Imprimir
Inicio » Especiales, Política  »

Crónicas Guantanameras: Lo que Obama quiere que olvidemos

| 54
Pies de un detenido de Guantánamo están encadenados al suelo mientras se asiste a una clase de "Habilidades para la Vida" en el interior del centro de detención de alta seguridad Campo 6 de Guantánamo EE.UU. Base Naval 27 de abril 2010. Foto: Michelle Shephard/ Reuters.

Pies de un detenido de Guantánamo están encadenados al suelo mientras se asiste a una clase de “Habilidades para la Vida” en el interior del centro de detención de alta seguridad Campo 6 de Guantánamo EE.UU. Base Naval 27 de abril 2010. Foto: Michelle Shephard/ Reuters.

No es posible olvidar la historia. Quizás el llamado a la amnesia colectiva pueda funcionar en Estados Unidos, pero no en Cuba, que tiene grabada en su piel la memoria de lo que fuimos, como nos recuerda la periodista y narradora argentina radicada en Cuba, Ana María Radaelli, quien fuera la jefa de redacción de la prestigiosa revista Cuba.  Esta selección de crónicas, escritas en Caimanera en 1981, fue incluida en el libro de Ana María, Destino Cuba (Arte y Literatura, 2013). Lo triste es que el infierno que fuera Caimanera hasta 1959 sigue instalado en una porción de ese territorio que se le ha usurpado a Cuba.

Caimaneras by night

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

He llegado a Caimanera, en la oriental provincia de Guantánamo, y confieso que me resulta difícil entender y aceptar que haya una frontera, y nada menos que con los Estados Unidos, aquí, en Cuba, bajo este cielo de porcelana y este sol que arremolina destellos en las quietas y límpidas aguas de la bahía, esa a la que Cristóbal Colón, el 29 abril de 1494, diera el nombre de Puerto Grande, asombrado por su amplitud y esplendor.

Sin embargo, las cercas están ahí, estirándose a lo largo de las colinas que rodean la Base naval norteamericana, apenas presentida desde la carretera donde nos hemos detenido solamente a mirar. El colega guantanamero que me acompaña y sirve de guía me pide quedarme muy quieta, “no gesticules ni alces los brazos”, dice, nada que pueda interpretarse como una provocación, o molestar a las postas yanquis que, provistas de catalejos y armas largas, nos observan desde sus atalayas. “Cualquier pretexto les viene bien para disparar”, me recuerda.

La sensación no puede ser más desagradable.

Frente a la Base que no puedo ver desde donde me encuentro, repaso mentalmente la larga entrevista que sostuve hace solo unos días con el profesor Miguel A. D’Estéfano Pisani, eminente jurista y profesor de la Universidad de La Habana. Especialista en el tema de la Base de Guantánamo, “un absurdo jurídico” parido a la sombra de la Enmienda Platt, que los Estados Unidos impusieron a Cuba recurriendo a la coacción y al dolo tras tronchar la victoria de las armas cubanas sobre España y ocupar la Isla, D’Estéfano me habló largamente sobre el falso arrendamiento, nulo de origen, que abre la cadena de otros muchos absurdos jurídicos en los que se asienta el despojo de esta porción de territorio cubano, “el insólito caso de una base yanqui en un país socialista”. Y me recuerda que si los piratas y bucaneros fueron los primeros en percatarse de las condiciones excepcionales del enclave, los estrategas norteamericanos no tardaron en llegar a las mismas conclusiones: “Necesitaban esa bahía para conformar, con Puerto Rico y Panamá, un triángulo perfecto queles permitiría hacer del Mar de las Antillas y el Caribe un lago privado”, recalca.

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

En fin, que ya estoy en Caimanera, la del triste recuerdo, la de la tenebrosa historia de prostíbulos y prostitutas famélicas y extenuadas, de niños harapientos y barriga hinchada de parásitos, sórdido y misérrimo emporio de todos los vicios que, como una plaga, trajeron con ellos los marines yanquis. A las seis de la tarde, día tras día, la base de Guantánamo “soltaba el franco”, arrojando, sobre el paupérrimo pobladito de madera, a miles de soldados norteamericanos ávidos de alcohol, sexo, juego y drogas.

