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Regresa a Cuba la Brigada Henry Reeve de misión en Chile: “La Isla que enseña a vivir” (+ Fotos y Video))

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La Bridada Henry Reeve en Chile estuvo integrada por  78 colaboradores en todo el tiempo de estancia. Foto: Roberto Chile

La Bridada Henry Reeve en Chile estuvo integrada por 78 colaboradores en todo el tiempo de estancia. Foto: Roberto Chile

El IL-62M de Cubana tocó tierra exactamente a la hora advertida, 15 minutos después de la medianoche. Descienden la escalerilla del avión, en la semioscuridad de la terminal aérea, los colaboradores médicos de la Brigada Henry Reeve que prestaron servicio en Chile tras el terremoto ocurrido el 27 de febrero. Llevaban ocho meses en el país austral, pero poco se ha hablado de ellos fuera de las regiones donde trabajaron. “Sí, es fruto del esfuerzo callado de Cuba”, habría comentado unas horas antes el amigo que me advirtió de la llegada.

No se distinguen muy bien sus rostros y todos vienen con batas blancas por encima de un pulóver rojo con el distintivo de la brigada. Si se le quita el sonido a la escena, podría decirse que está ocurriendo en cualquier lugar del mundo, pero con audio hasta un marciano adivinaría que son cubanos y que el avión ha tocado tierra en la Isla. “Oye, chica, ¡qué rico estar en Cuba! ¡Qué aire más fresco!” “Yuly, pásame el creyón de labios”. “¡Avemaría, no me lo puedo creerrrr…!” Risas, pasos apurados, alguna lágrima, un sombrero que se agita en el aire.

Entran al salón de la terminal de aérea, a toda luz. Van acomodándose en los asientos y la doctora Yiliam Jiménez les habla a los de la primera fila: “Vamos a tener un pequeño acto. ¿Está bien? Pónganse lindos que van a salir en la Televisión”. La bienvenida no se hace esperar.

El Dr. Juan Carlos Andux, jefe de la Brigada médica, habla en nombre de sus compañeros. Relata brevemente cómo llegaron a Chile. Ocho horas después de que la Embajadora cubana en ese país transmitiera la solicitud del gobierno de Michelle Bachelet para que la Isla enviara ayuda médica, las condiciones estaban creadas y partieron los médicos. En aquel primer grupo que aterrizó en Santiago el primero de marzo, iban 26 colaboradores de la salud, un hospital de campaña y 12 toneladas de equipamientos, instrumentales y medicinas para brindar los cuidados que hicieran falta. La carga y los pasajeros necesitaron dos aviones.

“Instalamos el primer hospital que funcionó después del terremoto y fuimos los últimos en irnos… Allí dejamos a un pueblo que nos amó y que recogieron firmas para que no nos fuéramos. Más de mil personas fueron a darnos la despedida, lloraron cuando nos íbamos y nosotros, con ellos”, dice Andux, que más tarde conversará con Cubadebate, antes de abandonar el aeropuerto.

El ministro de Salud, el doctor Roberto Morales, felicita a la Brigada en nombre de la más alta dirección del país y del Comandante en Jefe Fidel Castro, que ha seguido día tras día el trabajo de los cooperantes y que envía un cariñoso mensaje de bienvenida. Morales hace un recorrido por las impresionantes cifras de personas asistidas y servicios que los especialistas brindaron al pueblo chileno, en dos ciudades duramente afectadas: Rancagua y Chillán.

“En Chile dejaron una huella más allá de nuestros servicios médicos: la huella de un pueblo, de una Revolución. Un pueblo que no da lo que le sobra, sino que comparte lo que tiene. Por eso fuimos los primeros en llegar y los últimos en irnos”, añade el Ministro.

PIEL A PIEL

El doctor Juan Carlos Andux, Jefe de la Brigada Henry Reeve en Chile. Estuvo al frente del Hospital de campaña cubano en Chillán. Foto: Roberto Chile.

El doctor Juan Carlos Andux, Jefe de la Brigada Henry Reeve en Chile. Estuvo al frente del Hospital de campaña cubano en Chillán. Foto: Roberto Chile.

“Rancagua y Chillán son dos escenarios diferentes”, han sido las primeras palabras del doctor Juan Carlos, cuando nos sentamos -están él y otros de sus compañeros- en una salita del aeropuerto, a la espera de una prometida taza de café para distraer el sueño y el cansancio. Algunos llevan más de 48 horas sin dormir y están locos por abrazar a su familia.  Son más de la una de la madrugada.

La Brigada médica ha estado, efectivamente, en dos ciudades muy  diferentes, aunque con el mismo clima mediterráneo, de implacable invierno que llega hasta -6 grados centígrados, y de veranos que en enero pueden ser abrasadores. Rancagua y Chillán están al sur de Santiago de Chile, más próxima al arenal que la capital de la interminable costa chilena. Chillán se encuentra a menos de 100 kilómetros del epicentro del terremoto.

Les propongo ir desde el principio, el momento en que los dos aviones cubanos aterrizaron en Santiago de Chile, en el Aeropuerto del Ejército chileno.  Algunos compañeros se quedaron esperando la descarga de las 12 toneladas y el grueso de la brigada (26 colaboradores), atravesaron primero la ciudad a oscuras y luego avanzaron unos 87 kilómetros en tinieblas. Llegaron a Rancagua en la madrugada, con vientos helados, sin saber exactamente adonde iban a ubicar los hospitales de campaña.

“Nos sorprendió lo que vimos cuando llegamos a Rancagua. En apariencias no había pasado nada, a juzgar por los edificios. Se mantenían en pie. Como en Chile han ocurrido terremotos devastadores de más de 8 grados en la escala de Richter, ellos durante años desarrollaron una sistema constructivo antisísmico, muy sólido, que ha permitido disminuir los efectos de este tipo de fenómeno natural.” Juan Carlos reconoce que llegaron impactados por las imágenes que habían visto por la televisión de un Puerto Príncipe en ruinas, tras el terremoto del 11 de enero.

