¿Qué dice exactamente el acuerdo de las Bases Militares de EEUU en Colombia?
Por Katalina Vásquez Guzmán, Página 12
Desde Medellín

La firma del acuerdo se llevó a cabo a las 7 de la mañana del viernes en una ceremonia sencilla. Estuvieron el canciller, Jaime Bermúdez; el embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield; y los ministros del Interior, Fabio Valencia y de Defensa, Gabriel Silva. Foto: SEMANA
Para cumplir lo prometido, el gobierno colombiano hizo público el texto del acuerdo de cooperación militar que firmó con Estados Unidos el viernes pasado y que tiene en polémica al continente. Según el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, “el acuerdo se basa en el total respeto a los principios de igualdad soberana, integridad territorial y no intervención en los asuntos internos de otros estados”. Sin embargo, pocos le creen y el clima en la región latinoamericana es de tensión, sobre todo para Venezuela, pues tras el nuevo acuerdo Colombia permite a Estados Unidos en territorio local el ingreso de más centenares de militares y contratistas y la ocupación de siete bases militares ubicadas a lo largo y ancho del país. Al conocer el texto, el ex presidente cubano Fidel Castro se sumó a la larga lista de críticas al tratado y lo calificó como “atroz”, señalando que contiene “cláusulas expansionistas”.
Con la publicación del acuerdo pudieron conocerse detalles en los que los funcionarios habían siempre vacilado. Por ejemplo, hasta ayer se habló de un límite de 800 militares y 600 contratistas gringos en el territorio colombiano. Sin embargo, el artículo IV del “Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los Gobiernos de la República de Colombia y de los Estados Unidos de América” deja abierta la posibilidad de aumentar ese número y detalla que “las partes operativas establecerán un mecanismo de coordinación para autorizar el número y categoría de las personas (...) y el tipo y la cantidad de equipos que no excederá la capacidad de las instalaciones y ubicaciones convenidas”.
En el texto, que se encuentra publicado en el sitio en Internet de la Cancillería y sería enviado en los próximos días a los gobiernos del resto del continente, queda claro que “las autoridades de Colombia, sin cobro de alquiler ni costos parecidos, permitirán a los Estados Unidos el acceso y uso de las instalaciones y ubicaciones convenidas y a las servidumbres y derechos de paso sobre bienes de propiedad de Colombia que sean necesarios para llevar a cabo las actividades dentro del marco del presente Acuerdo”. El objeto del convenio también lo confirmó el texto que hasta ahora se conoce y es el de “ampliar la cooperación regional y mundial para contrarrestar el problema de las drogas, el terrorismo y la proliferación de armas pequeñas y ligeras”, como lo explican los sendos comunicados sobre el tema que la Cancillería colombiana entrega desde hace cuatro meses, cuando empezó la polémica por la llegada de más militares norteamericanos al país, tras la expulsión de los norteamericanos de la base de Manta, Ecuador, por decisión del gobierno de Rafael Correa.
Entonces, los países sudamericanos rechazaron la decisión del presidente Alvaro Uribe, le pidieron explicaciones y solicitaron conocer el texto. De hecho, fue ése el tema central de la pasada cumbre de Unasur en Argentina. No obstante, sólo hasta el lunes en la noche y después de firmarlo, el gobierno colombiano permitió al país y la comunidad internacional ver la minucia del acuerdo que relata, entre otras cosas, “que Estados Unidos podrá construir edificios, estructuras inamovibles y montajes en nuestro país para su uso exclusivo” y “no estarán obligados a desinstalar cualquier instalación, edificio o mejora de los mismos que se haya construido con sus propios fondos”. Y si se realizan mejoras hasta podrían recibir compensación del gobierno colombiano. Todo ello lo podrán hacer desde este año hasta el 2019, año en el que el convenio terminaría o se renovaría, pues también deja abierta la posibilidad de extenderse.
En el artículo IV del documento se detalla que militares, contratistas, empleados de los contratistas y observadores aéreos de Estados Unidos están autorizados para el “acceso y uso a las instalaciones de la Base Aérea Germán Olano Moreno, Palanquero; la Base Aérea Alberto Pawells Rodríguez, Malambo; el Fuerte Militar de Tolemaida, Nilo; el Fuerte Militar Larandia, Florencia; la Base Aérea Capitán Luis Fernando Gómez Niño, Apíay; la Base Naval ARC Bolívar en Cartagena; y la Base Naval ARC Málaga en Bahía Málaga”. Y que, además, se permitirá el acceso y uso “de las demás instalaciones y ubicaciones en que convengan las partes”. Es decir, se trata de un pacto cuyos límites acuerdan, como mejor les convenga, las partes, o sea los funcionarios de los gobiernos colombiano y norteamericano, a quienes ni el consejo de Estado ni el Congreso han podido frenar hasta ahora en sus acuerdos de cooperación militar.