Miro una vieja foto del “Navy Star Bar”, uno de los tantos tugurios que pululaban en medio del mayor de los desamparos. La mujer que me tiende la foto lo conoce bien, como conoció a todos los demás, una mujer cuyo nombre no habré de revelar, porque poco importa cómo se llame: su destino corrió parejo al de miles y miles de muchachas que conocieron en carne propia el martirio de la degradación, recorriendo, sin escalas, el vía crucis completo de la desesperanza. Está de acuerdo en que la llame Rosario.

“Si, yo trabajé en la Zona de tolerancia”, dice de entrada y sin titubeos. Y así me entero de su historia, que debe ser el calco, ya lo dije, de miles y miles de historias más. “Éramos ocho hermanos, vivíamos en el campo, tierras de latifundio, y mi mamá enfermó de tuberculosis. Eso abundaba entonces, usted ya sabe, era mucha el hambre, y ni hablar de las enfermedades y la falta de medicinas… Fui a parar a la Zona, y yo era tan jovencita… Viví todo eso. Teníamos que pagar cada semana los exámenes de profilaxis, y si una se enfermaba, pues a la calle. A la dueña del prostíbulo le pagábamos 3,50 pesos diarios por el cuartucho. Algunas monedas sacábamos con la bebida, pero la madama se quedaba con todo. Cuando teníamos la menstruación, ella misma nos taponaba con trapos para que pudiéramos seguir trabajando…”

Allí las broncas, los golpes, las palizas, los navajazos, los atropellos, eran cosas de todos los días, recuerda Rosario. “Soltaban el franco a las seis y caían como bestias sobre nosotras. ¡Las cosas que habré visto y vivido en la Zona! Verdaderos degenerados los marines yanquis, ¡qué no nos hacían!”

Se le empañan los ojos, y la voz, enronquecida, evidencia el sufrimiento que todavía lleva cosido a la piel.

“Pero un día me quité, ya no podía más. Dejé aquello y empecé a ayudar a los compañeros del Movimiento 26 de Julio, en la clandestinidad. Pasando un día frente al cuartel, me dice un sargento: Oye, p… ¿así que ahora tú andas con los barbudos de Fidel? Y de un empujón me entraron y me tiraron a un calabozo, sucio, cochino, lleno de ratas. ¿Qué si tuve miedo? Ay, no, qué va, dígame usted, ¿a qué se le puede tener miedo después de haber vivido en la Zona?”

Días más tarde la dejaron en libertad y ella siguió colaborando con la guerrilla, como si nada. Entonces llegó la Revolución, y Rosario se hizo miliciana, miembro de los Comités de Defensa de la Revolución y de la Federación de Mujeres Cubanas. ¿Sintió, tal vez, rechazo? “Si, al principio me discriminaban, yo sabía que eso iba a pasar, así que no me desalenté, no, jamás… Habré llorado un poco, pero seguí adelante, pensando que tenía que hacer todo lo posible por la Revolución. Me dieron trabajo casi enseguida, y aquí me tiene, como una compañera más que todos respetan. Ésa es la pura verdad”.

Las demás mujeres que asisten a esta entrevista, unas diez ex prostitutas de Caimanera, se levantan y abrazan a Rosario. A ellas, también, hoy la vida les sonríe, pero no quieren olvidar, y por eso están conmigo, para hablar de aquellos años infamantes.

En 1902, una vez truncada la victoria de los mambises sobre España, y arrebatada al pueblo de Cuba su legítima independencia, el gobierno militar yanqui de intervención instituyó un Reglamento Especial para el régimen de prostitución en la Isla. Después de detallar minuciosamente, en 13 artículos, la forma en que se debía explotar la trata, concluía con las siguientes observaciones:

“Nuestra misión ha sido edificar una república anglosajona en un país latino, donde aproximadamente el 70% de la población es analfabeta. En resumen, establecer en poco más de tres años una colonia militar latina, una república calcada exactamente de nuestra gran República”. Y a continuación, la firma: Leonard Wood, Gobernador militar de Cuba, representante de las tropas norteamericanas de ocupación.

Pero debo cumplir la promesa que hice a Rosario, y a las demás mujeres, por supuesto. Decir que Caimanera fue también la pequeña ciudad heroica que mandaba hombres, pertrechos y medicinas al Segundo Frente Oriental “Frank País”, dirigido por Raúl Castro, la primera que liberó el Ejército Rebelde, y desde entonces, y como le gusta llamarse, la Primera trinchera de lucha frente al imperialismo yanqui, y lo de “frente” no es metáfora.