“Por eso en la trayectoria desde Santiago hasta Rancagua nos decíamos: ¡pero aquí no hay terremoto!”   La realidad se impondría poco después. Prácticamente toda la infraestructura hospitalaria había sufrido severos daños. El Hospital Regional de Rancagua, de 506 camas, perdió más de 300. Colapsó totalmente.

“Nos ubicaron al lado de una estructura dañada de ese centro de salud. Ahí nos dimos cuenta de que las autoridades civiles chilenas no tenían experiencia en hospitales de campaña. Les explicamos por qué un hospital de campaña no podía ubicarse al lado de aquel edificio medio en ruinas, con una altura de 8 pisos, ya medio inclinado. La actividad sísmica no había terminado y con otra réplica fuerte, se iría abajo y nos mataría a todos. Comprendieron en el acto y nos ubicamos en el estadio de fútbol”, añade.

Apenas amaneció el 1 de marzo, comenzaron a armar el Hospital de campaña en el Complejo Deportivo Patricio Mekis. Algunos tenían temores de que los pobladores no iban a mirar con buenos ojos que los cubanos se instalaran precisamente en el estadio de fútbol. Rancagua se conoce como “la ciudad celeste” o “del capo de provincia”, denominaciones referentes al equipo de fútbol O’Higgins, el club con mayor cantidad de seguidores fuera de Santiago de Chile.

Los aceptaron sin problemas. Esa fue la primera sorpresa, pero no la única. “¿Sabes quién fue el que inmediatamente se nos acercó para ofrecernos ayuda? El Ejército. Nos sorprendió ver llegar a un General -imagínate todo lo que nos pasó por la cabeza-, que respetuosamente nos saludó y su primera pregunta fue: ‘¿Cómo podemos ayudarlos?’ Y durante los ocho meses con sus 259 días así fue la relación con los militares. Nos apoyaron en todo”, continúa Juan Carlos.

No había levantado mucho la mañana y empezaron a llegar voluntarios del pueblo. “Nos veían con las mandarrias, armando la carpa de clasificación, que fue la primera que montamos para empezar a atender de inmediato, y preguntaban: ‘¿Cuándo vienen los médicos?’. No podían creen que los médicos éramos nosotros mismos”, interviene ahora el Doctor Carlos Pérez Díaz, que estuvo al frente del Hospital de campaña de Rancagua.

Explican el por qué de la confusión. La ayuda médica norteamericana llegó a Chile acompañada de un destacamento de soldados que fueron los que les levantaron su hospital de campaña.

“Se nos empezó a llenar aquello y a partir ahí vinieron noches muy duras, con servicios las 24 horas. Rancagua amanecía con 400 personas sentadas a la entrada del hospital y todo tipo de dolencias.  Descubrimos que iban a ver qué era la medicina cubana, quiénes éramos nosotros. Habían oído hablar del prestigio del sistema sanitario cubano, de su calidad técnica, de su desprendimiento, pero querían verlo por sus propios ojos”, dice Juan Carlos.

Rancagua tiene unos 200 000 habitantes en toda la municipalidad y él duda que haya quien no hubiera escuchado hablar de la presencia de los cubanos. El Doctor Carlos ofrece un matiz adicional: “Las personas reconocían la calidad del servicio que se les brindaba en el hospital de campaña, pero lo que más les llamaba la atención era el trato que les dábamos. Nos decían: ‘Ustedes son médicos piel a piel‘. Al principio no entendía. Ellos se referían al afecto, a que los tocábamos y les escuchábamos sus problemas. Para una población que sufría de stress postraumático era esencial ofrecerles cariño, seguridad, comprensión, apoyo sicológico.”

El doctor Carlos Pérez Díaz fue el jefe de la brigada cubana en Rancagua. Foto: Roberto Chile

El doctor Carlos Pérez Díaz fue el jefe de la brigada cubana en Rancagua. Foto: Roberto Chile

BAILANDO EN CASA DEL TROMPO

En el avión que los llevó a Chile, los colaboradores cubanos habían estado estudiando las características de la actividad sísmica en la región y las informaciones sobre el terremoto, que se disponían hasta ese momento.

“Ellos tienen un terremoto cada 25 años -cuenta el Jefe de la Brigada-. En 1939, tuvieron uno terrible en Chillán y murieron más de 30 000 personas.  En 1960, el terremoto de Valdivia, el más grande del mundo con una intensidad de 9,5 grados en la escala de Richter, costó la vida a más de 2 000 personas y dejó un millón de damnificados. En 1986, tuvieron otro y ahora, en el 2010. Sabíamos que después de un fuerte temblor, hay réplicas, algunas muy intensas y que pueden ser muy peligrosas. Y así fue. Nosotros vivimos en Chile, desde el día que llegamos, 576 réplicas, y la más difícil, la del 11 de marzo, el mismo día del cambio de gobierno”.

Nadie habría podido imaginar que aquellos hombres y mujeres provenientes de una Isla donde la actividad sísmica no tiene las proporciones que ha vivido Chile,  terminarían ofreciendo soluciones muy útiles para enfrentar los terremotos.

“Les dijimos a las autoridades: ‘necesitamos un radiotransmisor, con dos equipos: uno para nosotros y otro para Patricio, el jefe del SAMU’. El SAMU es el Sistema de Atención Médica de Urgencia, la variante chilena del SIUM cubano (Sistema Integral de Urgencia Médica). Ellos contestaron: ‘¿Radio? Eso es una tecnología obsoleta. Nadie aquí usa eso.’  Pero nosotros insistimos, porque cuando se desataron el terremoto y el tsunami las redes de telefonía celular se cayeron y el moderno sistema de comunicación del país colapsó. Nosotros no queríamos vivir esa experiencia. Se dieron por vencidos y nos dieron un radio. El otro lo tenía Patricio.”

