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La fuga de Batista de Cuba: Radio Reloj fue el primero en confirmar la huida del tirano (+ Video)

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Por Alejandro Vilela G. Periodista / Experto en Política Internacional
Semanario Primicias, República Dominicana
miércoles 5 de agosto de 2009

No despedí el año 1958. Cuba no estaba para festejos ni yo tampoco, a pesar de mis veinte años, y las calles de La Habana no figuraban en ningún recetario de salud. Tiroteos y bombas se sucedían en los sitios más inesperados. Se vivía el pleno apogeo de la insurrección contra Batista. La dictadura agonizaba en un largo estertor. Jugué varias partidas de dominó en casa de un amigo y me retiré temprano a dormir. Dormiría muy poco en las próximas 24 horas. Sería desvelado por la historia.

Pasada la 1 de la madrugada del primero de enero sonó el teléfono en mi casa. La llamada era para mí. Toda la bruma del sueño desapareció al escuchar que a esa hora se me pedía ir de inmediato a CMQ, el sistema de radio y televisión más poderoso de Cuba. Desde hacía más de dos años- al tiempo que cursaba la carrera de Periodismo- me desempeñaba como reportero policial de Radio Reloj y demás plantas de radio y televisión del circuito CMQ, en el horario de 7 de la noche a 1 de la madrugada.

Mientras me aseaba y vestía con toda rapidez pensé que algo realmente extraordinario estaba sucediendo. No había preguntado para qué se me requería a esa hora, especialmente en un día feriado. Los teléfonos de la Redacción estaban intervenidos por el gobierno. Lo sabía. Vivía en un sector del Vedado muy cerca del edificio Radiocentro, sede de CMQ. La entrada principal a los estudios, noticiarios, administración, programación, etcétera, estaba localizada en la calle M. Menos de 15 minutos después de la llamada, estacionaba mi automóvil cerca de dicha entrada. Ni un alma en las calles recorridas. No parecía 1 de enero.

Gané los escalones hasta el amplio vestíbulo. Advertía cierto nerviosismo en el policía de guardia, aferrado a su fusil. Pero el sereno de CMQ me reconoció y muy pronto estaba instalado en uno de los ascensores automáticos rumbo al cuarto piso, para ser recibido por el amplio y alfombrado salón de espera, con mullidos asientos; el gran control maestro de transmisión, quebrantando con su miríada de luces sin letargo la semipenumbra a esa hora del lugar. Tomé presuroso el largo pasillo que se abría a  la izquierda, flanqueado por las oficinas de los principales ejecutivos de la empresa y el gran salón de conferencias. Luego de cruzar dos puertas de caoba y cristal y otro salón de espera más pequeño, llegué a la espaciosa Redacción, con sus despachos y cubículos, para preguntar finalmente qué estaba ocurriendo.

CONFIRMACION SOBRE BATISTA

La Redacción estaba llena de ejecutivos y periodistas. Jorge C. Bourbakis, el director de Radio Reloj y mi jefe superior, me dijo que al parecer Batista se iba de Cuba y quería que yo lo confirmara. ¿Por qué me elegía a mí entre tantos compañeros más experimentados?

En mi trabajo como reportero de policía había logrado descifrar el código muy sencillo que usaba la policía para despistar a los periodistas en sus comunicaciones a través de su planta de radio de la cual, según he acotado con anterioridad, había un receptor en nuestra Redacción. Mi método de “descodificación” fue muy simple, pero efectivo. Cada vez que decían un número (el código era numérico) acompañado de una dirección, pedía autorización al jefe de Redacción y me trasladaba al lugar.

Así fui relacionando pacientemente los hechos con sus números. Además, sabía de memoria- más de cinco décadas después recuerdo algunos- el número que identificaba a los autos de los jefes de todos los servicios policiales y represivos. Por ejemplo, el carro 6 fue hasta la muerte de Salas Cañizares, en el tiroteo de la embajada de Haití, el número del jefe de la Policía. Luego fue el 35 con Hernando Hernández y se mantuvo con Pilar García.El carro de Ventura, principal jefe represivo, era el 18. El 509, teniente Sánchez, también estaba a sus órdenes. Carratalá, inspector general de ese cuerpo, era el carro 5, etcétera.

Me senté junto al receptor rodeado de jefes y compañeros. La actividad era realmente inusitada. Todos los carros de los jefes y otros altos oficiales de la policía convergían hacia las Aerovías Q, aerolínea privada muy cerca de o colindante con la aviación militar, que viajaba diariamente a Miami o Cayo Hueso, en el estado norteamericano de la Florida.