Desde el atardecer, el poblado se ilumina tanto que parecería de día: son las luces de la Base de Guantánamo que, aparte de toda la infraestructura del complejo militar, es también una verdadera ciudad norteamericana, con calles y avenidas, hoteles, cines, estadios, casas de departamentos y mansiones para la alta oficialidad, clubes, piscinas, parques y jardines, que despliega, en derroche abrumador, miles y miles de luminarias que incendian la noche. Es un espectáculo rarísimo el contrate que así se produce en tan humilde pueblito, como rarísimo me resulta constatar que varias cadenas de radio y televisión yanquis entran, como Pedro por su casa, en los modestos hogares guantanameros…

Nada, cosas de “la frontera”.

Torturado en la Base

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

La sombra de la Base, la para mí invisible presencia de la Base como una maldición. De ella despegaban los aviones de la tiranía de Batista que allí se abastecían de bombas convencionales y también de napalm para aniquilar las comunidades campesinas, en las Zonas liberadas por la guerrilla.

Guarida de apátridas, esbirros y contrarrevolucionarios de toda laya a partir de 1959, la Base “multiuso” fue centro de reclutamiento y entrenamiento de saboteadores y espías, sitio escogido para infiltrar y exfiltrar agentes de la CIA, base de operaciones de gran envergadura enfiladas a destruir a la naciente Revolución. El 13 de agosto de 1959, las autoridades cubanas revelaron detalles de un plan fraguado por la CIA para imponerle a Cuba una guerra de exterminio: un atentado a Raúl Castro, el 26 de julio, en el multitudinario acto de conmemoración por el asalto al cuartel Moncada, seguido de un simulacro de ataque a la Base a manos de un pueblo estremecido de indignación, “justificaría” la inmediata intervención armada de los Estados Unidos.

El 17 de octubre de 1979 se produjo un aparatoso desembarco de 2 200 infantes de marina yanquis en la Base naval de Guantánamo, como parte de las maniobras de intimidación de los Estados Unidos hacia Cuba. En sólo veinte años, las provocaciones e incidentes sumaban 12 668. Frío dato de una cifra que encierra el dolor por los compañeros torturados o asesinados en o desde la Base.

Manuel Prieto comenzó a trabajar en la instalación militar yanqui en 1947, como peón. Después fue mensajero y más tarde se hizo soldador. Cuando se produjo la primera toma de Caimanera por las fuerzas rebeldes, el 1 de abril de 1958, pertenecía al grupo de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio. Lo prudente, entonces, habría sido coronar las lomas y unirse a los guerrilleros, pero Manuel sabía que su puesto de combate estaba en la Base.

El 5 de enero de 1961 lo detienen al finalizar su trabajo, justo en el momento de franquear la puerta de salida. Acusado de ser un agente del gobierno revolucionario cubano, empezó para él una larga pesadilla, de la que aún conserva vestigios. Esa renguera, tan notoria, por ejemplo.

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

“Me estuvieron interrogando y dando golpes toda la noche. Después me llevaron a un departamento especial para otro tipo de interrogatorio. Allí me cogió un tal Feney, del Servicio de Inteligencia yanqui. Me acuerdo del detector de mentiras… Querían asustarme, y entonces empezaron a hacerme proposiciones para que yo hablara. Me decían que me iban a sacar del país con toda mi familia, que allá, en los Estados Unidos, iba a llevar una vida regalada, que sólo tenía que confesar… Y yo, nada, ni abrí la boca, naturalmente”.

Ante el mutismo de Manuel, los golpes y las pateaduras se multiplicaron. “Yo ya estaba muy mal”, dice, “pero, sobre todo, me preocupaba el hecho de que mis compañeros no me hubieran visto cuando me cogieron preso. Bueno, después me trasladaron, me tiraron en otro calabozo, todavía más apartado del resto de las edificaciones, y comenzaron a drogarme. Decían que eran aspirinas para los dolores, pero yo me daba cuenta de que eran drogas, la cabeza se me iba, y cada vez me sentía peor, más débil, aunque me quedaban fuerzas para decirles que conmigo perdían el tiempo”.