Pronto llegaría la hora de probar que aquello no era un capricho.  El 11 de marzo, día del traspaso de Gobierno -Michelle Bachelet entregó la Banda Presidencial a su sucesor, Sebastián Piñera-, el Dr. Juan Carlos asistía a una cirugía compleja, una fractura. “De momento dice la anestesista: ‘El paciente está convulsionando, está convulsionando’. Bueno, y nosotros con él, porque también se estaban moviendo fuertemente las carpas.  Y responde un compañero: ‘No, no es una convulsión; es que está temblando’.”

Se armó un corre corre infernal entre los que estaban en las edificios próximos al hospital, presos del pánico.  “Hay un gran alboroto y, por supuesto, los celulares dejaron de funcionar instantáneamente… En eso se escucha por la radio: ‘Hospital de campaña, hospital de campaña, ¿está operativo?’ Respondo: ‘Sí, operativo, esperando para recibir pacientes’.  Al día siguiente, las autoridades de Salud y todo el personal de atención médica de urgencias disponían de radios, que sirvieron para comunicarnos rápidamente cuando se producía una réplica”, comenta con cierta picardía el Jefe de la Brigada.

Llegada de los médicos cubanos a la Terminal José Martí. Son las 00:15 AM del sábado 20 de noviembre. Foto: Roberto Chile

Llegada de los médicos cubanos a la Terminal José Martí. Son las 00:15 AM del sábado 20 de noviembre. Foto: Roberto Chile

LOS CUBANOS EN LA SILLA DEL SOL

Al día siguiente del cambio de gobierno, el 12 de marzo, el nuevo Ministro de Salud de Chile le solicitó a Cuba otro hospital de campaña.  Tres días después ya estaban los cubanos llegando a Chillán, que en lengua autóctona quiere decir “Silla del Sol”, ubicada a unos 319 kilómetros al sur de Rancagua.

En un reportaje publicado el 19 de marzo, la revista chilena Punto Final explica exactamente como se concretó esta solicitud: “La organización y equipamiento del hospital y la capacidad profesional de los médicos y paramédicos cubanos fue reconocida por el nuevo ministro de Salud, Jaime Mañalich, ex director de la lujosa Clínica Las Condes, que luego de conocer las condiciones de funcionamiento del hospital de campaña en Rancagua pidió públicamente al gobierno cubano que enviara otro hospital de ese tipo, para atender la emergencia en Chile.”

La respuesta del gobierno cubano fue instantánea. Dos días después de esta solicitud arribaba a Chile un segundo hospital de campaña cubano y, como el otro, equipado con quirófano, terapia intensiva, sala de hospitalización, laboratorio, sala de imágenes, etc. Si se cortaba la energía eléctrica, se activaba automáticamente un generador y el hospital seguiría funcionando normalmente. Por supuesto, también contarían con el “viejo” y eficiente sistema de radio.

El Doctor Juan Carlos viajó al frente de la Brigada de Chillán. Cuando le pregunto qué era distinto en esa zona de la cordillera andina, ni lo piensa dos veces: “más lluvia, más frío y más cerca del desastre”. Con una población de 230 000 habitantes, también sufrieron el colapso de su infraestructura sanitaria. El Hospital Regional perdió 206 camas.

“Pero la gran diferencia con Rancagua es que en Chillán había toque de queda: no se podía estar en la calle desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana, y por tanto, a esas horas no teníamos pacientes. Cuando amanecía, ya había entre 600 y 700 personas haciendo cola en las afueras del hospital.  Era muy agotador para los 36 colaboradores de la salud.”

Descubrieron maravillados por qué Chillán le dicen la región de las artes. Ha sido la cuna de poetas, escritores, músicos, escultores y, particularmente, de personalidades de la cultura chilena muy entrañables para Cuba: allí nació Víctor Jara, el cantautor asesinado en el Estadio Chile, el inolvidable creador de “Te recuerdo, Amanda”, canción que todos se saben de memoria. De allí también es el gran amigo de Cuba y de Fidel, el escritor y luchador comunista Volodia Teitelboim.  Violeta Parra nació en esa zona.

A los chilenos no les resultó extraño que los cubanos supieran de memoria las canciones de Violeta y Víctor Jara. Ellos también podían cantar decenas de Silvio y Pablo, de modo que era lógico que se encontraran para escuchar música y bailar. “Y una cosa llevó a la otra. Ellos querían bailar salsa y nosotros tratamos de aprender a bailar la cueca”, afirma Juan Carlos. No me imagino como pueden bailar un cubano la cueca: “Bueno, ellos tuvieron más éxito que nosotros en el aprendizaje. Nosotros bailando la cueca somos malísimos”.

“Pero espérate -interviene el Doctor Carlos-: los cubanos dimos clases gratuitas para aprender a bailar salsa en Rancagua. El cocinero nuestro, los martes y los jueves, las daba en una cancha de baloncesto y hubo un momento en que la cancha no alcanzaba para la cantidad de alumnos que querían practicar. Tendrías que haber visto aquello.”

Reconocimiento firmado por Fidel y el Ministro de Salud entregado a los médicos recién llegados de Chile. Foto: Roberto Chile

MIRANDO A LOS OJOS

Lo más difícil, el frío. Chillán tiene un clima muy seco. El aire es helado y la lluvia corta como un cuchillo. Los cubanos dormían en carpas, casi a la intemperie.  A medida que avanzaba el invierno austral, tuvieron que comenzar a buscar un lugar más protegido. “En Rancagua, el hospital de campaña se mudó para un gimnasio y eso también hicimos en Chillán”, cuenta Juan Carlos. Carlos precisa: Rancagua está rodeada de cordilleras. Cuando llueve, las montañas se hielan y sopla durísimo el viento. El estadio de fútbol se había convertido en una nevera.

