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La sensiblería

En este artículo: Capitalismo, consumismo, Cultura
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consumismo-31Es un elixir (aditivo-adictivo) con que se empapan muchas de las estratagemas narrativas burguesas para traficar ideología chatarra en las cabezas de los pueblos. Las creencias más intragables se vuelven digeribles con una inyección generosa de sensiblería.

Así, el saqueo bancario mundial remojado en emociones fabricadas para exculpar ladrones, o las aberraciones planetarias de los terratenientes o las obscenidades degradantes del empresariado global… todo pasa a ser tragable si se lo relata en medio de una boda, un romance, un episodio de “cariño”, un escenario de arrumacos, himno meloso, una love story, de cualquier tipo, donde los protagonistas son lindos y queribles, y por lo tanto, aparecen como buenas personas a las que, por amor, “todo se les perdona”. No escapan a las orgías sensibleras ni los papas, ni los cardenales, ni los curas… ni los santos.

Con la sensiblería se garantiza un modo de invisibilizar la conducta delincuencial del capitalismo y se impone una forma “irrefutable” de chantaje anestésico para dormir, con emociones, la capacidad (y necesidad) crítica de la humanidad ante las aberraciones burguesas. Todo redondeado con chicas y chicos lindos, en el sentido mercantil con que la belleza ha sido reducida mercantilmente por el star sistem. No se repara en gastos, la sensiblería necesita galones de lágrimas y decibeles interminables de violines con trompetas, pianitos melosos y coros aterciopelados. Es una envoltura indispensable cuando se trata de inyectarnos resignación y ternura para que, entre alegatos emotivos, disculpemos a nuestros verdugos. Trampa brillante de la ideología dominante para manteneros emocionados y olvidemos la rabia, mientras nos saquea y nos explota. No ha atenuantes.

A cual más, todo el aparato mediático burgués se especializa en propinar golpes bajos emocionalizados y sublimes, especialmente cuando se trata del momento supremo consistente en que les compremos, emocionados, todas sus mercancías. Han ideado chantajes para el consumismo navideño, para el consumismo de verano, de otoño o de interno. Han ideado formas inmisericordes de chantajearnos emocionalmente para comprarles sus condones, sus jarabes, sus pañales o sus papeles perfumados para la hora de defecar. Es motivo de extorsión emotiva la infancia, la adolescencia la juventud, la madurez y la vejez. Todo es susceptible de impregnarse con sensiblería para garantizar que se vuelva adictiva la adicción acumulativa de las mercancías. ¡Qué emocionante! Mientras tanto el capitalismo pisotea permanentemente la integridad emocional de l clase trabajadora.

(Tomado de Panorama)

Se han publicado 12 comentarios



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  • Ana López dijo:

    Mucho de cierto en estos comentarios ……. De acuerdo !!!

  • Daruiz Castellani dijo:

    A permanente consciência, internacionalista e revolucionaria, de que jamais iremos nos manter inertes, diante da crescente exploração do trabalho, dos homens pelos homens, fundamento essencial do capitalismo, desde os seus princípios, é o único e efetivo “antíodoto” para este terrível mal global.
    Parabéns pela análise crítica das loucuras do consumismo mundial.
    – Proletários, de todo mundo, univos !
    – Hasta la victoria, siempre !

  • AlexSC dijo:

    Así mismo es.Retrato de la podrida propaganda burguesa.
    Posible Antídoto: Concientización y cultura. Ser cultos para ser libres.

  • Amauris Domínguez Meriño dijo:

    Las Cadenas de TV mexicanas, colombianas, las brsileiras casi todas con sus novelones son ejemplo de esto que se está hablando.

  • granito de arena dijo:

    La única manera de contrarrestar eso es con mucha cultura. Como dijo Díaz-Canel en Santa Clara: “Para ser libres y buenos revolucionarios hay que tener cultura”. La independencia nuestra pasa por el desarrollo cultural, si se carece de cultura ¿cómo podremos identificar las estratagemas narrativas burguesas y lo que es chatarra?

  • Joe dijo:

    “No se imagina el pueblo cubano lo que le espera si vuelve a caer en manos del imperio”
    Fidel Castro.
    Así nos estudian

    LA MARCA COMO METÁFORA: BRANDING CON EMOCIÓN
    La investigación de mercados y el estudio del consumidor tratan de extraer realidades objetivas de complejos procesos mentales. Por eso, la neurociencia quiere enfatizar la importancia de la emoción en la toma de decisión del consumidor.