La compañera de Manuel tampoco se amilanó, y con todos sus hijos —¡ocho!— se presentó en la Base. “El escándalo que se armó fue de ampanga”, y Manuel sonríe al recordar que los niños gritaban de lo lindo, a ver quién hacía más bulla. “Mire, yo casi me desmayé cuando supe que mi mujer estaba ahí, dando la pelea, figúrese, con esa barriga, ya tenía nueve meses de embarazo… Entonces los gringos optaron por soltarme. Yo no podía caminar, porque entre los golpes y las pateaduras, las drogas, la debilidad, y las vértebras y costillas que esos animales me fracturaron, quedé como un zombi.”.

Esa noche, la esposa de Manuel Prieto dio a luz. Los mellizos se llaman Fidel y Raúl.

Un destroyer para el patrón

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

Cuarenta y cinco años trabajó en las salinas de Guantánamo Feliciano Gómez. Empujado por el hambre, llegó a Caimanera en 1927. Lo esperaban jornadas de trabajo de 14 y 16 horas por día, los pies en el agua salada que quema y carcome hasta los huesos, mientras el sol, implacable, reverbera y enceguece.

“Toda la sal se recogía a punta de pico y pala, y después había que picarla en la laguna, apilarla y cargarla hasta los carros que debíamos empujar, como bestias, hasta el punto de acopio”, recuerda Feliciano. “Siempre teníamos los pies llagados, las manos llenas de ampollas y cortaduras que nunca cicatrizaban. No nos daban guantes, ni botas, ni agua fría para tomar bajo aquel sol. Era como para volverse loco. Vaya, que yo creo que no debe de haber en el mundo un trabajo más esclavo y más inhumano que ése”, sentencia el viejo salinero.

Caimanera 1959. Foto: Archivo

Caimanera antes de 1959. Foto: Archivo

En 1933 se fundó el Sindicato en Caimanera, y ese mismo año Feliciano participó en una huelga que duró sesenta días. Los trabajadores ganaban dos pesos diarios y el dueño había decidido rebajar el salario a la mitad. “Me acuerdo perfectamente de un destroyer que los americanos pusieron ahí mismo, enfilado a las salinas. Ellos decían que era para proteger los intereses de uno de los dueños, que era gringo, pero sabíamos que eso era mentira, que lo habían puesto ahí para meternos miedo. Pero no le hicimos caso y seguimos adelante con la huelga”. Feliciano ingresó en el Partido Comunista en 1938. Eran tiempo difíciles, pero los salineros se organizaron. “Había que resistir, teníamos que hacerlo”.

Feliciano se ha quedado ensimismado. De pronto sonríe y me pregunta si ya he visitado las salinas. “Esas no son salinas como las que yo conocí y sufrí”, se apresura a decirme. “Ahí, una pala es ahora una reliquia… Todo está automatizado, hay grúas, vaya, que las máquinas lo hacen todo, es cosa linda de ver. Así da gusto trabajar. Y uno se pone a hablar de aquella época y en verdad no quisiera acordarse de nada… Ni de los patronos, ni de las broncas en la Zona de tolerancia, ni de los atropellos de los marines yanquis, ¡ni del destroyer!, de nada!”.

Nunca le vi los ojos, calcinados por tanto sol y sal, que piadosamente cubren unos espejuelos negros. Los ojos que Feliciano dejó en las salinas.

Se han publicado 54 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • jorgeam dijo:

    Que comentario podría hacer con esos testimonios, había leído algunos textos sobre la prostitución en Caimanera, pero los otros no, el pueblo cubano no puede olvidar eso, nuestra prensa debe hacer pequeños reportajes al respecto, editar testimonios, a bajo precio, darle propaganda para que el pueblo sepa donde están , en las librerías, en las ferias, hacerlos llegar a las escuelas, otro aporte a nuestra historia, como vamos a permitir lo que Obama dijo respecto a nuestra rica historia, nunca nos apartaremos de ella, la llevamos en lo mas profundo de nuestros sentimientos patrióticos, hay que enseñárselo a las futuras generaciones, a los que vivieron esa explotación, a los no vivieron Girón, las Crisis de octubre, los sabotajes, los asesinatos de nuestros brigadistas, el cruel período especial, el cruel bloqueo, Cuba es y será por siempre LIBRE Y SOBERANA.

