¿Quién es la mejor velocista de la historia? Un debate que trasciende el tiempo

Imagen creada con inteligencia artificial usando ChatGPT.
En el universo del deporte rey, pocos debates generan tanta pasión y polémica como determinar quién merece el título de la mejor velocista de todos los tiempos.
Otorgar calificativos en un deporte tan masivo como el atletismo, con una historia de décadas y figuras tan legendarias como polémicas, es, cuando menos, un desafío.
Si miramos hacia la rama masculina, nombres como el del norteamericano Jesse Owens —quien le aguó el festín supremacista a Hitler en Berlín 1936 con sus cuatro oros— o el inolvidable Carl Lewis —dueño de nueve preseas olímpicas y ocho títulos mundiales— emergen como gigantes.
Sin embargo, el jamaicano Usain Bolt parece haber zanjado la discusión con sus hazañas. Dueño de un legado imbatible —ocho medallas olímpicas, once títulos mundiales y récords mundiales en 100 m (9.58 s) y 200 m (19.19 s)—, su dominio desde Beijing 2008 hasta su retiro en el Campeonato Mundial de Londres 2017 lo convierte en un ícono irrepetible.
En el ámbito femenino, el debate se torna más complejo, técnico y hasta filosófico. Cuando intentamos coronar a la mejor velocista de todos los tiempos, las opiniones se dividen. No es lo mismo comparar épocas que analizar carreras bajo un mismo contexto.
Los años 80 fueron una era de récords espectaculares, algunos todavía vigentes. Pero el ambiente de Guerra Fría convertía las pistas en un campo de batalla más, donde EE. UU. y el bloque socialista se disputaban la supremacía con métodos no siempre limpios.
En este contexto de glorias y controversias, tres nombres emergen como pilares del sprint femenino: Florence Griffith-Joyner, Shelly-Ann Fraser-Pryce y Elaine Thompson-Herah. Cada una, a su manera, ha redefinido lo que significa ser veloz.
FloJo: La marca imposible que dejó más preguntas que respuestas

La estadounidense Florence Griffith-Joyner implantó sus marcas en 1988. Foto: olimpics.com
El tiempo de 10.49 segundos que Florence Griffith-Joyner registró en las semifinales de los Trials Olímpicos de 1988 sigue siendo el récord mundial femenino de los 100 metros. Casi cuatro décadas después, esta marca permanece intacta, lo que ha generado preguntas sobre cómo fue posible una mejora tan drástica frente al récord anterior de 10.76 de la campeona olímpica de Los Ángeles 1984, Evelyn Ashford.
Un análisis técnico realizado por AthleteFirst revela datos llamativos. La californiana cubrió los últimos 50 metros en 4.72 segundos, con un segmento entre los metros 40 y 50 de apenas 0.89 segundos, el más rápido jamás registrado en una velocista. Su velocidad máxima alcanzó los 39.6 km/h, una cifra que superaba ampliamente los estándares de la época.
Sin embargo, su rápida transformación física entre 1987 y 1988 ha sido objeto de cuestionamientos. En menos de un año, aumentó significativamente su masa muscular y redujo su porcentaje de grasa corporal, cambios que algunos expertos consideran difíciles de explicar solo con entrenamiento natural.
Aunque nunca dio positivo en un control antidoping, el contexto histórico de esa década, marcados por el dopaje sistemático en el atletismo, hizo levantar las alarmas.
El anuncio de su retirada del deporte activo tras los Juegos Olímpicos de Seúl 88, en medio del escándalo de dopaje del canadiense Ben Johnson, y su muerte prematura en 1998, a los 38 años, añadieron más interrogantes que respuestas.
La autopsia reveló un corazón agrandado y signos de fibrosis miocárdica, condiciones poco comunes en atletas de alto rendimiento deportivo. A pesar de las sospechas, nunca se probó el uso de sustancias prohibidas.
Shelly-Ann Fraser-Pryce: La pequeña gigante del atletismo mundial

La jamaicana ha sido protagonista en las carreras de velocidad en la última década. Foto: olimpics.com
Aunque no ostenta el récord mundial, Shelly-Ann Fraser-Pryce ha construido uno de los legados más sólidos en la historia del atletismo. Con apenas 1.52 metros de estatura, la jamaicana ha demostrado que la grandeza no se mide en centímetros, sino en constancia y rendimiento sostenido.
Su temporada de 2022 marcó un hito al convertirse en la primera velocista en correr siete veces por debajo de los 10.70 segundos en un mismo año, demostrando una capacidad de repetición que ninguna otra atleta había logrado antes.
De las 19 carreras por debajo de 10.70 registradas en la historia, nueve pertenecen a Fraser-Pryce, un dominio estadístico que la consolida como la velocista más estable de todos los tiempos.
Famosa por su cabello colorido y su carisma en la pista, su arma secreta radica en los primeros metros: durante el Mundial de Doha 2019 cubrió los primeros 60 metros en 6.82 segundos, la arrancada más rápida jamás cronometrada en los 100 metros femeninos. Esta explosividad, combinada con una gran capacidad de mantenimiento de velocidad, la ha hecho imbatible en múltiples campeonatos.
A diferencia de otras velocistas que brillan fugazmente, Fraser-Pryce se ha mantenido al máximo nivel por más de una década, acumulando 10 medallas olímpicas y 15 mundiales. Su longevidad, técnica depurada y mentalidad competitiva la ubican como una de las grandes de todos los tiempos.
Elaine Thompson-Herah: Más cerca del récord