Lo mejor, el pueblo chileno. “Despedirnos fue duro, duro”, dicen los dos médicos. Y aclaran:  no recibimos solo el apoyo de los movimientos de solidaridad, de la izquierda chilena, de las personas con más conciencia política. Les llegaron cartas y abrazos de alcaldes de derecha, representantes de la Iglesia episcopal, miembros del Ejército, funcionarios del gabinete de Michelle Bachelet y del de Sebastián Piñera, de personas de diferentes credos políticos, de los periodistas. Juan Carlos tiene un dossier con más de 500 trabajos de prensa que se refieren al personal de salud cubano, todos elogiosos. Un titular los declaró “ángeles de batas blancas”.

Lo más sorprendente, cuánto se conoce a Cuba en Chile. “Y cuánto quieren a Fidel. Es lo más lindo que vivimos en ese país”. A esta altura de la conversación ya no sé cual de los Carlos habla. Son más de las dos de la madrugada. Por tanto, el lector sabrá que a partir de este punto lo que escuchamos es una especie de voz coral, la de la Brigada:

“Llegaban los paciente a la consulta y algunos recordaban a los médicos cubanos que socorrieron a las víctimas del terremoto de Valdivia, en 1960. Nos dijeron que cuando aparecieron los cubanos eran como dioses: acababa de producirse el triunfo de la Revolución y no había noticia más importante que esa en América Latina.” Otros habían visto a Fidel cuando recorrió todo el país con Salvador Allende: “Un señor me dijo, muy orgulloso: ‘vi cuando pasó la caravana y yo corrí y corrí. Tenía 12 años. Fidel extendió la mano y me la dio. Para mí fue histórico'”.

Si algo los sostuvo estos ocho meses fue la manera en que los chilenos les hablaban de Cuba y de Fidel, y el reencuentro con los que habían vivido en la Isla exiliados por la dictadura de Augusto Pinochet. También, el vínculo que se produjo de la manera más natural del mundo con los jóvenes graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

“Estábamos en una de las carpas del Hospital de campaña de Chillán y veo venir a un médico chileno, que ha preguntado por mí.  Poco antes, en esa noche, había llegado una paciente muy grave, muy grave. No sabíamos cuáles eran sus antecedentes. Él me pregunta por la señora y me dice: ‘Yo me hice médico en Cuba y vengo a pedirle que me deje llevar, bajo mi responsabilidad, a esa señora.’ ‘No, cómo se la va a llevar, ella está ventilada; la estamos atendiendo aquí’, le respondo. ‘Me la quiero llevar porque la familia de esa señora ha iniciado un proceso legal por el mal tratamiento médico que recibió antes, pero en lo que se esclarece la verdad, va a recaer sobre ustedes una sospecha si le ocurre lo peor. Yo la voy a cuidar y voy a asumir la responsabilidad.’ Y se la llevó para su Terapia Intensiva, porque es un intensivista formado por nuestra Revolución. No quería que la más mínima sombra cayera sobre nuestro trabajo.”

Más de 100 graduados de ELAM colaboraron con la Brigada en Chile.  La revista Punto Final recogía las declaraciones de Ulises González, chileno, médico general, que estudió en Cuba seis años y medio, en Manzanillo, provincia de Granma. “Había unos 50 chilenos y de otros países, Jamaica, Congo, Medio Oriente. Terminé en 2007 y volví a Chile. Revalidé estudios y trabajo en Lo Prado, en un consultorio de atención primaria. Vine a Rancagua para apoyar a los compañeros cubanos. ¿Qué puedo decir de la solidaridad cubana? Los cubanos enseñan a vivir. La atención que están entregando en este hospital a los pacientes chilenos es de lo mejor. Cuba siempre manda a los pobres lo mejor que tiene”.

Los jóvenes graduados de la ELAM trabajaban de lunes a viernes en sus hospitales, pero el fin de semana se unían a los cubanos y se alternaban en las guardias del sábado y del domingo.

Esta vez reconozco en la cinta de la grabadora la voz del doctor Juan Carlos: “Recuerdo un día en que autoridades chilenas, de diferentes ideologías, visitaron el campamento.  Un funcionario local le preguntó a uno de los médicos de la ELAM que de dónde era. Le respondió que era de Angol, ciudad en la que se ubicó el hospital de campaña norteamericano que estuvo en Chile aproximadamente dos meses.  ‘¿Y tú trabajas de lunes a viernes allá? ¿Y cuando tú descansas, si estás acá los fines de semana?’ El médico, un mapuche, miró al funcionario a los ojos y le contestó: ‘Nosotros paramos cuando el Comandante en Jefe decida’.”

El ministro de Salud Dr. Roberto Morales da la bienvenida a los médicos. Foto: Roberto Chile.

El ministro de Salud Dr. Roberto Morales da la bienvenida a los médicos. Foto: Roberto Chile.

EPÍLOGO

No puedo resistirme a una coda final. Es imposible hablar de Chile sin que venga a la mente el terremoto en Haití, que costó la vida a más de 200 000 personas. En el país caribeño también están la Brigada Henry Reeve, los médicos de la ELAM y miles de historias con las grandezas y las desdichas de cada uno de sus pobladores.

De modo que les cuento lo que me contaron. Se estaba preparando este acto para los médicos que llegaban del país austral y Fidel quiso saber cada detalle y todas las estadísticas posibles. Actualizó sus datos de la Brigada en Chile e intuyó que los colaboradores que habían estado en Rancagua y Chillán seguramente querrían tener noticias de sus hermanos en Haití. La Henry Reeve libra en cinco Departamentos haitianos una batalla homérica contra las secuelas de su pobreza ancestral, el terremoto de enero, el huracán que vino después y ahora, contra el cólera.