  • edel dijo:

    Eso es lo que nos espera si nustro sistema socialista de destruye. tenemos que preservarlo a cualquier precio

    • verdad dijo:

      eso no es lo que nos espera, obama no dijo eso un su discurso, dijo que nunca se habia visto a cuba como un compañero pero ahora si, ademas en nuestro pais hay lugares que aun lucen asi chozas cayendose, personas que se prostituyen etc.

      • verdad dijo:

        no es tiempo de olvidar, pero es tiempo de PERDONAR y cuando uno perdona no importa el pasado sino que comienza un nuevo futuro

      • Mirror dijo:

        Que ridiculez,como si los cubanos no supieramos que las palabras en usa,son baratas y todos los políticos las prostituyen para hacer campan^â.

  • Alexander dijo:

    Excelente Ana maría !! Imposible olvidar , a seguír nuestro socialismo con o sin Obama , le guste o no le guste le tenémos el dedo del medio preparado por si piensa que con discursos de doble sentido nos va a seducir , Gracias por su artículo señora.

  • Gustavo dijo:

    Ese es un lugar cargado de sufrimiento, mi pesame para todos los que en el han estado

  • CARLOS dijo:

    ESTREMECEDORAS LOS RECUERDOS DE ESAS PERSONAS,,,,,Y LO DEL PADRE DE FIDEL Y RAUL,NO TENIA NI IDEA,,,,,AHORA COMPRENDO EL ANSIA DE REVANCHA DEL JOVEN FIDEL ,,,QUE RENUNCIO A SU CARRERA PARA,INTEGRARSE CONTRA LA LIBERTAD DEL ASESINO BATISTA,,,,,,Y TODO ESO EN EL SIGLO XX……MUY FUERTE…..

    • Dudas dijo:

      No, hermano, el hombre le puso a SUS gemelos Fidel y Raúl. Te aporto algunos datos: Fidel y Raúl Castro no son gemelos (Fidel es 5 años mayor que Raúl), el padre de ambos se llamaba Angel, no Feliciano. Pero lo más importante, estimado Carlos, la lucha de ese gran hombre que es Fidel durante toda su vida no ha sido por revancha alguna sino por unas inmensas ansias de JUSTICIA para los pobres y desposeídos de este mundo.

  • jorge oscar dijo:

    interesante articulo. cosas como estas son las que deberían poner en el periodico Granma y mejor aún en el periodico venceremos de guantánamo, eso fortalecería las convicciones de algunos cubanos….
    pero hay otra arista que no creo que debamos seguir viéndola con este prisma, me refiero a las nuevas conversaciones con estados unidos…no pretendo que los cubanos olvidemos la historia, pero si debemos trazar nuevos lazos aún con los que en el pasado histórico eran nuestros enemigos….Yo me pregunto para establecer relaciones comerciales con España la gente olvido todo lo que nos hicieron los colonizadores españoles y al final nos llevamos bien en materia comercial. creen ustedes que Vietnam y japón han olvidado la historia y pasado negro con estados unidos? no lo creo, por eso creo que desde esa óptica debemos tratar de entendernos con USa y obtener los beneficios puntuales, tangibles,objetivos, materiales que tanto desea nuestro pueblo. Claro sin olvidar la historia pero cambiando la mentalidad, haciendo revolución en nuestras mentes….recuerden “es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado”…..espero me comprendan….y una vez mas saludar a la periodista excelente articulo, muy pocas personas de ese tiempo nos han podido contar historias tan espeluznantes de la llamada zona de tolerancia en guantánamo…..
    gracias

  • ladislao dijo:

    Muy buen artículo. De paso, como soy tataranieto de un cubano muerto en campo de concentración creado por Weyler, exijo que tampoco se olvide esa historia. ¿Por qué olvidar una parte y la otra parte no? Debemos exigir a España por los sufrimientos causados a decenas de miles de cubanos, Debemos revisar nuestras relaciones diplomáticas con ellos, dejar de sonreirles cuando vienen, nada de bondades. Exterminaron a nuestra población autóctona, se llevaron el poco oro que había, las maderas preciosas, y ya en plena Guerra de Independencia, a muchos fusilaron y a otros exterminaron por hambre en los campos de concentración. Hay pocas fotos de aquellos tiempos, pero de existir, serían peores y más crueles que las que expone este artículo. Más Elpidio Valdés, más machete, más corneta tocando a degüello.

