hotel Naciona, a propósito del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Foto: Habana Film Festival.

Cocote y Carpinteros son filmes que siguen un fuerte corte antropológico. Puedes comentar un poco más sobre ello…

En Carpinteros se trabaja con lo documental, porque en las cárceles dominicanas desde hace 20 años, según se tiene registrado, se ha creado un lenguaje de señas entre los prisioneros para entablar relaciones amorosas. Este lenguaje surgió en La Victoria cuando era una prisión mixta y al dirigirnos allí nos encontramos con la necesidad de los propios presos y las autoridades de que eso fuera contado, de que haya un respiro, algo distinto. Por eso el epicentro del filme es mostrar cómo el ser humano puede encontrar una forma de libertad a través de lenguaje y no el lenguaje común, sino ese que “se busca” para poder conectar con los demás.

Asimismo, las locaciones dieron pie para que se visualizara la sobrepoblación de las cárceles, que acarrean pésimas condiciones de vida en estos lugares como uno de los principales problemas del sistema penitenciario dominicano.

Cocote, por su lado, se encarga de reflejar nuestra identidad. Estamos en presencia de un filme ambicioso que no solo recorre la religión dominicana, sino que desenmascara una cara oculta de ella. En esta película se juega mucho con el dramatismo secreto de nuestra cultura y el culto a los santos, mezclado con el catolicismo. Todo ese sincretismo lo manejamos también en la expresividad de los rezos, un tipo de creencia que manejan las clases más bajas en dominicana.

¿Cómo la nueva ley de cine en República Dominicana ha influido en la realización de nuevos largometrajes?

La comedia como género cinematográfico es en mi país una cosa avasallante. La ley de cine ha permitido que este tipo de largometrajes no comunes en Dominicana, que ni generan mucho dinero, que no es el cine de masas, ni popular, ni taquillero, pero sí permite a realizadores y creadores extender sus bases, aunque sea con presupuestos mucho más bajos. Cuando salí de República Dominicana se estaban filmando aproximadamente 25 largometrajes con este nuevo formato.

Yo tenía una ansiedad muy grande con este festival, ya que ambas películas tienen un largo recorrido en festivales, y muchos premios internacionales y eso en República Dominicana es histórico.

¿Qué positivo te llevas de tu participación en ambos filmes?

Pese a que salí con mucho dolor humano al ver situaciones límites, también me enriquecí no solo artísticamente, sino antropológicamente y a nivel de conciencia social. La experiencia fue increíble, yo nunca había estado en una cárcel de mi país, había visto algunas cosas que se ponían en las noticias pero nunca estuve tan cerca de esa cruda realidad.

Yo soy madre y conocí muchas madres en ambos procesos. En ese sentido, me llevo que muchas de ellas buscan la reformación y otra oportunidad en la vida, otras buscan simplemente soñar y se aferran a eso con esperanza.

Yo disfruto de algo que a veces muchas personas obvian y es vivir en una libertad total y que mi hija viva conmigo en esa libertad con las herramientas para que tome las decisiones correctas. Eso me hizo recapacitar sobre la vida misma, cómo por cosas pequeñas ellas se levantan y nosotros cómo por cosas tan pequeñas nos desmoronamos.

Otra cosa que me llevo es que el arte salva y constituye a la vez la mayor de mis responsabilidades como actriz: brindarle a la sociedad un poder sanador, revolucionario e inspirador que me hace constantemente recordar por qué hago esto.

Marketing y Publicidad en el cine: ¿Cómo posicionar una película?

El productor norteamericano Stephen Raphael, fundador de la compañía Required Viewing, ofreció una conferencia en el marco del Festival de Cine de La Habana. Foto: Haban Film Festival.

El productor norteamericano Stephen Raphael, fundador de la compañía Required Viewing, ofreció una conferencia en el marco del Festival de Cine de La Habana. Foto: Haban Film Festival.

Como parte de las actividades de la 39 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, tuvo lugar este jueves la conferencia “Marketing y Publicidad: lo que necesitas saber, tu película en el mercado mundial” a cargo del productor norteamericano Stephen Raphael, fundador de la compañía Required Viewing.

Required Viewing es una compañía de marketing y publicidad especializada en películas extranjeras que se proyectan en Estados Unidos. El encuentro se centró en cómo gestionar el marketing y la publicidad en la industria cinematográfica desde la visión de los productores y distribuidores norteamericanos. Para ello, Raphael tomó algunos de los ejemplos como fundador de la empresa Record Viewing, una compañía que se especializa en películas extranjeras que se proyectan en los Estados Unidos.

“Hemos trabajado con filmes de todo el ámbito latinoamericano para su lanzamiento en festivales y distribución en salas. Uno de los mayores retos de cualquier filme latinoamericano en mi país, por simple que parezca, son los subtítulos, que generan un mercado limitado a la hora de su distribución en cine y menos filmes quieren proyectar sus películas”.

En la conferencia se abordó todo el proceso que recorre una película para llegar a la exhibición en salas. En ese sentido recalca la necesidad de tener un distribuidor norteamericano “y la mejor forma de obtenerlo es tratar de comenzar con este tipo de festivales”.

Raphael puntualizó que el papel de un productor consiste en hacer de la película el centro de todo a la hora de su lanzamiento y que estén presentes las personas correctas, también se encarga del tratamiento mediático de la misma para que se tengan conciencia de que existe y su nivel de calidad.

“Si es un realizador conocido, la crítica especializada, el público y los distribuidores esperan su nueva creación”.