Llamó por teléfono al Doctor Lorenzo Somarriba, jefe de la Brigada médica en Haití, quien estaba en ese momento viajando por carretera a Rabotó, donde Cuba atiende un hospitalito. Fidel le preguntó con quién iba en el carro. El médico le contestó que con el chofer y un informático. Seguramente al Comandante le pasaron por la mente todos los peligros de este mundo. Debió pensar en aquel país, el más pobre entre los pobres, el más abandonado a su suerte, el más desvalido, el que ya no tiene nada que perder y no pocas veces se desborda.

Dicen que Fidel preguntó a Somarriba: “¿Pero no va nadie más para cuidarlos?”. El médico le contestó: “Sí, Comandante. Llevamos dos banderitas cubanas. Eso le puede dar una idea de cuánto quieren los haitianos a los cubanos.”

En cifras

LA BRIGADA HENRY REEVE EN CHILE

  • La Bridada Henry Reeve en Chile estuvo integrada por 78 colaboradores en todo el tiempo de estancia.
  • Arribó en dos grupos principales: el primero, el 1 de marzo (26 especialistas); el segundo, el 15 de marzo (33 especialistas). Posteriormente, se incorporaron otros 19 en el transcurso de la misión, para apoyar algunas especialidades.
  • La Brigada la formaron 23 médicos, 21 Licenciados en Enfermería y 34 técnicos.
  • Fueron ubicados originalmente en el Hospital de campaña número 1 de la localidad de Rancagua, capital de la provincia de Cachapoal, en la VI Región del Libertador General Bernardo O’Higgins. El segundo grupo, en el Hospital de campaña número 2 de la localidad de Chillán, de la provincia de Ñuble, en la VIII Región del Biobío, ambas localidades entre 450 y 500 km al sur de la capital chilena, respectivamente.
  • Trabajaron ininterrumpidamente 259 días (más de 8 meses) desde el 1 de marzo hasta el 12 de noviembre.
  • Fueron atendidos 79 137 pacientes, con un promedio diario de 312 por jornada. El principal grupo fueron los niños de 0 a 9 años (8 312 pacientes, el 17 %), seguido por personas entre los 50 y los 59 años (8 305 pacientes, 17%).
  • El 66% de las personas consultadas eran mujeres.
  • Se realizaron 3 183 intervenciones quirúrgicas, de ellas 2 559 de cirugía mayor de alta complejidad que incluyó el mínimo acceso (promedio diario de 13 cirugías)
  • Fueron hospitalizados 2 633 pacientes (10 hospitalizados por día).
  • Se realizaron 108 483 procederes de enfermería, con un promedio diario de 4 027.
  • Entre las principales causas de atención médicas estaban las enfermedades respiratorias, las enfermedades del sistema osteomioarticular y las digestivas. Estas tres suponen un 61 por ciento de todos los problemas de salud que asistieron los médicos cubanos.

LA BRIGADA HENRY REEVE EN HAITI

  • La Bridada en Haití tiene 839 colaboradores. De ellos, 689 cubanos -530 a tiempo completo en la epidemia del cólera.
  • La Brigada también la integran 90 graduados de la ELAM, latinoamericanos provenientes de 18 países, incluido Haití. Entre los graduados de la ELAM, 64 están dedicados a la epidemia del cólera a tiempo completo.
  • Se han graduado en Cuba alrededor de 600 haitianos y trabajan en Haití más de 500.
  • Desde 1998, han permanecido en Haití 628 cooperantes de la salud cubanos.
  • Entre los cubanos hay 18 médicos de la Operación Milagros; 147 Licenciadas en Enfermería; Tecnólogos de la Salud, 225, y 74 son personal de servicios.
  • Gonaïves, donde es más fuerte la epidemia, tiene 200 000 habitantes.
  • Puerto Príncipe, donde se han reportados casos de cólera pero no la epidemia, tiene 2,5 millones de habitantes.
  • Durante la epidemia, la Brigada Médica cubana ha atendido 22 123 personas con cólera, con 253 fallecidos. Por cada cien casos atendidos, se reporta una tasa de letalidad del 1,1%.

Se han publicado 54 comentarios



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  • orestes dijo:

    POCO QUEDA POR DECIR. ANTE UNA HAZAÑA QUE CONTARAN NUESTROS NIETOS (CON MAS VALOR QUE EL SILENCIO COMPLICE DE POLITICOS Y MEDIOS HECHOS DE CARTON), Y ANTE LA DECISION DE QUIENES PREFIRIERON NO REGRESAR, (ACTITUD QUE UTILIZAN LOS MISMOS MEDIOS Y POLITICOS DE CARTON PARA DESACREDITAR A CUBA), NO QUEDA OTRA ALTERNATIVA:

    ¨LAS MISMAS BANDERAS CUBANAS DEL JEDE DE LA BRIGADA MEDICA EN HAITI, EL RESPETO A MIS COMPATRIOTAS QUE REGRESAN DE CHILE Y LAS SABIAS PALABRAS DEL MEDICO MAPUCHE: ! HASTA QUE EL CMDTE EN JEFE DECIDA !..

  • Rojillo dijo:

    Emotivo relato. ¡Qué orgullosa la Patria de tener hombres y mujeres tan virtuosos!

    Me viene a la mente una estrofa de una canción de Los Beatles:

    And in the end
    the love you take
    is equal to the love you make.

    Sembramos amor, recogemos amor.

    Gracias, Rosa Miriam, por recorrer con tanta pasión, la gran hazaña de estos valerosos cubanos que reparten ternura por todo el mundo.

  • Juan dijo:

    Muchas gracias pueblo de Cuba por todo lo entregado a mi pueblo, a Chile.
    En mi pais si fue verdad que no fueron noticia, fue un trabajo silencioso, constante pero que dio a entender que Cuba y los medicos cubanos trabajan siempre y no cuando esta la prensa presente, no pude evitar no emocionarme al leer el articulo y no puedo hacer otra cosa que darles mis mas sinceros agradecimientos.
    Viva por siempre la revolucion cubana. Saludos a su comandante.
    Viva el pueblo de Cuba.