  • enrique dijo:

    Que bueno es escribir recordando lo que Obama no quiso pedir disculpa a un pueblo que ha sido y sigue siendo agredido por nuestros “queridos vecinos del norte” que según el señor presidente Obama somos una sola América, en realidad sí solos una sola América aquellos que luchamos por un mundo mejor en cualquier parte de nuestra América, nuestro pueblo nunca podrá olvidar la política genocida de este país tan poderoso que tanto trabajo le cuesta pedir disculpas a todos aquellos que han sido agredidos por ellos, no podemos olvidar, tenemos que seguir luchando por el porvenir de nuestros pueblos, muchas gracias por su artículo.

  • Manuel Mercado dijo:

    Estas son las cosas de las que no hablo el senor Emperador en su visita, estan son las cosas que los jovenes cubanos tienen que conocer y sentir en sus mas hondos sentimientos de humanismo revoloucionario, marxista y martiano, lo que sufrio el cubano de a pie en el Capitalismo en Cuba, para que todos sepan que el Capitalismo no es la vidriera que se vende en los comerciales y en las propagandas de todos sus productos de consumo, detras de esos productos esta el sufrimiento, la desesperacion, las carencias y las necesidades que sufren los hombres y mujeres que todo lo producen para que un capitalista cualquiera se haga rico, mientras esos hombres y mujeres trabajadores lo que ganan solo les alcanza para cubrir sus primeras necesidades elementales.

    Todo cubano joven y que hoy piensa que no tiene algo que le de valor a su vida, debe de pensar en cosas como estas y otras que no se dicen pero que existen no en Cuba, con todos sus defectos, con sus errores, con sus detestables ladrones de las propiedades del pueblo y los detestables compradores de cosas robadas y que justifican bajo el inmoral e inaceptable argumento, de que si no roban se mueren de hambre, expresion esta que demuestra el grado de inmoralidad e irrespeto hacia el pueblo que no roba ni participa en el trapicheo, pensando ademas que mientras se robe descaradamente para enriquecer a los que roban y sus socios de la delincuencia, los productos robados nunca llegaran a ser distribuidos equitativamente entre la masa del pueblo menos favorecidos y con menos recursos para su adquisicion y la economia sufre un desbalance criminal al no poder recuperarse desde el punto social de los recursos invertidos para adquirir lo robado.

    Pensemos un poco en todo esto y digamonos queremos tener una revolucion socialista o un pais donde el delincuente vive y se pavonea con lo robado para su beneficio unica y exclusivamente, y ademas pensar por que se protesta que no tenemos determinadas cosas y carecemos de otras, si al final el que roba, el que trapichea y quien los apoya son de la misma calana contrarrevolucionaria que los anexionistas de nuevo tipo, los mercenarios y los que dicen defender el pais, el proceso revolucionario, marxista y martiano y al pueblo cuando en realidad son la quinta columna del Emperador de turno que espera ver el cadaver del socialismo momificarse y desaparecer gracias a todos estos senores mencionados. Por ejemplo como es posible que se venda carne de res en la bolsa negra en la Habana en forma regular, si la poblacion no tiene acceso a ella, como es posible que algunas paladares vendan carne de res en todas sus formas a sus clients y los jefes de los sectores de la policia nacional revolucionaria donde esto ocurre, no se produce una detencion y una sancion de clausura de esas paladares y otra sancion penal de todo tipo a los involucrados.

    Si queremos que el proceso socialista camine lleno de salud, comencemos por erradicar a los ladrones, los trapicheros y sus consabidos burocratas que son sus protectores, el camino es duro y tortuoso pero la cima esta llena de victorias y valores que nos permitiran desarrollanos a pesar del bloqueo gringo.

  • guaitabo31 dijo:

    Lo que tenemos hacer es ir contra España, y por ahi empezar la guerra, no hay que olvidar que los españoles destruyeron a nuestros indios, nos mataron a Maceo, no olvidemos jamas

    • senelio ceballos dijo:

      Guaotabo 31.. Ud escribio eso en serio? Por vuestro comentario aqui en Rusia,,ud estaria proponiendo guerrear.. Eso es violar la constirucion rusa, proponer / propagandizar actos de guerra!!