Elaine Thompson-Herah es la que más cerca ha estado de romper el récord mundial. Foto: olimpics.com
La doble campeona olímpica Elaine Thompson-Herah, ha demostrado ser la velocista contemporánea con mayor potencial para desafiar el legendario récord de FloJo. Su actuación en el Prefontaine Classic de 2021, donde detuvo el cronómetro en 10.54 segundos, se convirtió en la segunda mejor marca de todos los tiempos y reveló una velocidad terminal comparable solo con Griffith-Joyner.
Lo más destacado de esa carrera fue su impresionante final: cubrió los últimos 40 metros en apenas 3.63 segundos, acercándose a los parciales de FloJo en su récord mundial.
Sin embargo, el análisis técnico muestra una debilidad notoria en su arrancada. Mientras velocistas como Fraser-Pryce destacan por su explosividad inicial, Thompson-Herah suele quedar rezagada en los primeros metros. En su carrera de 10.54, los primeros 30 metros le tomaron 3.85 segundos, tiempo significativamente más lento que el de otras campeonas en sus mejores días.
Esta deficiencia le ha costado centésimas valiosas que podrían situarla aún más cerca de la barrera mítica de los 10.50.
Expertos coinciden en que Thompson-Herah posee el talento natural para hacer historia. Su frecuencia de zancada en velocidad máxima alcanza los 4.82 pasos por segundo, una cifra superior a la mayoría de sus rivales. El reto ha sido convertir ese potencial en resultados sólidos, mermada por lesiones recurrentes y cambios en su preparación.
¿Quién es la más veloz?
Entonces, ¿qué pesa más: un récord imbatible por décadas o una carrera larga llena de triunfos? ¿La explosividad de un rendimiento único o la constancia año tras año?
Determinar quién es la mejor velocista de la historia sigue siendo un ejercicio complejo que depende del criterio que se priorice. Griffith-Joyner conserva la corona del récord mundial absoluto (10.49), pero las circunstancias que rodean su marca siguen generando dudas. Fraser-Pryce se consolida como la más estable, con nueve carreras por debajo de 10.70 y una longevidad sin precedentes en la élite del deporte. Thompson-Herah, por su parte, demostró con sus 10.54 en 2021 que tiene el potencial para desafiar el récord, aunque le falta regularidad.
El reciente registro de 10.72 de Julien Alfred añade un nuevo ingrediente al debate. Esta marca, la más rápida de una velocista universitaria en la historia, sugiere que el futuro de la velocidad femenina podría estar en manos de una nueva generación.

La atleta de Santa Lucía sorprendió con su título en la final olímpica de Paris 2024. Foto: Reuters
Sin embargo, hasta que alguien no se acerque seriamente a los 10.49, las imágenes de FloJo cruzando la meta en Seúl 88 seguirán grabadas en la memoria de los aficionados de todo el mundo.
Vea además:
En video, Récord Mundial de Florence Griffith-Joyner:
En video, mejor marca de Elaine Thompson-Herah:
En video, mejor marca deShelly-Ann Fraser-Pryce:
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Yo soy aficionado del atletismo, soy del criterio que los resultados de Florence son consecuencias del dopaje, lo dije desde que implantó la increíble marca de los 100 metros y su muerte prematura me sugiere que estoy en lo cierto. Si sus restos se someten a las técnicas actuales antisocial, pudiera dar positivo.
Creo que se debio incluir a Marita Koch en el análisis, no existe prueba alguna que sus resultados no hayan sido "limpios".
La alemana corría 400, el artículo trata sobre la carrera de 100, te hace falta ubicarte
Ese Records de 400 m/p es más difícil que el de los 100 m/p, y no abundan tantas corredoras en la vuelta completa al óvalo...., sin embargo creo que Marita Koch fué muy estable, estableciendo varios records mundiales sucesivos, los creo más limpios.
Excelente artículo, y sólo decir, que El Caribe es el más veloz en los últimos tiempos, o sea, las últimas tres décadas, sobre todo el atletismo femenino