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“Los que habían muerto eran Abel, los vivos, Haydée”

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Joaquina abraza a su hija Haydée a la salida de la cárcel de mujeres de Guanajay, en donde la Heroína del Moncada cumplió seis meses de prisión por su participación en las acciones del 26 de julio de 1953. Fotocopia Ramón Barreras. Cortesía Museo Casa Natal Abel Santamaría/ Vanguardia.

Joaquina abraza a su hija Haydée a la salida de la cárcel de mujeres de Guanajay, en donde la Heroína del Moncada cumplió seis meses de prisión por su participación en las acciones del 26 de julio de 1953. Fotocopia: Ramón Barreras. Cortesía Museo Casa Natal Abel Santamaría/ Vanguardia.

Cuenta Joaquina Cuadrado Alonso, madre de Abel Santamaría Cuadrado, nacida en el año 1902, en Salamanca, España, que estaba pasando una temporada en la playa del poblado de Isabela de Sagua, cuando conoció que en Santiago de Cuba habían asaltado un cuartel.

“Yo conocía en lo que andaban mis hijos, por eso en ese mismo momento pensé que eran ellos”.

Rescatamos este testimonio de los archivos de audio de la emisora provincial de radio CMHW de Villa Clara. En él se revela a una mujer valiente, que narra los días terribles después de la muerte de su querido Abel, al decir de Fidel el más generoso, querido e intrépido de los jóvenes que un 26 de julio de 1953 asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

“Escuché la noticia, y fui a un centro telefónico llamé a casa de Melba Hernández y allí me lo confirmaron e inmediatamente regresé a la casa, arreglé mi maleta y me fui para Santiago”.

El 28 de julio de 1953 en horas de la madrugada Joaquina Cuadrado acompañada de su esposo Benigno Santamaría Pérez, nacido en Galicia en 1896 llegaba a la ciudad oriental “donde existía una gran confusión”.

Joaquina alertó a su esposo de que no firmara con su nombre en la casa de huéspedes donde se alojaron, “porque no sabemos lo que aquí ha pasado, pero él le dijo “nunca podré negar mi nombre donde quiera que vaya”.

Benigno firmó y “cuando la señora de la casa se fijó en su firma dijo: con ese mismo apellido mataron a un joven ayer aquí en el cuartel”. “Fue la primera noticia que tuvimos de que Abel había muerto”.

“Nos fuimos directamente al cementerio” .Cuenta Joaquina que allí observó un espectáculo grotesco. “No pude reconocer a ninguno de los muchachos, las cajas con los cadáveres se amontonaban unas encima de otras y de ellas se veían salir sus brazos y piernas”.

“Decidimos ir al cuartel Moncada, estuvimos indagando mucho tiempo y al parecer Abelito había usado su segundo nombre que era el de mi esposo (Benigno), enseguida comprendimos en que peligro estaba él porque la confusión era tan grande que no se sabía quién era quién allí y decidimos regresar a Encrucijada”.

“A los pocos días volvimos a Santiago y de allí no salimos más porque teníamos un hijo asesinado, pero una hija viva que era Haydée.

El 21 de septiembre de 1953 Joaquina Cuadrado junto a su esposo estuvo presente en el juicio celebrado a los asaltantes al Moncada realizado en la Sala del Pleno de la Audiencia de Oriente.

Yo quise ir al juicio, dijo Joaquina, y “ojalá hubieran asistido todas las madres, porque en aquella sala entró una madre triste y salió una con mucho fuerza y valor”.

“Hasta los propios soldados presentes en el juicio cuando uno de los muchachos o de las muchachas hablaba, hacían gestos con la cabeza gestos de aprobación porque sabían que ellos no decían mentiras”

“En la mañana en que todos salieron rumbo a la cárcel de la Isla de Pinos en aquella posta del cuartel solo habíamos tres personas Marta Rojas, la periodista, Benigno y yo”.

“Cuando yo veía declarar a aquellos jóvenes, no sabía cuál lo hacía mejor, eran tan valientes, tan grandes, que en una oportunidad cuando habló Pedrito Miret, le comenté a mi esposo: Benigno si aquí queda uno, entonces seremos tres, porque con ese uno tenemos que seguir nosotros”.

“Todos los que habían caído en el asalto al cuartel Moncada eran para mí Abel, los vivos eran Haydée”.

Nota: Testimonio de Joaquina Cuadrado Alonso, madre de Abel Santamaría Cuadrado quien estuvo presente en el juicio realizado a los asaltantes al cuartel Moncada.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Manuel dijo:

    No podremos olvidar NUNCA ,toda la sangre de Jóvenes y Pueblo en General ,que se ha derramado para Fundar ,hacer ,triunfar y mantener esta revolución. PERO A LAS MADRES ,HIJOS , NIETOS,PUEBLO TODO.LAS PRESENTES Y FUTURAS GENERACIONES ,TAMPOCO PODEMOS DEFRAUDAR TANTA GLORIA Y HEROÍSMO QUE SE HA VIVIDO,HACIÉNDONOS SENTIR MUY ORGULLOSOS DE SER CUBANOS . NO OLVIDAR A LOS MÀRTIRES DE LA PATRIA, SERÁ NUESTRO COMPROMISO ETERNO CON LA HISTORIA.

  • Juan Alfonseca Blanco dijo:

    Gloria eterna a ABEL y a todos los que juntos a él cayeron en el asalto al Moncada.Las madres y padres como los de Abel son ejemplo para trasmitir valores a las presentes y futuras generaciones. Nunca olvidemos la historia. Quien no conozca esta que la estudie para que pueda comprender la presente y la futura. Estudiesmólas.

  • Ramses Martinez dijo:

    Hermoso relato, para nunca olvidarlo. Por eso es q tenemos el deber de preservar lo logrado.
    Así es como diremos dignamente YO SOY FIDEL!!!

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