      • Mirror dijo:

        No te das cuenta que Gauitabo es del grupo de los vejestorios apátridas de Miami,que se sientan a hacer “guerra de teclado”,tienen como 90 anos,(y no discrimino por edad)diciendo lo mismo,y tanto que hasta su sarcasmo es viejo de hace un siglo.

  • el socialismo real dijo:

    Excelente por Cubadebate, sin embargo, estas imágenes nó saben muchos de nuestros jóvenes el significado que tienen, de quién es la responsabilidad?, seguramente nó sólo de ellos, la labor ideológica y política con hacia las nuevas generaciones de cubanos nó puede quedar detrás de las ansias y el poder por el mercado.

  • Nivo Valdes dijo:

    Exelente trabajo, pero no entiendo, quién ha hablado de olvidar ?..Si queremos seguir aferrados al pasado de nada valdrà el levantamiento del bloqueo lo que Obama ha hecho era practicamente inimaginable hace unos años, tal parece que se pretende que el borre 50 años de conflictos y eso aunque el quiciera es imposible , su discurso fue exelente un llamado a la amistad y al respeto, es contraproducente criticarlo todo y no ver el lado bueno de las cosas aunque eso no signifique descuidarse ni entregarse en bandeja. Me llama muchisimo la atención q se halla publicado un solo comentario.

  • soy yo yo dijo:

    Nunca debemos ser ingenuo, y como dice alguien a quien admiro mucho, la ingenuidad en política se paga caro. Obama, a lo que menos vino fue a buscar relaciones, se la dio de gracioso con Pánfilo, pero como dicen en el campo donde me crié, para después darnos una puñalada trapera. OJO, no creamos en los cantos de sirenas.

    • senelio ceballos dijo:

      Soy yo… Yo no soy tan radical como ud.. PERO..pienso similar…no recibiremos punnaladas..esos tiempos ya pasaron…ademas por la fuerza y armas a Cuba.. Nadie la tomara jamas… Pero con besos y abrazos anacondianos de coorporaciones ecobomicas y con la venia de algunos funcionarips vendidos.. Estaremos fritos!! Exijo midernizar la constiticuon antes q sea tarde.. Para que el pueblo/parlamento sea lo orincipsl y ni un presidente con cuatro o cinco ministros. Puedan/ dominar / decidir/ lo que qyieran a espalda del pueblo.. Por Ej..deudas..firma de contratos economicos inseguros etc

  • Gerardo dijo:

    No mal interpretemos al presidente Obama, no es olvidar el pasado, es no vivir en el pasado. Debemos trabajar en el presente y para el futuro. La historia no se debe olvidar y tenemos que estudiarla pero para aprender de ella como insertarnos en el mundo con nuestros principios firmes y con todo el pueblo. Ahora aparecerán los que han vivido solapados en principios falsos para buscar excusas y mantenerse viviendo oportunistamente. Yo estoy con mi presidente Raul cuando dijo: destruir un puente es fácil, reconstruirlo es mas difícil y lleva tiempo. Los cubanos honestos estamos de seguro con los que aman y construyen como dijo y quiso Marti. Viva nuestra revolución socialista!.

  • Inocente dijo:

    OBAMA ENTRE LINEAS

    Para una parte de la población la presencia de Barack Obama en Cuba fue “la bendición”…para otros, la mayoría, fue escuchar palabras dulcificantes, dibujadas a la moderna, a los tiempos “para dejar atrás la guerra fría”, para trasmitir un mensaje burlesco a América Latina en busca de rescatar su traspatio.

    La pieza que ejecutó en el Gran Teatro Alicia Alonso de la Habana estuvo dirigida a elogios a Cuba, muy pocos, mientras fue reiterativo en mencionar democracia, elecciones, bipartidismo, libre comercio, créditos al sector privado, la llegada de capital cubano-americano.

    Elogio la colaboración internacional, algunos avances en la medicina y la cooperación con Estado Unidos en Haití y contra el Ebola en África…pero la medicina en Cuba es mucho más y está presente en el mundo salvando vidas.