  • CASIELLES PAZ DIONISIO dijo:

    SIMPLEMENTE SE PUEDE COMENTAR CON MUY POCAS PALBRAS, DECIR SE PUEDEN
    DECIR MUCHAS COSAS, PERO SE PUEDEN LLEGAR A BORRAR.
    SIN EMBRGO LOS HECHOS PERMANECEN PARA SIEMPRE Y NUNCA JAMAS SE PODRAN DESMENTIR. VIVA CUBA, VIVA LA REVOLUCION , VIVA LA GENTE DE BUENA VOLUNTAD .SIEPRE HASTA LA VICTORIA FINAL.

    Dioni.

  • Jens-Torsten Bohlke dijo:

    Estimados compañeros cubanos,

    estoy haciendo todo lo posible para presentar estos médicos cubanos internacionalistas como los que son: los verdaderos héroes de nuestra época.

    Encontré uno de los médicos en un foro público del festival “Ché presente” (Bruxelas, 2007 o 2008). Le pregunté por el problema de los que usan este tipo de misión internacionalista para salir de Cuba. El médico no me contestó, yo pude notar que no le gustaba ni la pregunta ni el persona haciéndola en el idioma español ni en este ambiente de un encuentro grande de amigos de Cuba. Seguramente el médico pensó que you no fuera amigo de Cuba sino enemigo de Cuba. Por eso, le di una explicación. Hablé un poce de mi persona.

    Soy de la RDA. Estudié historia e idiomas de América Latina, en la Universidad de Rostock/RDA. Soy amigo de Cuba, soy comunista. La idea de mandar médicos a misiones internacionalistas me parece una imposibilidad para un país como el mio que ya no existe más por causa de mucha traición y corrupción de cuadros falsos del partido PSUA, gusanos como los llaman en Cuba. Enviando 100 médicos buenos de la RDA a un pais africano significaría el riesgo de perder de 50 a 90 de ellos dentro de pocos dias. Y por eso quería yo saber del porcentaje de médicos cubanos que no regresan a Cuba después de una misión internacionalista.

    Bueno, el traductor del médico cubano me contestó y le agradecí cordialmente. También supe mucho de las condiciones duras del trabajo de la brigada “Henry Reeve”. De las temperaturas bajas en Pakistán … qué infierno para cubanos provenientes del sol de Cuba quienes ya se sienten frío en Canadá en el verano con temperaturas de 18 grados en el tránsito en Gander lo que me contaron en los años 1988 y 1989 cuando funcionaba atendiendo a los cooperantes socialistas del VEB Herrenbekleidung “Fortschritt” en Berlin/RDA y 3 años después visitaba mis ex-colegas cubanos en La Habana y Piñar del Río con muchos lágrimas de alegría en mis ojos porque mi país ya no existía más pero el nuevo hombre formado por condiciones de vida en la sociedad socialista sí y muy sí lo encontraba en Cuba al ver de nuevo mis ex-colegas cubanos. Bueno, soy un hombre corpulento como un oso … pero en Cuba a veces me cayeron las lágrimas … tanta emoción se producía muchas veces en el país de Fidel y Che.

    Ya hace una serie de años he traducido mucho después del turno de trabajo (en un “call center” / centro de comunicaciones con clientes en el sector comercial de una empresa transnacional donde soy activista del sindicato también). Una fuente muy importante para mí es Cubadebate.

    Permítenme presentar ejemplos:

    (1) Propagamos que ayudar Haiti es cosa muy necesaria. Y por eso llamamos a donar a CUBA porque CUBA ayuda Haiti por lo máximo:

    http://www.kommunisten-online.de/International/haaiti.htm#Kuba

    (fuente es Cubadebate, y en mi títular publico “de este hecho nuestros medios capitalistas se callan. Haiti – brigadas de médicos de Cuba figuran entre los que han ayudado desde la primera hora”)

    (2)Fidel recibiendo la Brigada “Moto Méndez” al regresar de su misión internacionalista en Bolivia

    http://www.kommunisten-online.de/International/fidel_84.htm#Fidel

    (fuente es Cubadebate)

    Hay más ejemplos. Pero es cierto: Nosotros http://www.kommunisten-online.de no somos un medio grande en Alemania. Hemos crecido, y el número de lectores nos hace trabajar más y más a favor de contra-información en contra de toda la propaganda bélica del imperialismo.

    Los médicos cubanos en sus misiones internacionalistas son los héroes de nuestra época. Ayer preparé un artículo para para ser publicado pronto en nuestro sitio, fuente es Cubadebate, claro.

    Y por favor, no digan por favor que todo el mundo esté callando del trabajo enorme hecho por los médicos cubanos en sus misiones internacionalistas. La realidad es que al imperialismo no le gusta de ningún modo reconocer el internacionalismo heróico de los médicos cubanos. El imperialismo de EE.UU. domina hasta las redacciones de los grandes canales y diarios en Alemania. Quien no canta la canción del imperialismo quien no tiene la posibilidad de trabajar en una redacción.

    ES UN HONOR para los médicos cubanos internacionalistas no recibir premios de la burguesía financiera del mundo. Las llaves de Chillan vienen de las corazones de la gente de toda una región en Chile, y vale mucho más el amor de estos chilenos.

    Nosotros los comunistas en todo el mundo valoramos el heroismo de los médicos cubanos. Michael Moore quien no es comunista pero le gusta llamar las cosas por su nombre, este Michael Moore valora por lo máximo la salud pública de Cuba en su película “SICKO” … y hay mucha gente también en los paises de la UE quienes ven las películas por Michael Moore en actividades de grupos de estudiantes de izquierda.