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se ratifica la permanente entrega de nuestra la soberanía.
¿Podemos los ciudadanos en general pasear por las instalaciones y complejos militares en nuestros países? Claro que NO. Y si queremos lograr algo, tenemos que hacer largas y pesadas solicitudes y trámites engorrosos, para luego recibir un si para una bien vigilada, condicionada y corta visita.
Sin embargo, los militares norteamericanos Y SUS CONTRATISTAS (mejor dicho mercenarios al servicio de EE.UU) si pueden pasear como en su casa por Colombia, por sus instalaciones militares, pisoteando soberanias y a la misma jerarquía militar colombiana. ¿QUÉ BUENO VERDAD?, pero también… ¿cómo es posible que Colombia permita eso?
Que los gobiernos que administran los intereses económicos y políticos de las transnacionales permitan y hasta promuevan esos tipos de pactos o acuerdos, no es nada extraño, es más, va con su idiosincrasia y a sus propios intereses.
Lo que nos puede llamar la atención es el pueblo de Colombia. Bueno, es muy posible que el pueblo trabajador colombiano se parezca tanto al pueblo trabajador de este mi Perú, en donde también, salvo algunas pequeñas y temporales o esporádicas manifestaciones de rechazo, permitimos que los militares norteamericanos (o de otra potencia), se posicionen en territorios que ellos escogen en complicidad con el gobierno pro yanqui, como es el de los apristas comandados por Alan García (que dicho sea de paso, es uno de los poquísimos que apoya a Alvaro Uribe), y no solo eso, sino que hasta “nos encariñamos” con los gringos y sus mercenarios porque ellos nos regalan cualquier dádiva miserable que nos entregan como soborno, y en un país con tanta pobreza, algo es algo, aunque sea indigno.
Entonces, sin sorprendernos, porque este acuerdo, EE.UU.-Colombia, no sorprende realmente, tenemos que continuar en la tarea por construir al ejército político del pueblo trabajador, para alguna vez DESDE NUESTRAS PROPIAS FUERZAS Y CON NUESTRAS PROPIAS CONVICCCIONES, expulsemos a todos estos y construyamos pueblos soberanos con autodeterminación, sin esperar que nuestros “buenos gobernantes” tomen alguna similar determinación desde su privilegiada posición de poder y sin decisión de nosotros. Seguramente así, nos podremos sentir orgullosos de sentirnos patriotas en nuestro propio pueblo, desarrollando, claro está, esa solidaridad con todos los pueblos del mundo trabajador, porque acuerdos de esa naturaleza, que se dan por miles y miles en casi todas partes, no solo atentan contra un determinado país, sino a todos.
Desde Perú escribo.
Ni el presidente de Colombia ni el de Estados Unidos nos podran engañar, su preocupación no es la droga ni los terroristas, su preocupación es el ALBA y todo tipo de avance hacia el verdadero progreso social que se está despertando en América del Sur, los movimientos sociales y de liberación que puedan surgir y a todo aquello que esté en contra de los intereses de la potencia que ha sido y quiere seguir siendo dueña del mundo, pero su fin llegará, independientemente de la voluntad de los hombres con pensamientos expansionistas y explotador.
Ha dado el gobierno de Colombia el primer tenebroso paso para convertirse en colonia de los Estados Unidos y escalón militar delantero para cualquier acción militar contra los paises de América que formamos parte de la nueva o actualizada lista de terroristas.
los malditos imperialistas se van a llevar una sorpresa mayor, pues ellos no conocen la fuerza de la doctrina Bolivariana, doctrina mata imperios por toda la eternidad, !Patria, Socialismo o muerte¡ !VENCEREMOS¡
Bueno nosotros los venezolanos vamos a defender nuestra soberania con la vida no soy politico pero si patriota
Y luchare junto a otros venezolanos para resguardar nuestra patria "aqui no"
Y todavia hay quienes esperan buenas intenciones del Gobierno de los EE.UU, no se como llamarles a los ilusos si ingenuos o irresponsables. El Gobierno que preside Obama, ese sistema siempre ha tenido y sigue teniendo el mas alto desprecio por lo pueblos que luchan por su independencia, soberania y liberetad plena; sus unicos propositos fueron, son y seran la explotacion y expropiacion de aquellos recursos de los paises pobres que puedan mantener el modelo de vida consumista que forma parte de la cultura del norteamericano; no importan las vias, ni las normas internacionales, ni los convenios, ni carta alguna que respeten cuando de alcanzar sus propositos se trate. Siempre tengo bien presente lo que dijo el Che: "Al imperialismo ni un tantico asi", el cayo en combate luchando por lo mismo que millones hoy luchamos por alcanzar. Obama a otro con el cuento, acaso usted no tiene Madre, Hierve la Sangre en ver tanta injustcia con Los Cinco Heroes, es un joven de Cuba y de las causas justas del mundo el que escribe.