    Ensalzo, para quienes no escucharon bien, las bondades del sistema capitalista que en nada se refieren a garantizar lo más precio del ser humano: salud, educación, bienestar social, seguridad, ancianidad garantizada….

    En verdad que Cuba requiere de marco financiero, de inversiones extrajeras, de la llegada de capital fresco, de mejorar su estructura productiva y financiera, de desarrollar las cooperativas e incluso el sector privado, pero tiene y debe hacerlo a partir de la estrategia estudiada por la dirección de la Revolución.

    A Obama le escuchamos, le aplaudimos alguna de las acciones tomadas para debilitar el bloqueo a nuestra Patria, pero lo más esencial es desmantelarlo, que como él afirmó…no quedará en sus manos.

    Sus palabras estaban dirigidas a las nuevas generaciones de cubanos, allí es donde el imperio ve el futuro de los cambios para regresar a los tiempos cuando imponía su dominio en América Latina, en Cuba, acomoda su ataque con un verbo light, diferente, más atractivo.

    El pueblo cubano no está dispuesto a volver a los tiempos del batistato (gobierno de Fulgencio Batistas que finalizó en diciembre de 1958) que representó la más alta expresión del dominio de los monopolios extranjeros y la oligarquía nacional sobre la economía cubana.

    Encabezó un gobierno de corte delictivo, entreguista y completamente corrupto, que saqueó las finanzas del país y estableció negocios sucios de todo tipo con la mafia ítalo – norteamericana con el objetivo de enriquecerse.

    Cuba seguirá creando las condiciones para unas relaciones dignas con Estados Unidos, ellos dicen estar de acuerdo, pero siempre salvando las conquistas ganadas por el pueblo, sin perder los beneficios sociales y contar con una Patria digna.

    Demos la bienvenida a todos los cubanos, los que deseen compartir nuestro futuro y hacer brillar a Cuba en toda América.

    Para el presidente Obama, de un verbo atractivo, elocuente y culto, proveniente de una familia humilde y negro, y que cree en los que dice, nuestro respeto sin olvidar que él es solo una pieza en el gobierno de la nación más rica y poderosa del mundo.

    Nosotros tenemos que buscar como dar un salto, avanzar, actuar de forma inteligente y acomodarnos a los nuevos tiempos sin abandonar nuestro derrotero por una Cuba más socialista y mejor.

  • Miguel dijo:

    Pero por fin perdonamos, hacemos paz, queremos relaciones con EU, o no??

  • cm dijo:

    Bueno pero según nuestro presidente Raúl Castro para normalizar las relaciones debemos pensar en las cosas que nos unen y no en las que nos separan.

    • nrt dijo:

      No cm, para normalizar las relaciones EU debe eliminar y devolver muchas cosas. Para tener buenas relaciones, despues de normalizarlas, habra que respetar las diferencias.

  • antonio dijo:

    La gran enemiga de Obama para vender sus productos remodelados es LA HISTORIA.Por eso él siempre propone abolirla.

  • Rizo dijo:

    Excelente artículo y un buen análisis sobre todo hacia ese clichet que tiene Obama de manifestar que hay que olvidarse de la historia. Dejeme decirle mi amiga que casas como esa con las palanganas afuera hay en estos momentos en Cuba y peores. Es triste, pero solo hay que darse una vuelta por nuestros campos y verá la propia estampa de antes del 59.
    Saludos!

  • Manuel López Rodríguez dijo:

    ¡No olvidemos nunca jamás nuestro pasado!
    Pues sería borrar nuestra historia.
    Sería mancillar a nuestros héroes y mártires.
    Sería perdernos a nosotros mismos, y no ser ya nada ni nadie.
    Sería convertirnos en marionetas bailadoras al ritmo del primer postor yanqui.
    Así es como está el imperialismo manipulando a mansalva a los pueblos de Europa del Este. En primer lugar haciéndolos borrar su pasado…
    Cuba es de los Cubanos.
    Solo los cubanos pueden hacer que Cuba continue su paso Revolucionario adelante.
    En bien de nuestro pueblo y de los pueblos del mundo.
    ¡Siempre con la dignidad que nos mostró Martí y nos demostró Fidel!

Se han publicado 54 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ana María Radaelli

Ana María Radaelli

Periodista y escritora argentina radicada en Cuba.

Vea también