    Cuba es la esperanza. Cuba tiene su lugar eterno ya en las corazones de muchos camarada y compañeros en todo el mundo. MILITARES son los que vienen de EE.UU. para MATAR. MEDICOS son los que vienen de CUBA para CURAR. Este titular (con palabras semejantes para hacer el juego de las palabras, también) escojí ayer al preparar la publicación de las traducciones sobre la Brigada de Médicos Cubanos Internacionalistas “Henry Reeve”, su despedida de Chile.

    Ya estuve en Chile atravesando también Rancagua y Chillán en dirección al sur del país y conocer más sobre los mapuches y la imigración alemana. Un país muy diferente a Cuba, claro. Ahora tienen un presidente fascista. Busqué y encontré los compañeros Osiel Nuñez y Luis-Alberto Mansilla, amigos mios de los años setenta en Berlin/RDA. El pueblo chilenos es un pueblos sencillo con corazón. Y !cómo lo han violado los militares fascistas, los gorilas!

    Bueno, saludos revolucionarios desde Bélgica fría a Cuba cariñosa,

    Jens-Torsten Bohlke
    (Bruselas/Bélgica)

  • El cubano dijo:

    Impresionante y emotivo acto, tal y como nos tiene acostumbrado CUBADEBATE Y ROSA MIRIAN ELIZALDE, nos muestran las grandes proezas de nuestros compatriotas en cualquier parte del mundo, los profesionales de la salud cubana siembran por el mundo vida y esperanzas de que un mundo mejor es posible, mientras el imperio solo se ocupa de crear muerte y desolación, todo esto trae por si solo el despertar de la América nuestra y de la humanidad.

    Muy emotivas palabras las de nuestro querido Fidel en el diploma que se le entregó a los médicos, ellos lo merecen, por su valentía, abnegación y fidelidad a su tierra y a nuestra revolución.
    La Patria os contempla orgullosa!!!!.

    Vivan nuestros valeroso médicos!!!!!

    Viva la brigada Henry Reeve!!!!!!!

    Vivan las ideas de Fidel!!!!!!!

    Viva Fideeeeeeel!!!!!!!!!

  • Eddy Mac Donald Torres dijo:

    De profunda sensibilidad humana el trabajo realizado por nuestros profesionales de salud en Chile, se puede calificar como una verdadera proeza de la medicina y la Revolución cubana también en Haití.

    Ayer tuve la oportunidad de compartir en un foro universitario en la ELAM con jóvenes estudiantes de esa prestigiosa escuela y, me siento muy orgulloso de ser un hijo de esta patria, de tener compatriotas como los que se describen en este artículo y los otros que día tras día lo entregan todo por la dignidad plena de los seres humanos. Ojalá este mundo estuviera preñado de experiencias como estas.

  • Joel dijo:

    LA DIGNIDAD Y LA SOLIDARIDAD NOS HACEN INVENCIBLES!
    !GRACIAS FIDEL POR TU LUZ!

  • TENTOLLO TOITICO dijo:

    Muy bien por la mision en Chile.

    FDO: TE ENTOLLO TOITICO

  • Yusniel Hidalgo Delgado dijo:

    Impresionante el relato. Una vez más, nuestros médicos poniendo en alto el nombre de nuestra patria. A todos gracias, por ser parte de la historia de esta bella isla. Gracias por hacernos sentir cubano cada día más. Un abrazo afectuoso a todos nuestros médicos y personal técnico.

  • Jens-Torsten Bohlke dijo:

    Amigos,

    véase la traducción en alemán:

    http://www.kommunisten-online.de/International/cuba1.htm#Krankenbetreuung

    Saludos revolucionarios,

    Jens-Torsten Bohlke

  • H. LO dijo:

    TENER UN AMIGO ES MEJOR QUE TENER PLATA. (eso Piñera no lo sabe)
    Gracias a la internacionalistas brigadas de medicos cubanos, de corazon se los agradesco, asi como se lo manifestaron los cientos de chilenos a los cuales atendieron, Las personas antes de las ganancias. (people before the profit) Eso los profesionales que se educan en las universidades de los paises capitalistas no lo saben, La solidaridad la llevan en los bolsillos y muchos de ellos son simplementes unos verdaderos “gana pan”. Dan tambien verguenza los medios de comunicaciones chilensis que por mas que busque un articulo en diarios, revistas, internet, y t.v, no encontre nada de nada a la labor realizada por uds, salvo claro al medio que uds mencionan. Sin embargo han dado repetidas veces y en diferentes horarios el echo de que se quedaran 5 brigadistas medicos en Chile. (no los culpo, Chile es hermoso como para enamorarse). Cuba tiene un contingente enorme en todas las disciplina de las artes y la ciencia. Otras manos y con mayor conciencia tomaran sus puestos en nuevas y exitosas miciones internacionales. Ese es el pueblo de Fidel, El pueblo que le dice no al imperialismo al capitalismo egoista y salvaje. NO PASARAN. VIVAN LOS MEDICOS CUBANOS POR SIEMPRE.

  • Luis Guerra Olivares dijo:

    Dar las gracias por lo que han hecho por nuestro pueblo es solo un rito que nos imponen las normas de buena educación. Buscar la forma, para que nuestro agradecimiento alcance algún día la dimensión de lo que ustedes han hecho, es nuestro deber. La generosidad, y la solidaridad consecuente y sin dimensión es algo más que los chilenos debemos aprender. El trabajo por la liberación de los cinco héroes, por el término del bloqueo, por seguir manteniendo activa la llama de la revolución, debe ser nuestra constante de trabajo diaria y la mejor forma de agradecer el gesto y la acción de los médicos y el pueblo cubano. Cada día aprendemos algo y como revolucionarios debemos aplicar lo aprendido para corregir y mejorar lo que hacemos, de manera consecuente, Cuba “gigante de la solidaridad”, nos dice que un mundo mejor es posible, que cada acción y cada gesto de nuestros pueblos es un aporte más en la interminable batalla de las ideas.
    Hasta la Victoria Siempre

  • amanda dijo:

    Gracias cuba x tan linda ayuda ,gracias a Dios x tener hermanos tan lejos pero cuando se requieren hay estan Dios les bendiga y libre de todo desastre natural o de lo que sea. Muchas gracias a esos profesionales tan humanos

  • Felix Duarte dijo:

    compañeros: en el Blog colgamos en general materiales de cubadebate, las reflexiones,etc.
    Hoy colgamos esto sobre la brigada. Lo indico por si es aprovechable:

    http://cajaencrisis.blogspot.com/2010/11/lunes-22-de-noviembre-2010.html
    abrazos
    Félix

  • alexander dijo:

    no solo en chile, tambien estamos en haiti y ya llevamos dos emergencias poniendo en alto las banderas del socialismo y de la verdad, viva mi cuba bella!!!!!

