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Quisqueya al día: ¡Qué lucha pero qué lucha!

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Santo Domingo.- No por costumbre ya en juegos múltiples, la lucha cubana volvió a inspirar la crónica desde lo que mejor saben hacer: ganar convincentemente y ser fieles a un legado histórico al que nadie se acerca en la región y en América.

Fueron nuestros gladiadores (hombres y muchachas) los más respetados de nuevo en una competencia internacional, en la que de 18 opciones posibles de medallas subimos 15 veces al podio, 10 de ellas a lo más alto. Pocos deportes podrán exhibir semejante desempeño en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Sin embargo, dos nombres fueron mencionados con reiteración por quienes salían al colchón a divertirse y sudar, sudar y divertirse. Mijain López y Filberto Delgado. El primero, un talismán de éxitos y empuje que por vez primera desde el 2006 no contagiaba de oro. El segundo, un clásico padre de la lucha femenina a la que ha llevado a medallas mundiales y olímpicas.

Ninguno de los estaba físicamente en el Pabellón de Combate, pero seguían la competencia, daban consejos antes de salir a competir y eran motivos de inspiración y dedicatoria de las preseas. "Le debo todo lo que soy y quiero sus resultados. Haber entrenado con él es lo mejor que me ha pasado en el deporte", confesó Oscar Pino, que no pocos dominicanos confundieron con el propio Mijain.

En el caso de las luchadoras: Greili Bencosme (50 kg), Laura Herin (53 kg), Yaynelis Sánz (57 kg) y Milaimy Marín (76 kg) recibieron la bendición telefónica y el último consejo antes de la final de Filiberto, convaleciente de una enfermedad. "Es el Rey Midas de la lucha femenina", lo calificó Marín, quien tomó clara reivindición del bronce de San Salvador 2023 con la última de las cuatro coronas aportadas por el equipo femenino.

Por supuesto, el cronista buscó más vivencias e historias humanas detrás de esas actuaciones. Silot nunca olvidó a su hija Achanti de 3 años que le pidió ese oro; Garzón legitimó dorado el apellido de su padre, otro grande de la lucha cubana; y Greili le regaló el título a su madre, de cumpleaños días antes; Laura repitió su corona y de paso significó la 1950 para Cuba en la historia de estos Juegos desde 1926.

No faltó la vergüenza de Gabriel Rosillo, quien terminó con bronce inesperado tras ir ganando 5-0 y salirle mal una acción ofensiva. El llanto de Yaynelis por el duro sacrificio personal que realizó para llegar en forma deportiva al oro. El coraje acostumbrado de Kevin de Armas y Daniel Gregorich y la entereza de Yonat Veliz para sustituir a un campeón olimpico y mundial como Luis Orta a última hora y mantener la división en poder de Cuba.

¡Qué lucha, pero qué lucha!, dijo un dominicano desde las gradas elogiando a los nuestros. Y sin proponérselo daba el pie forzado al cronista, que terminó robando su frase para titular.

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Joel García

Joel García

Periodista cubano. Editor-jefe de la Redacción Deportiva del periódico Trabajadores desde 2007. En twitter: @joelgarcialeon

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