Artículos de Roberto Fernández Retamar
Poeta cubano, Presidente de la Casa de las Américas. Es Premio Nacional de Literatura.
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Cuando comenté con algunas personas cómo el Fidel del 5 de agosto de 1994 me había recordado al de aquella anécdota lejana que probablemente él había olvidado, no faltaron los que encontraron traída por los pelos mi evocación: ¿Acaso no se trataba del héroe del Moncada, de la Sierra, de Girón, de centenares de hazañas? »
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Poco después de la victoria de enero de 1959, el 19 de agosto de ese año memorable, publiqué en el periódico cubano Revolución el artículo "La Habana, encrucijada de América", donde planteé que a partir de aquel enero La Habana, es decir Cuba, se había convertido en la encrucijada de América, en el centro de atención del continente.
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El Che tenía treinta años cuando a comienzos de 1959 lo encontré por primera vez, en la Cabaña, adonde fui a visitar a mi amigo Antonio Núnez Jiménez, quien trabajaba allí con él. Y treinta y seis la última oportunidad en que lo vi, en marzo de 1965, en el Ministerio de Industrias. Como he contado ya, fui entonces a buscar un libro que le había prestado y a hablarle con la esperanza de trabajar con él.
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Veo el símbolo de nuestra identidad nacional en esos cinco héroes que el imperio ha encarcelado monstruosamente a causa de haber cumplido sus deberes con desbordante coraje. Ellos son, a la vez, hacedores y magníficas hechuras de nuestra Revolución, encarnación de lo mejor de nuestro pueblo, de lo mejor de nuestra cultura.
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Calibán, corno imagen simbólica del hombre americano. habita el espacio gnóstico que convoca Lezama: espacio abierto. desposeído. como la naturaleza. Naturaleza inteligente, antrópica. Imagen, pues, de un telúrico anhelo de libertad. Calibán, gracias a la mirada múltiple y dinámica de Roberto Fernández Retamar es un mito viviente de nuestra América. Imagen de esa otra modernidad que vislumbrara Martí para nuestras dolorosas repúblicas americanas; reverso, pero también futuro posible, de la que nombrara como una civilización devastadora. Como habita un vacío esta cargado de futuridad. Heraldo de una civilización natural, es también la imagen cósmica de una justicia postergada siempre. Aunque »