  • Any dijo:

    GRACIAS!!!!!!!!!!!, querido@s herman@s cubanos, el pueblo de Chile no olvidará jamas vuestra entrega. A cada uno de los integrantes de la Brigada Henry Reeve muchas , muchas gracias!!!!!!!, no solamente fueron solidarios en curar el cuerpo sino que también el alma, la esperanza que si puede haber un mañana mejor.
    El cariño que tenemos much@s de nosotros por el pueblo de Cuba ha crecido en 79.137 más chilen@s que sabemos la verdad de la Revolución cubana.

  • Omar Viera Pulido dijo:

    DE OTRA FORMA NO PODRIA SER LOS MEDICOS CUBANOS ESTAMOS HECHOS DE 2 COSAS FUNDAMENTALES CONOCIMIENTOS Y HUMANISMO, UN LEGADO DE NUESTROS PROCERES Y QUE NUESTRO COMANDANTE FIDEL SUPO ENCRUSTAR EN NUESTROS PECHOS.

    PERMITANME DECIRLES QUE ME SIENTO MUY ORGULLOSO DE LA LABOR DE LOS MEDICOS INTERNACIONALISTAS QUE DAN LA VIDA EN CADA MISION POR QUE LO HACEMOS CON TODO EL AMOR DEL MUNDO Y DIGO LO HACEMOS PORQUE TAMBIEN HE APORTADO MI GRANITO COMO MEDICO INTERNACIONALISTA.

    PERMITANME TAMBIEN POR ESTA VIA SALUDAR AL COMPAÑERO JUAN CARLOS ANDUX AL CUAL CONOZCO DESDE LA CARRERA Y VEO QUE FUNGIO COMO JEFE DE LA BRIGADA, HERMANO UN ABRAZO Y DECIRTE QUE AL VERTE EN LA TV HABLANDO RECORDABA LA CLASE DE JEFE QUE ERES SE QUE FUERON DIAS INTERMINABLES Y LA EXPERIENCIA INOLVIDABLE HORAS DE SUEÑO Y PREOCUPACIONES PERO NUESTRA PUJANSA SIEMPRE PUEDE MAS PORQUE LOS VALORES MORALES SON NUESTRO ESCUDO.

    MUCHAS FELICITACIONES A TODOS NUESTROS COLEGAS Y MUCHAS GRACIAS POR PONER NUEVAMENTE NUESTRA BANDERA EN LOS MAS ALTO DE LA DIGNIDAD HUMANA

  • victor sarmiento dijo:

    hola que bueno saber que llegaron sanos y salvo. estuve con ellos siempre que pude y les vi como trabajaban. me emocione con ellos en esos momentos que recordaban a sus familias a sus hijos. mi hija de 11 años lloro junto a la doctora que le atendio, despues me dijo mi hija “que buena la doctora y que le dio mucha pena saber que la doctora tenia hijo que dejo en cuba para venir a trabajar por los chilenos”. les envio un monton de cariños a los dos carlos, y bueno a todos, ellos dejaron muchas huellas, pero la verdad siento que tengo la mejor, la bandera cubana firmada por cada mienbro de La Bridada Henry Reeve en Chile, eso sucedio en el momento que se embarcaban en el aeropuerto cada uno firmo la bandera y les pude dar las gracias y abrazarles, ahi vi pude mirarles sus ojitos llenos de emocion, gracias compañeros, camaradas, amigos, gracias al pueblo cubano que nos envio lo mejor, la bandera hoy la llevo a la embajada de cuba aca en santiago de chile, un gran abrazo

  • Ramon Fonseca dijo:

    Este Excelente trabajo deberían, ustedes que tienen medio, reenviarlo directamente a los diarios y sitios digitales que dando muestra una vez mas de la bajeza de su doble rasero y manipulación mediática se han dedicado estos días con grandes titulares informar de la deserción de tres trabajadores de la salud que faltando a la solidaridad con su propio país decidieron quedarse en Chile. Reenvíenlo para que tengan un referente de lo que es el verdadero periodismo y es una lastima que no lo publiquen par que slos lectores de estos medios conozcan la verdad He contestado alguno de esos medios por su bajeza y recalcándole que sus lectores solo se habían enterado de la ayuda de Brigada Medica al pueblo Chileno por la alegría conque le informaban de esa deserciones y le escamoteaban a sus lectores la grandeza de esa ayuda, tratando de ocultarles que hay un gran – pequeño y digno país que sin ser rico es capaz de acudir el primero, dando lo mejor que tiene y que no le sobra, a los pobres, como indico el Medico Chileno formado en la ELAM. Solo le sobra a Cuba su solidaridad y su desprendimiento y sentido de cumplir con su deber para con los demás en este sentido es comparable a la viuda que ofrendo la única blanca (moneda) que tenia

Se han publicado 54 comentarios



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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana. Vicepresidenta de la UPEC y la FELAP. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. Ha recibido en varias ocasiones el Premio Nacional de Periodismo “Juan Gualberto Gómez” En twitter: @elizalderosa

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