Había premura y nerviosismo en el tono de todas las voces. Algunos jefes menores eran instruidos a llamar por teléfono cuando demandaban saber lo que estaba sucediendo. El locutor de la planta policial hizo de pronto una fugaz referencia al carro 1, en el contexto de toda aquella extraña actividad. ¡El carro 1 era Batista! ¡Y se hallaba a esa hora en un aeropuerto sin que hubiera un anuncio de un viaje suyo al exterior! Pasadas las 3 de la madrugada, más o menos, la planta de radio de la policía enmudeció.

Sus transmisiones se hicieron ahora muy esporádicas, y eran entonces de índole regular. No se volvió a escuchar un solo jefe. ¿Dónde estaban? ¿Por qué si fueron no regresaron de Aerovías Q y llamaron a la planta para decir que estaban nuevamente en el aire, localizables, como era la práctica habitual? Bourbakis, creo que Batista, efectivamente, se ha ido de Cuba.

LOS PRIMEROS EN CONFIRMAR LA HUIDA

Ningún medio de prensa confirmó primero que Radio Reloj y CMQ la fuga de Batista. Ningún medio radiofónico era más potente y escuchado en La Habana y el resto de Cuba que RadioReloj y CMQ radio. Sin embargo, no fuimos los primeros en ofrecer la extraordinaria noticia. Nos dimos un palo periodístico a conciencia y voluntad. Hoy no lo criticó. En el curso de pocas horas aprendería- directamente de la experiencia- sobre la relatividad del poder y del poder inmenso del Periodismo más de lo que hubiera aprendido teóricamente en cien o mil libros.

A prima mañana del 1 de enero no cabía un rumor más en la Redacción. Sin embargo, acudiendo cada uno a sus contactos en las diferentes fuentes, los reporteros habíamos podido confirmar la salida de Batista de Cuba, la designación del magistrado más antiguo del Tribunal Supremo- de apellido Piedra- para sucederle y el nombramiento del general Eulogio Cantillo como jefe del Ejército.

Sobrevino entonces, en aquella hora crucial, un enfrentamiento muy agudo entre doctrinas periodísticas contrapuestas. Unos querían dar en seguida la noticia, prescindiendo de repercusiones o consecuencias. Otros, más cautelosos, no creían que dar la noticia, sin dorar la píldora, era el camino más conveniente. Temían la anarquía. Desde hace muchos años, pertenezco a la escuela de la prudencia. El Periodismo debe ser ante todo y sobre todo responsabilidad social. Yo tenía voz pero no voto en el animado debate. Se impuso finalmente la cautela.

ALGO MUY IRREAL

Para mí, a pesar de mi juventud, había algo irreal, como un elemento ausente, en el guión que la historia había decidido escribir precipitadamente aquella madrugada. No faltaba en la biblioteca de mi casa “La técnica del golpe de Estado”, de Curzio Malaparte.

Aplicando los parámetros golpistas descritos en la obra, no había sentido alguno que un complejo radial y televisivo de la magnitud del Circuito CMQ estuviera aún sin ocupar por tanques, soldados y policías para impedir, con la difusión de la noticia, el colapso de la maquinación continuista de Batista, pero sin Batista. Si esta era la situación con CMQ, ¿cómo no pensar que lo mismo sucedía con las otras radioemisoras y televisoras de la capital? Traje esto a colación en el debate y dije- haciendo referencia al libro- que la intentona de golpe de Estado desde el poder estaba condenada al fracaso.

A las 8 de la mañana, aproximadamente, reinaba tal confusión que vi llegar a la Redacción al capitán de la policía Alvarez del Real, jefe de la Octava estación, radicada en el malecón habanero, en la zona del Vedado. Era uno de los “embarcados”. Se informó de la situación, revisó los cables internacionales en los teletipos y se marchó a toda prisa.

Fue el periodista Carlos Lechuga, del canal 2 de televisión, propiedad de Amadeo Barletta, quien hizo trascender finalmente al pueblo de Cuba la noticia sobre la fuga de Batista. No recuerdo la hora exacta, pero sería alrededor de las 10 de la mañana. (Lechuga sería nombrado en la delegación de Cuba ante Naciones Unidas por el gobierno revolucionario).

La noticia liquidó al instante el plan político del batistato. El pueblo habanero se arrojó a la calle en oleada incontenible. Nunca supe de dónde salieron tantas banderas roji-negras del Movimiento 26 de Julio. Fui testigo en el vestíbulo de CMQ de cómo la desmoralización desmorona a un poder caudillista cuando ya no hay caudillo.