    Durante la celebración del 60º congreso ESOMAR, un panel de expertos presentó una serie de investigaciones y estudios que tratan de dar medida a las emociones, o, al menos, tratan de aclarar hasta qué punto cumplen un papel en los comportamientos de compra de los consumidores. Los investigadores de Conquest Research utilizan la neurociencia para determinar el papel de la emoción y proponen el uso de escalas metafóricas en los estudios de mercado.

    La fuerza de la emoción
    Los últimos avances demuestran que la mente y el cuerpo están conectados y que ambos participan de los procesos racionales e irracionales: “La fuerza inconsciente de la emoción, que opera mediante marcadores somáticos, dirige los procesos de toma de decisiones de los consumidores”, afirma David Penn, director gerente de Conquest Research, empresa británica de investigación.

    Los defensores del estudio de la emoción afirman que para entender a las marcas hay que ir más allá de la razón y entrar en el mundo de la emoción y la implicación con la marca.

    La marca como metáfora: una construcción emocional
    La neurociencia sugiere respecto al marketing que lo que los anunciantes cuentan a los consumidores tiene que funcionar con su biología, es decir, con sus cuerpos, sus cerebros y sus experiencias. Esta disciplina sitúa la mente en relación indisoluble con el cuerpo y confronta lo emocional e inconsciente, no sólo lo racional y consciente.

    David Penn lo explica así: “Cada vez que el consumidor recibe un mensaje del exterior, el mundo y su biología colisionan, y de esta colisión surge el significado de la marca. Esta es la esencia de la co-creación: el significado no se introduce en la mente del consumidor como si fuese un dato objetivo, sino que es creado por la interacción de la biología con el mensaje”.

    De este modo, los consumidores no ‘captan’ los mensajes del marketing, sino que los filtran (mediante la percepción) y los codifican (mediante la emoción) antes de que lleguen al nivel consciente. Así, envolverán el mensaje de significado, basado este en su experiencia y conocimientos. Este proceso no es consciente pero sus efectos se hacen patentes en forma de actitudes, creencias, sentimientos y juicios de valor. Así dan los consumidores el significado a las marcas, y se entiende que este es muy personal en cada caso.

    Para la lingüística cognitiva la marca en sí misma es un envoltorio de hechos objetivos, es decir, una metáfora, que une el mundo de lo insustancial (emociones/juicios/evaluaciones) con el mundo de lo sustancial (sensorial/experiencial). “Las metáforas funcionan como una estructura imaginativa recurrente que influye en el pensamiento y facilita el juicio”, aclara Penn. “La marca es una metáfora porque representa una experiencia sensorial, no una descripción literal de esa experiencia. Los productos son literales, las marcas metafóricas, porque son una imagen mental que representa la experiencia del producto”

    Siguiendo estas teorías, parece obvio pensar que una comunicación literal apelará al cerebro cognitivo, mientras que una comunicación metafórica hablará a las partes emocional e inconsciente del cerebro, que genera imágenes sin que el individuo sea consciente.

    Las falacias de la comunicación y la emoción
    David Penn afirma que las teorías de marketing e investigación mantienen varias teorías que no se sostienen. Una teoría muy sostenida aún, a pesar de estar en la época de la comunicación bidireccional, es que la comunicación es un proceso unidireccional. Si tradicionalmente la comunicación se ha entendido como un proceso unidireccional por el que el marketing envía mensajes racionales que cambian la percepción de la marca en la mente del consumidor; sin embargo, el receptor no ve el mensaje tal como pretende el marketing, sino que lo ve a través de sus emociones, percepciones y razonamiento. El consumidor también crea el significado.

    Otra teoría muy extendida afirma que las emociones no determinan la elección de una marca, sino que son un telón de fondo para el juicio racional. Sin embargo, la neurociencia ha descubierto que la emoción tiene un papel central en la toma de decisiones. El papel biológico de la emoción es llevar a la acción. El de la razón consiste en llegar a conclusiones. “La participación (engagement) del consumidor ocurre si el consumidor conecta con la idea de la marca a través de la publicidad. Así pues, la participación es una respuesta emocional a la marca”.

    Emoción en la investigación de mercados
    Los investigadores de Conquest Research sostienen que el estudio de la emoción y el uso de las metáforas permitirían una mayor profundización en la mente del consumidor. Por lo general, las escalas que se utilizan en la investigación de mercados están basadas en el lenguaje y son literales, no metafóricas. Los participantes de los estudios tienen que alejarse de sus emociones mediante un proceso racional que les permita identificar lo que sienten o experimentan con un valor determinado de la escala.

