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“Guajira, echa pa cá. Vamos a conversar un rato”

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Catálago bilingüe: Che Fotógrafo en el que trabajamos juntos, cuenta Daily

“Guajira, echa pa cá. Vamos a conversar un rato”. Y me arrastraba a la sala, se acomodaba en el sofá y comenzaba a soñar. Porque Camilo era un soñador. Por ocho años fuimos juntos tras algunos anhelos que logramos realizar como aquel viaje a Argentina persiguiendo las huellas de la infancia y la juventud de su padre.

Hacía poco menos de un año me había graduado de Comunicación Social con una tesis sobre el trabajo científico en la búsqueda de los restos del Che y sus compañeros de guerrilla y Camilo, mi primer “jefe” en la Coordinación de Proyectos Alternativos del Centro de Estudios Che Guevara, no dudó en confiarme la tarea de, cámara en mano, recorrer varias provincias de Argentina, de Sur a Norte y de Este a Oeste, tocando aquí, preguntando allá, intentando encontrar cada recodo de la historia del padre en su país natal.

Noche tras noche pernoctamos en lugares diferentes, entre amigos de la solidaridad, desconocidos, siempre gente buena con la que Camilo conversaba, cantaba, reía… Con una sonrisa triste respondía a la pregunta inevitable. “No sé si son recuerdos o sueños los que tengo de mi padre”.

Era la primera vez que salía del país y Camilo más que el jefe que marca el paso, fue un caballero que veló en cada momento para que me sintiera a gusto en medio de los largas jornadas en auto, el cansancio que a veces me rindió en plena cena, el resfriado luego de una fría llovizna… En cada sitio que llegábamos me presentaba con la consideración y el respeto que merecería una periodista experimentada y premiada, yo apenas empezaba a formarme como profesional.

Y en ese camino a él le debo mucho. Hoy me percato. Camiló abrió para mí el mundo de la fotografía a través de la obra de su padre. Un día, puso sobre la mesa de su oficina una caja grande, negra, donde él y Aleida guardaban la obra fotográfica del Che. Fotografías impresas, diapositivas, rollos, sobres, algunos incluso con la letra del Che me parecieron un tesoro.

Deslumbrada por aquellos documentos, algunos de los cuales ya habían formado parte de la muestra Che Fotógrafo, comencé a tratar de identificar cada imagen con el sitio donde había sido tomada, a relacionarla con los escritos del Che…

Y mientras preparábamos una nueva edición del Catálogo Che Fotógrafo o realizábamos una serie audiovisual que acompañara la exposición que recorría el mundo, Camilo me enseñaba a identificar una buena foto, que si la ley de los tercios, la luz, el encuadre… Y terminé haciendo mi tesis de maestría sobre el tema. La revisó varias veces, palabra por palabra, era muy celoso con ese tema, del que se encargaba personalmente en el Centro. A esas alturas, siete años después de trabajar juntos, ya discutíamos, pero tenía razón en cada apunte. Y era en vano, Camilo nunca perdía una discusión.

Soñaba y soñaba y te arrastraba… Así fue cuando tras ver en alguna ciudad europea los espacios multimedia interactivos cerrados (museo digital, solíamos decir para simplificar) quiso hacer uno sobre la vida y obra del Che en Cuba.

Iniciaba la Universidad de las Ciencias Informáticas y vio en ello la posibilidad de que al tiempo que se creaba un espacio para la promoción del legado revolucionario de su padre, Cuba accediera a una nueva tecnología, a un modo de hacer moderno que pudiera exponerse en el Centro Histórico a la vista de miles de turistas y después itinerara por el mundo. Al final logró realizarlo en Italia.

En 2007 llegamos hasta Caracas para seguir ampliando el archivo audiovisual del Centro. Allí vivían dos hermanos Granado, Tomás y Gregorio. Había sido con Tomás, compañero de aula, con quien el Che había iniciado la relación con esa familia, de la que Alberto Granado, el compañero de viajes era el más conocido. Le emocionaba descubrir a su padre en los recuerdos de sus amigos. No puedo dejarme de sentir una testigo excepcional de esos emocionantes reencuentros cuando ya había pasado más de medio siglo de historia.

A Venezuela, además del amor, lo llevó la idea de poder realizar una serie audiovisual biográfica sobre el Che. Y con ese objetivo comenzamos a revisar en el ICAIC en una moviola metros y metros de cintas cinematográficas identificando cada segundo donde apareciera el Che.

Hasta los estudios de Cubanacán se fue Camilo tras los descartes y recuperó entre otras piezas de valor, el discurso del Che en Ginebra. A la postre, todo aquel material, sirvió a Tristán Bauer para su documental "Che, un hombre nuevo" y hoy el Centro cuenta con un amplio archivo documental fílmico sobre el Che.

Tenía además un olfato especial para reconocer a quien se acercaba por interés y no daba paso.

Habría mucho más para contar, fueron ocho años de trabajo en común.
Siempre algún amigo estaba cerca, muchos venían a verlo al Centro, uno sabía que eran los suyos, algo común los identificaba a todos.
Adoraba a sus hijos, a Camila, Celia Habana, A, Pablo y Vladimir.

La boda con Rosa fue una linda velada entre amigos y familiares que celebraron y alegraron sinceramente con la unión.

La complicidad con sus hermanos se respiraba cuando coincidían. A Ernesto lo miraba con una ternura especial…

ALEIDAAAAA, vociferaba por el pasillo del Centro/casa para saludar a su madre. Y pienso en ella, en los ojos del Che y en los de Camilo.

"¿Y los chamas?", siento que puede preguntarme ahora mismo. Qué m... ¿no?

Se han publicado 7 comentarios



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  • Matraca II dijo:

    Muy triste y dolorosa perdida, a su querida madre, hermanos, esposa, hijos y amigos mis más sentido pésame, EPD.

  • nany dijo:

    Profundo dolor ha causado la muerte de Camilo, especialmente para su mamá, Aleida, para sus hermanos, esposa, hijos y amigos, para nuestro pueblo . Camilo se convirtió en un luchador incansable del legado de su padre, el CHE. Nuestro reconocimiento y admiración para un joven que trabajó incansablemente para que se conociera y divulgara la obra del Inolvidable Guerrillero .Heroico.

  • CHA dijo:

    EPD. En todo lo escrito se respira la sencilles y naturalidad de Camilo

  • OEscalona dijo:

    Un abrazo hacia la eternidad a Camilo junto a su padre, en nombre de todos sus compañeros de la infancia en los "Camilitos'

  • eddy dijo:

    Mis respetos y pesame por la muerte de un hijo del Guerrillero Heroico.

  • JC dijo:

    Soy un fiel admirador de la vida del che es una pena para sus familiares y amigos mis mas siceras condolencias, es una lastima la perdida de una vida aun joven.

  • Lazara dijo:

    Gracias, muchas gracias joven periodista por esta crónica que nos acerca a Camilo Guevara, nos ilustra sobre su labor y cualidades personales, conocer su dedicación a la memoria de su padre, los que no lo conocimos, saber que nos deja un legado que tiene una trascendencia por la figura que es su padre y lo que representa para las personas de pensamiento en cualquier lugar del mundo, incluyendola con la entrega de esta sentida y justa crónica desde la espiritualidad que merece su memoria. Dios lo tenga en la Gloria. Mi acompañamiento a sus familiares y amigos.

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