Un hijo de Menelao Mora Morales – jefe y uno de los mártires del asalto a Palacio el 13 de Marzo de 1957- llegó sin arma alguna y le arrebató el fusil al policía de guardia. Este no hizo ademán alguno para impedirlo. Muy pronto CMQ fue ocupada y declarada cuartel general, no por los soldados de Cantillo, sino por militantes del Movimiento 26 de Julio. A unas dos cuadras de CMQ, en el hotel-casino Capri, George Raft- gángster en las películas de Hollywood y gángster también en la vida real-, alejaba pistola en mano a una turba con intenciones de asaltar el hotel-casino.

La anarquía, en forma de saqueos, se hacía presente en barriadas de La Habana, en tanto que Fidel Castro decretaba desde la Sierra Maestra una huelga general nacional indefinida. Los tiroteos se sucedían en la capital. Policías y militares “embarcados” por Batista y comprometidos con la dictadura, se batían esporádicamente. Pero no hubo ningún foco importante de resistencia organizada. Otros buscaban refugio en las embajadas. Otros se ocultaban. No faltó la nota de teatro bufo. Un censor oficial de la víspera llegó a CMQ vestido de verde olivo. ¡Era revolucionario “encubierto”! “Otto, tú eres un descarado”, le espeté medio en broma. No era mala gente.

Regresaría de CMQ a mi casa pasadas las 2 de la madrugada del 2 de enero. Fui asignado a recorrer La Habana y recopilar información de primera mano sobre el histórico acontecer.

Más de dos años de experiencia en el reportaje policial no me habían preparado para desenvolverme  en una gran ciudad con focos numerosos de anarquía. Una cosa es cubrir tiroteos, actos terroristas, etcétera, en que la acción está centralizada, y otra diferente es cuando la acción aparece multiplicada y repentinamente. Tenía además plena conciencia de lo que significaba viajar en un vehículo con el logo de CMQ. El pueblo identificaba a CMQ como un medio informativo muy serio, objetivo y sin vínculo alguno con Batista. Ahí no había problemas, pero, ¿y la resaca batistiana armada, desesperada y desperdigada por calle y avenidas, para la cual era anatema el periodismo libre? El entusiasmo de juventud es el mejor antídoto contra el temor. Cumplí con mi deber. Y Dios me protegió. También al camarógrafo y al chofer.

En ningún otro día de mi vida he aprendido tanto sobre tantas cosas como en aquel histórico 1 de Enero de 1959.

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  • Luis A. Arzuaga Perez dijo:

    SON EXTRAORDINARIAMENTE IMPORTANTES PARA EL MUNDO DE HOY Y LAS NUEVAS GENERACIONES DE CUBANOS PATRIOTAS, RECUENTOS DE LA HISTORIA REVOLUCIONARIA COMO ESTA. SON MILES DE PASAJES HISTORICOS QUE MUCHOS DESCONOCEMOS, TANTO LOS JOVENES DE HOY COMO LOS JOVENES DE AYER QUE HOY YA REBASAMOS LOS 60 ANOS. A MI JUICIO SON HISTORIAS NECESARIAS QUE FORTALECEN Y VIVIFICAN EL ESPIRITO DE UN REVOLUCIONARIO POR MUY LEJOS QUE SE ENCUENTRE Y POR MUY VIEJO QUE SEA. HAY QUE SEGUIR DANDO ESTAS INFORMACIONES DE NUESTRA HISTORIA REVOLUCIONARIA CON MUCHO MAS FRECUENCIA Y SITEMATICIDAD. ESTAS HISTORIAS COMO MILES MAS NO RESUELVEN NADA EN LIBROS CERRADOS QUE CASI NUNCA NADIE ABRE, HAY QUE SACARLAS A LA LUZ COMO PARTE DE LA FORMACION DEL HOMBRE NUEVO QUE QUERIA EL CHE, FIDEL Y RAUL Y PARA LA REAFIRMACION IDEOLOGICA DE AQUELLOS QUE ESAS GESTAS HISTORICAS VIVIDAS POR NUESTRO PUEBLO SEMBRARON EN NUESTRAS MENTES Y CORAZONES DE HOMBRES HUMILDES Y LIBRES COMO LOS CUBANOS DE HOY. NECESITAMOS ENCENDER LA LLAMA DE LAS LUCHAS A TRAVES DE LOS EFECTOS QUE CAUSAN EN NOSOSTROS LAS VIVENCIAS HISTORICAS DE NUESTRO PUEBLO. !! GRACIAS COMPANEROS !!.

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