Además, subrayó que para el distribuidor a la hora de comprar una película es muy importante tener una validación previa de lo que se piensa sobre ella.

“La alternativa puede ser mostrar a los periodistas el filme antes para que desde una visión muy individual puedan enfocarse las críticas. Nosotros siempre hablábamos de posicionar, no hacer de las películas otra más, sino una diferente y única”.

Para quien sabe lo que eso implica, Raphael reconoce que posicionar las películas latinoamericanas en el escenario estadounidense exige el doble de trabajo. Entre sus proyectos futuros habló de la producción que está realizando a una película cubana basada en hechos reales llamada “El Traductor” aceptada en el festival norteamericano de SUNDANCE.

“Ahora no conocen la película, pero cuando termine SUNDANCE, si hacemos bien nuestro trabajo, se estará hablando de ella”.

TV Serrana, 25 años cuesta arriba

Panel de TV Serrana en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinamericano. Foto: Habana Film Festival.

Panel de TV Serrana en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinamericano. Foto: Habana Film Festival.

Con más de dos décadas de quehacer sostenido y una obra reconocida en foros artísticos y especializados a nivel nacional e internacional, la Televisión Serrana (TVS), vive ahora una suerte de sinergia con el público cubano adicto a la pequeña pantalla.

La apoteosis del paisaje serrano, con sus caminos cuesta arriba, pendientes, ríos desbordados o en calma, manantiales y cañadas, sus aislamientos, soledades y visiones espectaculares, recuerdan que vivir en esa cadena montañosa es una experiencia muy diferente, pero que también puede llegar a ser muy dura.

En este espacio galantean las imágenes de una realidad social poco tratada en la creación audiovisual criolla, el entorno rural cubano, el impacto de las historias de vida presentadas de forma veraz y con pasmosa naturalidad.

TV Serrana, fundada el 15 de enero de 1993 por el cineasta y realizador Daniel Diez, quien, al hacerlo, cumplía finalmente sueños de juventud nacidos durante su etapa de brigadista de la Campaña de Alfabetización en la cadena montañosa más grande de Cuba.

Daniel Diez dirigió Televisión Serrana hasta 2002 como proyecto comunitario autónomo, con un marcado compromiso social en aras de mejorar el nivel de educación, rescate de tradiciones y florecimiento de la cultura en las comunidades de la oriental serranía.

Su esfuerzo y su “locura” no cayeron el vacío. El otorgamiento en 2015 del premio Nacional de Televisión a ese pionero de una obra perdurable fue en parte un justo reconocimiento a su entrega, audacia y creatividad.

Concebida para reflejar y defender la identidad, los valores humanos y la cultura de los habitantes de la Sierra Maestra, TVS ostenta alrededor de 400 premios y su quehacer audiovisual sobrepasa las 600 obras con mayor predominio de los documentales y el vínculo con productoras internacionales como Media Pro.

El colectivo de TVS tiene el reto de lidiar con el mencionado distanciamiento de ese mundo distinto, que suele volverse una realidad desconcertante y a veces punzante, pero que no deja a casi nadie indiferente.

Panel de TV Serrana en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinamericano. Foto: Habana Film Festival.

Panel de TV Serrana en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinamericano. Foto: Habana Film Festival.

La faena actual de TVS está marcada por la creación de nuevos programas que prioricen el relato del ser humano, sin obviar su interrelación con el medio geográfico y social.

Donde hay un río da nombre a la revista que, como parte de las nuevas propuestas, muestra a la gente humilde, sencilla y común de estos parajes. Cuenta con varios segmentos que permite al televidente adentrarse en el mundo del audiovisual y ofrecerá espacios para disfrutar la obra serrana, desde los más recientes estrenos hasta los clásicos que marcaron la ruta de las realizaciones en un cuarto de siglo.

En contextos de esta 39 Edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano trae tres documentales de la Televisión Serrana: Mi herencia, de la realizadora Ariagna Fajardo Nuviola participa en la sección Cultura, En contra del viento de Lenia Sainiut Tejera León y Por esfuerzo propio de Yoanny Oliva, ambos en la sección “En sociedad” del apartado Latinoamérica en perspectiva.

Los sueños de continuar visualizando la vida en las alturas granmenses siguen ganando cada vez apuestas mejores. Tienen como as bajo la manga la fuerza de proyecto comunitario que fomenta el conocimiento y uso de los medios audiovisuales con fines sociales, educativos y culturales para rescatar y llevar a las pantallas muchas de las tradiciones de los montañeses, sus problemáticas y estimular la capacidad de estos para modificar su propia realidad.

(Tomado de Habana Film Festival)

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  • Ahmed dijo:

    Me alegra mucho que estén poniendo los documentales de TV Serrana en Multivisión. Los adoro. Tienen una magia y una naturalidad especiales. De hecho, es mi espacio favorito en la TV. ¡No los quiten nunca!

  • vanvanera101% dijo:

    Me encantan los programas de la TV serrana, los veo cada semana lo mismo en el Educativo, me acercan a como viven y piensan nuestra gente del campo, a valorarlos un poco más, pues son muyyy sacrificados.
    Muy buenos para poner literalmente los pies en la tierra , pues a veces los habaneros somos un pocoegocéntricos y ellos en su mayoría son gente humilde y trabajadora que le da el veradero valor a las cosas pequeñas.

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María Lucía Expósito

María Lucía Expósito

Estudiante de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

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