    “Las metáforas primarias abren una ventana a la emoción”, sostiene David Penn, porque enlazan la parte de nuestro cerebro dedicada al juicio (a menudo emocional) con la parte que se dedica a la experiencia. Matiza sin embargo que no todas las metáforas primarias son interesantes para la investigación. Pero aquellas relacionadas con estados emocionales subjetivos (como el amor, el afecto o la intimidad) tienen bastante importancia.

    Estas emociones se suelen representar metafóricamente con una experiencia sensorial. Por ejemplo, el afecto se representa en términos de calidez; la intimidad se expresa como proximidad física; la importancia, en términos de tamaño, etc.

    Las metáforas se pueden representar lingüísticamente, pero realmente operan por debajo del lenguaje. Para su empleo en la investigación habrá que tratar de expresarlas de forma no lingüística, mediante una representación visual. Si esta imagen representa bien la experiencia sensorial y no necesita un proceso cognitivo para que se reconozca su significado, la imagen creará un significado literal en la mente inconsciente. Una vía directa hacia la emoción.

    Escalas metafóricas para predecir el éxito de una marca
    Conquest Research ha incorporado escalas metafóricas visuales en algunos de sus monitores de seguimiento de salud de marca (Brand Health Monitor); con estas escalas el instituto espera proporcionar medidas de implicación con la marca, complementarias a las de escalas más convencionales.

    Las escalas metafóricas de Conquest Research ponen en relación la proporción de la muestra que tiene a una marca como primera elección con la proporción de la muestra que sitúa dicha marca en el extremo más elevado de una escala de calidez. Los resultados obtenidos sugieren que las marcas de éxito tienden a disfrutar elevados niveles de implicación emocional.

    Las marcas, pues, no son realidades objetivas. Queda demostrado con un famoso experimento de neuromarketing realizado en Estados Unidos en 2004 por McClure, Read Montague y colaboradores en Human Neuroimaging Lab y Center for Theoretical Neuroscience en Baylor College of Medicine. Se aplicó el sistema MRFI (Multi Resonance Frequency Identification) a los cerebros de los participantes mientras se les daba a probar a ciegas Pepsi y Coca-Cola. El sabor de Pepsi resultó elegido como favorito, pero los participantes se quedaron sorprendidos al saberlo. Una preferencia sensorial por Pepsi se convirtió en una preferencia de marca por Coca-Cola, una vez que se conocieron las marcas. El escáner cerebral demostró que al tener contacto con la marca Coca-Cola se activaron zonas del cerebro relacionadas con los juicios emocionales.

  • sergio dijo:

    BRI-LLAN-TE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.-Mas y Mas difusion….

  • jose dijo:

    ¿Y que pasa con la parilla de la TV colmada de chastarra?

  • antonio dijo:

    TU TE ENTRETIENES Y YO TE SAQUEO.DE QUE TE PREOCUPAS..

  • abel dijo:

    cooooonchoooo!!!!!

  • fanfan de la tulip JET-SET dijo:

    muy interesante el comentario de Joe, demuestra tener un conocimiento amplio del marketing y muy específicamente la influencia de las marcas en el comportamiento de los individuos. una vez mas queda demostrado que estamos siendo manipulados todo el tiempo para lograr el objetivo fundamental del capital, el consumo desmedido, solo las personas con conocimiento y una fuerte manifestación de la Razón Humana en su ser pueden discernir entre lo que realmente es útil y necesario para la vida y qué no lo es. La civilización occidental está muy sumergida en la vanalidad y lo superficial, no estamos aquí para esas boberías, el hombre como especie es mucho más complejo y su funcion es mucho más exquisita, pero hemos perdido el rumbo, a pesar que muchos profetas han luchado por encaminar la humanidad hacia el buen sentido, nos han puesto un velo tras otro, esta es una de la tantas batallas que tendremos que librar.

  • TULIO dijo:

    todo este mundo plagado de adicción letal,ataca a la sensibilidad humana , valores y patrones familiares ,creo que la TV no tienen nada serio lleno de vanidad,ambiciones,manipulaciones sensuales ,no sirve nada y o hay nada que puedas ver ,y si los hay muy poco,como mirar en un microscópico,acuerdense todo entra por los ojos y sus deseos

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Fernando Buen Abad

Fernando Buen Abad

Filósofo y escritor mexicano.

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